Chantaje sexual al entrenador del Málaga.

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POR PABLO D. ALMOGUERA

12/01/2020

EL CHANTAJE SEXUAL EN BITCOINSAL ENTRENADOR DEL MALAGA… Y LAS SOSPECHAS SOBRE EL ‘JEQUE TIESO’ Y
SUS HIJOS DERROCHADORES

Es el vídeo que ha agitado al fútbol esta semana: una grabación íntima a Víctor Sánchez que ha corrido como la pólvora. La Policía investiga ya a una chica que supuestamente funcionó de cebo, y el técnico ha sido apartado del club. Pero el escándalo es sólo la última gota de la tormenta que inunda al Málaga. En la cima está el qatarí Al Thani... y tiene a los investigadores del ‘caso Malaya’ tras su pista

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Los 16 segundos que dura el vídeo arrancan con unos pocos frames en negro. Inmediatamente se ve a su protagonista. Se le reconoce con facilidad. Es el entrenador del Málaga Club de Fútbol, Víctor Sánchez del Amo. Sólo viste unos calzoncillos de color oscuro y el polo de entrenamiento oficial del equipo. Trastea el móvil y se intuye que lo apoya en algún sitio para que la cámara lo capte bien. El plano ligeramente contrapicado deja adivinar una estancia poco hogareña. Techos altos, una cristalera opaca lateral, un extractor de aire y plafones LED como iluminación. Puede parecer una habitación de hotel. El que fuera jugador del Real Madrid, del Deportivo de La Coruña y de la Selección Española mira fijamente el objetivo y se baja la ropa interior. El resto lo pueden imaginar.
Esta es la descripción del último estallido viral que esta semana ha sacudido al fútbol nacional y que ha derivado en una investigación por extorsión y por un delito contra la intimidad que ha vuelto a poner en la picota a un club que va de escándalo en escándalo de la mano de su peculiar propietario: el sheik (jeque) Abdullah Bin Nasser Al Thani, un supuesto millonario qatarí que logró llevar al conjunto blanquiazul a los cuartos de final de la Champions League y al que ahora han bautizado como «el jeque tieso». Un personaje que ya antes de la polémica grabación a su entrenador estaba asediado por unas causas judiciales que ahora, según ha podido saber Crónica, le acaban de situar bajo la lupa de los investigadores que lideraron la operación Malaya.
Pero empecemos por el final, por la última gota. El domingo, 5 de enero, Víctor Sánchez del Amo había viajado con su equipo a Oviedo para disputar un nuevo encuentro de la Liga SmartBank —como ahora se conoce a la antigua Segunda División—. El técnico se encontraba concentrado cuando contactaron con él. Su interlocutor —cuya identidad no ha trascendido— le advirtió de que tenía en su poder un vídeo íntimo suyo que sería ampliamente difundido si no pagaba una considerable suma de dinero. Así lo explicó el entrenador malaguista ese mismo domingo en Oviedo, en su primera denuncia.
Nadie confirma oficialmente el importe exacto —se especula con que sea de 20.000 euros, como informó el Diario Sur—, aunque fuentes cercanas al caso consultadas por este suplemento sí precisan que la cifra debía ser abonada en bitcoins. La criptomoneda más extendida y uno de los sistemas de cobro más usado por los ciberdelincuentes.
Esta singularidad hace pensar a los investigadores que no se enfrentan a simples oportunistas a los que la grabación les hubiera llegado y hubieran aprovechado la oportunidad para sacar tajada, sino a personas con los conocimientos suficientes para obtener las imágenes de su móvil. Lo que por ahora tienen claro es que Sánchez «no compartió el vídeo con nadie». La hipótesis es que le grabaron sin su permiso. Los investigadores trabajan ya sobre el perfil en una red social de la chica que sirvió de cebo para engañar al entrenador y propiciar una ciberrelación sexual con él que fue grabada, aunque están casi convencidos de que, al igual que la fotografía que lo ilustra, es falso.
