Mujeres y Ciencia (1 Viewer)


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Carola Salvatella, una divulgadora científica con stick
La jugadora, bronce mundial y diploma olímpico, compagina el hockey con la escritura de cuentos y talleres para acercar la ciencia a los niños

Laura Marta@laura_elliot_
Actualizado:17/03/2019 01:32h
0Los jueces: puntuar a ritmo de sentimiento

Para algunas personas, un bronce mundial y un diploma olímpico no es suficiente legado para aportar a la sociedad. Por ejemplo, para Carola Salvatella, jugadora del Club Egara y de la selección española de hockey. Además de sus triunfos en la pista, quiere no solo desmitificar que la ciencia sea aburrida sino subrayar su importancia para hacer una sociedad más igualitaria y más concienciada con lo que ocurre a su alrededor. Sobre todo, desde la infancia.

Por eso, Salvatella exprime hasta las últimas gotas las 24 horas de su día y organiza su vida en tres facetas: su trabajo en la empresaFunBrain, dedicada a la divulgación científica, sus entrenamientos con la selección española y en su club Egara. Tiene 24 años.

«Siendo jugadora de hockey tienes asumido que necesitas un plan B para subsistir y para cuando el deporte se acabe. Estudié Ciencias biomédicas en la Autónoma de Barcelona y después un Máster de comunicación científica. El tema de laboratorio no me tiraba mucho y la divulgación sí que me gustaba. Lo malo es que cuando empecé a hacer entrevistas en empresas, al contar cómo sería mi disponibilidad por mis horarios y mi compromiso con el deporte no me admitían», cuenta la jugadora en conversación telefónica con ABC.

“Jan y Mariola investigan el síndrome de Down”. Quiero que entiendan que no es una enfermedad, sino una capacidad diferente. Por eso incluyo qué ocurre con los cromosomas. De una forma sencilla, pero rigurosa. Hay muchos cuentos sobre cómo tratar a un hermano o un familiar con Síndrome de Down, pero de una forma social. Yo quería indagar y transmitir por qué hay personas con este síndrome. Y, bueno, los dibujos los ha hecho mi hermano, porque yo de escribir sí, pero dibujar...».


«Hay mucho desconocimiento y ciertos obstáculos para acercar a la gente a la ciencia. No es tan extraña ni ajena como la gente se piensa», continúa. También su labor como divulgadora prosigue en casa, con un blog personal ( biomed4all) donde intenta hablar de temas que puedan interesar a toda la población. «Hago posts de dos o tres minutos y cuando se lo mando a mis compañeros de equipo por WhatsApp sí que me dicen que lo han escuchado. A veces es difícil llegar a la gente, pero si se lo pones fácil, para que se consuma de forma cómoda, funciona».

Aunque no se dé cuenta, también divulga valores y conocimiento cuando agarra el stick. Admite que tanto el deporte como la ciencia son campos complicados, pero le van los retos. El siguiente, aunque paso a paso, llegar a los Juegos de Tokio 2020: «Este verano es importante. Tenemos la World League con la que podemos conseguir una plaza. En agosto el Europeo, y en octubre otra fase de clasificación. Me encantó la experiencia de Río 2016 y me gustaría mucho estar en Tokio. Pero cada vez somos más chicas y la competencia está siendo muy buena para que todo el mundo se exija más».

Quiere seguir dando pasos grandes con la selección, ampliar la vitrina de trofeos. En los tiempos muertos de las concentraciones o los viajes seguirá impulsando la ciencia.
https://www.abc.es/deportes/abci-ca...ra-cientifica-stick-201903170132_noticia.html
 
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Karen Uhlenbeck, primera mujer en ganar el 'Nobel' de matemáticas


Su perspectiva se ha implantado en las matemáticas y ha conducido a algunos de los avances "más espectaculares" en los últimos 40 años

"Un modelo a emular y una firme defensora de la igualdad de género en el mundo de las Ciencias y las Matemáticas", ha dicho el jurado del Premio Abel

"Me dijeron que nadie contrataba a mujeres, porque las mujeres debían estar en casa y tener bebés", cuenta la galardonada en un libro publicado en 1997

EFE
19/03/2019 - 15:58h

Andrea Kane en una imagen publicada por el Institute for Advanced Study y difundida por The Norwegian Academy of Science and Letters.

La estadounidense Karen Keskulla Uhlenbeck se ha convertido este martes en la primera mujer en ganar el Premio Abel, considerado el Premio Nobel de las matemáticas, en la década y media de historia del galardón.

La Academia Noruega de las Ciencias y las Letras ha otorgado esta distinción a Uhlenbeck, de 76 años, por sus "logros pioneros" sobre ecuaciones diferenciales parciales geométricas, la teoría de gauge y los sistemas integrables", así como por el "impacto fundamental" de su trabajo en temas de análisis, geometría y física matemática, según el fallo difundido en Oslo.

Las técnicas y métodos de análisis global desarrollados por Uhlenbeck forman parte "de la caja de herramientas de todo geómetra y analista" y su trabajo es la base también de los modelos geométricos contemporáneos aplicados en matemática y en física. "Sus teorías han revolucionado nuestro modo de entender las superficies mínimas, como la formada por las burbujas de jabón y los problemas de minimización generales en dimensiones más altas", ha explicado el presidente del comité, Hans Munthe-Kaas.

Durante el anuncio del premio, desde el comité encargado de elegir cada año al ganador, compuesto por cinco matemáticos reconocidos internacionalmente, han señalado a la matemática como inspiradora de vocaciones, "un modelo a emular" por otras niñas y "una firme defensora de la igualdad de género en el mundo de las Ciencias y las Matemáticas".

"Me dijeron que nadie contrataba a mujeres"
Nacida en Cleveland, Ohio, en 1942, Karen Uhlenbeck se graduó en la Universidad de Michigan y se doctoró en la de Brandeis. Aunque fue en la Universidad de Chicago, en la década de 1980, donde se convirtió en un referente internacional.

Sobre su etapa universitaria, Uhlenbeck cuenta muchos episodios en el libro Journeys of Women in Science and Engineering, No Universal Constant, publicado en 1997.

De la Universidad de Michigan recuerda a tres doctoras en matemáticas, "un fenómeno en las tasas de éxito" que según ella se debía a que "las mujeres no eran enviadas a universidades caras y privadas" en aquel momento, "por lo que llegaron con programas de honores a lugares como Michigan". "Si hubiéramos sido hombres nuestros padres habrían desembolsado el dinero necesario para enviarnos a las escuelas de la Ivy League", asegura.

Tras pasar un año en el Instituto Courant de la Universidad de Nueva York y casarse con un bioquímico que estudiaba en Harvard, la matemática narra que se trasladó a Brandeis para cursar un posgrado. Allí, afirma que "había una tendencia a no ser amiga de otras mujeres", y que aunque tenía compañeras, no era amiga de ninguna porque "era evidente que no avanzarías en matemáticas si andabas con mujeres".

"Nos dijeron que no podíamos hacer matemáticas por ser mujeres (...) Me gustó hacer lo que no debía hacer, fue una especie de rebelión legítima. No había expectativas puestas en nosotras porque éramos mujeres, por lo que cualquier cosa que hiciéramos se consideraba un éxito", sentencia la galardonada con el Premio Abel en el libro antes citado.

En sus primeros pasos como matemática, terminados los estudios, Uhlenbeck cuenta que cuando buscaba un empleo, luego de dos trabajos temporales como profesora en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y en la Universidad de Berkeley, le dijeron que "nadie contrataba a mujeres, porque las mujeres debían estar en casa y tener bebés", que "había reglas de nepotismo" y por ello, no podían contratarla.

"Hubiera preferido que fueran honestos (...) Quería ser valorada por mi trabajo como matemática, no por ser miembro de un grupo", explica en la obra de 1997. En la misma reflexiona sobre "el fenómeno del que nadie habla", de "quién está teniendo éxito realmente en las ciencias y la ingeniería": "Hombres y mujeres nacidos en el extranjero. Intento hablar de esto con mis alumnos. En las grandes clases de estudiantes de ingeniería que enseño veo mucha diversidad: mujeres, hispanos, afroamericanos. Se puede hacer, no solo por hombres blancos y anglosajones".

En la actualidad, después de "luchar por poder enfrentar su propio éxito", como ella misma dice, es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias, está adscrita a la Universidad de Austin, es una de las fundadoras del análisis geométrico moderno, su perspectiva se ha implantado en las matemáticas y ha conducido a algunos de los avances más espectaculares en los últimos 40 años.

Este martes, la Academia de Ciencias y Letras de Noruega ha decidido concederle el Premio Abel 2019 que, junto a la Medalla Fields, es el galardón más importante en matemáticas que distingue la trayectoria de alguien que haya contribuido de forma decisiva en el avance de esta ciencia.

Uhlenbeck sucede así en el palmarés del premio al canadiense Robert P. Langlands, distinguido el año pasado "por su programa visionario que conecta las teorías de la representación y de los números", y se convierte en la primera mujer en recibir el premio luego de que lo hicieran antes 19 hombres.

19/03/2019 - 15:58h
 

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La española que comandó una misión en el Marte de Utah
La ingeniera aeroespacial Natalia Larrea dirigió una simulación en el desierto que contribuirá a la investigación para una futura exploración del planeta rojo

@P_biosca
Madrid
Actualizado:25/03/2019 02:25h
0La NASA detecta minitemblores en Marte por primera vez

Suena el despertador a las 7.30 de la mañana. La comandante de la misión, la ingeniera aeroespacial Natalia Larrea, se despereza y se prepara. Desayuna con su equipo formado por otras siete personas entre quienes se encuentran un antiguo militar del ejército de Estados Unidos que ejerce de Oficial Ejecutivo de la misión, y la española Verónica Triviño, que desempeña el puesto de Ingeniera de Tripulación. Se designan las tareas para cada uno, desde la limpieza del módulo hasta la recogida de muestras científicas en el exterior. En el abanico de actividades se incluyen observaciones astronómicas, estudios sobre la producción de alimentos o videos de divulgación científica acerca de la exploración espacial.

Fuera de la estación espacial está el desierto de Utah (EE. UU.). Sin embargo, para ellos es, a todos los efectos, el infierno helado de Marte, por lo que se equipan con trajes espaciales simulados –no presurizados, eso sí– si salen del módulo, analizan datos de complejos experimentos o reparan ellos mismos los equipos que se estropean. Y no están allí por diversión: de esta aventura de dos semanas la humanidad aprenderá mucho de cara al viaje real al Planeta Rojo programado para la década de 2030. Es una simulación, pero no se trata de ninguna broma.


