El autor del libro "El fracaso de la monarquía" En directo (El Mundo)

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El autor del libro El fracaso de la monarquía; En directo (El Mundo)





9. D, Javier, en primer lugar, alabarle por atreverse a publicar una obra tan políticamente incorrecta, en estos tiempos del "No pasa nada". En segundo lugar, me gustaría conocer su opinión sobre los motivos y las personas que indujeron al rey a traicionar a todas las personas y a todos los principios que habían hecho posible su entronización. Muchas gracias. Javier Torres

Gracias a usted. El franquismo fue una dictadura militar sin ninguna posibilidad de continuidad. Existen multitud de libros donde se justifica la actuación de Juan Carlos de Borbón como la única posibilidad para conseguir un régimen democrático y la reconciliación entre los españoles. Yo no pongo en duda la buena voluntad de alguno de los autores y actores de la Transición. Tampoco los éxitos que se han conseguido. Creo que el régimen no ha conseguido desprenderse de esta característica eventual " la Transición". La figura de Juan Carlos es fundamental. Todos los procesos tienen su inicio y su final.

8. ¿Quien sostiene realmente la monarquia? ¿Cuando cree que España vuelva a ser una Republica y cual seran las causas para el cambio de la forma de estado?


La monarquía parlamentaria es el régimen que surge como consecuencia del cambio político de 1975 y la Constitución de 1978. El pueblo aceptó está reforma. Es ahora cuando surgen propuestas y análisis sobre el agotamiento de este sistema y de este régimen. Considero que los responsables de este fracaso no deberían ser las personas, partidos e instituciones más adecuados para liderar una reforma verdaderamente democrática.

7. porque no fue Juan el Rey y si su hijo Juan Carlos saltandose la sucesion?? es como un tabu hablar de ello??


Es historia de España. Juan Carlos de Borbón aceptó ser sucesor del general Franco en la jefatura del Estado con el título de Rey, en contra de la voluntad de su padre. No tendría que ser ningún tabú decir la verdad.

6. Hola. ¿Cree usted que la izquierda ha monopolizado las posiciones republicanas?


La República no es de derechas ni es de izquierdas. Es una forma de organizar los poderes del Estado bajo una jefatura a la que no se accede por línea hereditaria. Existen muchos tipos de República: presidencialistas, parlamentarias, islamistas, bolivarianas, democráticas, populistas, militaristas... La clave está en cómo se organizan los poderes del Estado. Yo sólo defiendo un tipo de República: la presidencialista. Con elección directa del poder ejecutivo por el pueblo, representación directa de los diputados y senadores y división e independencia de los poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial).

5. Que no sabemos de la intervención del Juan Carlos I en el 23 F, gracias.


Yo creo que sabemos muchas cosas. En mi libro hay un capítulo dedicado únicamente a este hecho histórico. Los periodistas Jesús Palacios, Antonio Rubio y Manuel Cerdán han publicado muchas claves sobre aquel suceso. Yo coincido plenamente con ellos.

4. ¿Es un fracaso un régimen que lleva funcionando (con sus más y sus menos), más de treinta años? Que yo sepa, España no ha tenido un régimen democrático tan estable en toda su historia? Gracias. JCG


Gracias a usted. Es un éxito personal y político de Juan Carlos de Borbón y de la clase política de la Transición. Pero los ciudadanos perciben muchos defectos en el régimen de poder del 78. El régimen de la monarquía parlamentaria está presidiendo la falta de libertad política y democracia auténtica, la corrupción que se ha "bunkerizado" en su casta dirigente y la pérdida de la conciencia nacional. Para mi el régimen del 78 está agotado y es un fracaso.

3. Buenos días, Javier. Me alegra que se publiquen libros como el suyo y espero poder leerlo en algún momento. Sinceramente creo que la monarquía tiene fecha de caducidad en España y espero que en algún momento los ciudadanos podamos elegir qué modelo de país queremos, ya que no se nos consultó. ¿Cree usted que llegará ese momento? ¿Intuye usted traumático un posible cambio a una república? Muchas gracias y reciba un cordial saludo.


Todos los cambios y nacimientos tienen su momento de incertidumbre pero también de esperanza y de ilusión. Lo primero que tendría que desaparecer en España es el miedo a la República y la libertad política. Un país con miedo es un país sin futuro.

pietrussa 2. Buenos dias Sr.Javier,tendremos algun dia la opcion de votar si queremos una Monarquia o una Republica?

La crisis política del "juancarlismo" supera lo que teóricamente se conoce como "crisis de la situación política" o "crisis de gobierno" pero todavía no se ha configurado como una auténtica "crisis de régimen". Lo deseable sería que cuando se produzca la crisis de régimen es que los españoles tengamos la posibilidad y la libertad política de iniciar un proceso constituyente donde se pudiera decidir sobre la forma de Estado
y sobre otras cuestiones.

1. ¿ Por qué ha fracasado la monarquía? ¿ Qué futuro le ve al Principe Felipe?

Hola buenos días a todos. Aunque pueda parecer una paradoja, desde mi punto de vista, el triunfo del "juancarlismo" trae consigo el fracaso de la Monarquía. El régimen de poder instaurado por Juan Carlos de Borbón tras la muerte del general Franco tiene unos componentes personales y políticos que serán difícilmente heredados por su hijo.

http://www.elmundo.es/elmundo/encuentros/invitados/2013/02/12/javier-castro-villacanas/index.html

- - - Updated - - -



'El fracaso de la Monarquía' (Ed. Planeta) es una obra esencial para conocer los errores y el agotamiento político del juancarlismo. Su autor ha investigado las claves políticas que han permitido la consolidación y el mantenimiento del reinado de Juan Carlos I: el origen del mito personal que ha ocultado con éxito el pacto de poder que se instauró en España tras su llegada al trono; la querencia e intereses de la Monarquía a favor de la izquierda política y del nacionalismo para lavar su pasado franquista; la consolidación de su régimen como una «Monarquía de partidos»... hasta la crisis actual.
 
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El juancarlismo tendrá un final franquista

El analista político Javier Castro - Villacañas adelanta el contenido de su esperado y polémico libro, El Fracaso de la Monarquía




Portada del libro “El fracaso de la Monarquía”

Este ensayo político e histórico analiza la descomposición del actual régimen político y de la vertebral del mismo: la monarquía. Dura, valiente e implacable, esta crónica tiene el don de la oportunidad. Su autor, el abogado y periodista Javier Castro-Villacañas concede la primera entrevista a El Pulso. Dicen que Javier Castro-Villacañas es uno de los hombres mejor informados de España. No dejamos pasar la oportunidad para tratar de conocer de primera mano y en profundidad qué es lo que está sucediendo en nuestro país…


Javier Esteban: Sorprende ver a Juan Carlos y a Sofía junto a Franco, que saluda brazo en alto desde el Palacio de Oriente, en la portada de tu libro. ¿Cuál es el mensaje que se quiere trasmitir en la portada de “El Fracaso de la Monarquía”?


Javier Castro: Esa foto no debería sorprender a nadie que conociera nuestra historia. Desde la llegada de Juan Carlos de Borbón a Madrid, el 8 de noviembre de 1948, para ser educado y protegido bajo la sombra del dictador Franco que le designa, finalmente, su heredero en 1969, son miles las fotografías, películas y testimonios de esa vinculación que tuvo en sus orígenes un interés político, pero que llegó, con el paso de los años, al grado del afecto, la complicidad y la responsabilidad política. En mi libro se deja constancia de ello. La foto es de 1 de octubre de 1975 en el balcón del Palacio Real en Madrid frente a la plaza de Oriente. El franquismo había ejecutado una semana antes a tres militantes del FRAP y a dos de ETA. Hubo protestas por todo el mundo, incluso del Papa Pablo VI. En Madrid se organizó una manifestación de adhesión a Franco. Al lado de él, como un primer soldado, su heredero, Juan Carlos de Borbón.


J.E: Precisamente, con motivo de su 75 cumpleaños, parece que la generación del Rey le está profundamente agradecida por haber realizado la Transición y habernos librado del franquismo, permitiendo la modernización de España y la subida del nivel de vida de los españoles, pero eso pasó hace más de treinta años... y hoy han cambiado las tornas.


