El marido de la presidenta de las Cortes CyL gastó 1 millón origen desconocido en reformar 1 casa (1 Viewer)

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El marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León se gastó un millón de euros de origen desconocido en reformar una casa


El empresario Javier Meléndez se gastó 1.165.390 euros en reformar sin licencia una casona rural de sus padres, que utilizaba como segunda residencia con su hoy mujer, la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente

La reforma “de alto standing o lujo”, según un informe pericial, incluía una piscina climatizada de agua salada, un cenador, una sauna finlandesa con jacuzzi, y una terraza con barra de bar y “zona chill out”

Cuando se hicieron las obras, Javier Meléndez cobraba un sueldo que no alcanzaba “los 3.000 euros netos al mes”, según su madre, y no recurrió a ninguna hipoteca para financiarlas

La reforma provocó un cisma familiar con varias demandas y cartas cruzadas entre el matrimonio y los suegros de Silvia Clemente, entonces consejera de Agricultura, que se preguntan “de dónde salió el dinero”

Laura Cornejo
27 comentarios

10/12/2018 - 21:10h

Desde el exterior parece una vivienda más, otra de las casonas recias de Pedrosa del Rey, un pequeño pueblo de Valladolid que apenas cuenta con 200 habitantes. Pero el interior contrasta con su discreta fachada. Tras los muros de piedra caliza y ladrillo tosco de esta casa centenaria, se esconde una piscina climatizada de agua salada, una sauna finlandesa, un jacuzzi, una terraza 'chill out' con barra de bar, un cenador con una enorme mesa con plataforma giratoria a medida, varias esculturas de bronce o una fuente ornamental, entre otras caras excentricidades.




Todos estos lujos se construyeron entre 2010 y 2012, durante una amplia reforma que pagó el empresario patatero Francisco Javier Meléndez, por entonces novio y hoy marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente. La casa es propiedad de los padres de Meléndez: Rafael Meléndez y Consuelo Juárez. Su tatarabuelo la levantó en 1920. Pero la pareja, él empresario del sector de la patata y ella, consejera de Agricultura en el Gobierno de Juan Vicente Herrera, disfrutaba de la vivienda y puso en marcha esta obra en el patio del edificio para que se convirtiese en su segunda residencia; para el verano y los fines de semana. La casona rústica pasó a transformarse en un lujoso chalet.


Según un informe pericial encargado por el propio matrimonio, la reforma costó 1.165.390 euros. En esos años, Javier Meléndez y Silvia Clemente no contaban con ingresos conocidos que les permitieran afrontar con facilidad estos gastos suntuarios. Él ganaba, a través de las empresas familiares fundadas por sus padres –Agroinnova y Patatas Meléndez–, un sueldo de "menos de 3.000 euros netos al mes", según asegura su propia madre en un escrito. Ella, su sueldo como consejera de Agricultura de la Junta de Castilla y León: unos 70.000 euros brutos anuales.

La reforma no solo fue cara: también ilegal. Nadie solicitó la preceptiva licencia para las obras. Y la lujosa remodelación no solo desató más adelante una inspección del Ministerio de Hacienda –a través de la oficina del Catastro–. También desencadenó un grave cisma familiar que acabó en los tribunales con una serie de demandas cruzadas entre la la pareja y los padres de Javier Meléndez.

Por motivos no aclarados, el matrimonio Meléndez-Clemente se enfrentó con la familia en 2015. Y fruto de esa discusión, empezó una escalada de denuncias en los juzgados que aún no ha terminado.


En 2015, cuando comenzaron las hostilidades, el matrimonio instaló varias cerraduras y sistemas de seguridad para cerrar al resto de la familia el área de la casa que habían reformado. Construyeron un nuevo espacio, en una nave junto al patio, donde levantaron dos nuevos dormitorios y un baño, y abandonaron el dormitorio –en la zona no reformada– que habían utilizado hasta entonces. Los padres retiraron estos cerrojos y, en respuesta, Javier Meléndez puso en marcha un procedimiento judicial denominado interdicto para reivindicar en el juzgado la propiedad de esa zona de la casa. El hoy marido de Silvia Clemente ganó parcialmente ese primer envite: el juez, en una sentencia de marzo de 2016, le atribuyó la parte construida, aunque permitiendo a sus padres el acceso a la bodega que está debajo de la casa.

Tras ese primer pleito, llegó otra demanda: esta de los padres contra su hijo, Javier Meléndez, y su pareja, la política Silvia Clemente. La presentaron en junio de 2016 y en ella no solo reclaman la propiedad de toda la vivienda. También denuncian que las obras fueron realizadas sin licencia y sin facturas que acreditasen los pagos de la reforma. Además explicaban que dieron el permiso para hacer las obras con la condición de que las disfrutase toda la familia y revelaban que, en un primer momento habían sido reticentes porque entendían que su hijo carecía de los fondos necesarios para afrontar esos lujos. Siempre según su versión, que recoge esta demanda, accedieron cuando Javier Meléndez les aseguró que su pareja y más tarde esposa, Silvia Clemente, pagaría parte de la reforma.

En la contestación a la demanda, el marido de la presidenta de las Cortes argumenta que las obras se realizaron tras pactar con sus padres que le transmitirían la propiedad, que Clemente no estaba casada con él aún y que no podía tener interés alguno en pagar las obras de remodelación, si bien precisa que la casa fue utilizada por ambos como "domicilio conyugal" hasta que se trasladaron a Valladolid hace unos años. Añaden además algunos testimonios del procedimiento interdictal en los que una testigo declaró "que tanto don Javier como doña Silvia recibían a amigos e invitados y hablaban de la casa como si fuera propia".