Base en el desierto de Utah en la que se alojó el equipo - MDRS Crew 205-Maria Grulich
Elegidos por la Mars Society –una organización con fines científicos que colabora con las principales agencias espaciales y que está formada por investigadores, expertos y voluntarios dedicados a promover la exploración humana y la colonización de nuestro vecino cósmico– los ocho pasaron dos semanas en régimen de casi total aislamiento el pasado mes de febrero, solo comunicándose con el control para reportar sus avances o recibir aprobación para sus experimentos en el exterior. «La única posibilidad de salir de ahí es por una actividad extra-vehicular y te tienen que dar permiso desde el control de la misión», explica Larrea a ABC por teléfono desde Canadá, donde ahora trabaja como consultora en la industria espacial senior en Euroconsult, una empresa de consultoría internacional especializada en el sector espacial.

Elon Musk o Jeff Bezos.

«Ellos fueron inspirados por el programa Apolo y las misiones que pudimos ver por la televisión. Ahora ellos, a su vez, están inspirando a muchos jóvenes que empiezan a interesarse por todo esto. Es un momento muy emocionante», dice Larrea, quien sigue a la zaga de estos grandes nombres gracias a reconocimientos como su entrada en 2018 en la prestigiosa lista «35 under 35», elaborada por el International Institute of Space Commerce, que viene a reconocer el talento joven como el suyo.

Para qué sirven las simulaciones
Mientras los telescopios espaciales y los radiotelescopios siguenencontrando miles de mundos más allá de nuestro vecindario cósmico, la humanidad se ha vuelto a fijar la meta de plantar sus pies de nuevo en un suelo que no sea terráqueo. De momento los exoplanetas se nos quedan lejos, pero hay otros candidatos más cercanos y conocidos para la exploración en primera persona. «La próxima década será en la que nos asentaremos en la Luna. El plan de la mayoría de las agencias espaciales y numerosas empresas del sector privado, es establecer una presencia estable allí como paso intermedio a futuras misiones tripuladas a Marte a partir de 2030», explica Larrea. Cuando eso ocurra, las simulaciones como la llevada a cabo por el grupo internacional liderado por esta madrileña serán fundamentales para entender cuáles son algunos de los desafíos y condiciones en este tipo de misiones.




El desierto de Utah comparte algunas similitudes con el suelo marciano. Tres de los ocho participantes en una de las misiones extra-vehiculares - MDRS Crew 205-Maria Grulich
«Los imprevistos pasan. Desde algo tan básico como que se estropee una radio y tener que arreglarla, a que la puerta del módulo no cierre bien en Marte, donde es necesaria la presurización -enumera-. Por ejemplo, en las actividades extra-vehiculares aquí en la Tierra ocurren cosas, como que se ponga a llover o a nevar, como nos pasó porque fuimos en invierno. Aunque sea el desierto de Utah y sean condiciones diferentes, se trata de una situación adversa, como puede ocurrir también en Marte. Por eso, nuestra experiencia puede servir para elaborar protocolos en respuesta a esos momentos, incluso aunque no sea el mismo grado de peligrosidad, obviamente».

Claro que los riesgos no son los mismos, pero se intenta imitar en la medida de lo posible el estilo de vida que se llevaría en el planeta rojo: los recursos son limitados, la comida es enlatada y deshidratada y la comunicación con el exterior se limita a la torre de control y con datos muy limitados. «No es comparable a los retos que supondrá Marte, pero la idea de la simulación es básica para preparar el gran viaje», apunta la ingeniera aeroespacial.

«Star Wars» y «Marte» para acabar el día
Cae la noche en el desierto y la tripulación termina su trabajo. Después de escribir sus informes y hablar con control, el equipo se junta para cenar. «Incluso en las misiones espaciales hay momentos de ocio», dice la comandante Larrea. Alguien saca un juego de mesa o propone una película para ver en grupo. ¿Qué escogen ocho apasionados del espacio?

«Vimos "Marte" -película de Ridley Scott protagonizada por Matt Damon en la que explorador espacial queda atrapado en el planeta rojo- y "Star Wars"», afirma divertida. «Al final, lo mejor de la experiencia ha sido compartirla con un gran equipo de profesionales», concluye. Unas personas que simulando un viaje a Marte pueden suponer una gran diferencia para aquellos que quizá en menos de dos décadas sean los primeros seres humanos en pisar el nuevo mundo.
https://www.abc.es/ciencia/abci-espanola-comando-mision-marte-utah-201903241636_noticia.html
 
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Siete mujeres matemáticas asombrosas que no deben ser olvidadas
Algunas de ellas desarrollaron sus carreras de forma autodidacta o a la sombra de su colegas masculinos
Han hecho aportaciones fundamentales a las ciencias exactas sin que apenas se sepa


0 El hombre que ha propuesto más de 300 problemas de matemáticas

La gente tiende a pensar que no ha habido muchas mujeres dedicadas a la ciencia, en particular a las matemáticas. Sin embargo, muchas más de las que pensamos han realizado aportaciones importantes a esta disciplina, a pesar de que tuvieran que aprender de manera autodidacta o con mentores privados. Recuperar la figura de estas pioneras nos devuelve una parte de la historia no aprendida que es necesario conocer tanto por justicia como para tener referentes de mujeres matemáticas inspiradoras.

Estas son las breves historias de siete de las trece mujeres protagonistas del libro «Mujeres matemáticas. Trece matemáticas, trece espejos». Son siete perfiles diversos, elegidos con dificultad porque es difícil seleccionar solo una parte de biografías tan interesantes. Ellas son Carolina Herschel, Sophie Germain, Ada Lovelace, Sofia Kovalevskaya, Katherine Johnson, María Wonemburger y Maryam Mirzhakani.

Recordar a estas mujeres es una cuestión de justicia. Además, nos devuelve esa historia no contada que también forma parte de nuestra herencia.

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  1. Caroline Herschel: de pulir espejos a descubrir un cometa

    Caroline Herschel - Wikipedia


    De pequeña, a Caroline Herschel (1750-1848), su padre la enseñó a observar las estrellas. Su vida transcurrió supeditada a la de su hermano, el reconocido astrónomo William Herschel. Muchos de los éxitos del científico se deben al constante apoyo de Caroline, quien tenía como tareas desde esmerilar y pulir espejos, pasando por realizar cálculos algebraicos, hasta establecer distancias astronómicas. Fue la primera mujer en descubrir un cometa, pero tuvo que esperar hasta 1835 para ser reconocida como miembro de honor de la Royal Astronomy Society: tenía en ese momento 85 años.
    https://www.abc.es/ciencia/abci-sie...-no-deben-olvidadas-201904070125_noticia.html
 

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Antonia Ferrín, una pionera para las astrónomas españolas


Con nueve años comenzó sus estudios de bachillerato de Ciencias y a los dieciséis empezó a estudiar Química en la universidad. En 1935 consiguió dos títulos: el de licenciada en Químicas y el de Maestra Nacional

Marta Macho-Stadler
26/04/2019 - 06:27h

Antonia Ferrín Moreiras en su despacho del Observatorio de Santiago de Compostela. FOTO DEL ARCHIVO DE LA FAMILIA FERRÍN MOREIRAS | CONSELLO DA CULTURA GALEGA.

Antonia Ferrín Moreiras nació en Ourense el 13 de mayo de 1914. Era la tercera de cuatro hermanas en una familia con pocos recursos económicos. Su padre era profesor de matemáticas. A pesar de las costumbres de la época y de la escasez de medios, la familia deseaba que las cuatro hijas (Antonia, Celsa, María y Pastora) tuvieran acceso a estudios superiores. Así, en 1920, dejaron Ourense para instalarse en Santiago de Compostela.

Desde muy pequeña Antonia fue una alumna destacada. Con nueve años comenzó sus estudios de bachillerato de Ciencias en el Instituto General y Técnico de Santiago de Compostela, desde el que pasaría al Instituto Nacional de Secundaria para cursar el bachillerato Universitario.

Con dieciséis años se matriculó en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) para iniciar sus estudios de Química. ¿Por qué eligió la química? Porque era la única licenciatura ofertada en aquella facultad. Gracias a sus buenas calificaciones, Antonia obtuvo becas y la exención de tasas, lo que le permitió financiar y realizar sus estudios. En 1935 consiguió dos títulos: el de licenciada en Químicas y el de Maestra Nacional.

Antonia comenzó a trabajar inmediatamente después. Aunque la familia vivía con estrecheces, sus primeras tareas no fueron remuneradas. Entre 1934 y 1936 ejerció como profesora ayudante en prácticas de Física y Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la USC y como ayudante (tampoco retribuida) en el Departamento de Ciencias del Instituto Arcebispo Xelmírez de Santiago.

Aunque parezca difícil de creer, aún le quedaba tiempo (¡y energía!) para dar clases particulares, estudiar la carrera de Farmacia y seguir los dos primeros cursos de la licenciatura en Ciencias Exactas, los únicos que ofertaba en aquel momento la USC. En 1937 (y lo hizo hasta 1948) comenzó a dar clases de matemáticas en la escuela para niñas huérfanas Nuestra Señora de los Remedios.

En 1936, tras estallar la Guerra Civil, se suspendió la actividad académica en la Universidad. Además, en octubre de 1937, le abrieron un expediente de depuración debido a una denuncia anónima provocada por sus ideas políticas. La comisión sancionadora la inhabilitó para desempeñar cargos de confianza y se vio obligada a dejar la docencia en el Instituto: la plaza que ocupaba le fue asignada a otro docente en propiedad.

En 1940 solicitó la revisión de su causa y consiguió reanudar las clases en la Facultad de Ciencias. Con la tenacidad que la caracterizaba, durante el curso 1939-1940 completó su licenciatura en Farmacia, en 1940-1941 superó las asignaturas que le dieron el título de Maestra en la Escuela Normal Femenina y, entre los años 1943 y 1948 (y como alumna no presencial), consiguió la licenciatura en Ciencias Exactas por la Universidad Central de Madrid (hoy la Universidad Complutense).

La colaboración en astronomía con Ramón María Aller
En aquella época conoció al matemático Enrique Vidal Abascal (1908-1994), fundador de una importante escuela de geometría diferencial en nuestro país. Antonia trabajó como profesora ayudante, y después adjunta, en la cátedra que ocupaba el matemático en la Facultad de Ciencias de la USC.

Vidal Abascal había realizado su tesis doctoral (titulada El problema de la órbita aparente de las estrellas dobles visuales) bajo la supervisión del conocido astrónomo y matemático Ramón María Aller (1878-1966).

El geómetra presentó a Antonia a su director de tesis y, a partir de ese momento, Ferrín Moreiras añadió la astronomía a sus intereses.

Ramón María Aller dirigió el Observatorio Astronómico de la USC, fundado en 1943. Antonia aprendió astronomía con este científico con el que colaboró durante más de veinte años. En 1950, gracias a una beca del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Antonia consiguió entrar en el observatorio de la USC. Dos años más tarde obtuvo un contrato de ayudante de investigación, que conservaría hasta 1963.

Entre 1954 y 1956, Antonia realizó cursos de doctorado en Madrid, con la astronomía como tema central. En el observatorio calculaba, medía y analizaba el cielo. Efectuaba medidas micrométricas de estrellas dobles, observaba pasos de estrellas por dos verticales y ocultaciones de estrellas por la luna, y publicó algunos de los resultados obtenidos en revistas especializadas.