Los agentes del Grupo de Ciberdelincuencia de la Comisaría Provincial de Málaga tienen abiertas «varias» líneas de investigación en torno al chantaje y difusión del video íntimo. «Es evidente que hay responsables diferentes para cada uno de los delitos», aclaran las citadas fuentes, que diferencian entre los presuntos chantajistas y las personas que posibilitaron que el vídeo se volviera viral al compartirlo. Este viernes, de hecho, ya fue arrestado un hombre en Puente Genil (Córdoba) por colgar el vídeo en Twitter. Aunque el pico más alto de difusión fue el martes. Entonces el técnico emitió un comunicado: «Quiero informar de que estoy siendo objeto de un delito contra mi intimidad con acoso y extorsión». Después llegaron el apoyo del presidente de la Real Federación de Fútbol Español, Luis Rubiales; de la plantilla blanquiazul y hasta de la esposa del técnico, May Catalina.
EL ENIGMÁTICO TUIT DEL JEQUE
Más enigmático fue el tuit difundido por el jeque Al Thani: «Estamos esperando todavía saber quién es la persona que miente siempre. Él es como el ángel que nunca comete errores. Él no quiere admitir los errores. Sólo una vez dijo la verdad. ¿Pensaste que eso de siempre mentir a todos te ayudaría? Sé fuerte y reconoce que te equivocas». Su mensaje alimentó los rumores que circulan en las redes en los que, con más sorna que fundamento, se especula con que él está detrás del polémico vídeo: que el jeque lo ha orquestado todo en respuesta a las duras críticas que el entrenador había vertido contra él en una rueda de prensa el viernes anterior, sólo dos días antes.
Horas después, el Málaga C.F. comunicó que Víctor Sánchez del Amo era apartado del equipo. El club aún no ha comunicado la destitución oficial del entrenador, pero seguirá apartado mientras los representantes legales de ambas partes llegan a un acuerdo de extinción del contrato.
La investigación por sexting abierta tras la denuncia del entrenador malaguista es una más de las que gravitan en torno a un club que agoniza en los últimos puestos de la Segunda División como un náufrago que intenta arrancar unas bocanadas de aire mientras se hunde. Denuncias que ponen el foco sobre su polémico propietario. Un individuo que rápidamente se ganó el favor del público, pero que hoy es persona non grata en una ciudad donde se ha convertido en hábito destrozar la placa que se puso en su honor. Eran otros tiempos.
Fue en verano de 2010 cuando la noticia estallaba en los ámbitos deportivos: «El primer inversor árabe desembarca en la Liga española». Al Thani se hacía con el conjunto blanquiazul tras —según afirmó— abonar 36 millones.
César Suárez, redactor de Marca y Radio Marca Málaga, es uno de los plumillas que más ha denunciado las andanzas del jeque y su familia desde que llegaron a la Costa del Sol. Lo cual le ha valido alguna que otra represalia. Rememora ese momento con cierto pesar, porque el boato que rodeaba al supuesto multimillonario desdibujaba la auténtica realidad y atrofiaba el espíritu crítico. ¿Cómo pensar que el hombre que fichó a Santi Cazorla, Joaquín, Van Nisterooy, Isco o Baptista abocaría al conjunto blanquiazul hacia su segunda desaparición?
Ahora es evidente que «vendieron humo» desde el principio, afirma este periodista, que recuerda con un puntito tragicómico cuando Al Thani presumía de que «había estado pensando en comprar el Liverpool, pero que finalmente se había decantado por el Málaga C.F.».
Antonio Aguilera, presidente de la Asociación de Pequeños Accionistas (APA), un colectivo que se ha querellado contra el jeque y su familia, le describe como una especie de hombre de paja de los verdaderos interesados en adquirir el club: los Gadafi. Al-Saadi, uno de los hijos del sátrapa libio, siempre fue un gran aficionado al fútbol y, según las malas lenguas, pagó grandes cantidades de dinero para jugar en equipos profesionales como el Perugia, el Udinese o la Sampdoria. Esta afición, unida a los millonarios intereses que Muamar Gadafi tenía en la Costa del Sol, con complejo urbanístico incluido en el Triángulo de Oro de Marbella, Benahavís y Estepona, eran la combinación perfecta. «Pero mataron al padre, los apartaron del poder y el proyecto se evaporó», asegura.