Nada se dice en la contestación a la demanda sobre la capacidad económica de Javier Meléndez para afrontar esta obra, puesta en duda por sus propios padres en el pleito.


Entre la documentación aportada en la respuesta a esa demanda, destaca un informe pericial encargado por el marido de Clemente, que certifica que las obras costaron 1.165.390 euros. Esta tasación de la reforma está fechada el 1 de diciembre de 2016 y la firma el arquitecto Pedro Pablo Grajal Ruiz. En ella se asegura que en esas obras participaron "más de 65 empresas", aunque no se da el nombre de ninguna de ellas ni el detalle del coste por cada factura. Según esa tasación, 725.150 euros corresponden a trabajos realizados entre 2010 y mediados de 2012 en la vivienda y 440.240 euros están relacionados con las reformas acometidas en 2015.

"Este coste de 1.165.390 euros no lo considero exagerado en comparación con la naturaleza, características y extensión de las obras y la categoría o rango de las mismas", escribe el arquitecto en este informe pericial. "La gran mayoría de ellas son de alto standing y lujo, circunstancia que tiene, como no puede ser menos, una notoria influencia en el coste total de los trabajos acometidos", dice el mismo informe. Ese lujo, asegura el arquitecto, supera "lo habitual y racional en la construcción" y proporciona, según el arquitecto, "un mayor bienestar y comodidad que las normales".

El informe pericial también subraya la calidad de los materiales empleados en la reforma. Los suelos son de "tarima flotante de roble con rodapié lacado en blanco". Los techos "están revestidos de tablero de madera lacado en blanco y correas del mismo material". El espacio entre la sala de estar, el cenador y la piscina "está solado con tarima flotante de lamas de madera de iroco". La iluminación es "led con sensores de movimiento". La piscina "en forma de riñón" y el jacuzzi son de agua de mar climatizada, que se calienta con unos paneles solares y una caldera. La casa también cuenta con un complejo sistema de seguridad, con videocámaras.

Antes de la reforma, la casa contaba con dos plantas de 298 metros cuadrados sobre una parcela de 1.922 metros cuadrados. Además, dentro de la finca, existían cuatro almacenes agrícolas, que sumaban 1.311 metros cuadrados, y un patio de otros 313 metros cuadrados. Tras las obras, que eliminaron los almacenes, la superficie edificada alcanzó los 1.624 metros cuadrados, de los que 1.150 pertenecen a la zona reformada, según el mismo informe. El coste medio por cada metro cuadrado fue, por tanto, de alrededor de 1.000 euros.


Clemente: "No tuve ninguna participación"
Silvia Clemente (Segovia, 1961) es la segunda autoridad de Castilla y León, por detrás del presidente autonómico, Juan Vicente Herrera, y lleva media vida en política. Durante las últimas dos décadas ha ido escalando en puestos institucionales, siempre como representante del Partido Popular: consejera de Medio Ambiente en 2001, de Cultura en 2003, de Agricultura en 2007 y en 2015 ascendió a la presidencia de las Cortes de Castilla y León.

En conversación con eldiario.es, Silvia Clemente alega que ella no tuvo ninguna participación en esas obras más allá de haber sido demandada por su familia política y que ejercitará las acciones judiciales que considere oportunas si ve lesionados sus derechos por publicaciones de eldiario.es. Sobre cómo pagó su marido más de un millón de euros, Clemente asegura que ella "no tiene nada que ver", que ni siquiera estaba casada con él en ese momento, pero que sabe que tenía la justificación preparada para aportarla al procedimiento judicial antes de que se paralizase. "Yo puedo tener relaciones con mucha gente y tener muchas amistades, pero yo no soy parte de esta historia", asegura.

La defensa del empresario, con la que también ha contactado eldario.es, se niega a mostrar justificantes de los pagos de esa reforma y también a explicar el origen de esos fondos, amparándose en el acuerdo extrajudicial que incluye un pacto de confidencialidad y no agresión.

Un pacto de silencio por escrito
Las demandas cruzadas por la propiedad de la casa no siguieron adelante en los tribunales porque las dos ramas familiares en conflicto sellaron un pacto extrajudicial en enero de 2017 que obliga a guardar silencio a los implicados.

El marido de Clemente, que había conseguido una sentencia que le reconocía el uso y disfrute de las nuevas y costosas instalaciones construidas, acabó renunciando a ellas. En enero de 2017 los padres, el hermano y el propio Meléndez llegaron a un acuerdo para que los progenitores recuperasen la propiedad y que las dos empresas patateras donadas por ellos a partes iguales entre los hermanos se dividiesen: una para cada uno con un acuerdo para la compra de las respectivas acciones.

En ese acuerdo, Javier Meléndez renunció a lo invertido en las obras y a todo derecho sobre la casa. Solo se llevaron los muebles, incluyendo las esculturas de bronce, las placas solares y también la sauna, que fue desmontada e instalada en otro lugar.

Ese acuerdo de paz saltó por los aires hace un par de meses. La presidenta de las Cortes envió un burofax a su suegra el pasado 3 de septiembre en el que la acusaba de estar realizando "públicamente" comentarios "denigratorios" sobre ella, insultándola "gravemente en presencia de terceros" e incluso acusándola de manera "totalmente infundada con pleno conocimiento de su falsedad y temeridad, de la comisión de ilícitos penales" en el ejercicio de su función pública.

