La carta de la profesora de la guardería: ”Ustedes enseñan a los niños a abusar.”

gus

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Lo de criticar...

En mi casa, una vez muerto mi padre, mi madre y su madre no paraban de despellejar a todo el mundo. A mi me daban una pena horrorosa los que ponían el pie en casa, porque en cuanto salían por la puerta empezaba el despelleje salvaje.:confused: :meh::hungover:

Siempre he admirado a los que no critican a nadie, y si tienen algo que decir, lo dicen a la cara del interesado. Para mi, mi madre y mi abuela fueron contra ejemplos, no ejemplos. (Las detestaba por su maldad e incultura, esa es la verdad)
a mi me pasaba lo mismo con mis padres... salian de una fiesta con "amigos" y ya en el coche cerradas las puertas, empezaba el despelleje, las burlas si Fulanito o Menganita eran gordos o bajos o "ridiculos"... mis padres eran idiotas perdidos y mala gente, despellejaban para sentirse superiores moralmente a los demas, ocultando-se su inseguridad maxima y dandose coba el uno al otro... contra-ejemplos abosolutos. Haciendo eso se quedaron muy solos... ahora han cambiado ambos... cuestion de supervivencia... él sigue haciendolo pero ella mucho menos.
 
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Armadillo, me ha tocado tu comentario, lo veo tan sincero y reflexionado.
Yo no he vivido en una casa especialmente criticona, pero cuando enjuiciaban lo hacían con toda la dureza y siempre partiendo de como veían ellos el mundo, con un enfoque bastante limitado. Además tenía tres tías solteras que era las tres brujas de Macbeth. Y ni siquiera eran conscientes de su maldad. Como yo era graciosilla, de mente agi,l también me acostumbré a emitir mis duros juicios, siempre con esprit que dirían los franceses, me reían las gracias.
Mi padrino, un tío abuelo político con el que me llevaba de maravilla, un hombre realmente culto´, educado de mente y corazón. era el único que me rependía. Cuándo cotilleaba algo de una tercera persona demasiado íntimo me solía preguntar y qué nos importa? O se reía de mí, me decía: qué inteligente eres, que juicios tan rápidos. Me acuerdo que más que pensar en lo que decía me irritaba.
Después por casualidad fui saliendo con hombre poco criticones, mi marido, el padre de mis hijos, no critica nada, no emite juicios (creo que entro aquí para compensar un poco), imposible llevarle un cotilleo, te mira con cara de no entender lo que quieres. Pero además es que no le gusta que se critique o se enjuicie delante de los niños. Tengo dos. EL mayor, por estar obviamente más desarrollado puede observarlo mejor, le ha venido de perlas no escuchar juicios de valor. Para mí es una delicia observar como se enfrenta al mundo, con que apertura, sin prejuicios, como asume por ejemplo que una compañera de clase esté creciendo con una madre lesbiana (yo tengo que disciplinarme para vivirlo con normalidad), asume lo que vive, no lo ve ni bien ni mal. No es s´lo por ser niño, porque otros compañeros sí que no lo aceptan.Le tengo casi una envidia sana de ver lo amplio que es su mundo, y lo veo como una recompensa por las veces que me he mordido la lengua.
Mi madre que ya no cumple 80 ya no es tan dura con los demás, más bien le da la risa de las cosas que pasan o de como se comportan las personas. Es mucho más compasiva, lástima que no fuera así en mi juventud.

Hola Muguet. Tu también eres muy sincera y me ha gustado mucho lo que dices. Qué suerte tener a tu padrino cerca!

Realmente las personas que critican tanto a otras dejan más claro cómo son ellas que sus víctimas despellejadas.

Mi marido tampoco critica a nadie. Y a veces me dice que yo lo hago demasiado (aunque me freno mucho). Mi hijo a veces me cuenta que un niño de su pandilla critica a todo el mundo y que se están cansando de él. Yo le digo que es porque lo ve hacer en su casa. Y que aprendan de él lo que no se debe hacer. ¡Realmente cuesta mucho deshacerse de lo que uno mama en casa!

Cuando estoy hablando con alguna persona que critica sin parar a otra, suelo preguntarle esto: ¿No tienes nada bueno que decir de esa persona? Eso deja descolocados a los [email protected] y es muy curioso escuchar sus respuestas.