Lo cierto es que, salvo la luna de miel inicial, la relación de los Al Thani con la ciudad descarriló hace tiempo. Máxime cuando el jeque y su familia han tenido comportamientos que no han dudado en exhibir con cierta prepotencia.
Los pequeños del clan han protagonizado algunos de los episodios más sonados. Aguilera destaca uno por encima de todos: «Dos de los hermanos se fueron a Las Vegas y se alojaron en un hotel de lujo. Sólo ellos saben lo que pasó, pero el resultado es que destrozaron la habitación y el club tuvo que abonar 250.000 euros por los desperfectos».
Suárez, por su parte, recuerda una historia más próxima en el tiempo: «Los hijos del jeque pidieron al club 300.000 euros, al parecer, para irse de fiesta a Londres. Debido a la delicada situación económica del club, el director financiero se negó. Pero una semana después ocurrió algo curioso. Por recomendación de los Al Thani, el equipo fichaba por 280.000 euros a Takioullah, un chico desconocido, sin nivel alguno, que supuestamente iba a reforzar al filial y que ha jugado cinco minutos desde que llegó». ¿Fue este fichaje una forma de obtener el dinero?
A través de sus puestos en el consejo de administración, Nasser, Nayef y Rakan Al Thani «utilizan el Málaga C.F. en su propio beneficio», añade. Los indicios apuntan a que todos sus gastos se abonan con dinero de las cuentas del club, como los 12.000 euros que costó la puesta a punto de dos coches de alta gama de su propiedad. Casa, personal asistente, viajes, cenas, salidas… pagados con los fondos de una sociedad desangrada económicamente. Un derroche que se produce mientras un ex entrenador como Juan Ramón López Muñiz o directivos como Caminero o Joaquín Jofre siguen sin cobrar el finiquito tras su despido.
«Han vivido a tutiplén» a costa del equipo, sostiene Antonio Aguilera. «Es una dictadura», insiste para describir un comportamiento que otros califican de «prepotente».
Algo parecido es lo que ocurrió con la ampliación del puerto de La Bajadilla en Marbella. Un proyecto adjudicado al jeque que supuestamente invertiría 400 millones de euros para crear un espacio de superlujo con zonas comerciales, atraques para cruceros y megayates y, lo más importante, que generaría miles de puestos de trabajo en una zona también azotada por la crisis. No pasó del vídeo de presentación inicial. Los peculiares métodos de Al Thani acababan colisionando con la legalidad, hasta que hace un año el Tribunal Supremo puso fin a sus aspiraciones al ratificar el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que anulaba la licitación.
Durante todo el proceso legal, el jeque se despachó a gusto contra la Junta de la Andalucía y la justicia española, sin escatimar adjetivos en las redes sociales. Y es que Al Thani, al estilo Trump, despliega su batería de misiles dialécticos en Twitter cada vez que quiere enseñar los dientes. El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, ha sido su objetivo en más de una ocasión cuando le ha llevado la contraria.
Sonado también fue el enfrentamiento que el jeque tuvo con un policía que detuvo su coche cuando supuestamente intentaba acceder al estadio por una zona acotada a los servicios de emergencia. Al Thani recurrió a la red del pájaro azul para quejarse y tildar a la Policía de «estúpida», «racista» y «odiosa».
BAJO LA LUPA ‘MALAYA’
La actitud del jeque y su familia ha colmado la paciencia de algunos sectores, que han acudido a los tribunales. Son varias las causas que actualmente tienen abiertas en los juzgados, aunque la más reciente y compleja para su futuro legal es la interpuesta a finales del pasado octubre por la APA. Diez folios que conforman una querella en la que se sustancian los presuntos delitos de administración desleal, apropiación indebida e imposición de acuerdos societarios abusivos.