Clemente advertía en esa comunicación de que los hechos eran "constitutivos de posibles delitos de injurias y/o calumnias" por lo que la apercibía mediante el escrito ante "cualquier nuevo hecho similar" del que tuviese noticia. "Ejercitaré en su contra y hasta las últimas consecuencias cuantas acciones judiciales correspondan en defensa de mis derechos", finalizaba aquella misiva.

"Ni una sola factura"
La respuesta de la suegra a Silvia Clemente, Consuelo Laguna, ante el burofax de su nuera donde le amenaza con una nueva demanda es otra carta, enviada igualmente por burofax, a la que también ha tenido acceso eldiario.es. En ella, la suegra de Clemente precisaba que las acciones que le imputaba la presidenta de las Cortes eran falsas, pero defendía la necesidad de "apostillar los hechos".

A lo largo de 14 puntos, en el escrito, la suegra de Silvia Clemente, relataba que la entrada de la dirigente política en la familia Meléndez –propietaria de un grupo empresarial dedicado a la producción de patatas– había sido "un desastre". "Ha sido la desgracia misma, que nos ha ocasionado y que nos sigue ocasionando un daño inmenso", asegura en la carta.

La familia Meléndez, según esa comunicación, "nunca había pisado un tribunal de justicia" y se vio inmersa en "numerosos pleitos civiles y penales" en los que Clemente participó “de forma directa o indirecta”. La suegra de la presidenta del Parlamento de Castilla y León asegura que habían visto cosas que no imaginaban, que llaman profundamente la atención y que “como son ciertas” no tienen por qué ocultar. Entre ellas, citaba la suntuosa reforma en el patio de la casa familiar por valor de 1.165.390 euros.

En pleno intercambio de denuncias, el catastro detectó las nuevas dependencias y requirió a los suegros de Clemente, como propietarios de la vivienda principal, la licencia de obras, la memoria, la descripción técnica de las mejoras efectuadas “y, en general, la descripción completa de obras y su coste”.

“Ahí, en ese pleito aprendí que no existía licencia de obras, que no había memoria, que no había descripción técnica y que no había una sola factura justificativa del pago de los trabajos que su propio informe pericial valoraba en 1.165.390 euros”, denuncia la suegra de Clemente en el burofax remitido a su nuera, con el que ya no tiene relación. La mujer insiste en que pese a sus reiteradas peticiones de algún soporte documental a su hijo para aportarlo al catastro, nunca obtuvo nada.

“A estas alturas, no me cabe duda que mi hijo (su esposo) y usted han pagado las obras, porque no me consta que ninguno de los gremios o de los oficios que intervinieron hayan reclamado deuda alguna, y tampoco concibo que no cobren y no reclamen. O sea, que han cobrado”, asegura Consuelo Juárez, la suegra de Silvia Clemente.

“Le recuerdo que en el mismo procedimiento consta que mi esposo y yo dijimos que no podíamos entender de dónde ha salido el dinero para pagar la cantidad que ustedes mismos decían: 1.165.300 euros, porque en las fechas en las que se construyeron las mejoras y, supongo, se hicieron los pagos, mi hijo menor solo tenía los ingresos de su salario en las empresas familiares, que no alcanzaban los 3.000 euros netos al mes”, escribe la suegra de Clemente. “¿De dónde había salido el dinero para pagar las mejoras?” se pregunta. "Porque nuestro hijo menor no tenía capacidad alguna de pagarlo y usted, con su retribución pública, tampoco”, añade.

“No voy a pedirle disculpas por nada de ello, no voy a mentir y tampoco lo voy a ocultar”, asevera en la carta. “A esta fecha no me consta que haya aparecido una sola factura justificativa del modo en que mi hijo y usted pagaron ese importe, ni de cómo consiguieron el dinero para ello. No la acuso, no deduzco conclusiones, no extraigo consecuencias, no la juzgo y prefiero no decirle lo que pienso. Lo que sí le digo es que eso es lo que yo he vivido. Eso es lo que consta judicialmente. No lo negaré y no negaré ante nadie que me pregunte que, en mi opinión los hechos han ocurrido de ese modo. Son otros, con más peso que yo, los que tendrían que preguntar cómo se pagaron esos 1.165.390 euros, de dónde salió el dinero, cuál fue su origen y demás”, acaba el escrito.

https://www.eldiario.es/politica/presidenta-Cortes-Castilla-Leon-justificar_0_838166362.html

Vamos a ver...¿De que partido es la esposa del empresario? DEl PP. Pues ya está todo dicho. No hay investigación que valga, a no ser que sean los propios familiares que la pongan por los motivos personales que sean...
 

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Y nos hemos enterado de casualidad, por un rifi rafe suegra - nuera. Que, por cierto, chapeau por la suegra!! Les han arruinado la vida a los padres de él, dueños de la casa
Que de dónde sale el dinero? Pues blanco y en botella

Además, qué horterada de reforma. No hay nada peor que un pobre harto de pan. Que ganaba él 3.000 euros netos al mes!!!! Entre 2010 y 2012, en pleno estallido de la crisis!!! Pero qué más quieres, desgraciado? Cuánto más quieres ganar como estaba (y está) el país
Yo creo que en España hay una crisis moral, a partir de ahí, viene todo
 
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Cinco millones por desvelar detalles de la mansión: el pacto de silencio del marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León


El empresario y pareja de Silvia Clemente firmó con sus padres un acuerdo extrajudicial que obligaba a las dos partes a callar sobre sus pleitos

El acuerdo redactado por dos equipos de abogados castiga con cinco millones a quien revele datos sobre las obras de un millón de euros cuya procedencia nadie ha logrado acreditar

El hoy marido de Silvia Clemente pactó abandonar el chalé que había remodelado, retirarse de los litigios familiares y que se mantuviese en secreto el pleito

EXCLUSIVA: El marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León se gastó un millón de euros de origen desconocido en reformar una casa

Laura Cornejo
11/12/2018 - 22:17h

El patio de la vivienda del marido de Silvia Clemente, con la piscina climatizada de agua salada y el jacuzzi, construidas en la reforma del millón de euros de origen desconocido.

