Sucedió hace 31 y 27 años gobernando Felipe Gonzalez PSOE

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Sucedió hace 31 y 27 años gobernando Felipe Gonzalez
Hija de Josu Muguruza y miembro de Egiari Zor
Ane Muguruza: “Se quiere imponer un relato de vencedores y vencidos”
Hija del dirigente de HB asesinado en Madrid hace casi 27 años, Ane Muguruza expone la necesidad de tejer un relato poliédrico que reúna “todas las violencias”

Bilbao- Nació poco después de que su padre fuera abatido a tiros por dos pistoleros de la extrema derecha parapolicial un 20 de noviembre de 1989, misma fecha en la que cinco años antes había sido asesinado otro dirigente de la izquierda abertzale, Santi Brouard. Ambos casos, de los que aún penden múltiples interrogantes, serán recordados mañana por Egiari Zor con ofrendas florales a mediodía en los parques de Ametzola y Errekalde.

¿Pasados 27 años del asesinato de su padre, se han esclarecido las circunstancias que lo rodearon?

-En el aspecto judicial quedó en nada. Condenaron a uno (Ángel Duce) y absolvieron a otro (Ricardo Sáenz de Ynestrillas), y al que condenaron murió al de poco en extrañas circunstancias. Le incineraron a las pocas horas y no se pudo ni investigar. Hay que esclarecer quién ordenó esa muerte, que es lo que no se ha hecho. El proceso judicial se ciñó a los autores materiales, y los ideólogos nunca han sido identificados. Ni lo van a ser, no tienen intención.
¿Fue un crimen perpetrado por los aparatos del Estado u obra de dos pistoleros de la extrema derecha?

-Nunca se ha esclarecido toda la violencia que ha generado el Estado, la guerra sucia o los abusos policiales. El Estado nunca ha asumido la responsabilidad. En nuestro caso, quisieron mezclarlo, como quitándole valor, diciendo que fueron dos locos de la extrema derecha. No les interesa asumir que mi padre o Santi Brouard, u otros muchos, les estorbaban.

Fue una acción planificada...

-Sabían que los diputados de HB estaban en Madrid y al día siguiente debían recoger sus actas. ¿Qué estaba planeado? Por supuesto. Mi aita y los demás tomaron medidas de seguridad y decidieron no salir del hotel por miedo. Era una fecha difícil, cuatro años antes mataron a Santi (Brouard).
La sorpresa fue que sabían que estaban allí. Y entraron a matar.

¿Cree que de alguna forma se ha tratado de mantener a escondidas a las víctimas de abusos policiales?

-Molestamos, porque contar todo lo vivido conllevaría que los Estados, las instituciones y los partidos tengan que asumir todo lo sucedido. No paro de escuchar que hay que asumir responsabilidades, esclarecer los atentados... ¿Alguien ha puesto en marcha alguna investigación de ciertos casos? Ninguna institución, ningún juzgado.

¿Considera que durante los últimos años se están intentando esclarecer casos de este tipo de violencia?

-Sí, pero creo también que bajo unas condiciones, que es
marcar unas etapas. La violencia del Estado no empieza cuando surge ETA. Había muchísima violencia desde los aparatos del Estado antes. Cuando se empieza a asumir el reconocimiento de las víctimas, se hace por etapas, y a partir del 1960. Se limita temporalmente ese reconocimiento, y también depende de la violencia o la condición de la víctima. Se están dando pasos, pero de hormiguitas. Es hora de avanzar con pasos firmes para reconocer a todas las víctimas. Queda mucho por hacer.

El Gobierno español les denegó el pasado año su condición de víctimas alegando que usted, su padre y su madre están ligados a ETA.

-Es una doble victimización. Ni yo, ni mi ama, ni mi aita tenemos ninguna sentencia judicial que diga que somos de ETA o que tengamos algo que ver. Pero es que
reconocernos conllevaría asumir parte de la responsabilidad. Y al Estado español no le interesa, por lo que intentan enturbiarlo con razones sin sentido. Sus argumentos no se basan en informes judiciales, sino policiales.

Presentaron un recurso.

-Nos lo han denegado. Cuando la Audiencia Nacional dictó su sentencia dijimos estar dispuestas a ir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Así será. Sabemos de sobra que el Estado español no nos reconocerá viendo su actitud. Pero Europa nos debería amparar si nos basamos en la jurisdicción internacional en derechos humanos. Vamos a Estrasburgo con esperanza.

¿Existe aún equidistancia entre las víctimas de ETA y las restantes?
-Se da una categorización de las víctimas que, a su vez, conlleva categorizar el sufrimiento. En Euskal Herria ha sufrido mucha gente con las violencias originadas de diferentes puntos, y hay que reconocerlo en toda su extensión.

