RECETAS DE COCINA

Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.527
Ubicación
España
Filetes rusos caseros
Compartir Twittear
5/51 voto
portada-525x360.jpg

Info.
Ingredientes para Filetes rusos caseros
  • 500 g. de carne picada ternera/cerdo
  • 1/2 cebolleta
  • 2 rebanadas de pan
  • 100 ml. de leche entera
  • 1 huevo M
  • 2 dientes de ajo
  • 10 g. de perejil fresco
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
  • Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer filetes rusos caseros.

Los filetes rusos llegaron mucho antes que las hamburguesas.

Podríamos decir que fueron sus antecesores y aunque poco a poco han ido quedando en el olvido es una receta que nos gusta recuperar porque están muy ricos.

Aunque se parecen tienen un gusto muy sabroso y diferente al de las hamburguesas que conocemos hoy.

Los filetes rusos aparecen por primera en la Larousse gastronomique de 1936, aunque este tipo de recetas con carne han sido siempre muy populares en toda Europa.

Conocidas también como Frikadeller o Frikadelas, labskaus, y en casi toda Rusia lo encontramos como el famoso plato de carne especiada y aliñada, el steak tartar.

Siendo los tártaros los que lo introdujeron en Europa en plena Edad Media para luego volver a resurgir en pleno siglo XIX como un claro referente de la nueva cocina europea.

De hecho se preparan prácticamente igual que las albóndigas así que podemos aprovechar para comprar más cantidad de carne y preparar las dos cosas. De esta forma nos aseguramos de tener siempre reservas en el congelador.

Cómo pasa con las albondigas en cada casa tienen su secreto para prepararlas. A nuestros filetes rusos les hemos añadido la cebolleta cruda cortada muy fina porque le da un toque crujiente que nos gusta mucho.

Pero si preferimos podemos pocharla en una sartén antes de mezclarla con el resto de ingredientes. Otra fórmula es rebozarlos con harina, pan y huevo antes de freír. Sea cómo sea los filetes rusos siempre quedan riquísimos.

Preparación de filetes rusos caseros
  1. Remojamos el pan con la leche y lo dejamos hasta que la corteza se ablande, podemos usar pan de molde o pan integral, cereales… .
  2. Picamos la cebolleta muy fina.
  3. Ponemos la carne en un bol grande.
  4. Añadimos el ajo picado, la cebolleta y el pan bien escurrido. Echamos también la sal, pimienta y perejil.
  5. Amasamos con las manos limpias para mezclar bien todos los ingredientes.
  6. Agregamos el huevo batido a la mezcla de carne y acabamos de mezclar con una cuchara.
  7. Pasamos la carne a una superficie limpia y seca.
  8. Con un aro de emplatar o simplemente con un vaso vamos dando forma a los filetes rusos.
  9. Echamos aceite a una sartén antiadherente y cuando esté caliente freímos los filetes rusos. 3-4 minutos por cada lado dependiendo del grosor serán suficientes.
Podemos acompañarlos con otros ingredientes (arroz, puré, legumbres…) o ponerlos entre pan y pan a modo de hamburguesa con tomate, lechuga y lo que más nos guste.

Podéis ver todas las fotos del paso a paso en el álbum de la receta de filetes rusos caseros.


Consejos para unos filetes rusos caseros perfectos
  • La carne de buena calidad es esencial en esta receta, por eso aconsejamos no comprar carne picada envasada y en su lugar acudir al mercado o carnicería donde no seleccionaras las mejores piezas.
  • Si explicamos que es para preparar filetes rusos (o hamburguesas) nos preparan la carne con la proporción de grasa necesaria para que quede jugosa.
  • Aunque el punto de la carne va al gusto lo ideal es no cocinarla demasiado para que no quede reseca.
Equipo Recetas de Rechupete
 
Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.527
Ubicación
España
Calamar a la plancha | Trucos para que salga perfecto

receta-calamar-plancha.jpg


El calamar a la plancha es una de mis comidas preferidas y ahora más en verano. Es muy típico encontrarlo en cualquier carta de los chiringuitos de las playas de toda España. El problema de hacer el calamar a la plancha o a la parrilla es que muchas veces por su composición se nos tuerce y no se cocina bien, en este post os voy a explicar como conseguir que salga el calamar tierno y cuando lo pasemos por la planche no se nos «doble» ya que es una de las cosas que más rabia da.