Antonia recordaba el frío que pasaba en el observatorio mientras investigaba en pleno invierno; sus faldas no le daban suficiente abrigo: "Las noches de observación supusieron horas de intenso frío, porque no podía vestir pantalones en un tiempo en el que esta prenda no se toleraba en las mujeres".


Antonia Ferrín Moreiras y Ramón María Aller en el observatorio de Santiago de Compostela. ARCHIVO DE LA FAMILIA FERRÍN MOREIRAS | CONSELLO DA CULTURA GALEGA



En 1963 defendió su tesis doctoral Observaciones de pasos por dos verticales, la primera tesis defendida en la Facultad de Matemáticas de la USC y dirigida por su octogenario maestro. Fue también la primera tesis sobre astronomía defendida por una mujer en España.

En 1964 fue nombrada Catedrática Numeraria de Matemáticas en la Escuela Femenina de Magisterio Santa María de la Universidad Central de Madrid. La "incansable" Antonia impartió allí clases de matemáticas, de astronomía y desempeñó diferentes cargos directivos. Y allí permaneció hasta su jubilación forzosa en 1984.

Vivió su retiro entre Santiago y Madrid, aunque siempre mantuvo una intensa actividad. En 2008 fue la madrina en el 50 aniversario de la Facultad de Matemáticas de la USC. Con gran sentido del humor, comentó en ese evento que acudía "en plena juventud, con 94 años cumplidos para no correr el riesgo de emocionarme".

Antonia Ferrín Moreiras falleció en Santiago de Compostela el 6 de agosto de 2009. Sin duda, fue (y es) un ejemplo de inteligencia, de extraordinaria capacidad de trabajo y de singular pasión por el conocimiento.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original aquí.
 
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Ser matrona en la guerra civil española, una profesión de riesgo


Una investigación de la Universidad de Alcalá revela las consecuencias, en ocasiones de muerte, para un colectivo profesional "que no asumía el rol asignado por el patriarcado"

Entre las víctimas se encuentran varias castellano-manchegas. Los investigadores piden colaboración para completar una base de datos que sigue en construcción

Carmen Bachiller
18/05/2019 - 19:34h

Habitación de maternidad con cama, cuna y lavabo en la Residencia de la Seguridad Social Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Albacete JUAN MIGUEL PANDO BARRERO (1915-1992). ARCHIVO PANDO. IPCE, MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE

Se llamaba María Magdalena Liñán Lozano. Era de Pueblonuevo del Terrible (Córdoba) donde nació en 1913 aunque desempeñó su carrera profesional en Puertollano (Ciudad Real). Era matrona y estaba contratada por la beneficencia municipal para atender a las mujeres sin recursos durante la Segunda República.

Su historia es una de las que han investigado los profesores de Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, Alberto Gomis y Lola Ruiz Berdún. Y es que el colectivo profesional de las matronas fue uno de los damnificados de la Guerra Civil española y la posterior dictadura franquista.

De la matrona cordobesa que ejerció en la provincia de Ciudad Real, se sabe que era hija de José Liñán Castro y Consuelo Lozano Prieto y que vivió en la calle Cuadro, 9 de Puertollano. También que entró como matrona municipal en noviembre de 1934 y que estaba afiliada a la sección de matronas de UGT en Ciudad Real (en algunos documentos posteriores aparece como afiliación al Colegio de Matronas, quizá como forma de enmascarar que pertenecía al sindicato).

Casada con Bibiano Ramírez, fundador de las Juventudes Socialistas Unificadas que se unió al ejército republicano durante la guerra civil española, tenía 26 años cuando se convirtió en una de las matronas víctimas de la guerra civil española.

Sometida a un consejo de guerra por su profesión, en su juicio no tuvo ni un solo apoyo. No hubo testigos de descargo, ni siquiera aquellos a los que ella había pedido que hablasen a su favor lo hicieron. Médicos, practicantes, el farmacéutico… "Todos declararon en su contra y dijeron que era de izquierdas, atea y con mala reputación", según explica Lola Ruiz Berdún.


Imagen: Historia de las matronas/ Facebook

¿Por qué esta persecución y castigo? Magdalena Liñán tenía todas las papeletas en contra con un régimen al que "asustaban" las matronas: mujeres profesionales, con formación por encima de la media, independientes y con capacidad de influencia.

"Al igual que maestras y maestros fueron personas consideradas especialmente peligrosas para la dictadura franquista por su posible influencia sobre las mentes infantiles, las matronas también podían encuadrarse dentro de este grupo de personas dañinas para la dictadura", señala la investigación.

Mujeres influyentes durante la II República que pasaron al ostracismo
La Segunda República había supuesto la apertura de una nueva etapa para la historia de las mujeres en España, señalan los investigadores, que se truncó con la guerra y el triunfo del bando conservador.

"No se trataba de mujeres convencionales que asumían el rol que el patriarcado les había asignado", explican. "Muchas ni se casaban". No tenían dependencia económica. La de las matronas era entonces una profesión exclusivamente femenina, con colegios profesionales reconocidos, lo que les permitió participar en espacios sociales y de decisión tradicionalmente reservados a los hombres.

Para Lola Ruiz Berdún, las matronas "no fueron víctimas pasivas de la guerra civil. De las mujeres en general se decía que lo eran casi siempre por ser ‘mujer de’, pero en este caso había una razón política: al régimen franquista no le gustaban porque quería a las mujeres en su casa, que no fueran combativas". Y es que era habitual que participasen en Ateneos Libertarios. "Algunas eran anarquistas, daban mítines…", a lo que se sumaba que, al ocuparse de la salud reproductiva femenina, su influencia sobre las mujeres "podía constituir un riesgo para la moralidad de la población. Las matronas no eran el ejemplo de mujer sumisa que constituía el ideal del patriarcado".

Por eso, su ostracismo se potenció en la postguerra, cuando los derechos en salud reproductiva y sexual de las mujeres eran nulos y "los abortos provocados o las técnicas de control de natalidad, eran consideradas aún más dañinas para la regeneración española buscada por el nuevo régimen que se instauró en España".

En realidad, no era algo nuevo, recuerda la profesora Ruiz Berdún. "Las matronas siempre hemos asustado porque estamos muy cerca de la vida y la muerte" y, por eso, en épocas como la de la Inquisición ya eran señaladas por su ‘poder’, recuerda.

En el caso de Magdalena Liñán, "todo jugó en su contra", dice Lola Ruiz Berdún. Fue condenada a seis años y un día de prisión. Se sabe que pidió una conmutación de pena coincidiendo con la saturación de las cárceles que le fue denegada. "En teoría tendría que haber salido en 1946 pero nos hemos encontrado con que fue liberada antes, en 1943, para ser nombrada matrona en Chamartín de la Rosa, hoy barrio madrileño de Chamartín que entonces era un pueblo".

Desde entonces se le perdió la pista. "Algo debió pasar. Quizá fuera depurada negativamente". No es hasta 1979 cuando consta que reclamó reconocimiento profesional como matrona titular, algo que consiguió en 1980, año el que quedó "rehabilitada y libre de toda sospecha". No hay más datos y se desconoce si existen familiares que puedan aportar más luz sobre su historia.

Condenas de hasta 30 años de prisión
Pero el de Magdalena Liñan no es el único caso. Los investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares han encontrado docenas de casos de mujeres de varios puntos de España, cuyas condenas a prisión llegaron incluso a los 30 años.


Una de las publicaciones de los investigadores

Otras historias vinculadas a Castilla-La Mancha son las de Catalina Mayoral Arroyo, matrona, funcionaria de prisiones a quien se abrieron dos expedientes judiciales. Estaba considerada como mano derecha de Dolores Ibárruri, ‘La Pasionaria’. Su juicio estuvo lleno de contradicciones, llegándose a dictar tres sentencias diferentes, cada vez más duras. No solo se le acusó de pertenencia al Partido Comunista, sino también de haber disfrutado de puestos de responsabilidad durante la guerra, entre ellos el de inspectora de los dispensarios de salud infantil de Madrid y (la todavía no existente) Castilla-La Mancha donde, se dijo, había puesto "espías a los profesionales sanitarios de derechas". Fue condenada a la pena de doce años y un día de reclusión menor.

Luego, aparecen otros nombres como el de Reyes Aldea Pozuelo (Daimiel, Ciudad Real), Josefa Caba Trujillo ("de la provincia de Ciudad Real), matrona del InstItuto Provincial de Obstetricia de Madrid, Ascensión Contreras Hidalgo (Alpera, Albacete), detenida en 1937 por "excitación a la rebelión", Carolina Díaz Delgado (Guadalajara) o Purificación de la Fuente Fernández (El Salobral, Albacete) y Cándida Hidalgo Sánchez (El Bonillo, Albacete) "depurada favorablemente por el Médicos de Madrid" en 1941. Y todavía faltan muchos datos y nombres.

El "eufemismo" de la muerte por hemorragia cerebral
Para las matronas, como para otras víctimas de la guerra, hubo un destino peor que la prisión: el de la muerte. Los investigadores han conseguido documentar ocho casos, los dos últimos en Extremadura -en proyecto está abordar la investigación en cada una de las comunidades autónomas- y también los de algunas que marcharon al exilio. En este caso, se sabe que hubo al menos 25 matronas obligadas a emigrar.

En ocasiones, la muerte se producía en la propia prisión, aunque poco se sabe de lo que allí pasó con estas mujeres, al margen de las consabidas penurias del hambre o del frío. "Es lo que más cuesta saber, no está escrito en ningún sitio. Hemos encontrado lo que sospechamos que fue un caso de tortura y asesinato en la prisión madrileña de Ventas, pero lo que quedó reflejado fue muerte por hemorragia cerebral", un "eufemismo", dice, para enmascarar palizas o el asesinato a tiros.

Hay que recordar que entre 1936 y 1943 los tribunales militares que dependían del ejército de Franco establecieron en la jurisprudencia que, todos aquellos que se hubieran opuesto al ‘alzamiento’ eran culpables del delito de rebelión militar y las matronas no fueron una excepción. Por eso, entre los miles de personas acusadas y juzgadas se puede encontrar un buen número de ellas.

Los investigadores destacan el caso de un grupo especial de matronas que fueron juzgadas por el llamado Tribunal de Represión contra la Masonería y el Comunismo. "A pesar de que las logias masónicas habían sido tradicionalmente vedadas a las mujeres, algunas matronas constan entre las escasísimas mujeres que consiguieron ser aceptadas en alguna de estas organizaciones".

Todas las historias de estas mujeres forman parte de un trabajo inconcluso. "Lo tenemos abierto y seguimos encontrando víctimas" que lo son de uno y del otro bando. De hecho, varias fueron asesinadas por su afiliación política.

Hasta ahora, el proyecto de investigación se ha desarrollado en varias etapas que comenzaron buscando datos de las matronas en el exilio durante la dictadura de Franco, para continuar con los procesos de depuración a los que fueron sometidas y con las consecuencias más graves para el colectivo en general durante la guerra. Unos trabajos por los que ya han recibido varios premios.