El documento detalla cómo el sheik Abdullah Bin Nasser Al Thani (presidente del consejo de administración) y sus hijos Nasser (consejero delegado), Nayef y Rakan (vocales) supuestamente se han autoconcedido préstamos irregulares por valor de 4.342.638,62 euros procedentes de las arcas del club. Un importe fundamental para la supervivencia del equipo, que se encuentra bajo un estrecho marcaje de la Liga de Fútbol Profesional y que se va a ver obligado a vender a sus mejores efectivos para poder llegar a final de temporada.
La titular del juzgado de Instrucción número 14 de Málaga admitió a trámite la querella y el pasado 23 de diciembre libró un oficio a la Policía Nacional para que, en un primer paso, investigue «la situación patrimonial de los querellados […], con especial incidencia de empresas registradas en España en las que figuran como administradores», según la documentación a la que ha tenido acceso Crónica.
El requerimiento llegó hasta el despacho del responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), quien finalmente derivó la investigación al Grupo de Blanqueo, cuyos agentes están especializados en rastrear el dinero y que se han convertido en un quebradero de cabeza para los grupos organizados que operan en la Costa del Sol.
Nada fuera de lo normal. Si no fuese porque los dos mandos policiales sobre los que en última instancia recaerá la investigación destaparon uno de los grandes casos de corrupción política más célebres de España: el caso Malaya. Estos agentes —que lograron sentar en el banquillo de los acusados a la cúpula del Ayuntamiento de Marbella que sobrevivió al gilismo, y que han obtenido las más importantes condecoraciones policiales— llevan días coordinando unas pesquisas que se centrarán en las operaciones económicas de los Al Thani al frente del Málaga C.F. «Hay donde investigar, eso seguro», explican a este suplemento fuentes próximas al caso.
El abogado de la Asociación de Pequeños Accionistas, Francisco Valverde, afirma que una de las claves será determinar el destino final de los cerca de 4,5 millones de euros que han obtenido de las cuentas del club. Eso sí, las indagaciones, por ahora, se han topando con una absoluta falta de colaboración que, en su opinión, comienza a rayar con la obstrucción a la justicia y que ha dejado escenas surrealistas. Una de ellas se produjo semanas atrás cuando unos policías se personaron en las oficinas del equipo, ubicadas en el estadio La Rosaleda, para entregar una serie de requerimientos judiciales a la familia Al Thani. Nadie quiso recogerlos. «El jeque había dado la orden», asegura el letrado, que aclara que, «en estos momentos, se desconoce el paradero de estas personas».
La autoridad judicial, además, ha solicitado toda la documentación relacionada con el otro gran proceso en el que está el jeque y que puede hacer que pierda el 49% de las acciones del club en favor del grupo hotelero Bluebay. El juzgado de primera instancia número 12 de Málaga falló el pasado mes de junio contra de Al Thani y consideró probado que había cedido parte de la propiedad a cambio de que la citada compañía saneara las cuentas en un momento crítico para el equipo. Además, el Ayuntamiento de Málaga anunciaba días atrás que se sumaba a la querella interpuesta por la APA, paso que supone la ruptura de esta administración con la familia Al Thani. Más problemas.
¿Y qué futuro le espera al Málaga C.F. en medio de esta tormenta judicial, y hasta sexual? Pues la esperanza de muchos está depositada en que la titular del juzgado de Instrucción número 14 de Málaga aparte al jeque y a su familia de la gestión del club y designe a un administrador. Si no es así, el futuro pinta negro. Concluye el abogado Valverde: «Los que conocen a Al Thani aseguran que ha dicho que prefiere que el equipo desaparezca antes de entregarlo a otra persona».