Lo bueno del calamar que es uno de los productos perfectos para incorporar en una dieta ya que es muy bajo en calorías. El calamar solo tiene una 80 calorías por cada 100 gramos.


Cómo conseguir que salga tierno el calamar
Uno de los trucos que se usa para que quede más tierno el calamar es dejarlo un tiempo remojando en leche. Podemos sacarlo de la nevera, limpiarlo y dejarlo en leche sumergido durante una media hora. Pasado ese tiempo lo que haremos será secarlo muy muy bien con un papel absorbente.

Otro truco, que en realidad no lo es, es comprar una calamar de calidad. Muchas veces tenemos varios en la pescadería. Creo que no hay producto que se note tanto la diferencia al adquirir el de mayor precio. En este caso compre unos calamares que costaban 30 euros el kilo, a precio de solomillo. Está claro que es caro pero os garantizo que para darse un homenaje viene perfecto.

Con qué podemos acompañar los calamares a la plancha
En mi caso, como veis en este post, siempre hago un picadillo de verduras pimientos y cebolla que le da un toque de frescor. Os recomiendo también hacer una buena ensalada de tomate y lechuga simple, se debe aprovechar al máximo este gran ingrediente.


Recetas de calamares
En muchas ocasiones he hecho recetas de calamares. Me apasiona este ingrediente y os voy a dar mis platos favoritos.

Ingredientes para hacer calamares a la plancha
  • 1 calamar grande por cada dos personas
  • Sal
  • 2 ajos
  • Perejil fresco
  • Medio pimiento verde
  • Medio pimiento rojo
  • 1 cebolleta pequeña
  • 1 tomate
  • Aceite de oliva
  • Vinagre
Cómo hacer calamares a la plancha
1.- El primer paso es importante, son los cortes que realizaremos previamente. Como veis en la foto primero cortamos el calamar limpio en anillas sin llegar hasta el fondo. Le damos la vuelta y realizamos un corte en la punta. Os garantizo que con estos cortes evitaremos que se doble en la plancha cuando coja calor.



hacer-calamar-a-la-plancha.jpg
como-hacer-calamar-a-la-plancha.jpg


2.- En una plancha colocamos el calamar primero por la parte de las anillas, a fuego muy fuerte. Lo tendremos 1 minutos y luego por el otro lado haremos lo mismo. Siempre a fuego muy fuerte.



calamar-plancha-trucos.jpg
calamar-plancha-receta.jpg




3.- Para acompañar el calamar a la plancha haremos un picadillo. Picamos tomate, cebolleta y pimientos, todo muy fino. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre y sal.

Emplatamos el calamar con la ensalada al lado y hacemos un majado de perejil y ajo con el que aliñaremos nuestro calamar. Os garantizo que es una de las mejores formas de tomar el calamar.



calamar-plancha-facil.jpg


http://recetasdecocina.elmundo.es/2019/07/calamar-plancha-trucos-perfecto-receta.html
 
Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.527
Ubicación
España
Aprende a preparar este salmón coronado con gambas

Cocina esta receta fácil en menos de media hora
Salmón: propiedades, beneficios y valor nutricional
Gambas: propiedades, beneficios y valor nutricional

img_mtdiestra_20190729-120257_imagenes_lv_terceros_slmon_con_gambas-kZ7G-U463692271079CiE-992x558@LaVanguardia-Web.jpg

Salmón con gambas (SOM_Gastro)
SOM_GASTRO
31/07/2019 06:01 Actualizado a 31/07/2019 07:14

El salmón es un pescado bastante graso, así que si quieres aligerar un poco la receta no hace falta añadirle mantequilla ya que, al cocinarse, soltará también parte de su grasa. El tiempo de cocción de 5 minutos es aproximado y dependerá del grosor de las piezas, pero sabrás que está listo porque habrá cambiado de color. No te excedas con la cocción porque quedaría reseco.

Salmón con gambas
Ingredientes

> 4 supremas de salmón

> 18 gambas rojas

> 4 chalotas

> 30 g de mantequilla

> 250 ml de nata líquida

> 1 copa de brandi

> Sal

> Pimienta blanca

Receta fácil
Elaboración

1. Pon en una sartén con mantequilla el salmón salpimentado y sin piel junto con las chalotas picadas finas y las gambas salpimentadas.