La presidenta de las Cortes de Castilla y León contradice la versión que su marido dio al juez y alega que no usó el chalé
El pleito familiar que afloró gastos de más de un millón de euros sin justificar en un chalé por parte del empresario Francisco Javier Meléndez, hoy marido de la vicepresidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, se cerró con un pacto de silencio que castiga a cualquiera que revele datos sobre la suntuosa reforma del chalé con cinco millones de euros de indemnización.




Es la cláusula más llamativa del acuerdo extrajudicial que el empresario patatero selló con su hermano y sus padres, los propietarios originales de la vivienda ubicada en Pedrosa del Rey, un pequeño pueblo vallisoletano, para poner fin a una serie de demandas cruzadas en los tribunales que arrancaron en 2015. A través de ese contrato, rubricado en enero de 2017, y al que ha tenido acceso eldiario.es, el empresario renunció a las obras realizadas entre 2010 y 2012 que había acometido en la casona familiar, donde instaló una piscina de agua salada climatizada y con jacuzzi, una sauna finlandesa, una fuente ornamental y otros lujos suntuosos en los que había invertido 1,1 millones de euros para convertirla en residencia de verano y de fines de semana.

Según los testimonios aportados en distintos procedimientos judiciales, la vivienda la disfrutaban durante esos primeros años Francisco Javier Meléndez y Silvia Clemente, entonces novia del empresario patatero y consejera de Agricultura en el Gobierno de Juan Vicente Herrera. Lo afirmó el propio el abogado de Javier Meléndez en uno de sus escritos en los que trataba de desvincular a la política castellanoleonesa de la obra millonaria asegurando que su pareja no aportó fondos para la rehabilitación de la vivienda.

En esa respuesta para defenderse de las acusaciones de sus padres, el empresario admitió que Silvia Clemente sí disfrutaba del "domicilio conyugal" hasta que ambos se mudaron a Valladolid. Y lo ratificaron dos empleadas de hogar en el mismo procedimiento al señalar que la pareja residía en la vivienda y hablaba del chalé "como si fuese suyo".

Tras la publicación en eldiario.es de la información sobre los pagos de origen desconocido que sufragaron la piscina, la sauna y el resto de gastos suntuosos en la casona familiar, la vicepresidenta de Las Cortes aseguró este martes que no fue "usuaria" del chalé, en contra de lo afirmado por la defensa de su marido y distintos testigos que comparecieron en los tribunales.

Fue en el transcurso de esos pleitos en los que el marido de Silvia Clemente aportó una tasación de un perito que cifraba en 1.165.390 euros la reforma realizada en la vivienda. Los suegros de Clemente alegaron que las obras carecían de licencia, que no existieron facturas de los trabajos y que ni su hijo ni la propia Clemente tenían capacidad de hacer frente a una reforma de esa envergadura y menos sin constituir una hipoteca.

Pese a obtener una primera resolución judicial favorable, en la que se le autorizaba a hacer uso de la parte de la vivienda que reformó, el marido de Clemente acabó renunciando a todo lo invertido a través del citado acuerdo extrajudicial firmado ante notario. Ese "pacto de confidencialidad y no agresión" implica una mordaza para las dos ramas familiares. Las dos partes se obligan a no hablar nunca con nadie ni de los procedimientos judiciales que emprendieron, ni de las empresas que se han repartido a raíz del enfrentamiento.

La literalidad del acuerdo establece que no pueden "divulgar ante terceros la existencia y contenido de las actuaciones judiciales y documentos aportados a los procedimientos citados". Tampoco se consiente "utilizar, ceder o divulgar, directa o indirectamente, información, ya sea reservada o no, de índole profesional y/o personal y/o familiar y/o empresarial y/o ajena al ámbito empresarial" ni "realizar comentarios públicos relacionados con las sociedades Agroinnova, Patatas Meléndez, Agromeléndez, así como con sus respectivos socios, trabajadores, profesionales, órganos de administración, clientes, empleados de clientes, proveedores o terceros, ya sean personas físicas o jurídicas relacionados con todos los anteriormente citados".


Punto 6 del acuerdo de confidencialidad firmado por los padres y el marido de Silvia Clemente.

El pacto de silencio reserva un apartado para preservar la imagen pública de Silvia Clemente, por entonces ya en la primera línea de la política de Castilla y León, donde fue consejera de Agricultura hasta 2015 y desde entonces ejerce como presidenta de las Cortes. Las partes en conflicto "se obligan recíprocamente y de forma tan amplia como sea posible entender dicha obligación, a no perjudicar en forma alguna, ni a nivel profesional ni personal, ni a los propios comparecientes ni a sus cónyuges y vinculados, ni tampoco a sus clientes" entre los que se cita a unos grandes almacenes y una cadena de supermercados, ni a empleados ni a administradores de estos. "Dicha obligación se extiende, expresa aunque no únicamente, a la buena imagen y reputación de todos los citados". Para reforzar el carácter vinculante, quien lo incumpla deberá satisfacer al perjudicado con 5 millones de euros "en concepto de pena convencional que no sustituirá a la indemnización por daños y perjuicios, incluido el lucro cesante".