J.C: El franquismo se murió con Franco. Era imposible un franquismo sin el dictador. Eso lo sabía todo el mundo. La pregunta es: ¿qué podía haber sido la Monarquía de Juan Carlos? Pues muchas cosas o nada. Al final, los herederos del franquismo, con el rey Juan Carlos a la cabeza, junto a Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez, Martín Villa...decidieron hacer prevalecer sus intereses y seguridad y pactaron con la oposición al franquismo (desde la extrema izquierda del PCE, el PSOE y los nacionalistas) un régimen de poder al margen de la sociedad. La forma de Estado - Monarquía-, la organización territorial -Autonomías-, el régimen parlamentario como forma de Gobierno, el sistema electoral proporcional, los partidos políticos y sindicatos incrustados en el Estado, etc....Todo nuestro sistema institucional se nos vendió como la única solución "precocinada" (sin período constituyente) para evitar un nuevo enfrentamiento entre los españoles. "Superar las dos Españas", se nos decía. Las Autonomías iban a integrar definitivamente a los nacionalistas dentro del sistema y los españoles íbamos a ser libres, prósperos y demócratas. Hoy cada vez menos personas se creen el cuento maravilloso de la Transición.


J. E: Juan Carlos es un gran superviviente. ¿Cómo pudo realizar el camino (con qué apoyos contaba) desde el franquismo hasta la monarquía socialista de la que hablas en tu libro?


J. C: La idea de conformar un régimen de poder bajo la forma de una "Monarquía social", "Monarquía de Izquierdas" o "Monarquía Socialista" no es una idea original de Juan Carlos de Borbón ni, por mucho que se empeñe Luis María Anson, de su padre Juan de Borbón. En mi libro explicó y detallo los antecedentes doctrinales, filosóficos y políticos que desde finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX intentaron conformar ese tipo de régimen. En toda Europa, no solamente en España. El éxito de Juan Carlos es haber sido heredero de Franco y tener asegurados los apoyos del ejército (su designación fue la última orden del general), de la clase política franquista y del franquismo sociológico. Solamente necesitaba convencer a la izquierda y los nacionalistas para lavar "su pecado original franquista". El precio del pacto fue construir un régimen de poder no verdaderamente democrático con la hegemonía absoluta de la izquierda y los nacionalistas


J.E: Parece que además de una Constitución, en España operan diversos poderes fácticos, que constituyen el verdadero Régimen político: más que una monarquía parlamentaria podemos ser considerados, según tu libro, como una oligarquía juancarlista.


J. C: El parlamentarismo es un régimen mutante. De controlar al poder Ejecutivo y corromper en muchas ocasiones a través de una minoría la acción de un Gobierno mayoritario, el régimen parlamentario ha mutado hacia un sistema donde las cúpulas de los Partidos Políticos controlan y dirigen todo lo que pasa en las Cámaras. Y a través de ellas, si cuentan con mayoría suficiente, controlan al Ejecutivo que manda sobre el Parlamento. No existe control, ni vigilancia, ni garantías de la acción del Gobierno. Ejemplos: las comisiones de investigación que no investigan nada. Esta deriva perversa del parlamentarismo deja asombrados a los ciudadanos. La única solución es conseguir una auténtica democracia: Elección directa de los poderes ejecutivos, elección representativa de los diputados, senadores, concejales y representantes autonómicos e independencia absoluta de jueces y tribunales.


J.E: Quizá los poderes económicos y su relación con la política no están suficientemente analizados en tu libro... Creo que en última instancia, la oligarquía política ha defendido los intereses de una oligarquía de empresas energéticas, constructoras, bancos, etc…


J. C: El otro día un empresario bastante importante me confirmó la tesis de que los poderes económicos están preocupados y dispuestos siempre a servir y entenderse con quien mande en política. Otra cuestión es la corrupción de la clase política a través de los negocios que posibilita que éstos puedan tener más poder e influencia sobre decisiones públicas y estratégicas. En la agonía del juancarlismo, la corrupción se ha “bunkerizado” en las entrañas de la casta política del régimen. En este bunker están aconejados y defendiéndose todos los corruptos beneficiados por el poder durante los últimos 35 años en nuestro país.


J.E: Ahora parece que la Transición está acabada, como dice Luis María Anson y recoges en tu libro.


J. C: La Transición está fracasada, como está fracasado el régimen de poder que ideó el juancarlismo. Pero no nos engañemos, el régimen puede durar muchos años más. El juancarlismo es franquista por su origen y tendrá un final franquista. Esto es: morirá con su fundador en la cama. Esto puede suceder mañana, pasado o dentro de 20 años. El futuro en política, como en la vida, es imprevisible. Pero lo que sí es seguro es que el príncipe Felipe no podrá heredar el régimen de poder ideado por su padre. Esta es la paradoja de nuestra situación: "el éxito" del juancarlismo supone el fracaso de la Monarquía.


J.E: ¿Crees que el Rey tiene sentido dinástico o el suyo es un régimen personalista que acabará con su persona?
J. C: Desde luego, no demostró sentido ni respeto por las leyes dinásticas de una monarquía cuando aceptó ser rey en contra de la voluntad de su padre y cuando éste no había renunciado todavía a sus derechos. En una Monarquía, lo anterior son los mandamientos de la Corona: uno es rey porque es hijo de rey. Si como dice el refrán "quien hace un cesto, hace ciento" no sería de extrañar que Juan Carlos de Borbón volviera a anteponer sus intereses personales y de poder sobre los intereses de la dinastía (eso sería lo de menos). Lo más preocupante es que su enroque actual está afectando a los intereses y el futuro de España.


J.E: ¿Qué relación tienen los hechos que analizas en tu libro con las actuales protestas populares en España?


J. C: Durante toda la Transición el pueblo español ha asistido en diferentes ocasiones, entre atónito, sorprendido, cabreado e indignado, a todo tipo de casos y muestras de abusos de poder, corrupción, crímenes de Estado, guerras injustas, políticas económicas contra los más débiles que se han ideado, desarrollado y ejecutado desde el Poder. La democracia es un régimen de opinión pública, y la sociedad tiene derecho y el deber de protestar contra el poder cuando la política se aparta de los valores de la libertad, la justicia o el Estado de Derecho. El problema es que el pueblo español está todavía despertando de los sueños de la Transición. Cuestionar la Transición no puede significar mirar hacia atrás, hacia al pasado: franquismo, guerra civil, segunda república, guerras púnicas... Hay que romper ese bucle cansino de nuestra historia entrelazado por la Monarquía. El día de la marmota en España tiene que acabar. Hay que mirar hacia el futuro. Los responsables del fracaso de hoy no se pueden presentar como los abanderados de los cambios del mañana. Necesitamos otros políticos y otra forma de hacer política. Sin banderismos ni pasados nada gloriosos.


J.E: En tu condición de analista político, ¿crees que estamos ante una verdadera crisis de Régimen?


J. C: Sobre esta cuestión hemos discutido mucho..crisis de Gobierno, crisis de régimen, crisis de la situación política... Crisis, what crisis? como cantaba Supertramp. Existe una crisis institucional muy grave que derivará finalmente en una crisis de régimen en el momento de la sucesión. El juancarlismo no tiene continuidad tal y como ha sido configurado.


J.E ¿Qué queda de España después de los últimos acontecimientos económicos y de la ofensiva independentista?


J. C: La ofensiva independentista no es responsabilidad del juancarlismo. Viene de atrás (crisis del 98). La responsabilidad del juancarlismo es haber pactado con los nacionalistas, antes de la Constitución (en 1977), para hacer desaparecer el Estado español en el País Vasco y Cataluña y traspasar todas las instituciones nacionales a manos y políticas nacionalistas contrarias al Estado. Los nacionalistas nunca han engañado a nadie. Siempre han reclamado un Estado propio e independiente del español. La culpa es de quien creyó que pactando con ellos y entregándoles todo el poder, acabarían integrados bajo el manto milagrosa de la Monarquía. Todo falso.


J.E: La crisis española, ¿tiene por causa la corrupción del Régimen del 78? ¿ Cómo influye una en otra?