 

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12/01/2020

EL CHANTAJE SEXUAL EN BITCOINSAL ENTRENADOR DEL MALAGA… Y LAS SOSPECHAS SOBRE EL ‘JEQUE TIESO’ Y
SUS HIJOS DERROCHADORES

Es el vídeo que ha agitado al fútbol esta semana: una grabación íntima a Víctor Sánchez que ha corrido como la pólvora. La Policía investiga ya a una chica que supuestamente funcionó de cebo, y el técnico ha sido apartado del club. Pero el escándalo es sólo la última gota de la tormenta que inunda al Málaga. En la cima está el qatarí Al Thani... y tiene a los investigadores del ‘caso Malaya’ tras su pista

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Los 16 segundos que dura el vídeo arrancan con unos pocos frames en negro. Inmediatamente se ve a su protagonista. Se le reconoce con facilidad. Es el entrenador del Málaga Club de Fútbol, Víctor Sánchez del Amo. Sólo viste unos calzoncillos de color oscuro y el polo de entrenamiento oficial del equipo. Trastea el móvil y se intuye que lo apoya en algún sitio para que la cámara lo capte bien. El plano ligeramente contrapicado deja adivinar una estancia poco hogareña. Techos altos, una cristalera opaca lateral, un extractor de aire y plafones LED como iluminación. Puede parecer una habitación de hotel. El que fuera jugador del Real Madrid, del Deportivo de La Coruña y de la Selección Española mira fijamente el objetivo y se baja la ropa interior. El resto lo pueden imaginar.
Esta es la descripción del último estallido viral que esta semana ha sacudido al fútbol nacional y que ha derivado en una investigación por extorsión y por un delito contra la intimidad que ha vuelto a poner en la picota a un club que va de escándalo en escándalo de la mano de su peculiar propietario: el sheik (jeque) Abdullah Bin Nasser Al Thani, un supuesto millonario qatarí que logró llevar al conjunto blanquiazul a los cuartos de final de la Champions League y al que ahora han bautizado como «el jeque tieso». Un personaje que ya antes de la polémica grabación a su entrenador estaba asediado por unas causas judiciales que ahora, según ha podido saber Crónica, le acaban de situar bajo la lupa de los investigadores que lideraron la operación Malaya.
Pero empecemos por el final, por la última gota. El domingo, 5 de enero, Víctor Sánchez del Amo había viajado con su equipo a Oviedo para disputar un nuevo encuentro de la Liga SmartBank —como ahora se conoce a la antigua Segunda División—. El técnico se encontraba concentrado cuando contactaron con él. Su interlocutor —cuya identidad no ha trascendido— le advirtió de que tenía en su poder un vídeo íntimo suyo que sería ampliamente difundido si no pagaba una considerable suma de dinero. Así lo explicó el entrenador malaguista ese mismo domingo en Oviedo, en su primera denuncia.
Nadie confirma oficialmente el importe exacto —se especula con que sea de 20.000 euros, como informó el Diario Sur—, aunque fuentes cercanas al caso consultadas por este suplemento sí precisan que la cifra debía ser abonada en bitcoins. La criptomoneda más extendida y uno de los sistemas de cobro más usado por los ciberdelincuentes.
Esta singularidad hace pensar a los investigadores que no se enfrentan a simples oportunistas a los que la grabación les hubiera llegado y hubieran aprovechado la oportunidad para sacar tajada, sino a personas con los conocimientos suficientes para obtener las imágenes de su móvil. Lo que por ahora tienen claro es que Sánchez «no compartió el vídeo con nadie». La hipótesis es que le grabaron sin su permiso. Los investigadores trabajan ya sobre el perfil en una red social de la chica que sirvió de cebo para engañar al entrenador y propiciar una ciberrelación sexual con él que fue grabada, aunque están casi convencidos de que, al igual que la fotografía que lo ilustra, es falso.
