Simeón del Bulgaria, el único rey del mundo que se presentó a unas elecciones

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Martes, 16 junio 2020 - 02:01
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Simeón de Bulgaria, en una de sus últimas imágenes públicas.

Simeón de Bulgaria, en una de sus últimas imágenes públicas. GTRES
Simeón del Bulgaria hace meses que no pisa Madrid, donde aún mantiene su chalet del distrito de Moncloa y su oficina abierta, pues ha permanecido durante la pandemia confinado junto a su mujer, Margarita Gómez-Acebo, en su palacio de Vrana, en Sofía, la capital de Bulgaria.
Un paraje de cuento rodeado por dos hectáreas de bosque cuajado de árboles centenarios, donde él reside y nació un 16 de junio de hace 83 años. Será el de este martes un doble aniversario, ya que un día después, el 17 de junio, hará 19 años que el soberano búlgaro -jamas renunció al trono- protagonizó un hecho histórico al convertirse en jefe de Gobierno de Bulgaria tras ganar las elecciones en 2001. Por primera vez, un monarca se erigía en mandatario de una república por votación popular, algo que podría ser el guión de una película y que el definió en sus memorias publicadas en 2014 como "un destino singular". Tanto que en la actualidad, ha vuelto a pasar de héroe a villano al enfrentarse de nuevo al estado republicano, que amenaza usurparle todas sus propiedades en Bulgaria, formadas por numerosas hectáreas de tierras y palacios, incluida su residencia de Vrana, empujándole a un segundo exilio.
El primero lo padeció cuando su padre, el rey Boris, tras entrevistarse con Hitler en 1943, falleció dicen que envenenado por los nazis, lo que convirtió a Simeón en monarca con solo 6 años, aunque fueron los comunistas quienes ejecutaron posteriormente a la mayor parte de su familia.
Doña Sofía, Don Juan Carlos, el rey Simeón y su esposa, Margartia Gómez-Acebo, en una imagen de archivo.

Doña Sofía, Don Juan Carlos, el rey Simeón y su esposa, Margartia Gómez-Acebo, en una imagen de archivo.GTRES
Tuvo que partir al exilio con su madre, la reina Juana, recalando en Madrid en 1951 donde Franco acogió a numerosos monarcas del este que huyeron de sus países convertidos en repúblicas soviéticas. Se casó en 1962 con Margarita Gómez-Acebo, hija de los marqueses de Cortina y prima de Luis, el marido de la infanta Pilar, hermana de Don Juan Carlos.
En la capital española nacieron sus cinco hijos, Kardam -fallecido en 2015 por las secuelas de un accidente de coche-, Kiryl, Kubrat, Konstantin y Kalina, así como todos sus nietos, además de que el medio siglo aquí vivido hizo de España su segunda patria. Pariente del Rey Juan Carlos, ambas familias se hicieron íntimas hasta el punto de que uno de los hijos de Simeón, Kiryl, residió unos meses en Zarzuela como compañero de juegos del entonces Príncipe Felipe, que no tenía hermanos chicos.
La modélica transición española a la democracia capitaneada por la Corona acabó siendo hoja de ruta para Simeón y espejo donde miraron los búlgaros para recuperar a su monarca, en su caso como jefe de Gobierno. La aventura duró hasta 2005, pero tras los logros de integrar a su país en la UE y la OTAN, acabó mal, perdió las elecciones por sospechas de corrupción de algunos de sus ministros, venciendo el partido socialista. De nuevo se volteó la tortilla, pues pese a que en 1998 los tribunales búlgaros restituyeron al rey sus propiedades confiscadas por los comunistas en 1947, en 2009 el estado volvió a intentar expropiárselas, batalla que hizo recurrir a Simeón al tribunal de Estrasburgo.
Margarita Gómez-Acebo y Simeón de Bulgaria se casaron en 1962.

Margarita Gómez-Acebo y Simeón de Bulgaria se casaron en 1962.GTRES
Algo que indujo a pensar que el monarca regresaría a España, pero contra pronóstico ha permanecido en Bulgaria, país al que ama profundamente y donde sigue manteniendo una agenda intensa como asesor y consejero, a pesar de que el estado republicano también le niega un estatus y ni siquiera percibe pensión alguna como ex mandatario. Viaja con cierta frecuencia a Madrid, donde residen la mayoría de sus hijos y nietos, y donde parece gozar de mayor reconocimiento que en su patria, como se demostró en su última aparición pública. Fue el 10 de enero en el Casino de Madrid para recoger el premio Embajador José María Velo de Antelo, que le concedió la Academia de la diplomacia por su trayectoria en favor de la libertad, la paz y la concordia.

 

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Martes, 16 junio 2020 - 02:01
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Simeón de Bulgaria, en una de sus últimas imágenes públicas.