J. C: La crisis política española no es única pero sí peculiar. Y se ha visto retroalimentada y acelerada con la crisis económica mundial al carecer nuestro régimen de instituciones y mecanismos eficaces e independientes. Todo nuestro aparato institucional: jueces, fiscales, Banco de España. Comisión Nacional del Mercado de Valores, órganos de Competencia, de Consumo...están bajo el poder, el control y la estructura del Estado de Partidos. Los Partidos se reparten los puestos en todas y cada una de esas instituciones. Las Cajas de Ahorro, que tenían más de 300 años de existencia, han sido destruidas una vez que las sucias manos de los políticos y sindicalistas del régimen entraron en sus Consejos de Administración. A partir de entonces, la quiebra de nuestro sistema financiero fue mucho más grave. Es la Monarquía de Partidos, nuestra estructura de poder, lo que ha posibilitado que la crisis sea aún más brutal en nuestro país.


J. E: La represión y la servidumbre mediáticas se han convertido en un factor de contención de las protestas generacionales y populares, como el 15 M. ¿Crees posible un acto de libertad política que hiciera posible un nuevo proceso constituyente, o nos espera una larga decadencia?


J. C: Un profesor de Historia, Rafael Gibert, siempre nos repetía la misma frase: "La historia avanza a saltos y, a veces, a sobresaltos". No sé lo que pueda pasar de inmediato. Creo que la situación política y económica se van a deteriorar aún más. Ojalá no. Algunos sectores del movimiento del 15-M que comenzó con un aire nuevo y renovador han terminado en manos de grupos nada democráticos. Muchas de sus propuestas son muy interesantes. Otras no. Pero la democracia son las formas, las urnas y la representación. Las asambleas como foros de debate y de discusión son necesarias. Pero la libertad política tiene que ser, condición sine qua non, "libre".


J.E: Hasta ahora, cuentas en tu libro, el Rey gozaba de una especie de patente de corso. Los escándalos de su familia y de su vida privada (tutelada por los sucesivos gobiernos de acuerdo con la Constitución) han abierto la veda contra el Rey.


J. C: Más o menos. Son muchas más las voces, los cortesanos y los interesados que prefieren y luchan cada día para que todo siga igual. Defienden sus intereses, sus parcelas de poder y sus negocios. La famosa "correlación de fuerzas" que dirían los marxistas no está nada clara.


J.E: España padece una crisis nacional casi terminal, ¿la monarquía no podría hacerse valer como factor de unidad? ¿Por qué no lo ha hecho hasta ahora?


J. C: La Monarquía de partidos juancarlista no puede garantizar la unidad nacional porque lleva en su ADN el gen de destrucción masiva de nuestra convivencia colectiva. Ese ADN tiene nombre y Título en nuestra Constitución: es el Título VIII y se llama Estado de las Autonomías. El encaje entre una forma de Estado territorial abierta (competencias ilimitadas para las Autonomías) con una forma de Gobierno parlamentaria, donde las minorías que pueden ayudar a conformar un Gobierno son las nacionalistas, obligan permanentemente tanto al PSOE como al PP a pasar por el aro de las exigencias y chantajes de los nacionalistas.


J.E: Me consta que no eres monárquico ni menos Juancarlista, pero muchos piensan que la Corona es importante para unir regiones, representarnos ante Iberoamérica y hacer de lobby económico en muchos países... Además de mitigar los daños partidistas.


J. C: Soy republicano por demócrata y español. Son tres conceptos que van unidos. Los defensores de la Monarquía hablan de magia, del sufragio universal de los siglos, de la ejemplaridad, estabilidad, representación exterior… últimamente ha surgido el concepto de la Monarquía empresarial...todo eso huele muy mal. El control, responsabilidad e información sobre las actividades del jefe del Estado es el mandamiento número 1 de una democracia. En España desconocemos absolutamente todo respecto a estos viajes, colaboradores, comisiones y participantes en los negocios de Estado.


J.E: ¿Qué posibilidades y ventajas ves en el reinado de Felipe VI, objeto de otro análisis en tu libro... ¿Es previsible una abdicación, como pretenden muchos neocortesanos?


J. C: El rey Juan Carlos ha reiterado que no va a abdicar. Todo su entorno, reina, príncipe, especialistas en La Zarzuela, insisten en esta idea. A veces en política sucede como en el fútbol, cuanto más está respaldado un entrenador es cuando más pronto va a ser despedido. Creo que todas las expectativas están abiertas, pero éstas tendrán que vencer la resistencia del rey. Aquí se puede generar otra crisis.


J.E: Si mañana España fuera Republicana. ¿Qué modelo de República defenderías?


J. C: La única posible para salir bien. Una república democrática, española y presidencialista.




* El fracaso de la monarquía: Las claves políticas del reinado de Juan Carlos I. (Editorial Planeta)
JAVIER CASTRO-VILLACAÑAS


SINOPSIS
Un ensayo político donde se analizan las claves del reinado de Juan Carlos I: la creación del mito personal que oculta el pacto de poder que se instaura en España tras su llegada al trono; los antecedentes históricos y doctrinales que abogaron en su momento e influyeron después de manera decisiva en su actuación personal por la instauración de una Monarquía de izquierdas como fórmula para salvar la Corona; la querencia e intereses de la monarquía a favor de la izquierda política y del nacionalismo para lavar su pasado franquista; la consolidación definitiva de su régimen como una «monarquía de partidos» que ha hecho imposible la libertad política y la democracia, así como las posibilidades de continuidad de su régimen, en la persona de su hijo y sucesor, Felipe de Borbón y Grecia.

http://www.elpulso.es/Cooltura/Letras/El-juancarlismo-tendra-un-final-franquista.html
 

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Re: El autor del libro "El fracaso de la monarquía" En directo (El Mundo)

Gracias Tercera!

Muy bueno!


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En directo
Javier Castro-Villacañas


[HR][/HR] 9. D, Javier, en primer lugar, alabarle por atreverse a publicar una obra tan políticamente incorrecta, en estos tiempos del "No pasa nada". En segundo lugar, me gustaría conocer su opinión sobre los motivos y las personas que indujeron al rey a traicionar a todas las personas y a todos los principios que habían hecho posible su entronización. Muchas gracias. Javier Torres

Gracias a usted. El franquismo fue una dictadura militar sin ninguna posibilidad de continuidad. Existen multitud de libros donde se justifica la actuación de Juan Carlos de Borbón como la única posibilidad para conseguir un régimen democrático y la reconciliación entre los españoles. Yo no pongo en duda la buena voluntad de alguno de los autores y actores de la Transición. Tampoco los éxitos que se han conseguido. Creo que el régimen no ha conseguido desprenderse de esta característica eventual " la Transición". La figura de Juan Carlos es fundamental. Todos los procesos tienen su inicio y su final.

8. ¿Quien sostiene realmente la monarquia? ¿Cuando cree que España vuelva a ser una Republica y cual seran las causas para el cambio de la forma de estado?


La monarquía parlamentaria es el régimen que surge como consecuencia del cambio político de 1975 y la Constitución de 1978. El pueblo aceptó está reforma. Es ahora cuando surgen propuestas y análisis sobre el agotamiento de este sistema y de este régimen. Considero que los responsables de este fracaso no deberían ser las personas, partidos e instituciones más adecuados para liderar una reforma verdaderamente democrática.

7. porque no fue Juan el Rey y si su hijo Juan Carlos saltandose la sucesion?? es como un tabu hablar de ello??


Es historia de España. Juan Carlos de Borbón aceptó ser sucesor del general Franco en la jefatura del Estado con el título de Rey, en contra de la voluntad de su padre. No tendría que ser ningún tabú decir la verdad.

6. Hola. ¿Cree usted que la izquierda ha monopolizado las posiciones republicanas?


La República no es de derechas ni es de izquierdas. Es una forma de organizar los poderes del Estado bajo una jefatura a la que no se accede por línea hereditaria. Existen muchos tipos de República: presidencialistas, parlamentarias, islamistas, bolivarianas, democráticas, populistas, militaristas... La clave está en cómo se organizan los poderes del Estado. Yo sólo defiendo un tipo de República: la presidencialista. Con elección directa del poder ejecutivo por el pueblo, representación directa de los diputados y senadores y división e independencia de los poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial).