Los agentes del Grupo de Ciberdelincuencia de la Comisaría Provincial de Málaga tienen abiertas «varias» líneas de investigación en torno al chantaje y difusión del video íntimo. «Es evidente que hay responsables diferentes para cada uno de los delitos», aclaran las citadas fuentes, que diferencian entre los presuntos chantajistas y las personas que posibilitaron que el vídeo se volviera viral al compartirlo. Este viernes, de hecho, ya fue arrestado un hombre en Puente Genil (Córdoba) por colgar el vídeo en Twitter. Aunque el pico más alto de difusión fue el martes. Entonces el técnico emitió un comunicado: «Quiero informar de que estoy siendo objeto de un delito contra mi intimidad con acoso y extorsión». Después llegaron el apoyo del presidente de la Real Federación de Fútbol Español, Luis Rubiales; de la plantilla blanquiazul y hasta de la esposa del técnico, May Catalina.
EL ENIGMÁTICO TUIT DEL JEQUE
Más enigmático fue el tuit difundido por el jeque Al Thani: «Estamos esperando todavía saber quién es la persona que miente siempre. Él es como el ángel que nunca comete errores. Él no quiere admitir los errores. Sólo una vez dijo la verdad. ¿Pensaste que eso de siempre mentir a todos te ayudaría? Sé fuerte y reconoce que te equivocas». Su mensaje alimentó los rumores que circulan en las redes en los que, con más sorna que fundamento, se especula con que él está detrás del polémico vídeo: que el jeque lo ha orquestado todo en respuesta a las duras críticas que el entrenador había vertido contra él en una rueda de prensa el viernes anterior, sólo dos días antes.
Horas después, el Málaga C.F. comunicó que Víctor Sánchez del Amo era apartado del equipo. El club aún no ha comunicado la destitución oficial del entrenador, pero seguirá apartado mientras los representantes legales de ambas partes llegan a un acuerdo de extinción del contrato.
La investigación por sexting abierta tras la denuncia del entrenador malaguista es una más de las que gravitan en torno a un club que agoniza en los últimos puestos de la Segunda División como un náufrago que intenta arrancar unas bocanadas de aire mientras se hunde. Denuncias que ponen el foco sobre su polémico propietario. Un individuo que rápidamente se ganó el favor del público, pero que hoy es persona non grata en una ciudad donde se ha convertido en hábito destrozar la placa que se puso en su honor. Eran otros tiempos.
Fue en verano de 2010 cuando la noticia estallaba en los ámbitos deportivos: «El primer inversor árabe desembarca en la Liga española». Al Thani se hacía con el conjunto blanquiazul tras —según afirmó— abonar 36 millones.
César Suárez, redactor de Marca y Radio Marca Málaga, es uno de los plumillas que más ha denunciado las andanzas del jeque y su familia desde que llegaron a la Costa del Sol. Lo cual le ha valido alguna que otra represalia. Rememora ese momento con cierto pesar, porque el boato que rodeaba al supuesto multimillonario desdibujaba la auténtica realidad y atrofiaba el espíritu crítico. ¿Cómo pensar que el hombre que fichó a Santi Cazorla, Joaquín, Van Nisterooy, Isco o Baptista abocaría al conjunto blanquiazul hacia su segunda desaparición?
Ahora es evidente que «vendieron humo» desde el principio, afirma este periodista, que recuerda con un puntito tragicómico cuando Al Thani presumía de que «había estado pensando en comprar el Liverpool, pero que finalmente se había decantado por el Málaga C.F.».
Antonio Aguilera, presidente de la Asociación de Pequeños Accionistas (APA), un colectivo que se ha querellado contra el jeque y su familia, le describe como una especie de hombre de paja de los verdaderos interesados en adquirir el club: los Gadafi. Al-Saadi, uno de los hijos del sátrapa libio, siempre fue un gran aficionado al fútbol y, según las malas lenguas, pagó grandes cantidades de dinero para jugar en equipos profesionales como el Perugia, el Udinese o la Sampdoria. Esta afición, unida a los millonarios intereses que Muamar Gadafi tenía en la Costa del Sol, con complejo urbanístico incluido en el Triángulo de Oro de Marbella, Benahavís y Estepona, eran la combinación perfecta. «Pero mataron al padre, los apartaron del poder y el proyecto se evaporó», asegura.