"Ahora nos encontramos inmersos en un estudio más global", explica la investigadora, para que el que buscan testimonios de personas cercanas a la figura de la matrona de aquella época. "Los datos están muy dispersos y el proceso de investigación es complejo" para completar una base de datos que sigue en construcción.

"Hay casos muy crueles y tristes, pero en líneas generales se trataba de una estrategia del terror del régimen franquista, para amilanar a la gente y lo consiguieron. Las matronas desaparecieron. Antes incluso escribían artículos en los periódicos, reivindicaban derechos y dejaron de verse, incluso en congresos profesionales. No hubo ninguno hasta 1955", sostiene.

El cambiante papel profesional de la matrona en el último siglo
La figura de la matrona ha ido cambiando con el paso de los siglos. En el XX pasó de ser una "profesión independiente", explica la profesora, a formar parte de un grupo profesional sanitario más amplio. Fue decisión de Pilar Primo de Rivera, una de las fundadoras de la Sección Femenina de la Falange. "Todas las profesiones sanitarias auxiliares se concentraron en una única carrera: los estudios de ATS". Los antiguos colegios profesionales de Matronas desaparecieron y con ellos se destruyó toda la documentació. "Por ejemplo, en el Colegio de Enfermería de Madrid no disponemos de ningún dato", comenta Ruiz Berdún.


Anuncio de prestación de servicios profesionales de Eufemia Llorente de Domingo en 1928 (LA MATRONA. REVISTA TÉCNICA Y PROFESIONAL ILUSTRADA, APARECE EN LA PUBLICACIÓN 'CIENCIA Y TÉCNICA ENTRE LA PAZ Y LA GUERRA')



Si en 1931 existía una Ley de Maternidad que distinguía entre las matronas con labores de beneficencia, las que atendían a mujeres con seguro de maternidad (a aquellas que trabajaban y cotizaban) y las "matronas ricas", normalmente vinculadas a una clase social alta y que solo atendían partos particulares de pago, tras la guerra "se crearon las Maternidades dirigidas por médicos a los que fueron subordinadas las matronas, perdiendo independencia y poder".

Para Ruiz Berdún, el de las matronas "es un ejemplo de una cultura patriarcal que se va superando poco a poco" y reclama no perder "la perspectiva de género para conseguir la igualdad", subraya. Ahora, al colectivo profesional – al que se han sumado también los hombres- le cuesta recuperar un papel similar al que jugaron durante la época republicana. "En España ha primado mucho la cultura hospitalocéntrica, con un sistema jerárquico en el que prima la decisión del médico" aunque resalta: "Poco a poco se va recuperando el terreno y ya hay experiencias en Europa y algún caso en España de centros maternales liderados por matronas que buscan disminuir las intervenciones innecesarias en los partos normales. Veremos los resultados en unos años".

https://www.eldiario.es/clm/matrona-guerra-espanola-profesion-riesgo_0_900110538.html
 
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Una estudiante de Bachillerato gana la final nacional del ‘Nobel del Agua’ juvenil con su prototipo que mejora las boyas generadores de energía a partir de las olas
La Fundación Aquae organiza en España esta competición internacional que cada año recibe más de 10.000 proyectos de 30 países

La estudiante Ariadna González exponiendo su prototipo ante el jurado del certamen nacional del Stockholm Junior Water Prize (Fundaciona Aquae)
NEUS PALOU

23/05/2019 14:02


Ariadna González, estudiante de Primero de Bachillerato del Instituto Argentona (Barcelona) es la ganadora del certamen nacional del Stockholm Junior Water Prize (SJWP), considerado el ‘Premio Nobel del Agua’ juvenil. Su proyecto ‘Sea Energy Project. La revolución de las olas’ es un prototipo que pretende mejorar las actuales boyas marinas que generan energía eléctrica de formarenovable gracias al movimiento generado por las olas.

SJWP es una competición internacional que premia la investigación juvenil en temas de agua y sostenibilidad, en la que cada año se reciben más de 10.000 proyectos procedentes de 30 países, y que en España organiza Fundación Aquae.

Considero que este único apoyo reduce su eficiencia; por eso, he diseñado un sistema con tres puntos de anclaje equidistantes en un ángulo de 120ª que, de manera independiente, pueden generar electricidad, gracias al movimiento vertical de cada uno de ellos

ARIADNA GONZÁLEZ Ganadora del certamen nacional del Stockholm Junio Water Prize
El dispositivo ideado por Ariadna es un prototipo que modifica los actuales sistemas, basados en boyas con un solo apoyo que monitorizan el movimiento vertical de las olas.

“Considero que este único apoyo reduce su eficiencia; por eso, he diseñado un sistema con tres puntos de anclaje equidistantes en un ángulo de 120ª que, de manera independiente, pueden generar electricidad, gracias al movimiento vertical de cada uno de ellos”, explica Ariadna.

El siguiente paso es probarlo en un simulador de olas y observar su viabilidad, para lo que ya hemos contactado con la Universidad Politécnica de Catalunya

ARIADNA GONZÁLEZ Ganadora del certamen nacional del Stockholm Junio Water Prize
Ariadna González, acompañada de su tutor Iván Nadal, defendió su investigación en la Torre de Cristal (Madrid) en una exposición oral y gráfica de 20 minutos, ampliando así la información aportada en el trabajo escrito.

“El siguiente paso es probarlo en un simulador de olas y observar su viabilidad, para lo que ya hemos contactado con la Universidad Politécnica de Catalunya”, explica la estudiante catalana.



El dispositivo ideado por Ariadna es un prototipo que modifica los actuales sistemas, basados en boyas con un solo apoyo que monitorizan el movimiento vertical de las olas (Fundación Aquae)
Tres proyectos desarrollados por chicas han sido los finalistas en España

Se ha hablado mucho en los últimos años de la brecha existente en vocaciones científicas que existe entre mujers y hombres en España. En España el 54% de los estudiantes universitarios son mujeres, pero son clara minoría en las carreras de mayor demanda laboral: ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Apenas uno de cada cuatro alumnos. Pero, parece que las futuras estudiantes de carreras científicas de nuestro país llegan pisando fuerte

De hecho, en la final nacional del SJWP las tres estudiantes finalistas han sido chicas. A parte de Adriana Gónzales, el bronce y la plata se la han llevado dos estudiantes, ambas de Segundo de Bachillerato. Carla Claramunt ha quedado en segundo lugar con su proyecto ‘Economic H2O’ (máquina expendedora de agua gratuita); y Catherine Iglesias, gracias a su trabajo ‘Bacterias como agentes descontaminantes de vertidos de hidrocarburos en un medio acuático’ en tercer lugar.

En esta edición destaca el carácter innovador de los proyectos, su función social, la importancia de focalizar el objetivo de la investigación y analizar la aplicabilidad de las conclusiones

RAFAEL MUJERIEGO Presidente del jurado y Catedrático Emérito de Ingeniería Ambiental
Las tres finalistas presentaron y argumentaron ante el jurado el contenido de sus respectivas investigaciones, su marco teórico, sus objetivos, las hipótesis de partida, los diferentes trabajos de campo realizados, los resultados de sus proyectos y la aplicación de las innovaciones propuestas.

“En esta edición destaca el carácter innovador de los proyectos, su función social, la importancia de focalizar el objetivo de la investigación y analizar la aplicabilidad de las conclusiones, así como de comunicar a la sociedad los avances realizados”, destaca Rafael Mujeriego, presidente del jurado y Catedrático Emérito de Ingeniería Ambiental.

SJWP: 10.000 proyectos de 30 países

El Stockholm Junior Water Prize está organizada por el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI), cuyo objetivo es fomentar el interés de los jóvenes (de entre 16 y 21 años) y promover su creatividad en torno al agua y el medio ambiente.

Su objetivo es premiar grandes ideas que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas mediante la mejora de la calidad del agua, la gestión de los recursos hídricos, la protección de este recurso o el tratamiento del agua, ya sea potable o residual.

Ariadna González, junto a su tutor, participará en Estocolmo en la Final Internacional, del 24 al 30 de agosto, coincidiendo con la Semana Mundial del Agua. Un jurado de expertos internacionales entrevistará a los finalistas de cada país y decidirá el proyecto ganador, que recibirá 15.000 dólares, un diploma y una escultura de cristal azul de manos de la princesa Victoria de Suecia, patrona de este galardón.

https://www.lavanguardia.com/natura...l-fundacion-aquae-proyecto-boyas-energia.html
 
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Cómo la primera inventora moderna de España mejoró la salud pública con un carruaje
El 20 de mayo de 1865, Fermina Orduña se convirtió en la primera mujer en registrar un invento en España
El 'carruaje para caballerizas para la conducción higiénica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedición pública' ofrecía leche fresca, en buen estado, de calidad y a domicilio

Marta Macho-Stadler - Universidad del País Vasco
30/05/2019 - 21:50h


‘Carruaje para caballerizas para la conducción higiénica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedición pública’, abril de 1865. 'MUJERES EMPRENDEDORAS ENTRE LOS SIGLOS XVI Y XIX'. MINISTERIO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA Y COMPETITIVIDAD, 2017

Poco se sabe de la vida de Fermina Orduña, más allá de que vivió en Madrid en el siglo XIX.

Sí sabemos que, en 1865, se convirtió en la primera mujer en registrar un invento en España. En aquel momento las patentes se denominaban "privilegios de invención"; Fermina obtuvo el suyo, por cinco años, el 20 de mayo de 1865.

Se conoce este dato porque, el lunes 20 de julio de 1868, La Gaceta de Madrid publicaba la relación de los "privilegios de invención e introducción concedidos por S. M. desde el mes de enero de 1865 a septiembre de 1867", por orden de la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio. En la página 10 constaba el concedido a "Doña Fermina Orduña, de Madrid, invención por Real Cédula de 20 de mayo de 1865: Sistema para expender la leche de burras, vacas y cabras".

El invento de Fermina Orduña
El invento de Fermina se llamaba Carruaje para caballerizas para la conducción higiénica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedición pública.

Este vehículo no era un simple carro para transportar la leche, sino un carruaje para trasladar al ganado lechero. En aquella época la leche se adquiría sin tratamiento previo para su consumo, aunque se sabía que no era conveniente dejar pasar demasiado tiempo desde el ordeñado hasta su consumo. El invento de Fermina pretendía minimizar ese tiempo transcurrido desde desde el ordeño hasta su venta. Se trataba de ganar en higiene y, por lo tanto, en salud.


‘Carruaje para caballerizas para la conducción higiénica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedición pública’, abril de 1865. 'MUJERES EMPRENDEDORAS ENTRE LOS SIGLOS XVI Y XIX'. MINISTERIO DE ECONOMÍA, INDUSTRIA Y COMPETITIVIDAD, 2017

El carro estaba cerrado y el número de caballos que lo movía dependía de la cantidad de ganado lechero transportado. El carruaje constaba de un establo con pienso de grano seco para asegurar la buena alimentación del ganado y evitar que ingiriera forraje nocivo para la lactancia. También tenía un envase de agua caliente para conservar la leche a temperatura natural durante veinte minutos. Por último, incorporaba una caldera para mantener la temperatura del agua y una campana para avisar a la clientela.