5. Que no sabemos de la intervención del Juan Carlos I en el 23 F, gracias.


Yo creo que sabemos muchas cosas. En mi libro hay un capítulo dedicado únicamente a este hecho histórico. Los periodistas Jesús Palacios, Antonio Rubio y Manuel Cerdán han publicado muchas claves sobre aquel suceso. Yo coincido plenamente con ellos.

4. ¿Es un fracaso un régimen que lleva funcionando (con sus más y sus menos), más de treinta años? Que yo sepa, España no ha tenido un régimen democrático tan estable en toda su historia? Gracias. JCG


Gracias a usted. Es un éxito personal y político de Juan Carlos de Borbón y de la clase política de la Transición. Pero los ciudadanos perciben muchos defectos en el régimen de poder del 78. El régimen de la monarquía parlamentaria está presidiendo la falta de libertad política y democracia auténtica, la corrupción que se ha "bunkerizado" en su casta dirigente y la pérdida de la conciencia nacional. Para mi el régimen del 78 está agotado y es un fracaso.

3. Buenos días, Javier. Me alegra que se publiquen libros como el suyo y espero poder leerlo en algún momento. Sinceramente creo que la monarquía tiene fecha de caducidad en España y espero que en algún momento los ciudadanos podamos elegir qué modelo de país queremos, ya que no se nos consultó. ¿Cree usted que llegará ese momento? ¿Intuye usted traumático un posible cambio a una república? Muchas gracias y reciba un cordial saludo.


Todos los cambios y nacimientos tienen su momento de incertidumbre pero también de esperanza y de ilusión. Lo primero que tendría que desaparecer en España es el miedo a la República y la libertad política. Un país con miedo es un país sin futuro.
http://estaticos02.cache.el-mundo.net/social/ugc/avatars/003/620/medium-comments_3620338.png pietrussa 2. Buenos dias Sr.Javier,tendremos algun dia la opcion de votar si queremos una Monarquia o una Republica?

La crisis política del "juancarlismo" supera lo que teóricamente se conoce como "crisis de la situación política" o "crisis de gobierno" pero todavía no se ha configurado como una auténtica "crisis de régimen". Lo deseable sería que cuando se produzca la crisis de régimen es que los españoles tengamos la posibilidad y la libertad política de iniciar un proceso constituyente donde se pudiera decidir sobre la forma de Estado
y sobre otras cuestiones.

1. ¿ Por qué ha fracasado la monarquía? ¿ Qué futuro le ve al Principe Felipe?

Hola buenos días a todos. Aunque pueda parecer una paradoja, desde mi punto de vista, el triunfo del "juancarlismo" trae consigo el fracaso de la Monarquía. El régimen de poder instaurado por Juan Carlos de Borbón tras la muerte del general Franco tiene unos componentes personales y políticos que serán difícilmente heredados por su hijo.

http://www.elmundo.es/elmundo/encuentros/invitados/2013/02/12/javier-castro-villacanas/index.html

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'El fracaso de la Monarquía' (Ed. Planeta) es una obra esencial para conocer los errores y el agotamiento político del juancarlismo. Su autor ha investigado las claves políticas que han permitido la consolidación y el mantenimiento del reinado de Juan Carlos I: el origen del mito personal que ha ocultado con éxito el pacto de poder que se instauró en España tras su llegada al trono; la querencia e intereses de la Monarquía a favor de la izquierda política y del nacionalismo para lavar su pasado franquista; la consolidación de su régimen como una «Monarquía de partidos»... hasta la crisis actual.
- - - Updated - - -

Gracias A bordo !

El juancarlismo tendrá un final franquista

El analista político Javier Castro - Villacañas adelanta el contenido de su esperado y polémico libro, El Fracaso de la Monarquía


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Portada del libro “El fracaso de la Monarquía”

Este ensayo político e histórico analiza la descomposición del actual régimen político y de la vertebral del mismo: la monarquía. Dura, valiente e implacable, esta crónica tiene el don de la oportunidad. Su autor, el abogado y periodista Javier Castro-Villacañas concede la primera entrevista a El Pulso. Dicen que Javier Castro-Villacañas es uno de los hombres mejor informados de España. No dejamos pasar la oportunidad para tratar de conocer de primera mano y en profundidad qué es lo que está sucediendo en nuestro país…


Javier Esteban: Sorprende ver a Juan Carlos y a Sofía junto a Franco, que saluda brazo en alto desde el Palacio de Oriente, en la portada de tu libro. ¿Cuál es el mensaje que se quiere trasmitir en la portada de “El Fracaso de la Monarquía”?


Javier Castro: Esa foto no debería sorprender a nadie que conociera nuestra historia. Desde la llegada de Juan Carlos de Borbón a Madrid, el 8 de noviembre de 1948, para ser educado y protegido bajo la sombra del dictador Franco que le designa, finalmente, su heredero en 1969, son miles las fotografías, películas y testimonios de esa vinculación que tuvo en sus orígenes un interés político, pero que llegó, con el paso de los años, al grado del afecto, la complicidad y la responsabilidad política. En mi libro se deja constancia de ello. La foto es de 1 de octubre de 1975 en el balcón del Palacio Real en Madrid frente a la plaza de Oriente. El franquismo había ejecutado una semana antes a tres militantes del FRAP y a dos de ETA. Hubo protestas por todo el mundo, incluso del Papa Pablo VI. En Madrid se organizó una manifestación de adhesión a Franco. Al lado de él, como un primer soldado, su heredero, Juan Carlos de Borbón.


J.E: Precisamente, con motivo de su 75 cumpleaños, parece que la generación del Rey le está profundamente agradecida por haber realizado la Transición y habernos librado del franquismo, permitiendo la modernización de España y la subida del nivel de vida de los españoles, pero eso pasó hace más de treinta años... y hoy han cambiado las tornas.


J.C: El franquismo se murió con Franco. Era imposible un franquismo sin el dictador. Eso lo sabía todo el mundo. La pregunta es: ¿qué podía haber sido la Monarquía de Juan Carlos? Pues muchas cosas o nada. Al final, los herederos del franquismo, con el rey Juan Carlos a la cabeza, junto a Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez, Martín Villa...decidieron hacer prevalecer sus intereses y seguridad y pactaron con la oposición al franquismo (desde la extrema izquierda del PCE, el PSOE y los nacionalistas) un régimen de poder al margen de la sociedad. La forma de Estado - Monarquía-, la organización territorial -Autonomías-, el régimen parlamentario como forma de Gobierno, el sistema electoral proporcional, los partidos políticos y sindicatos incrustados en el Estado, etc....Todo nuestro sistema institucional se nos vendió como la única solución "precocinada" (sin período constituyente) para evitar un nuevo enfrentamiento entre los españoles. "Superar las dos Españas", se nos decía. Las Autonomías iban a integrar definitivamente a los nacionalistas dentro del sistema y los españoles íbamos a ser libres, prósperos y demócratas. Hoy cada vez menos personas se creen el cuento maravilloso de la Transición.


J. E: Juan Carlos es un gran superviviente. ¿Cómo pudo realizar el camino (con qué apoyos contaba) desde el franquismo hasta la monarquía socialista de la que hablas en tu libro?


J. C: La idea de conformar un régimen de poder bajo la forma de una "Monarquía social", "Monarquía de Izquierdas" o "Monarquía Socialista" no es una idea original de Juan Carlos de Borbón ni, por mucho que se empeñe Luis María Anson, de su padre Juan de Borbón. En mi libro explicó y detallo los antecedentes doctrinales, filosóficos y políticos que desde finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX intentaron conformar ese tipo de régimen. En toda Europa, no solamente en España. El éxito de Juan Carlos es haber sido heredero de Franco y tener asegurados los apoyos del ejército (su designación fue la última orden del general), de la clase política franquista y del franquismo sociológico. Solamente necesitaba convencer a la izquierda y los nacionalistas para lavar "su pecado original franquista". El precio del pacto fue construir un régimen de poder no verdaderamente democrático con la hegemonía absoluta de la izquierda y los nacionalistas


J.E: Parece que además de una Constitución, en España operan diversos poderes fácticos, que constituyen el verdadero Régimen político: más que una monarquía parlamentaria podemos ser considerados, según tu libro, como una oligarquía juancarlista.