Lo cierto es que, salvo la luna de miel inicial, la relación de los Al Thani con la ciudad descarriló hace tiempo. Máxime cuando el jeque y su familia han tenido comportamientos que no han dudado en exhibir con cierta prepotencia.
Los pequeños del clan han protagonizado algunos de los episodios más sonados. Aguilera destaca uno por encima de todos: «Dos de los hermanos se fueron a Las Vegas y se alojaron en un hotel de lujo. Sólo ellos saben lo que pasó, pero el resultado es que destrozaron la habitación y el club tuvo que abonar 250.000 euros por los desperfectos».
Suárez, por su parte, recuerda una historia más próxima en el tiempo: «Los hijos del jeque pidieron al club 300.000 euros, al parecer, para irse de fiesta a Londres. Debido a la delicada situación económica del club, el director financiero se negó. Pero una semana después ocurrió algo curioso. Por recomendación de los Al Thani, el equipo fichaba por 280.000 euros a Takioullah, un chico desconocido, sin nivel alguno, que supuestamente iba a reforzar al filial y que ha jugado cinco minutos desde que llegó». ¿Fue este fichaje una forma de obtener el dinero?
A través de sus puestos en el consejo de administración, Nasser, Nayef y Rakan Al Thani «utilizan el Málaga C.F. en su propio beneficio», añade. Los indicios apuntan a que todos sus gastos se abonan con dinero de las cuentas del club, como los 12.000 euros que costó la puesta a punto de dos coches de alta gama de su propiedad. Casa, personal asistente, viajes, cenas, salidas… pagados con los fondos de una sociedad desangrada económicamente. Un derroche que se produce mientras un ex entrenador como Juan Ramón López Muñiz o directivos como Caminero o Joaquín Jofre siguen sin cobrar el finiquito tras su despido.
«Han vivido a tutiplén» a costa del equipo, sostiene Antonio Aguilera. «Es una dictadura», insiste para describir un comportamiento que otros califican de «prepotente».
Algo parecido es lo que ocurrió con la ampliación del puerto de La Bajadilla en Marbella. Un proyecto adjudicado al jeque que supuestamente invertiría 400 millones de euros para crear un espacio de superlujo con zonas comerciales, atraques para cruceros y megayates y, lo más importante, que generaría miles de puestos de trabajo en una zona también azotada por la crisis. No pasó del vídeo de presentación inicial. Los peculiares métodos de Al Thani acababan colisionando con la legalidad, hasta que hace un año el Tribunal Supremo puso fin a sus aspiraciones al ratificar el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que anulaba la licitación.
Durante todo el proceso legal, el jeque se despachó a gusto contra la Junta de la Andalucía y la justicia española, sin escatimar adjetivos en las redes sociales. Y es que Al Thani, al estilo Trump, despliega su batería de misiles dialécticos en Twitter cada vez que quiere enseñar los dientes. El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, ha sido su objetivo en más de una ocasión cuando le ha llevado la contraria.
Sonado también fue el enfrentamiento que el jeque tuvo con un policía que detuvo su coche cuando supuestamente intentaba acceder al estadio por una zona acotada a los servicios de emergencia. Al Thani recurrió a la red del pájaro azul para quejarse y tildar a la Policía de «estúpida», «racista» y «odiosa».
BAJO LA LUPA ‘MALAYA’
La actitud del jeque y su familia ha colmado la paciencia de algunos sectores, que han acudido a los tribunales. Son varias las causas que actualmente tienen abiertas en los juzgados, aunque la más reciente y compleja para su futuro legal es la interpuesta a finales del pasado octubre por la APA. Diez folios que conforman una querella en la que se sustancian los presuntos delitos de administración desleal, apropiación indebida e imposición de acuerdos societarios abusivos.