Retrato de Fermina Orduña MUNCYT, EULOGIA MERLE - FUNDACIÓN ESPAÑOLA PARA LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA

La propuesta de Fermina pretendía ofrecer un producto de calidad. Lo hacía mediante el buen trato del ganado, correctamente transportado y alimentado, lo que permitía reponer la leche cuando fuera necesario. También ayudaba la distribución rápida e higiénica desde el ordeño hasta el consumo.

En resumen, el invento ofrecía leche fresca, en buen estado, de calidad y a domicilio. Tras ordeñar a los animales, la leche se introducía en un vaso de cristal que se cerraba de manera hermética. Por último, se sumergía en el envase de agua caliente para conservarlo a la temperatura de la ubre.

Premios Fermina Orduña
Esta pionera y emprendedora ha dado nombre a los Premios "Fermina Orduña" a la Innovación Tecnológica, convocados por la Consejería de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid.

Este galardón, de carácter anual y convocado por primera vez en 2018, pretende "reconocer la labor de personas físicas que a lo largo de su carrera profesional hayan estado vinculadas de alguna forma a la Comunidad de Madrid y que hayan logrado impulsar e implantar de forma significativa la innovación tecnológica en el tejido productivo y empresarial, o estén haciéndolo en la actualidad".

El 16 de enero de 2019 se entregaron los premios correspondientes a esta primera convocatoria. La empresaria del sector cárnico madrileño Paloma Frial Suárez y la investigadora en salud ocular Celia Sánchez Ramos compartieron ex aequo el premio en la categoría de "Trayectoria Profesional en Innovación Tecnológica".

El premio "Jóvenes Innovadores menores de 40 años" recayó en Jaime Laulhé, creador de la startup madrileña Geoblink, reconocida internacionalmente.

Cada modalidad recibe un hermoso galardón realizado por la ilustradora Mercedes Palacios (que integra las flores del madroño y el escudo con las siete estrellas que aparece en la bandera de la Comunidad de Madrid junto con el carro que inventó Fermina Orduña) y 42.000 euros en metálico.

¿Fue Fermina Orduña la primera inventora española? Me atrevo a afirmar con rotundidad que no. Fue la primera mujer a la que se le permitió solicitar un "privilegio de invención". Con toda seguridad, muchos otros inventos fueron patentados con anterioridad por maridos, hermanos u otros parientes, para evitar que fueran rechazados por presentarlos una simple mujer.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el original aquí.

Es una versión ampliada de Fermina Orduña, la primera española en registrar una patente que se publicó en el blog Mujeres con ciencia de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU el 14 de septiembre de 2018.
 
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La científica Margarita Salas triunfa en los Premios al Inventor Europeo 2019
Su liderazgo en la investigación del ADN la han llevado a hacerse con el galardón al Logro de toda una vida y el Premio Popular

Margarita Salas, Premio al Inventor Europeo 2019 en la categoría 'Logro de toda una vida' y ganadora del Premio Popular (Oficina Europea De Patentes / EP)
EUROPA PRESS, MADRID
20/06/2019 13:37


La Oficina Europea de Patentes (OEP) ha entregado este jueves 20 de junio a la científica española Margarita Salas Falgueras dosPremios al Inventor Europeo 2019 en una ceremonia celebrada en Viena, según ha informado la OEP.

Un jurado internacional ha seleccionado a Salas como ganadora en la categoría de Logro de toda una vida por haber puesto la secuenciación de ADN al alcance de muchos más investigadores y científicos, y allanar el camino para nuevos avances en genética”. Además, el público la ha elegido también ganadora en la categoría de ‘Premio Popular’.

La ceremonia de entrega del Premio al Inventor Europeo celebrada hoy en el Wiener Stadthalle en Viena y ha contado con la asistencia de unos 600 invitados procedentes de los ámbitos de la propiedad intelectual, la política, los negocios, la ciencia y la academia.

El Premio es otorgado anualmente por la OEP para distinguir a los inventores destacados de Europa y del resto del mundo que hayan realizado una contribución excepcional a la sociedad, al progreso tecnológico y al crecimiento económico.

Los finalistas y los ganadores de las cinco categorías (Industria, Investigación, PYMEs, Países no pertenecientes a la OEP y Logro de toda una vida) han sido seleccionados por un jurado internacional independiente a partir de grupo de cientos de inventores propuestos para la edición de este año.

El ganador del Premio Popular ha sido decidido por el público a través de un sistema de votación en línea durante las semanas previas a la ceremonia.

Pruebas de ADN rápidas y fiables

Según destaca la organización, Margarita Salas ha liderado los avances que han hecho que las pruebas de ADN sean rápidas y fiables, lo que ha llevado a su uso en una amplia gama de aplicaciones.

Tras obtener su doctorado en bioquímica en 1963 por la Universidad Complutense de Madrid, trabajó durante tres años con el Premio Nobel de bioquímica Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York. Posteriormente, regresó a España y fundó el primer grupo de investigación en genética molecular del país en 1967 en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid.

Allí descubrió que un virus bacteriano llamado phi29 podía crear una enzima, conocida como phi29 ADN polimerasa, que ensamblaba moléculas de ADN mucho más rápido que las alternativas y con mucha más precisión, menos de un error en un millón de pares de bases.


La bioquímica española, e introductora de la investigación de genética molecular en España, Margarita Salas (Asturias, 1938), en Viena durante una entrevista a Efe (Hugo Barcia / EFE)
Salas aisló con éxito la enzima y demostró que también funcionaba en las células humanas, marcando el comienzo de aplicaciones innovadoras para las pruebas de ADN.

Por primera vez, esta replicación de alta precisión permitió obtenerresultados fiables a partir de pequeñas cantidades de material genético.

Esta técnica se utiliza hoy en día en la investigación médica para estudiar microbios que no pueden ser cultivados en el laboratorio.Permite a los oncólogos hacer zoom en pequeñas subpoblaciones de células que podrían dar lugar a tumores.

También presta apoyo a los especialistas forenses y a los arqueólogos, ya que las cantidades de rastros de ADN recogidas en las escenas del crimen y en los sitios históricos pueden ahora amplificarse con la phi29 ADN polimerasa para identificar a las víctimas, los sospechosos e incluso a los fósiles.

Las solicitudes de patente presentadas por Salas han llevado a la comercialización de kits de secuenciación de ADN fáciles de usar. Ella y su equipo del CSIC presentaron la primera solicitud de patente estadounidense para proteger la phi29 ADN polimerasa y sus usos en 1989, y la patente se concedió en 1991; la patente europea se concedió en 1997.

La patente más rentable del CSIC

A lo largo de su carrera, ha obtenido otras patentes, pero la patente de su método con phi29 DNA polimerasa sigue siendo la más rentable que jamás haya presentado el CSIC. Entre 2003 y 2009, representó más de la mitad de los derechos de autor de la organización, devolviendo millones de dólares en inversión a la investigación financiada con fondos públicos, y permitiendo a Salas y a su equipo hacer nuevos avances en genética.

La científica española ha utilizado sistemáticamente su visibilidad pública para promover la investigación y fomentar la participación de las mujeres en la ciencia. “Cuando empecé mi doctorado en 1961 casi no había mujeres investigando en España --recuerda--. Hoy en día hay más mujeres que hombres empezando un doctorado en nuestros laboratorios”.

A sus 80 años, Margarita Salas sigue yendo a su laboratorio todos los días, trabajando para ampliar aún más las capacidades de la phi29 ADN polimerasa. “Para mí, la investigación es realmente una pasión; no podría concebir la vida sin ella --explica--. Espero poder seguir investigando durante muchos años”.

https://www.lavanguardia.com/cienci...cientifica-premios-inventor-europeo-2019.html
 
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María Gaspar, la madre de las 'mates' españolas: "Las empresas se pelean por los matemáticos"
Actualizado Miércoles, 19 junio 2019 - 02:02
María Gaspar es una de las pioneras de las ciencias españolas. Tras 45 años de clases, sus alumnos, que ocupan puestazos en todo el mundo, acaban de dedicarle un homenaje


La catedrática María Gaspar en la Universidad Complutense. ÁNGEL NAVARRETE
María Gaspar compara las matemáticas con la música. Habla suave y con una sonrisa mientras menciona teoremas, dibuja el número Pi en el aire o pronuncia la frase de Galileo Galilei: «Las matemáticas son como el lenguaje de la naturaleza».

Su vocación son los números y sus 45 años enseñando son prueba de ello. Por sus clases han pasado cientos de alumnos que hoy estudian en universidades de prestigio como Princeton y Cambridge, o que trabajan en big data, financieras y consultoras mundiales. Además, es la presidenta del Comité Organizador de las Olimpiadas Matemáticas Españolas desde 2002.

Por eso la llaman la madre de las matemáticas en España. Y no es en vano: desde 1977 ha enseñado a miles de alumnos, con dos hijas a su vera y, ahora, con nietos. Según Gaspar, de 66 años, las matemáticas ayudan a tener la «cabeza flexible» y cualquiera puede aprenderlas: «Lo mismo que cualquier chico que aprende sobre música es capaz de tocar pequeñas melodías, puede también tocar pequeñas piezas matemáticas. Hay que dejar que aprovechen lo que tienen de juego».

Éste es uno de los atractivos de su método de enseñanza, su carácter lúdico: los alumnos aprenden buscando el porqué de los resultados. Por su labor y rodeada de sus alumnos olímpicos, acaba de recibir el Premio Smartick a la Mejor Historia Docente 2019 en la Universidad Complutense de Madrid. Un reconocimiento por su entrega y dedicación, así como por ayudar a sus estudiantes a conseguir excelentes notas y entrar en las mejores universidades.

Ismael Sierra del Río da fe de ello. Ha sido alumno de María y es una de las jóvenes promesas españolas de matemáticas. Ha sido voluntario en la organización de la Olimpiada Matemática y al día de hoy estudia en el Trinity College de Cambridge, (Reino Unido) con el objetivo de dedicarse a la investigación.


En plena ebullición de la tecnología, la inteligencia artificial, la biomedicina, los algoritmos y el mundo digital, las matemáticas no sólo es de las asignaturas más importantes sino también de las profesiones más demandadas. El doble grado en Matemáticas y Físicas es la carrera con la nota de corte más alta en España -se requiere un 13,66 sobre 14 para cursarla en la Complutense- y, en el ámbito laboral, es la profesión con menos paro.

«La imagen del matemático ha cambiado, la gente cree que siempre deben llevar gafas o es un chiflado y no es así», dice. «Antes muchos chicos no se atrevían a confesar que eran buenos, que les gustaban las matemáticas, porque en lugar de aplaudirles como si fueran Messi o Cristiano Ronaldo les ponían apodos . Ahora se les reconoce el mérito, las empresas se pelean por los mejores».