J. C: El parlamentarismo es un régimen mutante. De controlar al poder Ejecutivo y corromper en muchas ocasiones a través de una minoría la acción de un Gobierno mayoritario, el régimen parlamentario ha mutado hacia un sistema donde las cúpulas de los Partidos Políticos controlan y dirigen todo lo que pasa en las Cámaras. Y a través de ellas, si cuentan con mayoría suficiente, controlan al Ejecutivo que manda sobre el Parlamento. No existe control, ni vigilancia, ni garantías de la acción del Gobierno. Ejemplos: las comisiones de investigación que no investigan nada. Esta deriva perversa del parlamentarismo deja asombrados a los ciudadanos. La única solución es conseguir una auténtica democracia: Elección directa de los poderes ejecutivos, elección representativa de los diputados, senadores, concejales y representantes autonómicos e independencia absoluta de jueces y tribunales.


J.E: Quizá los poderes económicos y su relación con la política no están suficientemente analizados en tu libro... Creo que en última instancia, la oligarquía política ha defendido los intereses de una oligarquía de empresas energéticas, constructoras, bancos, etc…


J. C: El otro día un empresario bastante importante me confirmó la tesis de que los poderes económicos están preocupados y dispuestos siempre a servir y entenderse con quien mande en política. Otra cuestión es la corrupción de la clase política a través de los negocios que posibilita que éstos puedan tener más poder e influencia sobre decisiones públicas y estratégicas. En la agonía del juancarlismo, la corrupción se ha “bunkerizado” en las entrañas de la casta política del régimen. En este bunker están aconejados y defendiéndose todos los corruptos beneficiados por el poder durante los últimos 35 años en nuestro país.


J.E: Ahora parece que la Transición está acabada, como dice Luis María Anson y recoges en tu libro.


J. C: La Transición está fracasada, como está fracasado el régimen de poder que ideó el juancarlismo. Pero no nos engañemos, el régimen puede durar muchos años más. El juancarlismo es franquista por su origen y tendrá un final franquista. Esto es: morirá con su fundador en la cama. Esto puede suceder mañana, pasado o dentro de 20 años. El futuro en política, como en la vida, es imprevisible. Pero lo que sí es seguro es que el príncipe Felipe no podrá heredar el régimen de poder ideado por su padre. Esta es la paradoja de nuestra situación: "el éxito" del juancarlismo supone el fracaso de la Monarquía.


J.E: ¿Crees que el Rey tiene sentido dinástico o el suyo es un régimen personalista que acabará con su persona?
J. C: Desde luego, no demostró sentido ni respeto por las leyes dinásticas de una monarquía cuando aceptó ser rey en contra de la voluntad de su padre y cuando éste no había renunciado todavía a sus derechos. En una Monarquía, lo anterior son los mandamientos de la Corona: uno es rey porque es hijo de rey. Si como dice el refrán "quien hace un cesto, hace ciento" no sería de extrañar que Juan Carlos de Borbón volviera a anteponer sus intereses personales y de poder sobre los intereses de la dinastía (eso sería lo de menos). Lo más preocupante es que su enroque actual está afectando a los intereses y el futuro de España.


J.E: ¿Qué relación tienen los hechos que analizas en tu libro con las actuales protestas populares en España?


J. C: Durante toda la Transición el pueblo español ha asistido en diferentes ocasiones, entre atónito, sorprendido, cabreado e indignado, a todo tipo de casos y muestras de abusos de poder, corrupción, crímenes de Estado, guerras injustas, políticas económicas contra los más débiles que se han ideado, desarrollado y ejecutado desde el Poder. La democracia es un régimen de opinión pública, y la sociedad tiene derecho y el deber de protestar contra el poder cuando la política se aparta de los valores de la libertad, la justicia o el Estado de Derecho. El problema es que el pueblo español está todavía despertando de los sueños de la Transición. Cuestionar la Transición no puede significar mirar hacia atrás, hacia al pasado: franquismo, guerra civil, segunda república, guerras púnicas... Hay que romper ese bucle cansino de nuestra historia entrelazado por la Monarquía. El día de la marmota en España tiene que acabar. Hay que mirar hacia el futuro. Los responsables del fracaso de hoy no se pueden presentar como los abanderados de los cambios del mañana. Necesitamos otros políticos y otra forma de hacer política. Sin banderismos ni pasados nada gloriosos.


J.E: En tu condición de analista político, ¿crees que estamos ante una verdadera crisis de Régimen?


J. C: Sobre esta cuestión hemos discutido mucho..crisis de Gobierno, crisis de régimen, crisis de la situación política... Crisis, what crisis? como cantaba Supertramp. Existe una crisis institucional muy grave que derivará finalmente en una crisis de régimen en el momento de la sucesión. El juancarlismo no tiene continuidad tal y como ha sido configurado.


J.E ¿Qué queda de España después de los últimos acontecimientos económicos y de la ofensiva independentista?


J. C: La ofensiva independentista no es responsabilidad del juancarlismo. Viene de atrás (crisis del 98). La responsabilidad del juancarlismo es haber pactado con los nacionalistas, antes de la Constitución (en 1977), para hacer desaparecer el Estado español en el País Vasco y Cataluña y traspasar todas las instituciones nacionales a manos y políticas nacionalistas contrarias al Estado. Los nacionalistas nunca han engañado a nadie. Siempre han reclamado un Estado propio e independiente del español. La culpa es de quien creyó que pactando con ellos y entregándoles todo el poder, acabarían integrados bajo el manto milagrosa de la Monarquía. Todo falso.


J.E: La crisis española, ¿tiene por causa la corrupción del Régimen del 78? ¿ Cómo influye una en otra?


J. C: La crisis política española no es única pero sí peculiar. Y se ha visto retroalimentada y acelerada con la crisis económica mundial al carecer nuestro régimen de instituciones y mecanismos eficaces e independientes. Todo nuestro aparato institucional: jueces, fiscales, Banco de España. Comisión Nacional del Mercado de Valores, órganos de Competencia, de Consumo...están bajo el poder, el control y la estructura del Estado de Partidos. Los Partidos se reparten los puestos en todas y cada una de esas instituciones. Las Cajas de Ahorro, que tenían más de 300 años de existencia, han sido destruidas una vez que las sucias manos de los políticos y sindicalistas del régimen entraron en sus Consejos de Administración. A partir de entonces, la quiebra de nuestro sistema financiero fue mucho más grave. Es la Monarquía de Partidos, nuestra estructura de poder, lo que ha posibilitado que la crisis sea aún más brutal en nuestro país.


J. E: La represión y la servidumbre mediáticas se han convertido en un factor de contención de las protestas generacionales y populares, como el 15 M. ¿Crees posible un acto de libertad política que hiciera posible un nuevo proceso constituyente, o nos espera una larga decadencia?


J. C: Un profesor de Historia, Rafael Gibert, siempre nos repetía la misma frase: "La historia avanza a saltos y, a veces, a sobresaltos". No sé lo que pueda pasar de inmediato. Creo que la situación política y económica se van a deteriorar aún más. Ojalá no. Algunos sectores del movimiento del 15-M que comenzó con un aire nuevo y renovador han terminado en manos de grupos nada democráticos. Muchas de sus propuestas son muy interesantes. Otras no. Pero la democracia son las formas, las urnas y la representación. Las asambleas como foros de debate y de discusión son necesarias. Pero la libertad política tiene que ser, condición sine qua non, "libre".


J.E: Hasta ahora, cuentas en tu libro, el Rey gozaba de una especie de patente de corso. Los escándalos de su familia y de su vida privada (tutelada por los sucesivos gobiernos de acuerdo con la Constitución) han abierto la veda contra el Rey.


J. C: Más o menos. Son muchas más las voces, los cortesanos y los interesados que prefieren y luchan cada día para que todo siga igual. Defienden sus intereses, sus parcelas de poder y sus negocios. La famosa "correlación de fuerzas" que dirían los marxistas no está nada clara.


J.E: España padece una crisis nacional casi terminal, ¿la monarquía no podría hacerse valer como factor de unidad? ¿Por qué no lo ha hecho hasta ahora?