El documento detalla cómo el sheik Abdullah Bin Nasser Al Thani (presidente del consejo de administración) y sus hijos Nasser (consejero delegado), Nayef y Rakan (vocales) supuestamente se han autoconcedido préstamos irregulares por valor de 4.342.638,62 euros procedentes de las arcas del club. Un importe fundamental para la supervivencia del equipo, que se encuentra bajo un estrecho marcaje de la Liga de Fútbol Profesional y que se va a ver obligado a vender a sus mejores efectivos para poder llegar a final de temporada.
La titular del juzgado de Instrucción número 14 de Málaga admitió a trámite la querella y el pasado 23 de diciembre libró un oficio a la Policía Nacional para que, en un primer paso, investigue «la situación patrimonial de los querellados […], con especial incidencia de empresas registradas en España en las que figuran como administradores», según la documentación a la que ha tenido acceso Crónica.
El requerimiento llegó hasta el despacho del responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), quien finalmente derivó la investigación al Grupo de Blanqueo, cuyos agentes están especializados en rastrear el dinero y que se han convertido en un quebradero de cabeza para los grupos organizados que operan en la Costa del Sol.
Nada fuera de lo normal. Si no fuese porque los dos mandos policiales sobre los que en última instancia recaerá la investigación destaparon uno de los grandes casos de corrupción política más célebres de España: el caso Malaya. Estos agentes —que lograron sentar en el banquillo de los acusados a la cúpula del Ayuntamiento de Marbella que sobrevivió al gilismo, y que han obtenido las más importantes condecoraciones policiales— llevan días coordinando unas pesquisas que se centrarán en las operaciones económicas de los Al Thani al frente del Málaga C.F. «Hay donde investigar, eso seguro», explican a este suplemento fuentes próximas al caso.
El abogado de la Asociación de Pequeños Accionistas, Francisco Valverde, afirma que una de las claves será determinar el destino final de los cerca de 4,5 millones de euros que han obtenido de las cuentas del club. Eso sí, las indagaciones, por ahora, se han topando con una absoluta falta de colaboración que, en su opinión, comienza a rayar con la obstrucción a la justicia y que ha dejado escenas surrealistas. Una de ellas se produjo semanas atrás cuando unos policías se personaron en las oficinas del equipo, ubicadas en el estadio La Rosaleda, para entregar una serie de requerimientos judiciales a la familia Al Thani. Nadie quiso recogerlos. «El jeque había dado la orden», asegura el letrado, que aclara que, «en estos momentos, se desconoce el paradero de estas personas».
La autoridad judicial, además, ha solicitado toda la documentación relacionada con el otro gran proceso en el que está el jeque y que puede hacer que pierda el 49% de las acciones del club en favor del grupo hotelero Bluebay. El juzgado de primera instancia número 12 de Málaga falló el pasado mes de junio contra de Al Thani y consideró probado que había cedido parte de la propiedad a cambio de que la citada compañía saneara las cuentas en un momento crítico para el equipo. Además, el Ayuntamiento de Málaga anunciaba días atrás que se sumaba a la querella interpuesta por la APA, paso que supone la ruptura de esta administración con la familia Al Thani. Más problemas.
¿Y qué futuro le espera al Málaga C.F. en medio de esta tormenta judicial, y hasta sexual? Pues la esperanza de muchos está depositada en que la titular del juzgado de Instrucción número 14 de Málaga aparte al jeque y a su familia de la gestión del club y designe a un administrador. Si no es así, el futuro pinta negro. Concluye el abogado Valverde: «Los que conocen a Al Thani aseguran que ha dicho que prefiere que el equipo desaparezca antes de entregarlo a otra persona».

 
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Yo creo que sería mas interesante saber de donde ha sacado el dinero el jeque que el vídeo solo debiera afectar al entrenador y a su familia.

Ahora bien, cuando se quieren quitar de enmedio a alguien se utiliza todo tipo de artimañanas.