2. Deja cocinar el tiempo justo para que se dore el salmón, normalmente unos 5 minutos, y flamea todo con el brandi.

3. Añade la nata y deja reducir a fuego lento unos 10 minutos hasta que la salsa tenga una textura espesa. Se pueden chafar las cabezas de las gambas para dar más color y sabor a la salsa.

4. Retira y pasa la salsa por el chino.

5. Coloca el salmón y las gambas en una bandeja y cubre con la salsa.

6. Gratina 3 minutos en el horno y sirve.

Ficha técnica

Dificultad: baja

Tiempo: 25 minutos

Raciones: 4

Aporte calórico: 696 cal.

https://www.lavanguardia.com/comer/recetas/20190731/463692271079/salmon-gambas-receta-facil.html
 
Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.527
Ubicación
España
GASTRONÓMADA DE VERANO
Dónde comer el mejor gazpacho este verano
Actualizado Jueves, 1 agosto 2019 - 02:16
Al gazpacho, salmorejo y ajoblanco, tan apetecibles siempre en verano, se suman ahora recetas del Este como 'borscht', 'svekolnik' y 'tarator'

15645697650055.jpg

De izquierda a derecha y arriba abajo, salmorejo, vichyssoise, tarator y borscht.
Habrá que agradecer a la moda del ramen -que también se come frío en verano- una cierta recuperación del interés por las sopas en las generaciones jóvenes. La sopa, la sopa caliente e invernal, entró en crisis allá cuando la nouvelle cuisine, hace medio siglo, y se hundió más aún con la molecular de Ferran Adrià y otras luminarias. La sopa calentita era una reminiscencia de un pasado más campesino y sencillo, y en los grandes restaurantes modernos llegaron a desaparecer todas las sopas de las cartas. En Francia, sobre todo, hubo una hecatombe sopera.

Para este gastronómada, si hay un momento del año ideal para reencontrarse con la sopa, es cuando el calor aprieta y la sopa está helada. Y, curiosamente, los cocineros de vanguardia se sienten mucho más inspirados por las sopas frías.

Un dato que hay que tener presente: a estas alturas, en el mundo entero, muchísimas de las sopas frías que ofrecen los restaurantes tienen nombre español: gazpacho. Pero sólo el nombre. El gazpacho viajó, sí, se hicieron muchos gazpachos malos por ahí porque era fácil pasar tomate y alguna cosa más por una licuadora. Y luego hacer lo mismo con melón, mango, aguacate, calabaza... cualquier cosa. Pero siempre con lo de gazpacho por delante.

Hace unos días, el temido crítico culinario del New York Timeshizo una glosa entusiasta del Mercado Little Spain de José Andrés y se rindió ante un gazpacho de verdad, que le pareció un descubrimiento exquisito.

Así que empecemos por nuestra sopa más universal, y la más maltratada, como vemos. Pero no empecemos aquí, sino en un vecino rincón ibérico, donde hace mucho, en un viaje a Lisboa, descubrimos el gazpacho primigenio, sin duda idéntico al que se hacía a este lado de la frontera antes de la generalización de los pasapurés y las Turmix: todos los ingredientes clásicos (más cilantro fresco por encima), cortados en cuadraditos y metidos en agua helada.

Esa aparente deconstrucción del gazpacho se llama gaspacho à alentejana, y a veces llega acompañado de sardinas rebozadas y fritas -en fuente separada, claro-, como en el restaurante O Chico (Rúa da República 13, Ferreira do Alentejo, tel. +351 284 089 945).

Del buen gazpacho andaluz clásico empezaron los cocineros creativos españoles a sacar derivados. El exquisito gazpacho de fresón de Abraham García fue de los primeros, y también fue famoso el de cerezas de Dani García. Y luego muchos más.

Pero Abraham regresó al gazpacho de tomate clásico, y el que sirve en su Viridiana (Juan de Mena, 14, Madrid, tel. 91 523 44 78) a muchos nos parece inmejorable: une ligereza, frescor y sabor.