J. C: La Monarquía de partidos juancarlista no puede garantizar la unidad nacional porque lleva en su ADN el gen de destrucción masiva de nuestra convivencia colectiva. Ese ADN tiene nombre y Título en nuestra Constitución: es el Título VIII y se llama Estado de las Autonomías. El encaje entre una forma de Estado territorial abierta (competencias ilimitadas para las Autonomías) con una forma de Gobierno parlamentaria, donde las minorías que pueden ayudar a conformar un Gobierno son las nacionalistas, obligan permanentemente tanto al PSOE como al PP a pasar por el aro de las exigencias y chantajes de los nacionalistas.


J.E: Me consta que no eres monárquico ni menos Juancarlista, pero muchos piensan que la Corona es importante para unir regiones, representarnos ante Iberoamérica y hacer de lobby económico en muchos países... Además de mitigar los daños partidistas.


J. C: Soy republicano por demócrata y español. Son tres conceptos que van unidos. Los defensores de la Monarquía hablan de magia, del sufragio universal de los siglos, de la ejemplaridad, estabilidad, representación exterior… últimamente ha surgido el concepto de la Monarquía empresarial...todo eso huele muy mal. El control, responsabilidad e información sobre las actividades del jefe del Estado es el mandamiento número 1 de una democracia. En España desconocemos absolutamente todo respecto a estos viajes, colaboradores, comisiones y participantes en los negocios de Estado.


J.E: ¿Qué posibilidades y ventajas ves en el reinado de Felipe VI, objeto de otro análisis en tu libro... ¿Es previsible una abdicación, como pretenden muchos neocortesanos?


J. C: El rey Juan Carlos ha reiterado que no va a abdicar. Todo su entorno, reina, príncipe, especialistas en La Zarzuela, insisten en esta idea. A veces en política sucede como en el fútbol, cuanto más está respaldado un entrenador es cuando más pronto va a ser despedido. Creo que todas las expectativas están abiertas, pero éstas tendrán que vencer la resistencia del rey. Aquí se puede generar otra crisis.


J.E: Si mañana España fuera Republicana. ¿Qué modelo de República defenderías?


J. C: La única posible para salir bien. Una república democrática, española y presidencialista.




* El fracaso de la monarquía: Las claves políticas del reinado de Juan Carlos I. (Editorial Planeta)
JAVIER CASTRO-VILLACAÑAS


SINOPSIS
Un ensayo político donde se analizan las claves del reinado de Juan Carlos I: la creación del mito personal que oculta el pacto de poder que se instaura en España tras su llegada al trono; los antecedentes históricos y doctrinales que abogaron en su momento e influyeron después de manera decisiva en su actuación personal por la instauración de una Monarquía de izquierdas como fórmula para salvar la Corona; la querencia e intereses de la monarquía a favor de la izquierda política y del nacionalismo para lavar su pasado franquista; la consolidación definitiva de su régimen como una «monarquía de partidos» que ha hecho imposible la libertad política y la democracia, así como las posibilidades de continuidad de su régimen, en la persona de su hijo y sucesor, Felipe de Borbón y Grecia.

http://www.elpulso.es/Cooltura/Letras/El-juancarlismo-tendra-un-final-franquista.html
- - - Updated - - -

No soy una experta ni mucho menos, pero sospecho estamos siendo testigos directo del cambio inevitable que se aproxima...
 
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Que interesante, voy a comprar el libro, me interesa mucho.
 

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En el foro de política estamos comentando el libro. Os dejo aquí esto para los que no vais por allí.

El hilo al que pertenece la discusión es éste:
http://www.cotilleando.com/showthread.php/71326-ESPAÑA-EN-JUEGO-DISGREGACIÓN-CONFEDERACIÓN-UNIÓN-FEDERAL-O-UNIÓN-JACOBINA

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Iniciado por Volandovoy
Parecido a lo que ha explicado García Trevijano tantas veces: el 'atadoybienatado'; la Transición como componenda de una élite, cambiando lo superficial para que nada de lo importante cambiase y seguir manteniendo el poder y control (sobre todo económico y financiero) en la sombra bajo un maquillaje o barniz pseudodemocrático con mucha palabrería y pocos hechos. Y el drama de un pueblo que sigue siendo eso: un pueblo necesitado de tutela, amo, partidos o caudillaje. No hablamos de ciudadanía o una sociedad de ciudadanos autónomos, responsables y libres. Es escalofriante ver como hoy mismo periodistas confiesan (incluso dejan constancia de ello por escrito en twitter) el estar callados por miedo a poderes públicos de este país. Si llegado a este punto una ciudadanía no se está cuestionando seriamente el sistema político en el que vive y sostiene con sus impuestos, sobran comentarios.

Iniciado por A bordo del Titanic

Empieza a cuestionárselo, poco a poco. Aunque lo hace sin mucho tino y quedándose en la anécdota, sin llegar al fondo de la cuestión. Para la crítica seria hace falta tener un mínimo conocimiento de las cosas históricas y políticas y estar habituado al hábito de la reflexión. Y ésa es una carencia de la sociedad española, tal vez -como dices- porque está acostumbrada a la tutela de despotismos más o menos amables, no a la ciudadanía.

En las "Palabras previas" y en el prólogo Villacañas centra bastante bien la cuestión. En este mismo hilo hemos discutido si, llegados a este punto de encallamiento (y encanallamiento) del Régimen del 78, el fracaso exige una ruptura y un cambio de modelo, o si se debe mantener el modelo y reformarlo en la dirección de una mayor separación de poderes y un mejor sistema de representación y de controles. Tú y yo empezamos con esa discusión, hablando del unitarismo jacobino vs el modelo autonómico, y luego eso siguió con la discusión monarquía vs república.

Villacañas no se anda con pejigueras. El modelo del que disfrutamos es una Monarquía parlamentaria asentada sobre una oligarquía de partidos. Ni es una democracia formal ni aspiró nunca a serlo. Y ese régimen y su deriva son producto en gran parte de la voluntad del actual titular de la jefatura del Estado. Un señor que había sido nombrado heredero de una dictadura militar de derechas y que se dirige - "por el exclusivo interés personal y de la institución a la que representa" (la monarquía)- a una oligarquía partitocrática donde la hegemonía política y social deben tenerla las izquierdas y los nacionalismo locales.

Esos son los consensos sobre los que está construida la monarquía juancarlista, que es aceptada por izquierdas y particularistas a cambio de ese statu quo. Un régimen que pudo concederle libertades individuales a su plebe, pero desde luego no las libertades políticas que sólo otorga la democracia formal (elección directa, capacidad de deponer a autoridades dañosas o indignas, controles, separación de poderes, etc).

Creo que la originalidad del planteamiento de Villacañas es proponer la tesis de que el Régimen del 78 es un régimen tan personalista como fue el franquismo. También insiste en que nunca hubo una transición a la democracia y que la democracia nunca fue el objetivo. Se hizo una reforma de la dictadura a la oligarquía partitocrática y ahí acabó todo. Esto segundo no es nuevo, otros politólogos lo han analizado ya. El más popular es Antonio García-Trevijano, como bien señalas.

Pero el planteamiento de que el Régimen del 78 es otro régimen personalista como el franquismo, es cosa original. Y parece que las oligarquías que lo constituyen lo entienden así también. Eso explica por qué en el momento en que la decadencia del Gran Oligarca comienza, se plantee un cambio de régimen (en dirección al "fistrofederalismo asimétrico ex-pañol" sobre el que ironizó T.L. Gross) por esos mismos que han tenido la preponderancia sociopolítica durante la presente oligarquía partitocrática. La condición de que la monarquía siga es que el Príncipe acepte la Segunda Transición que lleve a ese nuevo modelo. Y tienen ya preparado el plan B por si se da el caso -improbable- de que a D. Letizio le dé por resistirse.