¿Cómo debería de tejerse el relato de la memoria de las víctimas?

-Desde Egiari Zor, donde nos reunimos diferentes víctimas de la violencia del Estado, hablamos de la memoria poliédrica que sirve para recoger todos los relatos, porque aquí cada uno ha vivido la historia a su manera. Pero se quiere imponer un relato de buenos y malos, de vencedores y vencidos, y eso nos lleva a categorizar.
Aún no hay unanimidad política en el reconocimiento a todas las víctimas. El reciente Día de la Memoria es claro ejemplo de ello.

-Tengo mis dudas de que antes de 1960 no hubiera una vulneración de derechos cualquier otro 10 de noviembre, que es cuando se conmemora. Que no haya unanimidad me lleva a pensar que no hay ningún interés en asumir todo. Y no podemos ir por partes. Está bastante claro que a algunos no les interesa recordar y se desmarcan, pero otros también creo que intentan desvirtuar lo sucedido para seguir imponiendo un relato único.

¿Qué habría que hacer para sanar todas las heridas abiertas?
-Las heridas las debe cicatrizar cada uno, para mí es algo muy personal. Pero no ayuda a cicatrizarlas cuando constantemente te están metiendo el dedo en la herida, como puede ser que no te reconozcan como víctima o te prohíban recordar a tu familiar. Las marcas que dejan las heridas hay que recordarlas, no borrarlas. No quiero olvidar lo que pasó con mi aita, ni lo vivido estos años en los que hemos sufrido de diferentes maneras. Pero sobre todo quiero que la gente conozca lo vivido por toda la sociedad para que no se vuelva a repetir. Ya es hora de que desde esa base, que es una base ética mínima y fácilmente asumible, no vuelva a suceder nunca más.

¿Con la confección actual del Parlamento Vasco, se pueden dar más pasos en favor del reconocimiento a las víctimas de abusos policiales?
-Sí, pero tiene que haber interés de todos para asumir todo. No me vale que se diga que se puede avanzar cuando todavía no se ha asumido que aquí se ha matado y no se reconoce a esas víctimas. Tengo esperanza en que se den pasos, porque sinceramente donde creo que vamos a avanzar en materia de paz y convivencia es aquí, no en Madrid. De Madrid no nos va a venir nada bueno. No hay más que ver declaraciones sobre los asesinatos de nuestros familiares. No hemos visto a ningún político decir o a un juez citar a esas personas por enaltecimiento del terrorismo, apología... La esperanza la tengo puesta aquí, que es donde tenemos que convivir y trabajar para que no vuelva a suceder.
 
OP
P
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@vampirita a mi, como a ti, tampoco me gusta el terrorismo de estado que tanto se practico con los gobiernos del PSOE de Felipe Gonzalez y que después de tantos años no hayan pedido perdón a las victimas y se siga sin buscar a los culpables y condenando a las victimas no reconociéndolas como victimas del terrorismo, por visto les victimas del terrorismo de estado no son victimas.
Pd me imagino que es lo que querías decir con el mo me gusta
 
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La guerra sucia contra ETA, el invento de Carrero Blanco que el Estado cubrió de impunidad durante la democracia​

El terrorismo de estado que ejerció el GAL fue ideado y lanzado por la dictadura franquista a principios de los setenta. Las víctimas siguen reclamando justicia frente a los temores de caer en el olvido.​



Enrique Rodríguez Galindo
El ya fallecido general Enrique Rodríguez Galindo, condenado por su vinculación con el GAL, en una imagen de archivo. — EFE
BILBAO
18/10/2021 22:16
DANILO ALBIN@DANIALRI
"Tener esta vida no es fácil". La reflexión de Pilar Zabala, hermana de un joven asesinado por el GAL en 1983, está seguida por un breve suspiro al otro lado del teléfono. Luego habló de esperas eternas. De esperanzas rotas. De dudas sin resolver. Hace diez años, cuando ETA anunció el cese definitivo de la violencia, Zabala y otras víctimas del GAL llevaban ya unos cuantos años mirando hacia el Estado, esperando un gesto de verdad y otro de justicia. Hoy siguen igual que entonces.
"Lo que pasa es que aquí hay víctimas de primera y de tercera", explica desde otro punto del País Vasco Joxerra Bustillo, portavoz de la asociación Euskal Memoria. Habla con una pequeña lista del horror delante de sus ojos: "El caso del atentado de Alonsotegi (Bizkaia), ocurrido el 20 de enero de 1980, quizás sea el más paradigmático: hubo cuatro muertos, se abrió una investigación ridícula a cargo del comisario José Amedo, famoso por sus implicaciones en el GAL".

