Hablamos con la última novia de Stefano Casiraghi a los 30 años de su muerte

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Hablamos con la última novia de Stefano Casiraghi a los 30 años de su muerte

Marina Perzy era una famosa presentadora y modelo italiana. "De vez en cuando le mando saludos. Era un señor, el típico hombre con el que sueña cualquier mujer", nos dice

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Marina Perzy, cuando salía con Stefano Casiraghi. (Vanitatis)

SILVIA TAULÉS
03/10/2020 05:00


“Recuerdo que eran las nueve de la mañana, sonó el teléfono de casa, yo estaba dormida y me sobresalté. Al otro lado un hombre me dice: ‘Soy periodista y me gustaría saber qué opina de la muerte de Stefano Casiraghi’. Me quedé en shock, colgué el teléfono y me puse a llorar”.

Este sábado hace 30 años de la muerte de Casiraghi y Marina Perzy lo recuerda a menudo. Había sido su última novia antes de casarse con Carolina de Mónaco.

Ella era una estrella televisiva y él un joven empresario que la cortejó durante un tiempo hasta que consiguió ser su novio: “Pero yo dudaba, no lo tenía claro, y al final él se fue, podría haberse prometido conmigo y no con la princesa, me arrepiento muchas veces de haberlo dejado escapar”.

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Marina y Stefano se conocieron cuando ella, en la cima de su carrera, buscaba un apartamento en Milán.

Casiraghi trabajaba en el mercado inmobiliario, como toda su familia, y la ayudó a buscar piso. “Me mandaba flores, regalos, me acompañaba a los sitios, me cortejó durante mucho tiempo hasta que le dije que sí”, recuerda Perzy en una llamada telefónica desde Milán, donde vive.

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Marina Perzy, la última novia de Stefano Casiraghi antes de casarse con Carolina de Mónaco.


La pareja duró un año que fue muy intenso, recuerda esta presentadora, cantante y modelo. “Él siempre me cuidó mucho, era más joven que yo pero su cabeza era como la de una persona mayor. Siempre me decía que pensara en mi futuro y en mi hijo, que debía asentarme y prepararme para cuando fuera mayor, pero yo no le hacía caso, era joven y tenía ganas de pasarlo bien. Y qué razón tenía, tenía que haberle escuchado más”, dice.

"Uno de los más importantes"
Casiraghi ha sido uno de los hombres más importantes de su vida: “He tenido más parejas, ahora estoy sola, con mi hijo, y Stefano sigue siendo uno de los dos o tres hombres más importantes de mi vida. Lo pienso mucho, me acuerdo de él a menudo, era una persona especial”.

Pregunta.- ¿Que diferenciaba a Stefano Casiraghi del resto de hombres que conoce?

Respuesta.-
Era, cómo decirlo, un señor. Elegante, generoso, serio y divertido, culto, nada banal, guapo… Era el típico hombre con el que sueñan las mujeres. Sabía tratar a las mujeres, respetarlas, cuidarlas, amarlas. Tenía valores muy grandes y un sentido de la familia muy profundo.

P.- ¿Volvió a verlo tras su boda con Carolina de Mónaco?

R.-
Sí, nosotros más que una pareja convencional éramos grandes amigos. Pero él se cansó de mi falta de compromiso, aunque nunca hubo nada malo entre nosotros. Así que, años después, nos encontramos en Cerdeña, él iba en el yate de los Grimaldi y yo con unos amigos en una barca más pequeña. Pasamos el día juntos, él con Carolina y toda su familia, y yo con mis amigos, y por la noche nos invitaron a cenar a un restaurante de la isla. No fuimos, porque no teníamos ropa adecuada para una cena royal (dice entre risas), pero la jornada en el mar que pasamos juntos fue fantástica. Todos se mostraron muy respetuosos y cariñosos con nosotros.

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Alberto de Mónaco, Stefano Casiraghi y Carolina, junto a sus tres hijos en noviembre de 1987. (Reuters)


Perzy nos cuenta que prepara un libro de memorias en el que Casiraghi tendrá un capítulo. Amable y detallista, esta estrella italiana dice que hay momentos especiales en su vida en los que es inevitable que se acuerde de él. “Cuando era joven yo coleccionaba relojes antiguos, viejos, y Stefano me regaló un cronómetro que nunca funcionó. Lo llevamos a arreglar a varios sitios y era imposible, no iba. Pues imagínate cuál fue mi sorpresa cuando hace poco ¡el reloj se puso en marcha! Ahora lo llevo siempre, ¡cómo no!”.

Tretas amorosas
De aquellos años de juventud tiene muchas anécdotas y se centra en una que, según dice, define a Casiraghi. “Me había comprado un coche en un concesionario en Como, que no está cerca de Milán, y no llegaba nunca. Stefano me acompañaba a preguntar al lugar, y pasaron las semanas sin que llegara el coche. Hasta que me enteré que se había puesto de acuerdo con los del concesionario para que no me entregaran el coche y así poder llevarme él a todas partes. Me divirtió mucho cuando me enteré”, recuerda.

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Marina Perzy, con su hijo en la actualidad. (Vanitatis)

La muerte prematura del marido de Carolina de Mónaco en un accidente de carreras marítimas la dejó en shock. Incluso ahora, 30 años después de su fallecimiento, le cuesta recordar aquel momento: “De vez en cuando le mando saludos, siempre estará conmigo”.