Villacañas señala que un régimen como el que tenemos llevaba de suyo una serie de dinámicas perversas que ahora están a la vista de todos: la falta de libertad política (derivada de la carencia de democracia formal), la corrupción generalizada (derivada del sistema oligárquico sin controles) y la pérdida de la conciencia nacional (derivada del modelo autonómico -favorecedor del particularismo localista- y de la hegemonía mediática y cultural de los nacionalismos locales y de una izquierda, que al contrario de las izquierdas del resto del mundo occidental, desprecia el patriotismo cívico). A esto se une el estatus de inviolabilidad y la irresponsabilidad legal del monarca que es "el árbitro" (así se lo reconoce específicamente la constitución vigente) de todo este entramado oligárquico. Pero un árbitro -a la sazón rey y jefe de Estado- que está al margen del imperio de la ley es algo imposible de compatibilizar con una democracia formal, auténtica. Y además, como señala Villacañas, ese clima de impunidad los Borbones se lo han tomado como extensible para toda la familia.

Así las cosas, la posición de Villacañas es que la única forma de organizar una democracia formal, de poner freno a la corrupción generalizada y de atajar las dinámicas de centrifugación y destrucción de España como Estado-nación es liquidando la Monarquía oligárquica que ha producido todas esas dinámicas perversas. Pero no cae en el simplismo de decir que el republicanismo, así en abstracto, es el camino. Porque si nos motan una república para amparar el "fistrofederalismo asimétrico ex-pañol" no habremos ido sino de lo malo a lo peor. La solución que Villacañas propone es "la única posible para salir bien. Una república democrática, española y presidencialista".

http://www.cotilleando.com/showthread.php/71326-ESPAÑA-EN-JUEGO-DISGREGACIÓN-CONFEDERACIÓN-UNIÓN-FEDERAL-O-UNIÓN-JACOBINA?p=1795257#post1795257
 
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En el foro de política estamos comentando el libro. Os dejo aquí esto para los que no vais por allí.

El hilo al que pertenece la discusión es éste:
http://www.cotilleando.com/showthread.php/71326-ESPAÑA-EN-JUEGO-DISGREGACIÓN-CONFEDERACIÓN-UNIÓN-FEDERAL-O-UNIÓN-JACOBINA

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http://www.cotilleando.com/images/misc/quote_icon.pngIniciado por A bordo del Titanichttp://www.cotilleando.com/images/styles/tangerine/buttons/viewpost-right.png

Empieza a cuestionárselo, poco a poco. Aunque lo hace sin mucho tino y quedándose en la anécdota, sin llegar al fondo de la cuestión. Para la crítica seria hace falta tener un mínimo conocimiento de las cosas históricas y políticas y estar habituado al hábito de la reflexión. Y ésa es una carencia de la sociedad española, tal vez -como dices- porque está acostumbrada a la tutela de despotismos más o menos amables, no a la ciudadanía.

En las "Palabras previas" y en el prólogo Villacañas centra bastante bien la cuestión. En este mismo hilo hemos discutido si, llegados a este punto de encallamiento (y encanallamiento) del Régimen del 78, el fracaso exige una ruptura y un cambio de modelo, o si se debe mantener el modelo y reformarlo en la dirección de una mayor separación de poderes y un mejor sistema de representación y de controles. Tú y yo empezamos con esa discusión, hablando del unitarismo jacobino vs el modelo autonómico, y luego eso siguió con la discusión monarquía vs república.

Villacañas no se anda con pejigueras. El modelo del que disfrutamos es una Monarquía parlamentaria asentada sobre una oligarquía de partidos. Ni es una democracia formal ni aspiró nunca a serlo. Y ese régimen y su deriva son producto en gran parte de la voluntad del actual titular de la jefatura del Estado. Un señor que había sido nombrado heredero de una dictadura militar de derechas y que se dirige - "por el exclusivo interés personal y de la institución a la que representa" (la monarquía)- a una oligarquía partitocrática donde la hegemonía política y social deben tenerla las izquierdas y los nacionalismo locales.

Esos son los consensos sobre los que está construida la monarquía juancarlista, que es aceptada por izquierdas y particularistas a cambio de ese statu quo. Un régimen que pudo concederle libertades individuales a su plebe, pero desde luego no las libertades políticas que sólo otorga la democracia formal (elección directa, capacidad de deponer a autoridades dañosas o indignas, controles, separación de poderes, etc).

Creo que la originalidad del planteamiento de Villacañas es proponer la tesis de que el Régimen del 78 es un régimen tan personalista como fue el franquismo. También insiste en que nunca hubo una transición a la democracia y que la democracia nunca fue el objetivo. Se hizo una reforma de la dictadura a la oligarquía partitocrática y ahí acabó todo. Esto segundo no es nuevo, otros politólogos lo han analizado ya. El más popular es Antonio García-Trevijano, como bien señalas.

Pero el planteamiento de que el Régimen del 78 es otro régimen personalista como el franquismo, es cosa original. Y parece que las oligarquías que lo constituyen lo entienden así también. Eso explica por qué en el momento en que la decadencia del Gran Oligarca comienza, se plantee un cambio de régimen (en dirección al "fistrofederalismo asimétrico ex-pañol" sobre el que ironizó T.L. Gross) por esos mismos que han tenido la preponderancia sociopolítica durante la presente oligarquía partitocrática. La condición de que la monarquía siga es que el Príncipe acepte la Segunda Transición que lleve a ese nuevo modelo. Y tienen ya preparado el plan B por si se da el caso -improbable- de que a D. Letizio le dé por resistirse.

Villacañas señala que un régimen como el que tenemos llevaba de suyo una serie de dinámicas perversas que ahora están a la vista de todos: la falta de libertad política (derivada de la carencia de democracia formal), la corrupción generalizada (derivada del sistema oligárquico sin controles) y la pérdida de la conciencia nacional (derivada del modelo autonómico -favorecedor del particularismo localista- y de la hegemonía mediática y cultural de los nacionalismos locales y de una izquierda, que al contrario de las izquierdas del resto del mundo occidental, desprecia el patriotismo cívico). A esto se une el estatus de inviolabilidad y la irresponsabilidad legal del monarca que es "el árbitro" (así se lo reconoce específicamente la constitución vigente) de todo este entramado oligárquico. Pero un árbitro -a la sazón rey y jefe de Estado- que está al margen del imperio de la ley es algo imposible de compatibilizar con una democracia formal, auténtica. Y además, como señala Villacañas, ese clima de impunidad los Borbones se lo han tomado como extensible para toda la familia.

Así las cosas, la posición de Villacañas es que la única forma de organizar una democracia formal, de poner freno a la corrupción generalizada y de atajar las dinámicas de centrifugación y destrucción de España como Estado-nación es liquidando la Monarquía oligárquica que ha producido todas esas dinámicas perversas. Pero no cae en el simplismo de decir que el republicanismo, así en abstracto, es el camino. Porque si nos motan una república para amparar el "fistrofederalismo asimétrico ex-pañol" no habremos ido sino de lo malo a lo peor. La solución que Villacañas propone es "la única posible para salir bien. Una república democrática, española y presidencialista".

http://www.cotilleando.com/showthread.php/71326-ESPAÑA-EN-JUEGO-DISGREGACIÓN-CONFEDERACIÓN-UNIÓN-FEDERAL-O-UNIÓN-JACOBINA?p=1795257#post1795257
Gracias Titanic, es más o menos el mismo planteamiento que hace García Trevijano para instaurar la democracia en España.
Anoche estuve leyendo el hilo que señalas al mismo tiempo que oía RC.

http://www.ivoox.com/rlc-27-4-2013-espana-medios-uk-primarias-por-audios-mp3_rf_1989955_1.html

Aunque no venga al tema, porque habla de Italia, hace paralelismos con lo que pasa aquí.

A partir del Min 18.00.

Saludos.
 
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[h=1]Nosotros, los republicanos[/h] Publicado por RedacciónPublicado el Lunes 15/04/2013







JAVIER CASTRO-VILLACAÑAS.
Ser republicano en la España del siglo XXI no es nada sencillo. Es fácil ser partidario de la Segunda Republica, los llamados‘segundorepublicanos’, nostálgicos del ayer atrincherados en una batalla perdida, levantando banderas de un pasado que, salvo a los historiadores, ya no interesa a casi nadie.

También es cómodo ser republicano independentista catalán, vasco o gallego. Estas personas se caracterizan porque no tienen el más mínimo interés por conseguir una república para España y sí su desaparición. Además, forman parte del ‘establishment’ nacionalista y, por tanto, son piezas integrantes de nuestro actual régimen político.