Dicho acuerdo aludía a las relaciones de las sociedades empresariales, puso fin a media docena de denuncias cruzadas -varias de ellas en el ámbito penal- y a los litigios que mantenían las empresas de patatas pero no logró sellar la paz familiar más que durante unos meses. El pasado septiembre Silvia Clemente envió a su suegra un burofax en la que la culpaba de haberla "insultado gravemente en presencia de terceros" y de atribuirle de forma "totalmente infundada con pleno conocimiento de su falsedad y temeridad, la comisión de ilícitos penales" en su condición de política.

La comunicación amenazaba a la madre de su marido con "ejercitar en su contra cuantas acciones correspondan" y la responsabilizaba de hechos que según Clemente eran "constitutivos de posibles delitos de injurias y/o calumnias".

La respuesta de la suegra a Silvia Clemente, Consuelo Laguna, ante el burofax de su nuera fue otra carta de vuelta repleta de reproches en la que acusaba a Clemente de llevar "la desgracia" a su familia, que nunca hasta entonces, "había pisado un tribunal de justicia".

En ese burofax, la madre del marido de Silvia Clemente se extiende en detalles sobre la reforma del domicilio familiar: "En ese pleito aprendí que no existía licencia de obras, que no había memoria, que no había descripción técnica y que no había una sola factura justificativa del pago de los trabajos que su propio informe pericial valoraba en 1.165.390 euros".

Los párrafos más incisivos de la carta aluden a las dudas que el matrimonio siempre tuvo sobre cómo iba a desembolsar su hijo y entonces pareja (hoy esposa) el millón de euros de las obras.

"A estas alturas, no me cabe duda que mi hijo (su esposo) y usted han pagado las obras, porque no me consta que ninguno de los gremios o de los oficios que intervinieron hayan reclamado deuda alguna, y tampoco concibo que no cobren y no reclamen. O sea, que han cobrado", asegura la suegra a Silvia Clemente.

En otra parte de la comunicación, la mujer insiste en preguntarse de dónde salió el dinero para pagar tanto lujo en la vivienda: "Le recuerdo que en el mismo procedimiento consta que mi esposo y yo dijimos que no podíamos entender de dónde ha salido el dinero para pagar la cantidad que ustedes mismos decían: 1.165.390 euros, porque en las fechas en las que se construyeron las mejoras y, supongo, se hicieron los pagos, mi hijo menor solo tenía los ingresos de su salario en las empresas familiares, que no alcanzaban los 3.000 euros netos al mes". "Porque nuestro hijo menor no tenía capacidad alguna de pagarlo y usted, con su retribución pública, tampoco".

"No voy a pedirle disculpas por nada de ello, no voy a mentir y tampoco lo voy a ocultar" [...] "A esta fecha no me consta que haya aparecido una sola factura justificativa del modo en que mi hijo y usted pagaron ese importe, ni de cómo consiguieron el dinero para ello. No la acuso, no deduzco conclusiones, no extraigo consecuencias, no la juzgo y prefiero no decirle lo que pienso. Lo que sí le digo es que eso es lo que yo he vivido. Eso es lo que consta judicialmente. No lo negaré y no negaré ante nadie que me pregunte que, en mi opinión los hechos han ocurrido de ese modo. Son otros, con más peso que yo, los que tendrían que preguntar cómo se pagaron esos 1.165.390 euros, de dónde salió el dinero, cuál fue su origen y demás".

https://www.eldiario.es/politica/silencio-presidenta-Cortes-Castilla-Leon_0_838167208.html
 
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La empresa patatera del marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León multiplicó por 30 sus beneficios cuando ella dirigía Agricultura


La empresa de la pareja de Silvia Clemente pasó de declarar medio millón de perdidas entre 2010 y 2012 a apuntar 2,8 millones de beneficios en 2014 en plena crisis

La mercantil Patatas Meléndez fue una de las primeras en recibir el sello de calidad Tierra de Sabor ideado por Clemente para promocionar los alimentos de la región

La Consejería de Agricultura firmó durante aquellos años un importante acuerdo para que los productos se vendiesen en las grandes cadenas de supermercados

Dos empresas de la familia recibieron tres millones de euros de ayudas públicas en Castilla y León, varias de ellas desde la consejería que presidía Clemente

Laura Cornejo
12/12/2018 - 22:38h

Silvia Clemente, en su etapa como consejera de Agricultura, en un acto de promoción de Tierra de Sabor en 2013 / Efe

El marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León se gastó un millón de euros de origen desconocido en reformar una casa
Las empresas de patatas de Javier Meléndez, el marido de la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, experimentaron un crecimiento exponencial de sus beneficios durante los años en que la política segoviana dirigió la Consejería de Agricultura en el Gobierno de Juan Vicente Herrera. Una de las sociedades, Patatas Meléndez SL, pasó de apuntar en sus libros de contabilidad pérdidas por medio millón de euros entre 2010 y 2012 a registrar 2,5 millones de euros de beneficios el último año en que Clemente estuvo al frente del departamento de Agricultura.