Uno de los retos de esta catedrática ha sido reivindicar los números en el mundo actual, no solo a nivel profesional sino también en la vida cotidiana. Sus clases «invitan a pensar y a ver la belleza de los números». «Lo más importante que debe dejar las matemáticas no es una suma o un cúmulo de problemas y de resultados sino enseñarte a ordenar, a reflexionar, a priorizar, porque eso queda siempre y sirve para cualquier actividad», dice.

Los matemáticos que han pasado por sus clases son y serán los nuevos gurús de las compañías dedicadas a la banca y a desarrollar softwares y algoritmos que ayuden a los consumidores a elegir lo que mejor «les convenga».

El próximo 14 de julio será la Olimpiada Matemática Internacional en Bath (Reino Unido). Allí viajarán seis chicos españoles que se han formado con María. Lo harán sabiendo que tienen con ellos a la mejor maestra.
https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/06/19/5d08fc94fdddff2ca88b470b.html
 
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Las científicas reciben peor puntuación en las evaluaciones a ciegas por su forma de escribir las propuestas

Igualdad

Un estudio asegura que los evaluadores favorecen un vocabulario más genérico, utilizado por los hombres, y penalizan el uso de palabras más específicas, como hacen con más frecuencia las mujeres
Sugiere que los revisores son "demasiado crédulos con las descripciones genéricas", ya que esas propuestas suelen terminar dando peores resultados
Las mujeres que superaron la evaluación generaron "resultados innovadores indistinguibles de los de los hombres o incluso mejores"

Teguayco Pinto
29/07/2019 - 20:53h

La forma de escribir los proyectos penaliza a las mujeres EFE

Las mujeres a filología, los hombres a ingeniería: así se distribuyen las investigadoras y científicas en España
Al presentar propuestas de investigación para obtener fondos con las que financiarlas, las mujeres suelen utilizar un lenguaje más específico que los hombres, y eso les castiga: obtienen puntuaciones más bajas. Esta es la principal conclusión de estudio publicado por la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas de EEUU. "Nuestros resultados revelan que las diferencias de género en la escritura y la comunicación contribuyen significativamente a las disparidades de género en la evaluación de la ciencia y la innovación", afirman los autores del estudio.

El equipo de investigadores observó que los tribunales que evalúan las propuestas de los científicos dan puntuaciones un 16% más bajas a las presentadas por mujeres que a las presentadas por hombres, incluso cuando no conocen el género del solicitante. "A pesar de que la revisión es ciega, las mujeres solicitantes reciben puntuaciones significativamente más bajas, lo que no puede explicarse por las características de los revisores, los temas de las propuestas o la calidad de los solicitantes", aseguran los científicos.

En el estudio se analizaron las cerca de 6.800 propuestas presentadas al programa de Desafíos Globales de la Fundación Bill y Melinda Gates entre 2008 y 2017 y se observaron "fuertes diferencias de género en el uso de palabras genéricas y específicas, lo que sugiere que los diferentes estilos de comunicación son un factor clave de la brecha de género en las puntuaciones", afirma el estudio.

Los investigadores definieron como palabras específicas aquellas que aparecen con mayor frecuencia en algunas áreas concretas y como genéricas las que aparecen con una frecuencia similar en todas las áreas temáticas. Según los investigadores, la utilización de un lenguaje más vago por parte de los hombres les ofrecía mayores puntuaciones, mientras que el uso de palabras específicas por parte de las mujeres tuvo un efecto negativo.

Un mecanismo para eliminar sesgos
Las revisiones a ciegas surgen como un mecanismo para eliminar los posibles sesgos en los procesos de evaluación y selección en el ámbito científico, ya que estudios anteriores han mostrado que las mujeres investigadoras pueden ser evaluadas de forma más negativa que los hombres, lo que se conoce como efecto Matilda: la minusvaloración de los logros científicos femeninos que, además, se atribuyen a hombres.

Este tipo de evaluaciones, en las que los revisores no tienen datos personales de los solicitantes, es considerada como la medida estándar para tratar de eliminar sesgos. De hecho, los autores del estudio aseguran que la brecha en la puntuación de género prácticamente desaparece si no se tienen en cuenta las diferencias asociadas al texto de las propuestas.

Sin embargo, los investigadores han querido ir más allá y, a pesar de que consideran que la revisión a ciegas es una condición necesaria, plantean la duda de "si es suficiente para superar todos los aspectos de la infrarrepresentación o si existen barreras significativas a la diversidad que persisten después de su implementación".

Un castigo "desproporcionado" para las mujeres
Los investigadores también analizaron el rendimiento de los científicos que pidieron las subvenciones, para determinar el impacto de la evaluación en sus carreras y si las propuestas mejor evaluadas resultaban más exitosas en el futuro. Para ello, estudiaron las publicaciones científicas de los solicitantes y la financiación adicional conseguida de otras instituciones (como los Institutos Nacionales de Salud de EEUU).

Los resultados mostraron que las mujeres a las que se les concedió la subvención obtuvieron resultados que son indistinguibles de los obtenidos por los hombres, salvo en la obtención de financiación adicional, donde las mujeres "superan significativamente el rendimiento de sus contrapartes masculinas", obteniendo en promedio un 37% más de fondos.

Sin embargo, el impacto entre los solicitantes no elegidos sí fue muy diferente entre hombres y mujeres. Según el estudio, el no ser escogidas supone un "obstáculo desproporcionado" para la carrera de las mujeres, en comparación con los hombres, ya que su producción científica se ve más afectada, por lo que los investigadores concluyen que la asignación de fondos a las mujeres "genera un mayor rendimiento que los concedidos a los hombres".

Por último, los resultados del estudio indican que el uso de las palabras genéricas, que resultó en mejores puntuaciones por parte de los evaluadores, está asociado a peores resultados tras la concesión de la subvención, lo que sugiere "que los revisores pueden ser demasiado crédulos con las descripciones vagas", por lo que instan a las instituciones examinar más de cerca los posibles sesgos de los revisores, especialmente en casos como éste, en los que se premia un lenguaje que no ofrece mejores resultados.

Además, los autores del estudio también recomiendan elevar la presencia de mujeres en la composición de los tribunales, ya que las puntuaciones de las evaluadoras no favorecen las propuestas de los solicitantes masculinos de la misma forma que las de los revisores masculinos.

El efecto Matilda
El efecto Matilda recibe el nombre de la sufragista y abolicionista Matilda Joslyn Gage, que lo describió en 1933. El término lo acuñó Margaret W. Rossiter 60 años después al aglutinar varios ejemplos de este fenómeno: Marie Curie, Rosalind Franklin, Lise Meitner o Marietta Blau. Uno de los primeros estudios en mostrar las diferencias en las evaluaciones de los investigadores se publicó en 1997 en la revista Nature. En él se mostraba que las mujeres debían presentar hasta 2,4 veces más méritos que los hombres para obtener un contrato del Consejo de Investigación Médica de Suecia. A raíz de estos resultados, los correspondientes consejos de Canadá y Reino Unido realizaron estudios similares, pero no encontraron diferencias importantes entre hombres y mujeres, mientras que otra investigación realizada en España en 2010 encontró un resultado similar al estudio sueco.

Más recientemente, otro estudio observó que cuando se mostraba un mismo currículum a distintas instituciones académicas de EEUU, éste obtenía mejor valoración si era de un hombre y una investigación publicada a principios de este mismo año concluyó que las diferencias de género en la financiación de las subvenciones pueden atribuirse a evaluaciones menos favorables de las mujeres y no a la calidad de la investigación que proponen.

https://www.eldiario.es/sociedad/desigualdad-ciencia-sexismo_0_924258228.html
 
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Me llamo Sabina Spielrein

publicado por Juanjo M. Jambrina




Es relativamente frecuente que los grandes descubrimientos y la vida de los genios que los llevan a cabo aparezcan ante el público con dudas y lagunas a la hora de explicar cómo sucedieron realmente los hechos que llevaron al éxito final. Hay expertos en el arte de detectar imposturas en estos ámbitos. Ahí tenemos a Federico Di Trocchio, a quien conviene leer para saber de la cruenta lucha de intereses que suele haber por la paternidad de las genialidades que han hecho progresar al mundo.

La figura de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, cosmovisión que tanto revuelo ha causado desde que a principios del siglo XX comenzó a diseminarse por todo el mundo, aparece casi siempre rodeada de una opacidad que la difumina. Ahí tenemos los trabajos de Jeffrey Masson y de Janet Malcolm que dan cuenta de lo cuestionada que puede verse la obra freudiana. Y aún quedan documentos por conocer para que podamos saber la concreta génesis de los hechos que condujeron a aquel grupo de psicoanalistas a lograr un cambio de paradigma histórico en la psiquiatría mundial.

Las escuelas que siguen a estos genios, sus discípulos, son poco complacientes con cualquier crítica hacia el «padre creador». Es sabido el celo con que los psicoanalistas cuidan de que sus figuras no se vean salpicadas por sospechas que comprometan su valía.

Pero de vez en cuando la vida se desborda y los escépticos tenemos una oportunidad para avanzar en el conocimiento de los hechos, lejos de las mixtificaciones interesadas.

Esto fue lo que pasó en el año 1977, en el Palacio Wilson de Ginebra. En un sótano de dicho palacio, antiguo Instituto Rousseau, apareció una caja con documentos personales de una psiquiatra rusa llamada Sabina Spielrein, que se habría ido de Ginebra en 1923 tras haber enseñado psicoanálisis algún tiempo en el citado instituto. En 1977 se sabía muy poco sobre Sabina Spielrein. Pero fue una de las primeras mujeres psicoanalistas y una de las primeras que logró ser miembro de la Asociación Psicoanalítica de Viena, dirigida por Sigmund Freud. Se supo entonces que había sido paciente y luego colaboradora de Carl Gustav Jung en el Hospital Burghölzli, en Zúrich. Y se sabía que Freud había hecho referencia a un trabajo suyo en Más allá del principio del placer.

Unos meses más tarde vio la luz la Correspondencia Sigmund Freud & Carl Gustav Jung, texto capital para explicar la relación entre ambos colegas así como para certificar la importante relación que Sabina Spielrein tuvo con ambos. Freud y Jung se conocieron en 1907 y trabajaron juntos hasta 1913, rompiendo su relación de forma tan sorprendente como silenciosa. Durante esos años crearon el método psicoanalítico que revolucionó el siglo XX.