El atentado registrado aquel día del invierno de 1980 en ese pequeño municipio vizcaíno –localidad natal del lehendakari Iñigo Urkullu– forma parte de los expedientes nunca resueltos de la guerra sucia. Amedo, el investigador a cargo, resultaría condenado en 1991 a 108 años de prisión por una serie de atentados perpetrados por el GAL en suelo del País Vasco francés.

Según datos del Foro Social Permanente –una entidad que trabajó en el proceso de paz del País Vasco y que hoy aborda distintos asuntos derivados de los años de violencia–, el 61% de los crímenes cometidos en el marco de la guerra sucia contra ETA quedaron sin resolver. El 37% corresponde a casos del GAL y el restante 24% a acciones de su predecesor, el Batallón Vasco Español (BVE).

"En general hay una impunidad absoluta. En muchos casos ni siquiera se ha abierto una investigación y en otros se archivó al poco tiempo. Cuando ha habido juicios, las penas han sido leves; en aquellos casos en que los jueces han sido más escrupulosos, posteriormente se ha recurrido al indulto", describe el portavoz de Euskal Memoria.

En el centro de documentación de esta fundación aparecen nombres e historias de los casos de terrorismo de estado nunca resueltos. Se recogen crímenes del GAL, pero también de más atrás. "A nivel intelectual, la guerra sucia empieza a partir de marzo de 1972 con la puesta en marcha del Servicio Central de Documentación (SECED) por parte del almirante Luis Carrero Blanco", remarca Bustillo.

En ese sentido, el investigador subraya que "la guerra sucia es muy anterior al GAL", ya que sus orígenes se remontan en realidad a la propia dictadura. "Viviendo Franco ya había guerra sucia –subraya–. Luego se mantuvo durante todo el mandato de la UCD con la aparición de la Triple A, por lo que hay una continuidad en esa práctica fomentada por el Estado".

Entre esos casos figura el asesinato de Iñaki Etxabe, ametrallado por desconocidos en Elorrio el 5 de octubre de 1975. Una semana después fue asesinado el taxista Germán Aguirre en el embalse de Santa Engracia de Legutio. "Al parecer –destaca Bustillo– Aguirre habría sido testigo del asesinato de Etxabe".

Secretos oficiales​

Las víctimas del terrorismo de estado reclaman que estos casos sean aclarados y que se conozca el papel de las instituciones en tales crímenes. Sin embargo, sigue existiendo un muro: la Ley de Secretos Oficiales de la dictadura franquista, aún vigente.

"Aquí hay secretos que amparan a autores de graves vulneraciones de derechos humanos", lamenta Pili Zabala, ahora involucrada en la plataforma B-Egiaz, creada precisamente para reclamar que se conozca la verdad sobre los crímenes perpetrados por el GAL.

El pasado 17 de septiembre, la hermana de Joxi Zabala se desplazó a Ginebra para comparecer ante el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas como integrante de la asociación Berridatzi Elkartea. Allí reclamó que se preste atención a la posible modificación de la Ley de Secretos Oficiales, ante el temor de que las informaciones relativas al GAL vuelvan a quedar protegidas por una nueva normativa.

Zabala lamenta que a día de hoy "el Estado siga amparando determinadas vulneraciones de derechos humanos por parte de personas que ostentaron cargos importantes en gobiernos anteriores". También le duele el "silencio atroz" que, a su juicio, se produce cuando aparecen informaciones sobre "ese pasado oscuro de determinados miembros de un partido que estuvo en el Gobierno". "Esos agravios comparativos son de tal magnitud que no deseo a nadie estar en nuestra tesitura", afirmó.

 
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@vampirita a mi, como a ti, tampoco me gusta el terrorismo de estado que tanto se practico con los gobiernos del PSOE de Felipe Gonzalez y que después de tantos años no hayan pedido perdón a las victimas y se siga sin buscar a los culpables y condenando a las victimas no reconociéndolas como victimas del terrorismo, por visto les victimas del terrorismo de estado no son victimas.
Pd me imagino que es lo que querías decir con el mo me gusta
En efecto no son víctimas... del mismo modo que los criminales ahorcados en NÜRENBERG o en TOKIO tampoco son víctimas. ¿Son víctimas los nazi abatidos en atentados por la Resistencia en Praga, Atenas, Varsovia, Bruselas....?

Lo dicho, este post me recuerda a una película (genial) de Fritz Lang... LOS VERDUGOS TAMBIÉN MUEREN.