Las sociedades de quien fue su novio desde 2008 y desde 2015 su marido consiguieron importantes subvenciones de la Administración regional. Según ha podido comprobar eldiario.es, Patatas Meléndez SL, la empresa que acabó en manos de Javier Meléndez tras sellar un pacto de confidencialidad con sus padres y hermano en enero de 2017 para poner fin a numerosos pleitos, fue la que recibió el grueso de las subvenciones del Gobierno de Herrera. Entre 2008 y 2018 (Clemente fue consejera hasta 2015 y luego saltó a la presidencia de Las Cortes de Castilla y León) el importe concedido es de 3,3 millones de euros, si bien dos de estas subvenciones fueron a cargo de la Agencia de Desarrollo Económico de la Consejería de Economía (143.569,88 euros, el 22% de lo solicitado) y el Centro de para el Desarrollo Tecnológico Industrial, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación (455.923,07 euros, el 44% de lo que reclamaba). Agroinnova SL, otra sociedad de la familia, recibió en la misma etapa 152.884,65 euros de ayudas del Gobierno regional.

Patatas Meléndez SL que sufrió grandes pérdidas durante 2010, 2011 y 2012 (533.503,34 euros de números rojos) empezó a remontar en 2013 cuando se anotó un beneficio de 90.003,15 euros. Pero su despegue definitivo estaba por venir. En 2014 ganó 2,8 millones de euros. En plena crisis económica, los beneficios de la empresa patatera se multiplicaron por 30. En 2015, el último año en que Silvia Clemente estuvo al frente de la Consejería de Agricultura -para pasar a presidir el parlamento regional- la firma de su marido declaró 2,5 millones de euros, que crecieron hasta los 3,1 millones el año siguiente. En 2017 se apuntó ganancias por seis millones.

Durante esos años en que su negocio vivió un crecimiento exponencial, Patatas Meléndez logró el sello de calidad de Tierra de Sabor, la marca que ideó Silvia Clemente desde la Consejería de Agricultura para distinguir a los alimentos de Castilla y León. La patata era uno de sus productos estrella. El logotipo, un corazón amarillo es, según algunas fuentes, un tubérculo. Fue diseñado por la prestigiosa agencia de publicidad 'Sra. Rushmore', que ganó el concurso para hacerse con la adjudicación que costó a las arcas públicas 200.000 euros. Según la agencia, el logotipo con forma de corazón hace referencia a conceptos de vida y salud y el color amarillo simboliza el campo castellano y el sol.

El presupuesto para Tierra de Sabor para el periodo 2008-2011 fue de 13,5 millones de euros. En noviembre de 2009, según informó la Consejería, la venta de patatas que se comercializaron bajo la marca Tierra de Sabor, aumentó un 60%. En ese momento, había 7 envasadores de patata fresca autorizados para esa comercialización, entre ellos, la de las empresas de Meléndez, que entonces ya era pareja de Clemente, aunque todavía no estaba casado con ella.

En 2011, la consejera Clemente firmó un acuerdo con la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), integrada por El Corte Inglés, Carrefour, Eroski y Alcampo, para la promoción de la venta de patata de Castila y León.

El pacto no estuvo exento de polémica. Un mes después de la foto de presentación, la Consejería de Agricultura arremetía contra las empresas de distribución a través de un comunicado y les acusaba de haber incumplido el convenio. El departamento de Clemente había detectado que seis cadenas de distribución realizaban "prácticas abusivas" en el precio de la patata y que algunas estaban comercializando tubérculo francés y perjudicando a los productores locales. La gran distribución recordó que en ninguna parte del acuerdo aparecía el compromiso que citaba Agricultura de "velar por que no se comercializaran las patatas por debajo de los costes". El abogado de los hipermercados se justificó apelando al excedente de producción ese año y a que no se podía impedir al consumidor que comprase patatas de otra procedencia, especialmente variedades que demandaban los clientes y que no se producían en Castilla y León.

Además de aquella guerra, la marca Tierra de Sabor siempre ha estado bajo la lupa por los gastos que generó al Gobierno de Juan Vicente Herrera. Un Informe de Fiscalización del año 2011 de Itacyl, un organismo paralelo de la administración bajo el control de Agricultura, ya recogía gastos injustificados: desde suculentos contratos publicitarios otorgados a dedo a programas como ‘Herrera en la Onda’ por 112.000 euros, a facturas en restaurantes madrileños especializados en sushi o alquiler de vehículos. Entre las incógnitas por despejar está el salario que la marca regional abonó al actor de CSI Gary Dourdan por un anuncio de televisión. El logotipo de Tierra de Sabor apareció en eventos de todo tipo desde conciertos de Depeche Mode o Mark Knopfler a campeonatos mundiales de pádel o foros de mujeres rurales. El primer plan de promoción puesto en marcha por Clemente invirtió en la marca 13,5 millones de fondos públicos entre 2008 y 2011. En una sola anualidad del segundo plan, en 2014, consumió otros 4,4 millones.

https://www.eldiario.es/politica/presidenta-Cortes-multiplico-Clemente-Agricultura_0_845516588.html
 

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Silvia Clemente: dos décadas de mano dura, lujo y escándalos al calor del foco mediático en Castilla y León


Clemente saltó de consejería en consejería entre 2001 y 2015, en que asumió la presidencia del Parlamento regional donde incrementó las partidas para publicidad y siguió mimando a medios de comunicación afines

En su etapa en Agricultura se filtraron facturas de restaurantes y joyerías que la Fiscalía investigó y consideró gastos de representación y dio ayudas millonarias a las empresas de su pareja

Creó Tierra de Sabor, un marchamo de calidad para los alimentos de Castilla y León, entre ellos las patatas que vendía su entonces novio, y fichó a un actor de CSI para promocionar la marca

Clemente apareció en un informe policial de Gürtel como posible comisionista aunque el juez desestimó las suposiciones; a su mentor, Jesús Merino, le cayeron tres años

Laura Cornejo
15/12/2018 - 20:48h

La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente,durante el acto de homenaje a los 476 procuradores de la historia de la Comunidad EFE/NACHO GALLEGO

La presidenta de las Cortes de Castilla y León gastó más de 700.000 euros en publicidad y reportajes pagados en 2016
Dicen de ella que es inteligente e implacable pero que también tiene debilidades: le encanta el lujo, no soporta una información negativa y tampoco perdona las deslealtades. Silvia Clemente Municio (Pedraza, Segovia, 1967) lleva casi 20 años en los más altos despachos de Castilla y León y quienes la conocen piden no descartarla para el futuro del PP autonómico, por más que ahora esté fuera de la gestión en la presidencia de Las Cortes regionales.