Del estudio del material hallado en el Palacio Wilson se encargó un psicoanalista junguiano, Aldo Carotenuto, que ya en 1977 había rastreado la obra de Spielrein encontrando motivos como para hacerla copartícipe de dos importantes conceptos junguianos: el de «sombra» y el de «ánima» (todos tendríamos una segunda alma que va haciendo lo que nos gustaría hacer pero no hacemos…). El material encontrado en el Palacio Wilson le llegó a Carotenuto a través de su colega Carlo Trombetta, que a su vez lo había recibido de George de Morsier, uno de los alumnos a los que Sabina formó en el psicoanálisis, como a Jean Piaget. Carotenuto y Trombetta publicaron en 1980 el primer libro al respecto: Diario de una secreta simetría. Sabina Spielrein entre Jung y Freud. El libro cuenta con un prólogo de Bruno Bettelheim curiosamente crítico con la figura de Jung. Al trabajo de Carotenuto le han seguido los de Mireille Cifali y, sobre todo, el que a mi entender es el más documentado al respecto, La historia secreta del psicoanálisis, de John Kerr, de 1993. El libro de Kerr, con sus peajes, es muy completo y aporta mucha información sobre el nacimiento del psicoanálisis. En 1996 el noruego Karsten Alnaes publica Sabina, tal vez el último trabajo sobre la psiquiatra rusa. La Sabina de Alnaes aporta alguna novedad, pero al ser una biografía novelada uno no sabe dónde acaba la realidad y dónde empieza la fantasía.


Keira Knightley como Sabina Spielrein en A Dangerous Method, 2011. Fotografía: Universal Pictures.
Servidos los entremeses, nos toca el plato principal. ¿Quién fue realmente Sabina Spielrein? ¿Cómo ha sido posible que alguien tan relevante para los dos padres del psicoanálisis haya pasado tan desapercibida desde su muerte en 1942 hasta 1977? Sabina Spielrein nació en Rostov del Don en 1885. Fue la hija mayor de cinco hermanos de una familia adinerada y cosmopolita. Varios de sus hermanos lograrían también relevancia internacional como docentes. Sabina empezó a presentar problemas mentales a los cuatro años, en forma de retención de heces; su proceso se fue agravando con el desarrollo, con la proliferación de ideas y rituales obsesivos, y a los dieciséis años su estado empeoró mucho. Fue ingresada en varias clínicas sin resultado hasta que en octubre de 1904 es admitida en el Hospital Burghölzli, cercano a Zúrich, dirigido por Eugen Bleuler y donde trabajaba Carl Gustav Jung. Allí, Sabina, que pasó a ser tratada por Jung, mejoró rápidamente. Así, en junio de 1905 se inscribe como alumna en la Facultad de Medicina de Zúrich y estudia hasta hacerse psiquiatra, con buen rendimiento académico. Mientras, fue tratada ambulatoriamente por Jung hasta 1909. Esta evolución contradice la posibilidad de que Sabina Spielrein sufriese una esquizofrenia, tan incapacitante entonces. Sabina fue una de las primeras pacientes con las que Jung usó el tratamiento psicoanalítico. El diagnóstico con el que Sabina Spielrein fue admitida en Burghölzli fue el mismo con el que salió: histeria. Las dudas diagnósticas se desvanecen con su evolución, las cartas de Jung a Freud sobre ella y un esclarecedor diario que ella escribió sobre sus años en aquella institución.

La importancia de Sabina Spielrein en la historia del psicoanálisis viene dada sobre todo por la estrecha relación que mantuvo con Carl Gustav Jung, el «hijo» que Freud quiso y no tuvo, al igual que Jung buscó en Freud al «padre» deseado. Desgraciadamente, tras su primer e ilusionante encuentro en Viena, en 1907, la relación entre ambos acabó en un inexplicado distanciamiento en 1913. En la historia que escribieron estos dos genios se coló una joven rusa llamada Sabina Spielrein. Entre 1904 y 1909 Jung y Sabina pasaron de la relación médico-paciente a mantener una intensa relación amorosa que no pasó desapercibida para casi nadie en Zúrich. Esto se mantuvo al menos hasta el año 1909, en que Sabina Spielrein deja de ser paciente de Jung. En marzo de ese año, según cuenta Aldo Carotenuto, se hace pública la relación entre ambos. El resultado es que Sabina es dada de alta y Carl Jung abandona Burghölzhli.

Por otra parte, Sabina Spielrein fue el «caso clínico» que Jung usó como excusa para iniciar su correspondencia con Freud en 1906. Aprovechando las dudas que le generaba «cierta paciente rusa», inició un acercamiento epistolar a Freud pidiéndole asesoría. Años más tarde, con la relación entre Freud y Jung ya consolidada, será la propia Sabina quien escribirá a Freud para informarle de la torturada relación que mantenía con Jung. Con el tiempo, la relación entre los amantes se había desbordado y Jung intentó distanciarse de Sabina cuando esta le pidió tener un hijo. A su vez, la esposa de Jung escribió a la madre de Sabina quejándose del comportamiento de su hija. Freud permaneció equidistante en un principio ante estos devaneos amorosos. Freud veía en Jung a un gran divulgador de su teoría psicoanalítica porque tenía acceso a los círculos culturales reservados a los arios y de los que se excluía ya por entonces a los judíos como él. Jung también representaba la posibilidad de usar el psicoanálisis en las psicosis, dada su formación con Bleuler en Zúrich, y no solo en las neurosis como hacía él en Viena. Así que, en principio, escribió a Sabina pidiéndole comprensión hacia Jung. Pero la relación entre Sabina y Jung se fue agriando hasta concluir en 1909. Y ahí parece iniciarse también el alejamiento entre Freud y Jung, que pondrán fin a su relación en 1913. Algunos expertos insisten en que Freud nunca toleró el pésimo manejo que Jung hizo de su relación con Spielrein. Otros, como Kerr, hablan de que la ruptura llegó cuando Freud amenazó a Jung con sacar a la luz su affaire, a lo que Jung habría replicado al vienés amenazando con publicitar la relación con su cuñada Minna Bernays, de la que Freud estaba profundamente enamorado.

Este lodazal obliga a Freud a tomar decisiones drásticas y en 1910 publica una serie de instrucciones para psicoanalistas instándoles a controlar la «contratransferencia» con los pacientes en análisis.

En lo que se refiere a sus trabajos científicos, todo indica que Sabina Spielrein colaboró de forma importante en varias teorías junguianas. Rota su relación con Jung, Sabina Spielrein se licenció en 1911 con una brillante tesis: El contenido psicológico de un caso de esquizofrenia. Desde octubre de 1911 a marzo de 1912 la joven psiquiatra rusa vivió en Viena. Ya conocía a Freud, y en la Sociedad Psicoanalítica Vienesa leerá su trabajo más importante, La destrucción como causa del devenir, en noviembre de 1911, que sería citado por el propio Sigmund Freud en Más allá del principio del placer como antecedente de su tesis sobre la «pulsión de muerte». Básicamente, lo que Spielrein expuso en 1911 fue que el instinto de conservación que va inserto en el deseo sexual lleva consigo un instinto de destrucción.

A partir de 1912, Sabina se traslada a Berlín y sigue publicando sobre psicoanálisis, pero sobre todo en niños. Ese año se casó y, fruto de ese matrimonio, tuvo dos hijas. Luego inició un periplo por varias ciudades europeas, Múnich, Lausana y Ginebra, enseñando psicoanálisis. En 1923 volvió a Moscú. Le ofrecieron varios cargos como docente, pero en 1926 se volvió a su ciudad natal, Rostov del Don, con sus hijas. En 1929 los bolcheviques disuelven la Sociedad Psicoanalítica de Moscú. En 1936 Stalin prohíbe la práctica del psicoanálisis. La pista de Sabina Spielrein se pierde en el año 1937. Ya no asiste a ningún tipo de reunión ni publica. Según la biografía novelada de Alnaes, se dedicó durante varios años al ejercicio de la medicina rural y la pediatría general en Rostov. Allí fue capturada por los nazis y fusilada junto a sus dos hijas en 1942, como judía, delante de una sinagoga. «Todo fue muy rápido», se cuenta en el libro de Alnaes.

Es triste pensar que, al igual que ser judía fue la causa de su muerte, tal vez sea esta condición de judía víctima del Holocausto la que ha facilitado y estimulado la recuperación de su legado, el de una figura clave en la génesis del psicoanálisis. Tal vez la importancia de Spielrein sea más vigorosa en la historia social del movimiento que en lo teórico. Aunque ser la predecesora de un concepto freudiano como la pulsión de muerte no es poca cosa. Sus veintinueve trabajos publicados nos hablan de una mujer inteligente, valiente y capacitada para haber alcanzado logros mayores. El comportamiento de Jung y de Freud con ella no tuvo nada de ejemplar, pero dista de la consideración tan crítica de la que les hace acreedores el libro de Alnaes. Con todo, es interesante comprobar las dificultades de los padres del psicoanálisis para controlar sus afectos y pasiones sexuales, que es lo que trataban de inculcar a sus pacientes. Parece casi una broma del destino que el psicoanálisis haya sido diseñado por dos individuos tan neuróticos. En el caso de Sabina, su apasionada vida sentimental limitó su carrera, sobre todo tras la ruptura con Jung.

El cine, siempre tan atento a explotar los saltos de cama, le ha dedicado varias películas, siendo las más destacadas Prendimi l´anima (2002), de Roberto Faenza, y Un método peligroso (2011), de David Cronenberg. Pero tal vez el mejor trabajo sea el documental titulado Me llamo Sabina Spielrein que Elisabeth Márton rodó en 2002. Ahí está casi todo.

https://www.jotdown.es/2019/08/me-llamo-sabina-spielrein/
 
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Me llamo Sabina Spielrein

publicado por Juanjo M. Jambrina




Es relativamente frecuente que los grandes descubrimientos y la vida de los genios que los llevan a cabo aparezcan ante el público con dudas y lagunas a la hora de explicar cómo sucedieron realmente los hechos que llevaron al éxito final. Hay expertos en el arte de detectar imposturas en estos ámbitos. Ahí tenemos a Federico Di Trocchio, a quien conviene leer para saber de la cruenta lucha de intereses que suele haber por la paternidad de las genialidades que han hecho progresar al mundo.

La figura de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, cosmovisión que tanto revuelo ha causado desde que a principios del siglo XX comenzó a diseminarse por todo el mundo, aparece casi siempre rodeada de una opacidad que la difumina. Ahí tenemos los trabajos de Jeffrey Masson y de Janet Malcolm que dan cuenta de lo cuestionada que puede verse la obra freudiana. Y aún quedan documentos por conocer para que podamos saber la concreta génesis de los hechos que condujeron a aquel grupo de psicoanalistas a lograr un cambio de paradigma histórico en la psiquiatría mundial.

Las escuelas que siguen a estos genios, sus discípulos, son poco complacientes con cualquier crítica hacia el «padre creador». Es sabido el celo con que los psicoanalistas cuidan de que sus figuras no se vean salpicadas por sospechas que comprometan su valía.

Pero de vez en cuando la vida se desborda y los escépticos tenemos una oportunidad para avanzar en el conocimiento de los hechos, lejos de las mixtificaciones interesadas.

