Los primeros pasos de Corinna por Madrid.

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17/06/2017


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“COMPARTIMOS UNA CONFIANZA MUTUA que requiere discreción”. Con estas palabras, la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de 52 años, explicó esta semana a la revista francesa Point de Vue su relación con Alberto de Mónaco (59). La alemana ha salido del ostracismo mediático después de dos años en silencio. Un tiempo en el que ha seguido hablando con periodistas, pero sin pronunciarse on the record. En el semanario francés, Corinna desvela por primera vez lo que le supuso a nivel personal la atención mediática recibida tras hacerse pública su amistad con Don Juan Carlos y explica su trabajo como asesora en el Principado de Mónaco. Es en ese momento cuando asegura que con el príncipe Alberto su relación es muy cómplice: “Compartimos una confianza mutua que requiere discreción”, afirma.

La estrecha amistad entre su alteza serenísima y la princesa alemana quedó patente cuando Corinna acompañó a Alberto y Charlène a un viaje de Estado a Rusia. Sin embargo, la colaboración entre esta intermediaria y el hijo de Raniero de Mónaco comenzó hace una década y se hizo patente, precisamente, en Madrid. Así lo atestigua el reportaje fotográfico al que ha tenido acceso La Otra Crónica. Son las primeras fotografías de Corinna en Madrid. Las que prueban por primera vez de manera visual los viajes de la princesa a la capital. Corresponden al año 2008, aunque se sabe que la relación de la alemana con Don Juan Carlos comenzó en un viaje de caza en 2003 y se afianzó al año siguiente, cuando Corinna se encargó de organizar el viaje de novios de los Príncipes de Asturias tras su boda, en mayo de 2004, como aseguró Vanity Fair.



SU PASO POR LA CAPITAL

Madrid, 25 de junio de 2008. Siete de la tarde. Un Mercedes Benz Clase S 350 negro estaciona en la puerta del hotel Ritz de Madrid, situado en la plaza de la Lealtad. De él descienden tres ocupantes: un conductor con traje gris y corbata roja, un copiloto con traje, camisa y corbata en tonos azules y una mujer rubia con vestido blanco de plumeti. Lleva un bolso blanco con documentos oficiales de un ministerio, como se puede ver en los folios que asoman de su bolso. También carga con una bolsa de la marca de zapatos Manolo Blahnik.

Una hora después, la misma rubia abandona el hotel. Lo hace acompañada por Alberto de Mónaco, quien está en Madrid debido a que esa mañana ha acudido a un almuerzo en Zarzuela con los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía y los entonces Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, como consta en la agenda de Casa Real. Su visita a España se debe al Día Nacional del Principado de Mónaco en la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Al alojarse en el Ritz, un paparazzo hace guardia para seguir los pasos del soberano monegasco.

Alberto y Corinna salen del hotel. La alemana ha cambiado su modelo y ahora lleva un vestido con escote barco asimétrico rojo, clutch del mismo tono y zapatos dorados, a juego con la pulsera de oro amarillo de su muñeca derecha. Una joya que ya llevaba al llegar al Ritz. La pareja camina mientras mantiene una distendida conversación. Se montan en un coche también con conductor y diferente al que ha llevado a Corinna al hotel.

Según el testimonio del fotógrafo, que les siguió motivado por la curiosidad de saber quién era la rubia que acompañaba a Alberto, la pareja viajó en coche oficial hasta el palacio de El Pardo, donde acudieron a una cena. Fuentes de Palacio confirman que esa noche hubo una cena en la residencia donde vivió Franco. La estancia en El Pardo del príncipe y de Corinna no está registrada en la agenda oficial, por lo que se trataría de un encuentro privado en palacio. Se desconoce si a la cena acudió algún miembro de la Familia Real.

Como atestigua el paparazzo, el tándem Corinna–Alberto volvió al Ritz a pernoctar y en el hotel pasaron una noche más. Las fotografías de Corinna en Madrid que publica LOC en exclusiva son las primeras de la princesa en la capital. Corresponden al tiempo en que Corinna llevaba una vida tranquila y anónima cerca de Don Juan Carlos. Dos años antes de ese viaje, en 2006, Patrimonio Nacional comenzó las obras de rehabilitación de La Angorrilla, el pabellón de caza de El Pardo en el que desde 2007 Corinna pasaba largas temporadas, según afirmó la periodista Ana Romero.