Aterrizó en la primera línea política de Castilla y León en 2001. El actual presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera, había sido tocado por el dedo divino del presidente saliente, Juan José Lucas, que acaba de agarrar la cartera de ministro de Administraciones Públicas en el segundo gobierno de José María Aznar. Herrera quería hacerse con su propio equipo y Clemente no estaba muy lejos. Era funcionaria en la Junta y, con apenas 34 años, acabó en la Consejería de Medio Ambiente.

Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid e integrante del Cuerpo Superior de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, ya mantuvo para siempre el gusanillo de la política y el poder. No era del todo inexperta ni estaba sola. Tenía un pasado en la Administración y, sobre todo, un padrino: la alta funcionaria segoviana había sido antes Gerente de Servicios Sociales de la Junta en Segovia, con las competencias recién transferidas, y años después, directora general de Calidad Ambiental en el Gobierno regional. En ese fulgurante ascenso político jugó un papel su mentor, Jesús Merino, secretario general del PP castellano-leonés entre 1992 y 2001 y hoy condenado a tres años y siete meses de prisión como parte de la trama Gürtel.

Clemente, a la que algunos definen como un animal político y otros rebajan a mera experta en el manejo de la prensa y las relaciones públicas, sobrevivió legislatura a legislatura saltando de una consejería a otra: de Medio Ambiente a Cultura y Turismo, y desde allí a Agricultura. En esta última tuvo su etapa más vistosa, fue la consejera de los topillos, la plaga que asoló cosechas de norte a sur de Castilla y León. La dirigente política entonces no dudaba en subirse a un tractor o hundir sus botas en el barro si había fotógrafos de prensa cerca. Fue durante ese tiempo al frente de Agricultura cuando las sombras de la sospecha empezaron a oscurecer su impecable imagen.

En 2010, un informe policial de Gürtel apuntaba a Clemente como una de las comisionistas en la adjudicación de la planta de tratamiento de residuos en Gomecello (Salamanca) en 2003, durante su etapa como consejera de Medio Ambiente. Fue un error. Para implicarla, la Policía se basaba en un escrito de la contabilidad B: “1 sobre de 24mm=144.200 E –CL – S”. Los investigadores concluían que CL podía ser Castilla y León y que S era Silvia, una posibilidad que el juez Pedreira desestimó. Aquello se quedó en nada pero la gestión del escándalo sirvió para evidenciar la capacidad de Clemente para las relaciones públicas.

Fue también en 2010 cuando la entonces pareja de Clemente, Javier Meléndez, hoy su marido, inició unas costosas obras (1.165.315 euros) en la casa que sus padres tienen en Pedrosa del Rey (Valladolid). Una típica casona señorial de Tierra de Campos que acabó con un interior de lujo: sauna finlandesa, piscina de agua salada, jacuzzi... Años después, la lucha por la propiedad desembocó en varios procedimientos judiciales cerrados por un pacto de silencio. Ni Clemente ni su marido, que acabaron renunciando a la propiedad y a una indemnización, han explicado cómo se pagaron unas obras para las que ni siquiera se solicitó licencia. La segunda autoridad de la región lo enmarca todo en un conflicto familiar de su marido que selló un pacto de no agresión con sus padres por el que cualquiera que revelase datos sobre las obras tendría que pagar cinco millones de euros.

A la publicación de la noticia en eldiario.es reaccionó, como suele ser habitual, en uno de sus infinitos actos institucionales que multiplica a lo ancho y largo de la Comunidad. En la presentación de un exposición de repostería en Sahagún (León), Clemente negó que tuviese ninguna relación con la casa e incluso trató de negaralgo que tanto su marido como varios testigos habían declarado en distintos procesos judiciales: que ella misma residió en la casa, que era el domicilio conyugal de su pareja, hasta que se mudaron a Valladolid.



Silvia [email protected]_

https://twitter.com/SilviaClemente_/status/1072555772360437765

En el Monasterio de Santa Cruz en Sahagun hoy he podido conocer las magníficas obras que alberga.Un retablo espectacular de Churriguera y los sepulcros del rey Alfonso VI y de sus esposas.Y los deliciosos dulces que elaboran y que vendrán a las Cortes de Castilla y León.Gracias


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19:16 - 11 dic. 2018

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El de esta semana, con las revelaciones de eldiario.es, no es el primer escándalo al que tiene que enfrentarse. En 2011 un dossier sobre sus gastos sacudió las redacciones de Castilla y León aunque pocos directores se atrevieron a publicarlo. Se trata de un escrito anónimo que recopilaba facturas de la Consejería de Agricultura: desde gominolas y pastas de té, a prendas de vestir y piezas de joyería, además de facturas de restaurantes en fiestas navideñas. La Fiscalía de Castilla y León abrió diligencias informativas pero las cerró rápidamente: no todas las facturas se habían pagado con la tarjeta de la Consejería y además parte de esos pagos entraban en el capítulo de “gastos de representación” de la responsable de Agricultura del Gobierno de Juan Vicente Herrera.