De Andalucía vienen también nuestras otras y gloriosas sopas frías: el salmorejo cordobés (más cremoso que el gazpacho, a menudo acompañado de taquitos de jamón), su prima y rival la porra antequerana, con su pimiento verde, y esa gloriosa combinación de ajo y almendras que es el ajoblanco.

Curiosamente, el mejor salmorejo que hemos probado últimamente ha sido en un nuevo restaurante de Madrid, Quinqué (Apolonio Morales, 3, tel. 910 73 28 92): absolutamente canónico. El ajoblanco, en cambio, está conociendo muchas versiones creativas, porque es tentador sustituir las almendras, por ejemplo, por pistachos. Ninguna versión más brillante, quizá, que ese ajoblanco de coco y almendra con granizado de piña y albahaca que sirve Pedro Sánchez (no ése, otro Pedro Sánchez) en su pequeño y excelente Bagá (Reja de la Capilla, 3, Jaén, tel. 953 047 450).

En el resto del mundo carecen de nuestra riqueza de sopas frías, pero una domina, al menos, por la fama: la vichyssoise(vichisuá, que se solía oír por aquí), esa crema hecha con puerros, cebolla y patata hervidos y hechos puré, con nata y caldo de pollo. ¿Francesa o norteamericana? Hay versiones diferentes sobre sus orígenes, pero la francoamericana es la más creíble.

Fue Louis Diat, cocinero francés, nacido en un pueblo cercano a Vichy, del Hotel Ritz-Carlton de Nueva York, el que, recordando la sopa de puerros y patatas de su infancia -también se ha dicho que la porrusalda vasca fue la antecesora de la vichyssoise- y cómo en verano le agregaban leche fría, creó la famosa crema en el estío de 1917. El hotel empezó sirviéndola como Crème Vichyssoise Glacée.

Lo que le ha sucedido a esta sopa tan rica es que ha sido víctima del olvido que ha acompañado tantos platos clásicos de grande cuisine. Hasta el punto de que hemos leído que en su ciudad natal ya sólo un viejo restaurante, ¡uno!, la sirve. Por si pasan este verano por Nueva York: Gene's Restaurant (73 West 11th Street, en Greenwich Village, tel. +1 212-675-2048).

Siguiendo en América, una buena sopa fría es la originaria de la ciudad de Atlixco, en Puebla, con ingredientes que muestran una ancestral fusión de lo autóctono y lo criollo: aguacates, caldo de pollo, nata fresca, zumo de limón, y una guarnición de cilantro y granos de granada. Algunos agregan chile jalapeño. Tiene fama la del restaurante Estoril, en la colonia Polanco de la capital mexicana (Alejandro Dumas 24, tel. +52 55 5280 3414).

Terminamos el paseo por Europa oriental, donde son más numerosas y variadas de lo que pensamos las sopas frías veraniegas. Hay en Rusia y Polonia un borscht frío que no es simplemente el caliente pasado por la nevera; también se le llama svekolnik o jolodnik: crema de remolacha y nata agria, a menudo con tropezones (bien picaditos, de remolacha, pepinos, rábanos, cebolleta) y huevos duros.

Más al sur, en Bulgaria y los Balcanes, reina el tarator, sopa de yogur, pepino y eneldo.

No sabemos nosotros dónde encontrar buen svekolnik y buen tarator, pero con el número creciente de restaurantes eslavos en España, igual los encuentran ustedes...
https://www.elmundo.es/papel/gastro/2019/08/01/5d415939fdddfffc4c8b4638.html
 
Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.527
Ubicación
España
India Pale Ale: de cerveza barata de los colonizadores a bebida enrollada
Hoy es el IPA Day, el Día Internacional de la India Pale Ale, una peculiar cerveza que ha envejecido muy bien
Linda Silva
31/07/2019 - 21:20h
Foto-Linda-Silva_EDIIMA20190730_0676_4.jpg


Foto: Linda Silva

Podemos escribir cientos de páginas sobre la India Pale Ale [te hablamos de ella en Tipos de cerveza: breve guía refrescante para aclararse], uno de los estilos de cerveza más populares de los últimos tiempos y con una larga historia a nivel internacional, pero en esta ocasión sólo nos centraremos en su origen, que se remonta a los inicios de los viajes mercantiles transatlánticos.