La relación de “amistad entrañable” entre Corinna y Don Juan Carlos fue confirmada por la princesa en una entrevista con EL MUNDO. En ella explicó su papel como intermediaria en reuniones de alto nivel del Gobierno español. Sus palabras incentivaron las filtraciones y el secretario general del Sindicato Unificado de la Policía desveló en su cuenta de Twitter que el CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil se referían a la alemana como Ingrid. Además de los negocios que Corinna aseguró haber realizado para España, se informó de que gozaba de protección oficial. El huracán Corinna provocó que el jefe del CNI, Félix Sanz Roldán, compareciera en el Congreso de los Diputados. El coronel negó que la princesa hubiera trabajado para el CNI aunque matizó que desconocía si había prestado algún servicio de Estado. Los papeles que llevaba en su bolso cuando llegó al Ritz aquel 25 de junio para cambiarse y recoger al príncipe Alberto confirman que, al menos, tuvo alguna relación con el Gobierno. Están encabezados con el escudo del Reino de España. Aunque es imposible descifrar las palabras que acompañan al sello, no es el blasón de Casa Real, que está timbrado por una corona.

El accidente de Botswana de 2012 obligó a Corinna a abandonar España de manera precipitada. Tras volar con Don Juan Carlos de vuelta a nuestro país, quiso quedarse mientras operaban al Emérito de la cadera. Sin embargo, viajó al aeropuerto forzada a abandonar España y escoltada por miembros del CNI, quienes pensaron que su alejamiento ayudaría a frenar las informaciones que iban a surgir tras el tropiezo del Rey Juan Carlos, en abril de ese año. Esta semana ha reflexionado sobre ese escándalo: “Es obvio que yo no quería que ocurriese todo lo que finalmente ha ocurrido. Por eso, he decido quedarme con la parte positiva de todo esto y enfocarlo hacia la filantropía”

Denostada en España, Corinna fichó entonces por el Principado de Mónaco, donde se instaló en un apartamento en la avenida principal de Montecarlo. En esa misma calle tiene sus oficinas. En octubre de 2013 la alemana reapareció en un viaje a Rusia con los príncipes de Mónaco. Esa vuelta a la actualidad demostró que contaba con el apoyo de Alberto y comenzó a normalizar su imagen. Desde ese año, la princesa ha sido fotografiada detrás de Charlène en varias ocasiones y también ha acudido a eventos públicos, como front rows de desfiles.

“Conozco al príncipe Alberto desde 1984. Fue gracias a Ira von Füstenberg, que se llevaba muy bien tanto con mis padres como con Raniero. Cuando le conocí yo era muy joven. Luego le he acompañado a él y a su pareja en sus movimientos”, ha asegurado en Point de Vue. Las fotografías del príncipe y Corinna saliendo del Ritz en 2008 prueban su buena sintonía y que Alberto fue el primer royal en la vida de la alemana antes de Don Juan Carlos, al que envía un mensaje velado en la publicación: “Para mí la cualidad más importante en la vida es la lealtad sin titubeos”.


Mañana el artículo con fotos.
 

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Los primeros pasos de Corinna por
17 JUN. 2017 03:39


Corinna y Alberto de Mónaco abandonando el hotel Ritz de Madrid el 25 de junio de 2008 CARLOS SÁNCHEZ

El 25 de junio de 2008 recogió a Alberto de Mónaco en el hotel Ritz para acudir a una cena en el palacio de El Pardo. El reportaje, en LOC.

"Compartimos una confianza mutua que requiere discreción". Con estas palabras, la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de 52 años, explicó esta semana a la revista francesa Point de Vue su relación con Alberto de Mónaco (59). La alemana ha salido del ostracismo mediático después de dos años en silencio. Un tiempo en el que ha seguido hablando con periodistas, pero sin pronunciarse on the record. En el semanario francés, Corinna desvela por primera vez lo que le supuso a nivel personal la atención mediática recibida tras hacerse pública su amistad con Don Juan Carlos y explica su trabajo como asesora en el Principado de Mónaco. Es en ese momento cuando asegura que con el príncipe Alberto su relación es muy cómplice: "Compartimos una confianza mutua que requiere discreción", afirma.