Si algo he aprendido en la vida es que las personas que no emiten juicios sobre otras, son más buenas, más felices y menos amargadas que las que no paran de despellejar a los demás.
 
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a mi me pasaba lo mismo con mis padres... salian de una fiesta con "amigos" y ya en el coche cerradas las puertas, empezaba el despelleje, las burlas si Fulanito o Menganita eran gordos o bajos o "ridiculos"... mis padres eran idiotas perdidos y mala gente, despellejaban para sentirse superiores moralmente a los demas, ocultando-se su inseguridad maxima y dandose coba el uno al otro... contra-ejemplos abosolutos. Haciendo eso se quedaron muy solos... ahora han cambiado ambos... cuestion de supervivencia... él sigue haciendolo pero ella mucho menos.

Hola Gus. Menos mal que se puede aprender de los malos ejemplos. Creo que tus padres eran iguales que mi madre y mi abuela. Eran un par de mujeres incultas y con muy mala leche. Recuerdo sus sonrisas falsas de cara a la galería, y sus buenas maneras superficiales. Como además eran incultas y no les interesaba nada, pues quedaba el filón de las críticas. ¿De qué iban a hablar si no era de los demás?

Uno de los "gags" preferidos de mi brujabuela era insistir al invitado para que repitiera plato. Si decía que no le miraba amenazadora: ¡¿No te ha gustado?! ( y claro, el pobre o la pobre picaban y por no ofenderla repetían). Si repetía: "fíjate qué muerto de hambre. Se nota que no ha comido caliente en su vida". Es que no tenían por donde escaparse los pobrecillos. :(
 
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Detestaría haber crecido en esta época. En casa se hablaba de todo, de lo que mis padres creían estaba bien o estaba mal. Se evitaban los temas de adultos hardcore, supongo, pero también hacían muecas, se mofaban, alababan, se reían, criticaban a los personajes de la tele, sus vestuarios, los comentarios positivos eran también tema de nuestras conversaciones, evidentemente!. En el cole siempre existió la mas/el mas popular, sufrimos lo que hoy se llama acoso en algún momento por parte de otro chico/a que no gustaba de nosotros, no siempre ganamos los concursos ni siempre eramos elegidos, a nadie se le ocurría decir que había ganado fulanito por ser mas rubio, ni acusar a nadie por una pelea entre estudiantes, lo que no nos mataba nos hacia fuerte... algún padre habrá ido alguna vez a casa con una queja, los profesores no estarían siempre felices por nuestro actuar... Se llama vida y una semana eramos libres para jugar y otra estábamos castigados. No existía tanta gilipollez. Cada familia era cada quien y todos hacíamos nuestras vidas normalmente, con lo positivo y lo negativo y de esto hace muy poco porque aun salgo de discoteca y regreso al otro día. Ninguno de mis amigos creció con traumas, todos supimos diferenciar el bien del mal y hacernos personas de bien. A la familia de delincuentes todo el mundo la trataba a raya. Hemos eliminado el par de hostias preventivas para caer en la ridiculez del maltrato escolar y pretender que una familia ha de ser un lugar estéril donde ni siquiera se pueda hablar en voz alta si el comentario no es positivo...Pretendemos seguir echando la culpa a la familia cuando la sociedad las deja sin armas todos los días a favor de un ser que crece sin una guía en la vida. Eliminad los teléfonos donde se acusa a los padres de la hostia paternal, dejad de quitarle el derecho a los padres de criar a sus hijos como les salga del nabo y tendréis una sociedad mucho mejor.

Jajajaja, no sabrìa si ponerte bingo, me gusta, de acuerdo, gracias u Olè...todo junto. No se puede decir màs claro.
 
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Jústamente esta tarde he ido a buscar a mi hija a la guardería y sale la educadora riéndose y me dice: ¡Qué gracia con tu hija! Se ha quedado mirando una manchita del suelo y ha dicho: Esto es mierda.
Precisamente ayer estuve limpiando unas ventanas después de hacer obras y no paré de decir: Aquí hay más mierda....
Yo creía que no me oía porque estaba la tía viendo dibujos, pero menuda parabólica tiene la colega.