A Clemente aún le cuesta recordar el caso, que tuvo víctimas colaterales en su departamento: poco después la consejera prescindía de su jefa de prensa y un periodista de la casa fue despedido de manera improcedente. Una auxiliar administrativa fue trasladada a Soria.

Recién comenzado su mandato como consejera de Agricultura conoció a su actual marido, el empresario patatero Francisco Javier Meléndez (2008), y creó la marca de productos de Castilla y León ‘Tierra de Sabor’ (2009) cuyo distintivo era un corazón –algunas fuentes dicen que es una patata-amarilla- y pretendía dotar de un marchamo de calidad a empresas que cumpliesen ciertos estándares. Entre las elegidas, estaban las sociedades patateras de su pareja, que vivieron un crecimiento exponencial en la facturación y los beneficios, que multiplicó por 30 en 12 meses, desde los 90.000 euros hasta 2,5 millones, allá por el año 2014.


Silvia Clemente durante su etapa de consejera de Agricultura de Castilla y León presentando 'Tierra de Sabor' EFE

Es también en esa época cuando decide impulsar el Instituto Tecnológico Agrario, Itacyl, un organismo que había nacido en 2002 pero que apenas mantenía actividad. Según declaró a la Cadena Ser un técnico de la Consejería de Agricultura que compareció en la comisión de racionalización de la administración en enero de este año, tanto Tierra de Sabor, que llegó a contratar para su campaña publicitaria a un actor de la serie CSI, como el Itacyl, son prescindibles. “Tierra de Sabor no sirve para nada porque no cumple su principal función, que es la de proteger el origen de los productos de Castilla y León”, afirmó el funcionario. En cuanto al Itacyl, comentó que había servido para vaciar de funciones técnicas a la Administración.

Tierra de Sabor no solo sirvió para dar a conocer las bondades del campo de Castilla y León, también le allanó el camino con directivos de prensa, a los que agasajaba con suntuosas comidas y paquetes de productos regionales. La marca de calidad financió por ejemplo programas de radio como el de Carlos Herrera en Onda Cero, Herrera en la Onda, en el que se gastó 112.000 euros. La consejería de Clemente llegó a contratar a un actor de la serie CSI para anunciar Tierra de Sabor que también patrocinó conciertos de Mark Knopfler o Depeche Mode. El álbum de fotos de la consejera con el logotipo es interminable.

En 2015 el presidente Juan Vicente Herrera decidió que ya había acaparado suficiente protagonismo y la relegó. La dejó sin cartera en el Gobierno y la mandó de presidenta de Las Cortes, un cargo institucional sin gestión, con menos recorrido político y mucho menos presupuesto. El cambio no fue del agrado de Clemente que tampoco se dio por vencida: logró sacarle más partido mediático que cualquiera de sus antecesores tirando de experiencia y de chequera. En 2016 gastó más de 700.000 euros en publicidad, una cifra inédita en la administración regional.

Las campañas publicitarias de Clemente continúan con exposiciones, jornadas de puertas abiertas o Juntas de Portavoces que se trasladan a lugares emblemáticos de Castilla y León, y que tienen como objetivo, según fuentes del Parlamento, dar a conocer la institución, acercarla a los ciudadanos. Su hiperactividad en los medios ha sido constante e inquieta a algunos de sus rivales internos, casi tanto como el poder que exhibe en determinadas redacciones.

Un ejemplo: el pasado 1 de enero una captura de vídeo del Concierto de Año Nuevo en Viena, retransmitido por TVE, voló vía whatsapp entre los dirigentes políticos de la región, acostumbrados a comentar la afición al lujo de la segunda autoridad de Castilla y León. En la imagen aparecía Clemente y la secretaria general de Apoyo a las Instituciones (antes fue viceconsejera de Agricultura), con sus respectivas parejas. Tanta dimensión cobró la foto que un diario local hizo una noticia en la edición digital. Apenas duró media hora antes de desaparecer para siempre de la web.

Desde su propio partido, algunas fuentes apuntaban que su inversión publicitaria en medios se debía a la intención de Clemente de volver a la arena política al más alto nivel. Cuando el PP de Castilla y León se preparaba para asumir sus primeras primarias, Clemente bromeó con que hubiese una candidata mujer. Se alineó con el ganador, Alfonso Fernández Mañueco, pero hoy esa alianza no atraviesa por su mejor momento. Sus adversarios, suspicaces, apuntan a movimientos para arrebatar la candidatura a la Junta de Castilla y León a Mañueco, quien hace unos días se adelantó con la dimisión como alcalde de Salamanca.

Tampoco tiene una relación demasiado afectuosa con el bando de Herrera. Sus enfrentamientos en las Cortes con su mano derecha, el vicepresidente y consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago Juárez, son constantes. En el hemiciclo e incluso en los pasillos. Clemente es de las pocas que se atreve a hacer frente al estratega de la Junta de Castilla y León. Incombustible, resiste en la atalaya de las Cortes, donde algunos rivales ingenuos creyeron que claudicaría por la escasez de focos. Se equivocaban. Desde una exposición de repostería a jornadas sobre los temas más inverosímiles, Clemente ha sabido mantener a las cámaras cerca. A engrasar las relaciones con los medios contribuye las generosas partidas de publicidad del parlamento regional.

https://www.eldiario.es/politica/Silvia-Clemente-politica-escandalos-focos_0_844815780.html
 

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