La estrecha amistad entre su alteza serenísima y la princesa alemana quedó patente cuando Corinna acompañó a Alberto y Charlène a un viaje de Estado a Rusia. Sin embargo, la colaboración entre esta intermediaria y el hijo de Raniero de Mónaco comenzó hace una década y se hizo patente, precisamente, en Madrid. Así lo atestigua el reportaje fotográfico al que ha tenido acceso La Otra Crónica. Son las primeras fotografías de Corinna en Madrid. Las que prueban por primera vez de manera visual los viajes de la princesa a la capital. Corresponden al año 2008, aunque se sabe que la relación de la alemana con Don Juan Carlos comenzó en un viaje de caza en 2003 y se afianzó al año siguiente, cuando Corinna se encargó de organizar el viaje de novios de los Príncipes de Asturias tras su boda, en mayo de 2004, como aseguró Vanity Fair.

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Su paso por la capital

Madrid, 25 de junio de 2008. Siete de la tarde. Un Mercedes Benz Clase S 350 negro estaciona en la puerta del hotel Ritz de Madrid, situado en la plaza de la Lealtad. De él descienden tres ocupantes: un conductor con traje gris y corbata roja, un copiloto con traje, camisa y corbata en tonos azules y una mujer rubia con vestido blanco de plumeti. Lleva un bolso blanco con documentos oficiales de un ministerio, como se puede ver en los folios que asoman de su bolso. También carga con una bolsa de la marca de zapatos Manolo Blahnik.

r Alberto de Mónaco, quien está en Madrid debido a que esa mañana ha acudido a un almuerzo en Zarzuela con los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía y los entonces Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, como consta en la agenda de Casa Real. Su visita a España se debe al Día Nacional del Principado de Mónaco en la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Al alojarse en el Ritz, un paparazzo hace guardia para seguir los pasos del soberano monegasco.

Alberto y Corinna salen del hotel. La alemana ha cambiado su modelo y ahora lleva un vestido con escote barco asimétrico rojo, clutch del mismo tono y zapatos dorados, a juego con la pulsera de oro amarillo de su muñeca derecha. Una joya que ya llevaba al llegar al Ritz. La pareja camina mientras mantiene una distendida conversación. Se montan en un coche también con conductor y diferente al que ha llevado a Corinna al hotel.

Según el testimonio del fotógrafo, que les siguió motivado por la curiosidad de saber quién era la rubia que acompañaba a Alberto, la pareja viajó en coche oficial hasta el palacio de El Pardo, donde acudieron a una cena. Fuentes de Palacio confirman que esa noche hubo una cena en la residencia donde vivió Franco. La estancia en El Pardo del príncipe y de Corinna no está registrada en la agenda oficial, por lo que se trataría de un encuentro privado en palacio. Se desconoce si a la cena acudió algún miembro de la Familia Real.

Como atestigua el paparazzo, el tándem Corinna-Alberto volvió al Ritz a pernoctar y en el hotel pasaron una noche más. Las fotografías de Corinna en Madrid que publica LOC en exclusiva son las primeras de la princesa en la capital. Corresponden al tiempo en que Corinna llevaba una vida tranquila y anónima cerca de Don Juan Carlos. Dos años antes de ese viaje, en 2006, Patrimonio Nacional comenzó las obras de rehabilitación de La Angorrilla, el pabellón de caza de El Pardo en el que desde 2007 Corinna pasaba largas temporadas, según afirmó la periodista Ana Romero.

en una entrevista con EL MUNDO. En ella explicó su papel como intermediaria en reuniones de alto nivel del Gobierno español. Sus palabras incentivaron las filtraciones y el secretario general del Sindicato Unificado de la Policía desveló en su cuenta de Twitter que el CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil se referían a la alemana como Ingrid. Además de los negocios que Corinna aseguró haber realizado para España, se informó de que gozaba de protección oficial. El huracán Corinna provocó que el jefe del CNI, Félix Sanz Roldán, compareciera en el Congreso de los Diputados. El coronel negó que la princesa hubiera trabajado para el CNI aunque matizó que desconocía si había prestado algún servicio de Estado. Los papeles que llevaba en su bolso cuando llegó al Ritz aquel 25 de junio para cambiarse y recoger al príncipe Alberto confirman que, al menos, tuvo alguna relación con el Gobierno. Están encabezados con el escudo del Reino de España.Aunque es imposible descifrar las palabras que acompañan al sello, no es el blasón de Casa Real, que está timbrado por una corona.