Simeón de Bulgaria, en una de sus últimas imágenes públicas. GTRES
Simeón del Bulgaria hace meses que no pisa Madrid, donde aún mantiene su chalet del distrito de Moncloa y su oficina abierta, pues ha permanecido durante la pandemia confinado junto a su mujer, Margarita Gómez-Acebo, en su palacio de Vrana, en Sofía, la capital de Bulgaria.
Un paraje de cuento rodeado por dos hectáreas de bosque cuajado de árboles centenarios, donde él reside y nació un 16 de junio de hace 83 años. Será el de este martes un doble aniversario, ya que un día después, el 17 de junio, hará 19 años que el soberano búlgaro -jamas renunció al trono- protagonizó un hecho histórico al convertirse en jefe de Gobierno de Bulgaria tras ganar las elecciones en 2001. Por primera vez, un monarca se erigía en mandatario de una república por votación popular, algo que podría ser el guión de una película y que el definió en sus memorias publicadas en 2014 como "un destino singular". Tanto que en la actualidad, ha vuelto a pasar de héroe a villano al enfrentarse de nuevo al estado republicano, que amenaza usurparle todas sus propiedades en Bulgaria, formadas por numerosas hectáreas de tierras y palacios, incluida su residencia de Vrana, empujándole a un segundo exilio.
El primero lo padeció cuando su padre, el rey Boris, tras entrevistarse con Hitler en 1943, falleció dicen que envenenado por los nazis, lo que convirtió a Simeón en monarca con solo 6 años, aunque fueron los comunistas quienes ejecutaron posteriormente a la mayor parte de su familia.
Doña Sofía, Don Juan Carlos, el rey Simeón y su esposa, Margartia Gómez-Acebo, en una imagen de archivo.

Doña Sofía, Don Juan Carlos, el rey Simeón y su esposa, Margartia Gómez-Acebo, en una imagen de archivo.GTRES
Tuvo que partir al exilio con su madre, la reina Juana, recalando en Madrid en 1951 donde Franco acogió a numerosos monarcas del este que huyeron de sus países convertidos en repúblicas soviéticas. Se casó en 1962 con Margarita Gómez-Acebo, hija de los marqueses de Cortina y prima de Luis, el marido de la infanta Pilar, hermana de Don Juan Carlos.
En la capital española nacieron sus cinco hijos, Kardam -fallecido en 2015 por las secuelas de un accidente de coche-, Kiryl, Kubrat, Konstantin y Kalina, así como todos sus nietos, además de que el medio siglo aquí vivido hizo de España su segunda patria. Pariente del Rey Juan Carlos, ambas familias se hicieron íntimas hasta el punto de que uno de los hijos de Simeón, Kiryl, residió unos meses en Zarzuela como compañero de juegos del entonces Príncipe Felipe, que no tenía hermanos chicos.
La modélica transición española a la democracia capitaneada por la Corona acabó siendo hoja de ruta para Simeón y espejo donde miraron los búlgaros para recuperar a su monarca, en su caso como jefe de Gobierno. La aventura duró hasta 2005, pero tras los logros de integrar a su país en la UE y la OTAN, acabó mal, perdió las elecciones por sospechas de corrupción de algunos de sus ministros, venciendo el partido socialista. De nuevo se volteó la tortilla, pues pese a que en 1998 los tribunales búlgaros restituyeron al rey sus propiedades confiscadas por los comunistas en 1947, en 2009 el estado volvió a intentar expropiárselas, batalla que hizo recurrir a Simeón al tribunal de Estrasburgo.
Margarita Gómez-Acebo y Simeón de Bulgaria se casaron en 1962.

Margarita Gómez-Acebo y Simeón de Bulgaria se casaron en 1962.GTRES
Algo que indujo a pensar que el monarca regresaría a España, pero contra pronóstico ha permanecido en Bulgaria, país al que ama profundamente y donde sigue manteniendo una agenda intensa como asesor y consejero, a pesar de que el estado republicano también le niega un estatus y ni siquiera percibe pensión alguna como ex mandatario. Viaja con cierta frecuencia a Madrid, donde residen la mayoría de sus hijos y nietos, y donde parece gozar de mayor reconocimiento que en su patria, como se demostró en su última aparición pública. Fue el 10 de enero en el Casino de Madrid para recoger el premio Embajador José María Velo de Antelo, que le concedió la Academia de la diplomacia por su trayectoria en favor de la libertad, la paz y la concordia.

De acuerdo, hecho rigurosamente cierto y a mi modo de ver las cosas un gesto de valentía que le honra.-
Ahora falta por ver si nuestro Felipe se presenta a las Elecciones para la Jefatura del Estado como Presidente de La República Española, gesto que sin duda, le encantaría muchisimo a Leticia.-