¿Cómo una bebida de carguero se convierte moda? Te contamos cómo fue el nacimiento de esta cerveza con motivo del llamado International IPA Day, celebrado desde el año 2011 a principios de agosto (este año 2019 toca el día 1) para rendir homenaje a una bebida surgida del ingenio y el ansia de supervivencia.

El viaje hacia la India y los problemas de refrigeración
Nos remontamos al siglo XVIII: inicio de los viajes en barco rumbo a los nuevos destinos de comercio y colonización en los que los trayectos eran largos, tediosos e incómodos, y donde la necesidad de conservar los alimentos era casi un trabajo de ingeniería para la sociedad de la época. A la caducidad y la difícil conservación de los alimentos, se sumaba el problema del agua, altamente contaminada y en muchos casos una causa común de muerte.

Su ingesta era nociva al punto de que el consumo de alcohol, por muy casero que fuese, era una forma mucho más segura de ingerir líquidos. Por ello era común llenar los cargueros con litros de cerveza. En las largas travesías la bebida debía permanecer guardada durante el tiempo que durara el trayecto, y era necesario preservarla en las mejores condiciones posibles para evitar intoxicaciones. En tiempos en los que la pasteurización y la refrigeración no estaban ni de refilón a la vista, surgió un salvador natural que hizo posible beber cerveza en buen estado a pesar de los cambios de temperatura y la oxidación: el lúpulo.

Foto-Pexels_EDIIMA20190730_0671_4.jpg

Foto: Pexels



Las bondades del ‘Humulus Lupulus’
El lúpulo es un potente antioxidante primo hermano de la marihuana. Cuenta con cientos de variedades y cada tipología tiene sus peculiares propiedades organolépticas, que se desarrollarán más o menos en la cerveza en función de la cantidad de lúpulo empleado, el momento en el que se añade a la cerveza, si se trata de lúpulo en flor o triturado en pellet, entre otros condicionantes.

Los maestros cerveceros de la época vieron en esta planta la solución a los problemas producidos en la cerveza por el paso del tiempo, y se empezó a utilizar en mayores cantidades. El resultado fueron cervezas de mayor graduación alcohólica, con más amargor y cuerpo y con el objetivo inicial cumplido: una mayor conservación. El caldo resultante pasó a llamarse India Pale Ale cuando se convirtió en la receta usual empleada para las cervezas que se destinaban a acompañar a los navegantes en sus expediciones a la India; la IPA había nacido de la mezcla entre la precariedad y el ingenio.

¿Por qué se celebra un día dedicado a este estilo de cerveza a principios de agosto?
Desde el año 2011 existe un día dedicado a las India Pale Ale, y aunque la celebración tiene su buena dosis de marketing puro, este acontecimiento no deja de ser un símbolo del impacto social que ha conseguido este estilo de cerveza. El International IPA Day se convocó por primera vez a través de las redes sociales con el fin de conectar a nivel mundial a los amantes de esta popular bebida.

Con motivo de esta jornada muchas cervecerías y bares aprovechan también para presentar sus mayores y más atractivas novedades de una diversidad e ingenio que no parece tener límite. Moda, marketing viral o excusa para irse de bares, esta jornada refleja el culto, la repercusión y el poder del que goza esta bebida centenaria en pleno siglo XXI.

Foto-Gonzalo-Remmy_EDIIMA20190730_0681_1.jpg

Foto: Gonzalo Remmy



Esta industria mueve millones a nivel mundial y se complace en satisfacer a un consumidor cada vez más interesado y no tan informado, que demanda constantemente reinverciones del clásico estilo, muchas veces centrando su atención en las llamativas estrategias de marketing de las cervecerías, sin poner en tela de juicio la calidad del producto.

El boom IPA lleva varios años instaurado en los fermentadores de las cervecerías del mundo, y la imaginación a la hora de crear cervezas bajo este estilo es creciente: de las claras West Coast IPA, pasando por las turbias y densas New England, hasta la Brut IPA, las DDH, Milkshake y otras varias con añadidos de frutas, son algunos de los ejemplos de esta lucrativa familia cervecera con un sinfín de historias detrás.

https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/India-Pale-Ale-colonizadores-enrollada_0_926008098.html