El accidente de Botswana de 2012 obligó a Corinna a abandonar España de manera precipitada. Tras volar con Don Juan Carlos de vuelta a nuestro país, quiso quedarse mientras operaban al Emérito de la cadera. Sin embargo, viajó al aeropuerto forzada a abandonar España y escoltada por miembros del CNI, quienes pensaron que su alejamiento ayudaría a frenar las informaciones que iban a surgir tras el tropiezo del Rey Juan Carlos, en abril de ese año. Esta semana ha reflexionado sobre ese escándalo: "Es obvio que yo no quería que ocurriese todo lo que finalmente ha ocurrido. Por eso, he decido quedarme con la parte positiva de todo esto y enfocarlo hacia la filantropía".

Denostada en España, Corinna fichó entonces por el Principado de Mónaco, donde se instaló en un apartamento en la avenida principal de Montecarlo. En esa misma calle tiene sus oficinas. En octubre de 2013 la alemana reapareció en un viaje a Rusia con los príncipes de Mónaco. Esa vuelta a la actualidad demostró que contaba con el apoyo de Alberto y comenzó a normalizar su imagen. Desde ese año, la princesa ha sido fotografiada detrás de Charlène en varias ocasiones y también ha acudido a eventos públicos, como front rows de desfiles.

"Conozco al príncipe Alberto desde 1984. Fue gracias a Ira von Füstenberg, que se llevaba muy bien tanto con mis padres como con Raniero. Cuando le conocí yo era muy joven. Luego le he acompañado a él y a su pareja en sus movimientos", ha asegurado en Point de Vue. Las fotografías del príncipe y Corinna saliendo del Ritz en 2008 prueban su buena sintonía y que Alberto fue el primer royal en la vida de la alemana antes de Don Juan Carlos, al que envía un mensaje velado en la publicación: "Para mí la cualidad más importante en la vida es la lealtad sin titubeos".

http://www.elmundo.es/loc/2017/06/17/59441359ca4741be528b4576.html
 
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Alberto de Mónaco no es gay, tiene hijos secretos que fueron reconocidos años después.Ha tenido amorios con muchas chicas que lo han explicado.Por ejemplo Mercedes Licer habló de ello y la azafata de color con la que tuvo un hijo.
Lo que tiene ahora con Corina...pues igual es algo parecido a lo que tuvo con Juan Carlos.....es una señora intrigante,interesada, de muy altos vuelos y secretos inconfesables.
Nunca sabremos qué trabajos hizo para España, ni cuanto cobró por ello.
Aquí no hay narices para investigarlo y destaparlo.Empezando por el tema de la Angorrilla.
 
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Se sabe que era comisionista en negocios de empresario, el gobierno y yayo con empresas extranjeras.
Presuntamente.

* He escuchado que el comisario V, ya jubilado, se va a dedicar al periodísmo de investigación, quiere decir, presuntamente, que piensa publicar asuntos que conoce y puede hacer pupita.
El panorama político se anima.
 
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Corinna impidió que mercenarios le robaran en Mónaco papeles de alto voltaje sobre el Rey y el CNI

Corinna posa durante un acto de la Clinton Global Initiative. (Foto: AFP)

La princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, que durante diez años fue la compañera sentimental de Don Juan Carlos, impidió en 2012 que unos mercenarios internacionales contratados por los servicios secretos españoles le robaran de su domicilio de Montecarlo una serie de documentos que, según ella, perjudicaban al entonces monarca y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

La aristócrata alemana se quejó del intento de saqueo ante el Rey emérito, de quien creía había partido la orden, y después compartió la información con gente de su máxima confianza. Una de esas fuentes desvela a OKDIARIO los detalles del operativo.

Tras el robo, otra de las personas que conocieron los hechos fue el comisario José Villarejo, que en aquellos años era el jefe de la Unidad de Inteligencia de la Policía. El policía redactó una nota informativa que trasladó a su superior Eugenio Pino, Director Adjunto Operativo (DAO) de Ministerio del Interior. En ella revelaba cómo habían intentado asaltar la vivienda de la que había dejado de ser la pareja del Rey.

El comisario además facilitaba a su superior el nombre de una sociedad a través de la cual se había contratado a los profesionales de la operación encubierta. El caso nunca fue investigado.