Esto fue lo que pasó en el año 1977, en el Palacio Wilson de Ginebra. En un sótano de dicho palacio, antiguo Instituto Rousseau, apareció una caja con documentos personales de una psiquiatra rusa llamada Sabina Spielrein, que se habría ido de Ginebra en 1923 tras haber enseñado psicoanálisis algún tiempo en el citado instituto. En 1977 se sabía muy poco sobre Sabina Spielrein. Pero fue una de las primeras mujeres psicoanalistas y una de las primeras que logró ser miembro de la Asociación Psicoanalítica de Viena, dirigida por Sigmund Freud. Se supo entonces que había sido paciente y luego colaboradora de Carl Gustav Jung en el Hospital Burghölzli, en Zúrich. Y se sabía que Freud había hecho referencia a un trabajo suyo en Más allá del principio del placer.

Unos meses más tarde vio la luz la Correspondencia Sigmund Freud & Carl Gustav Jung, texto capital para explicar la relación entre ambos colegas así como para certificar la importante relación que Sabina Spielrein tuvo con ambos. Freud y Jung se conocieron en 1907 y trabajaron juntos hasta 1913, rompiendo su relación de forma tan sorprendente como silenciosa. Durante esos años crearon el método psicoanalítico que revolucionó el siglo XX.

Del estudio del material hallado en el Palacio Wilson se encargó un psicoanalista junguiano, Aldo Carotenuto, que ya en 1977 había rastreado la obra de Spielrein encontrando motivos como para hacerla copartícipe de dos importantes conceptos junguianos: el de «sombra» y el de «ánima» (todos tendríamos una segunda alma que va haciendo lo que nos gustaría hacer pero no hacemos…). El material encontrado en el Palacio Wilson le llegó a Carotenuto a través de su colega Carlo Trombetta, que a su vez lo había recibido de George de Morsier, uno de los alumnos a los que Sabina formó en el psicoanálisis, como a Jean Piaget. Carotenuto y Trombetta publicaron en 1980 el primer libro al respecto: Diario de una secreta simetría. Sabina Spielrein entre Jung y Freud. El libro cuenta con un prólogo de Bruno Bettelheim curiosamente crítico con la figura de Jung. Al trabajo de Carotenuto le han seguido los de Mireille Cifali y, sobre todo, el que a mi entender es el más documentado al respecto, La historia secreta del psicoanálisis, de John Kerr, de 1993. El libro de Kerr, con sus peajes, es muy completo y aporta mucha información sobre el nacimiento del psicoanálisis. En 1996 el noruego Karsten Alnaes publica Sabina, tal vez el último trabajo sobre la psiquiatra rusa. La Sabina de Alnaes aporta alguna novedad, pero al ser una biografía novelada uno no sabe dónde acaba la realidad y dónde empieza la fantasía.


Keira Knightley como Sabina Spielrein en A Dangerous Method, 2011. Fotografía: Universal Pictures.
Servidos los entremeses, nos toca el plato principal. ¿Quién fue realmente Sabina Spielrein? ¿Cómo ha sido posible que alguien tan relevante para los dos padres del psicoanálisis haya pasado tan desapercibida desde su muerte en 1942 hasta 1977? Sabina Spielrein nació en Rostov del Don en 1885. Fue la hija mayor de cinco hermanos de una familia adinerada y cosmopolita. Varios de sus hermanos lograrían también relevancia internacional como docentes. Sabina empezó a presentar problemas mentales a los cuatro años, en forma de retención de heces; su proceso se fue agravando con el desarrollo, con la proliferación de ideas y rituales obsesivos, y a los dieciséis años su estado empeoró mucho. Fue ingresada en varias clínicas sin resultado hasta que en octubre de 1904 es admitida en el Hospital Burghölzli, cercano a Zúrich, dirigido por Eugen Bleuler y donde trabajaba Carl Gustav Jung. Allí, Sabina, que pasó a ser tratada por Jung, mejoró rápidamente. Así, en junio de 1905 se inscribe como alumna en la Facultad de Medicina de Zúrich y estudia hasta hacerse psiquiatra, con buen rendimiento académico. Mientras, fue tratada ambulatoriamente por Jung hasta 1909. Esta evolución contradice la posibilidad de que Sabina Spielrein sufriese una esquizofrenia, tan incapacitante entonces. Sabina fue una de las primeras pacientes con las que Jung usó el tratamiento psicoanalítico. El diagnóstico con el que Sabina Spielrein fue admitida en Burghölzli fue el mismo con el que salió: histeria. Las dudas diagnósticas se desvanecen con su evolución, las cartas de Jung a Freud sobre ella y un esclarecedor diario que ella escribió sobre sus años en aquella institución.

La importancia de Sabina Spielrein en la historia del psicoanálisis viene dada sobre todo por la estrecha relación que mantuvo con Carl Gustav Jung, el «hijo» que Freud quiso y no tuvo, al igual que Jung buscó en Freud al «padre» deseado. Desgraciadamente, tras su primer e ilusionante encuentro en Viena, en 1907, la relación entre ambos acabó en un inexplicado distanciamiento en 1913. En la historia que escribieron estos dos genios se coló una joven rusa llamada Sabina Spielrein. Entre 1904 y 1909 Jung y Sabina pasaron de la relación médico-paciente a mantener una intensa relación amorosa que no pasó desapercibida para casi nadie en Zúrich. Esto se mantuvo al menos hasta el año 1909, en que Sabina Spielrein deja de ser paciente de Jung. En marzo de ese año, según cuenta Aldo Carotenuto, se hace pública la relación entre ambos. El resultado es que Sabina es dada de alta y Carl Jung abandona Burghölzhli.

Por otra parte, Sabina Spielrein fue el «caso clínico» que Jung usó como excusa para iniciar su correspondencia con Freud en 1906. Aprovechando las dudas que le generaba «cierta paciente rusa», inició un acercamiento epistolar a Freud pidiéndole asesoría. Años más tarde, con la relación entre Freud y Jung ya consolidada, será la propia Sabina quien escribirá a Freud para informarle de la torturada relación que mantenía con Jung. Con el tiempo, la relación entre los amantes se había desbordado y Jung intentó distanciarse de Sabina cuando esta le pidió tener un hijo. A su vez, la esposa de Jung escribió a la madre de Sabina quejándose del comportamiento de su hija. Freud permaneció equidistante en un principio ante estos devaneos amorosos. Freud veía en Jung a un gran divulgador de su teoría psicoanalítica porque tenía acceso a los círculos culturales reservados a los arios y de los que se excluía ya por entonces a los judíos como él. Jung también representaba la posibilidad de usar el psicoanálisis en las psicosis, dada su formación con Bleuler en Zúrich, y no solo en las neurosis como hacía él en Viena. Así que, en principio, escribió a Sabina pidiéndole comprensión hacia Jung. Pero la relación entre Sabina y Jung se fue agriando hasta concluir en 1909. Y ahí parece iniciarse también el alejamiento entre Freud y Jung, que pondrán fin a su relación en 1913. Algunos expertos insisten en que Freud nunca toleró el pésimo manejo que Jung hizo de su relación con Spielrein. Otros, como Kerr, hablan de que la ruptura llegó cuando Freud amenazó a Jung con sacar a la luz su affaire, a lo que Jung habría replicado al vienés amenazando con publicitar la relación con su cuñada Minna Bernays, de la que Freud estaba profundamente enamorado.

Este lodazal obliga a Freud a tomar decisiones drásticas y en 1910 publica una serie de instrucciones para psicoanalistas instándoles a controlar la «contratransferencia» con los pacientes en análisis.

En lo que se refiere a sus trabajos científicos, todo indica que Sabina Spielrein colaboró de forma importante en varias teorías junguianas. Rota su relación con Jung, Sabina Spielrein se licenció en 1911 con una brillante tesis: El contenido psicológico de un caso de esquizofrenia. Desde octubre de 1911 a marzo de 1912 la joven psiquiatra rusa vivió en Viena. Ya conocía a Freud, y en la Sociedad Psicoanalítica Vienesa leerá su trabajo más importante, La destrucción como causa del devenir, en noviembre de 1911, que sería citado por el propio Sigmund Freud en Más allá del principio del placer como antecedente de su tesis sobre la «pulsión de muerte». Básicamente, lo que Spielrein expuso en 1911 fue que el instinto de conservación que va inserto en el deseo sexual lleva consigo un instinto de destrucción.

A partir de 1912, Sabina se traslada a Berlín y sigue publicando sobre psicoanálisis, pero sobre todo en niños. Ese año se casó y, fruto de ese matrimonio, tuvo dos hijas. Luego inició un periplo por varias ciudades europeas, Múnich, Lausana y Ginebra, enseñando psicoanálisis. En 1923 volvió a Moscú. Le ofrecieron varios cargos como docente, pero en 1926 se volvió a su ciudad natal, Rostov del Don, con sus hijas. En 1929 los bolcheviques disuelven la Sociedad Psicoanalítica de Moscú. En 1936 Stalin prohíbe la práctica del psicoanálisis. La pista de Sabina Spielrein se pierde en el año 1937. Ya no asiste a ningún tipo de reunión ni publica. Según la biografía novelada de Alnaes, se dedicó durante varios años al ejercicio de la medicina rural y la pediatría general en Rostov. Allí fue capturada por los nazis y fusilada junto a sus dos hijas en 1942, como judía, delante de una sinagoga. «Todo fue muy rápido», se cuenta en el libro de Alnaes.

Es triste pensar que, al igual que ser judía fue la causa de su muerte, tal vez sea esta condición de judía víctima del Holocausto la que ha facilitado y estimulado la recuperación de su legado, el de una figura clave en la génesis del psicoanálisis. Tal vez la importancia de Spielrein sea más vigorosa en la historia social del movimiento que en lo teórico. Aunque ser la predecesora de un concepto freudiano como la pulsión de muerte no es poca cosa. Sus veintinueve trabajos publicados nos hablan de una mujer inteligente, valiente y capacitada para haber alcanzado logros mayores. El comportamiento de Jung y de Freud con ella no tuvo nada de ejemplar, pero dista de la consideración tan crítica de la que les hace acreedores el libro de Alnaes. Con todo, es interesante comprobar las dificultades de los padres del psicoanálisis para controlar sus afectos y pasiones sexuales, que es lo que trataban de inculcar a sus pacientes. Parece casi una broma del destino que el psicoanálisis haya sido diseñado por dos individuos tan neuróticos. En el caso de Sabina, su apasionada vida sentimental limitó su carrera, sobre todo tras la ruptura con Jung.

El cine, siempre tan atento a explotar los saltos de cama, le ha dedicado varias películas, siendo las más destacadas Prendimi l´anima (2002), de Roberto Faenza, y Un método peligroso (2011), de David Cronenberg. Pero tal vez el mejor trabajo sea el documental titulado Me llamo Sabina Spielrein que Elisabeth Márton rodó en 2002. Ahí está casi todo.

https://www.jotdown.es/2019/08/me-llamo-sabina-spielrein/
Bueno la señora Marta Macho, que no pronuncia la palabra España, que le escuece. Dice Estado Español.
 

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