Corinna, de 52 años, disfruta de su residencia fiscal en el Principado monegasco desde 2008, donde posee un apartamento y dos oficinas. La aristócrata alemana mantiene unas excelentes relaciones con el Príncipe Alberto de Mónaco y su esposa Charlène. Una de sus sociedades, Apollonia Holding, constituida en el pequeño Estado, fue utilizada por la ex pareja del Rey como plataforma para sus negocios en España.

La operación de acoso y robo a Corinna, según ha confesado la propia princesa germana a su círculo de amistades, fue diseñada por colaboradores externos del servicio de información español. Según Corinna, el CNI contrató a unos mercenarios, ex miembros de la Legión Extranjera francesa, que fracasaron en su cometido. La princesa germana reaccionó a tiempo y movilizó a sus contactos en Mónaco para impedir el robo.

El propio Villarejo en la querella presentada el pasado 31 de mayo pasado en la Audiencia Nacional contra el general Félix Sanz Roldán, secretario de Estado del Centro Nacional de Inteligencia desde julio de 2009, y contra el periodista de El País, Javier Ayuso, ex jefe de Comunicación de la Casa del Rey, acusaba al servicio secreto español de la “contratación de mercenarios para robar en Mónaco documentación de C”, refiriéndose a Corinna.

El comisario, jubilado desde hace un año, reconocía en su denuncia haber redactado algunos escritos policiales que implicaban a los espías españoles en turbias operaciones. Según Villarejo, esas investigaciones habían provocado “una implacable persecución del director del CNI” contra él y sus investigaciones policiales.

El CNI niega cualquier relación con el grupo de profesionales, aduciendo que carece de presupuesto para ese tipo de acciones.

En busca de papeles comprometedores
Según la aristócrata, la acción se perpetró poco después de la entrevista que mantuvo en Londres con el director del los servicios secretos en junio de 2012, cuando ya había roto sus relaciones con Don Juan Carlos.

Corinna recibió al responsable del espionaje español en la suite del hotel Connaught de Londres, donde residía mientras finalizaban las obras de su nueva residencia londinense, ubicada a escasos metros de la Embajada española. Según Corinna, invitó a desayunar al director del CNI, por petición del éste y con la anuencia de Don Juan Carlos. Años después, la princesa se arrepiente de haber dado ese paso. Corinna sigue manteniendo que el encuentro fue desagradable y que se sintió presionada y coaccionada.

El 19 de marzo de 2013, Sanz Roldán compareció a puerta cerrada ante la Comisión de Secretos Oficiales del Parlamento y, a las preguntas de los diputados, respondió que había coincidido en Londres con Corinna por casualidad. El general permaneció en silencio sobre otras preguntas relacionadas con la ciudadana alemana y el Rey.

Los mercenarios, supuestamente contratados por el CNI, se presentaron ante el servicio de su residencia monegasca de parte de “alguien que ella conocía”, que les había encargado hacer un barrido electrónico para detectar micrófonos en la línea telefónica u ocultos en otros lugares de la casa. Además, habían recibido instrucciones para retirar una serie de documentos que pertenecían a Don Juan Carlos a fin de trasladarlos a un lugar seguro.

Los soldados de fortuna insistieron en que no abandonarían el domicilio sin desempeñar antes el trabajo encomendado.

Mercenarios con pinta de matones
Los mercenarios que se presentaron ante el servicio de Corinna en el domicilio del Principado, un apartamento de poco más de cien metros, tenían aspecto de matones: “Musculados y con tatuajes en los brazos”, según los trabajadores. Insistieron en que estaban allí con el permiso de la princesa alemana para hacer un chequeo a los teléfonos y para revisar el ordenador por si lo habían hackeado o introducido un virus. Aprovecharon el momento de que la princesa no se encontraba en Mónaco para actuar con mayor impunidad.

En ningún momento dijeron la verdad porque, ya el día anterior, habían entrado de madrugada en la vivienda, como los había registrado una cámara de seguridad mientras se desenvolvían por el interior del apartamento. La secretaria de Corinna, una de sus colaboradoras de mayor confianza, había visto las imágenes y se puso en contacto con la aristócrata para informarle de la situación.

Le dijo: “Señora, están en el dormitorio y por toda la casa”. La princesa le pidió que le pasara el teléfono a quien aparentara ser el jefe de los mercenarios. Éste le manifestó que estaba allí para garantizar su seguridad y la de la persona con la que había mantenido una relación meses atrás. “Es por su protección, señora”, le dijo.

Corinna colgó el teléfono y llamó a Don Juan Carlos. Su Majestad le confirmó que necesitaba la documentación que ella guardaba porque había gente que les podía chantajear. El Rey no pasaba por sus mejores momentos. Había quedado tocado desde el accidente de Botsuana y Corinna, de ser su pareja y confidente, estaba siendo sometida a un estricto aislamiento desde Zarzuela por los colaboradores más estrechos de S.M. Ana Romero en su libro Final de Partida desvela que Don Juan Carlos, a partir de enero de 2013, y más críticamente desde marzo, tras ser sometido a una operación de hernia discal, tuvo que soportar un “confinamiento en régimen de incomunicación”.

La princesa comprendió que aquella operación de los servicios secretos en su domicilio iba más allá de lo normal y resolvió la situación haciendo uso de sus buenas relaciones con la Seguridad del Principado. Finalmente, logró impedir que saliera ni un solo papel de su residencia. Los agentes monegascos llegaron a tiempo cuando los mercenarios pretendían llevarse la documentación en unos cofres negros, que estaban precintados herméticamente. Hoy día, según ha podido saber OKDIARIO de una fuente próxima a la aristócrata germana, la información la conserva a buen recaudo “en un lugar que no conoce ni ella”.

Según confirman las mismas fuentes, Corinna guardaba en su domicilio de Montecarlo documentos personales de Su Majestad de la época en la que estaban unidos sentimentalmente. También papeles que afectaban al CNI.

El Rey, que no se fiaba de nadie de su entorno, le había confiado a Corinna la custodia de una serie de documentos calificados de “alto voltaje”. Algunos de ellos estaban relacionados con operaciones económicas internacionales que afectaban a la política española. Entre las muchas confidencias que Corinna compartió con la periodista Ana Romero destacaban sus trabajos para el Gobierno español y empresas nacionales.


https://okdiario.com/investigacion/2017/06/19/corinna-impidio-mercenarios-robaran-monaco-papeles-alto-voltaje-rey-cni-1089391







 
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"El Rey, que no se fiaba de nadie de su entorno, le había confiado a Corinna la custodia de una serie de documentos calificados de “alto voltaje”. Algunos de ellos estaban relacionados con operaciones económicas internacionales que afectaban a la política española. Entre las muchas confidencias que Corinna compartió con la periodista Ana Romero destacaban sus trabajos para el Gobierno español y empresas nacionales".

Vaya culebrón Venezolano de alto voltaje que se montaron la pareja.
Todo relacionado con las cajas de galletas, como ella es muy lista no va a soltar la llave. Yayo, lo comenté en varias ocasiones, está tieso.
A ver que final tiene la historia, pero pinta mal.
 
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No creo que Campe esté tieso...se ha pasado la vida amasando una gran fortuna...o ...¿se lo habran quitado todo mientras estaba anestesiado en sus multiples operaciones?
Mas tieso que la mojama.
Pensaba casarse con ella y todo su dinero lo puso a su nombre, yayo no quiería que su mujer heredase un euro, está publicado.
La relación se rompió o la rompieron y ella se ha quedado con la llave de las cajas.
No se explica el interés que se ha tomado en recuperar documentos importantes, implicando, presuntamente, a servicios del Estado.
En esos documentos, presuntamente, estén las cuentas de su fortuna y en los paraísos fiscales donde se encuentren depositada.
Si dichos documentos se hiciesen públicos se armaría un escándalo sin precedentes que pondría en solfa el futuro de su hijo y demás familia.
No me extraña que TODOS estén muy preocupados.
 
B

Ballenato

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Qué interesante... ¿puede Campe ser tan tonto como para haber cometido semejante error?...si fuera asi sus hijos se quedarian sin nada......y Corina forradisima...vivir para ver
 
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Qué interesante... ¿puede Campe ser tan tonto como para haber cometido semejante error?...si fuera asi sus hijos se quedarian sin nada......y Corina forradisima...vivir para ver
¿Podría ser un tipo de venganza?
El hijo se casa con periodista que no hace más que dar dolor de cabeza...
La hija se casa con el deportista vago, que destroza el negocio familia...
La otra hija caso con el complicado y se separa del mismo...
La amante le dejo "in love" y como nadie puede contar nada con detalles ya veremos lo que pasará cuando palme el viejo verde.