Luego están los ‘antijuancarlistas’ a secas. Estos, en realidad, son monárquicos tradicionales que desprecian todo lo republicano y con ello, los logros innovadores que ha traído consigo la monarquía de Juan Carlos I. Y, por último, nos encontramos con ese extraño espécimen hispano (único en la fauna política mundial) que se autodefine como‘mitad monárquico y mitad jacobino’, confesando estar poseído por una contradicción existencial al compaginar un alma republicana dentro de un cuerpo ‘juancarlista’.


Todas las anteriores son actitudes políticas que, en la actualidad, están bien vistas y hasta se consideran políticamente correctas. Sin embargo, unir el pensamiento republicano a la elección directa por el pueblo del jefe del Estado, un riguroso respeto por la división de poderes, el mantenimiento de la unidad nacional y entender la democracia como un sistema representativo de libertad política se hace mucho más complicado. Y todavía más cuando mediáticamente se confunde la defensa de la república con alguno de los posicionamientos políticos descritos al principio. Y es que lo difícil hoy es ser y propugnar un republicanismo auténticamente democrático y español.


Por eso, no es extraño que en la opinión pública española exista un importante sector que manifieste recelo hacia todo lo republicano. No tanto por los errores históricos de nuestras dos experiencias anteriores -bastaría recordar que tanto la I como la II República fueran consecuencia de sendas catástrofes anteriores de regímenes monárquicos-, sino sobre todo porque los únicos que hasta ahora han monopolizado las propuestas para la construcción de un sistema no monárquico son en su mayoría fantasmas de un ayer imposible.


Levantar las banderas del 14 de abril para la república del siglo XXI es más que una anécdota, es un error político
. Nos volveríamos a enredar en un bucle de pesadilla, una tela de araña que terminaría por autodestruirnos. Los pueblos nunca quieren volver hacia el pasado y sí construir un mañana en libertad. Unir el concepto de república a un programa político partidista e ideologizado es el mayor beneficio que se puede hacer a favor de la monarquía.

España siempre ha sido un país de aguas subterráneas. Debajo de la actual crisis política y económica que estamos padeciendo se percibe el latir de un movimiento regenerador y democrático. Es el corazón de nuestra nación que quiere seguir existiendo. Sus índices de intensidad son aún leves y casi imperceptibles. Pero está ahí. Y quiere salir a la superficie.

http://www.diariorc.com/2013/04/15/nosotros-los-republicanos/


[HR][/HR] Javier Castro-Villacañas es periodista y autor de ‘El fracaso de la Monarquía’ (Ed. Planeta).
 
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El autor de este libro ha sido detenido hoy en el curso de la operación policial contra Ausbanc y Manos Limpias.

___________

Detienen al secretario general de Manos Limpias y al presidente de Ausbanc por presuntas extorsiones

15/04/2016





La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (Udef) ha detenido al secretario general del Sindicato Manos Limpias,Miguel Bernad, y al presidente de Ausbanc Luis Pineda, acusados de un presunto delito de extorsión, organización criminal, fraude contra la Hacienda Pública y falsedad documental. La Policía está realizando un registro en la sede de Manos Limpias en la calle Ferraz de Madrid.

Además de Bernard, en la operación, que continúa abierta, se prevén 14 detenciones, ya han sido detenidos Francisco Javier Castro Villacañas (Manos Limpias) y Alfonso Solé Gil (Ausbanc).

Junto a Pineda han sido detenidas su mujer,
María Teresa Cuadrado Díez, y su secretaria. Los tres eran arrestados en la estación de Atocha, ya que se encontraban en el AVE de regreso de la Feria de Abril de Sevilla. La esposa de Pineda, María Teresa Cuadrado Díez, fue directora general de Consumo de la Comunidad de Madrid durante el Gobierno regional de Alberto Ruiz-Gallardón.

Las detenciones se producen dentro de la investigación a Manos Limpias y a Ausbanc. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, dirige las pesquisas, abiertas tras la presentación de varias presuntas víctimas de la trama. La Policía Nacional acusa al sindicato Manos Limpias de ofrecer a dos entidades bancarias retirar la acusación contra la Infanta Cristina que ejerce contra ella en el Caso Noós a cambio de cobrar tres millones de euros.

En la causa abierta por el Juzgado Central de Instrucción número 1 se investigan los delitos de fraude en las subvenciones, administración desleal, estafa, extorsión y organización criminal.

Fuentes jurídicas han añadido que, además de la oferta de retirar la acusación de la Infanta Cristina a cambio de tres millones, se investigan dos o tres casos similares, en los que Manos Limpias o Ausbanc han retirado la acusación que ejercían en los respectivos procedimientos.

Una información que ha sido confirmada por uno de los abogados de la hermana del Rey. En declaraciones al canal 3/24, Pau Molins ha asegurado que Manos Limpias le pidió una cantidad de dinero "absolutamente desorbitada" a cambio de retirar la acusación contra ella.

La abogada Virginia López Negrete, que ejerce la acusación popular en el caso Nóos en representación de Manos Limpias, ha subrayado que
el sindicato mantendrá "hasta el final" la acusación contra la Infanta Cristina
: "Mi obligación es terminar este procedimiento, no me mueven las negociaciones ni las extorsiones", ha recalcado.

La Policía sospecha que ambos colectivos se coordinaban para exigir dinero a empresas, bancos e instituciones con la amenaza de presentar querellas si no accedían a sus demandas.

En ocasiones, la trama llevaba a alguna entidad bancaria hasta los tribunales y una vez iniciada la instrucción se retiraban de la causa alegando darse por satisfechos con las explicaciones ofrecidas por sus víctimas. "Retiraban repentinamente la acusación porque ya habían cobrado la extorsión", explican los responsables de la investigación.

Los presuntos chantajes se llevan produciendo desde hace años, siempre según estas fuentes, y comenzaron exigiendo a las entidades bancarias que se suscribieran a la revista con la que cuenta Ausbanc. Tiene una periodicidad mensual y comenzó a publicarse en 1990. Se centra en informaciones del mundo de la economía y la empresa.

El siguiente paso fue exigir sumas de dinero a cambio de no difundir información negativa. El tercer paso eran los tribunales y la amenaza de airear las causas en los medios de comunicación.

En el marco de las pesquisas policiales se incluyen casos concretos, algunos de los que han gozado de gran repercusión mediática en los últimos años.

Fuentes de la investigación han confirmado la información adelantada este jueves por 'El Confidencial' de que, entre estas actividades, el sindicato Manos Limpias exigió tres millones a dos entidades bancarias, entre ellas, La Caixa, para retirar la acusación contra la infanta Cristina, quien se sienta en el banquillo del 'caso Noós'precisamente por la acción de este sindicato.

Ausbanc (Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios) se presenta en Internet como una entidad española privada constituida en el año 1986 bajo el eslogan "lucha por tu dinero". Cuenta con más de 100 abogados repartidos en 30 oficinas ubicadas en distintas comunidades autónomas.

Por su parte, el sindicato Manos Limpias ejerce la acusación en multitud de casos, algunos de ellos tan trascendentes como el caso Nóos. Su participación permitió que la Infanta Cristina se sentase en el banquillo de los acusados.

http://www.elmundo.es/espana/2016/04/15/5710978ee5fdeaa0548b4608.html
 
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"Hola buenos días a todos. Aunque pueda parecer una paradoja, desde mi punto de vista, el triunfo del "juancarlismo" trae consigo el fracaso de la Monarquía."

Bartolo, es lo que ha heredado de su padre.

 
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Por lo que parece el tal Cañas Villacaña, además de escribir libros, "informaba" al periódico en el que colaboraba ( El Mundo ) y era la conexión entre Manos Limpias y Ausbanc. Veremos como terminan las invedstigaciones del juez de la Audiencia Nacional Pedraz. Con tanto tinglado imagino que cañas recibía sus correspondientes comvolutos.

! que mundo Facundo !!
 
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Javier Castro Villacañas es gran amigo y colaborador de Antonio García-Trevijano, participa en sus programas y es muy crítico con la casta. Vaya, vaya. De verdad que uno no deja de sorprenderse.
 
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"...
Todo empezó, indica el juez en el auto, el pasado 29 de febrero, cuando Pineda llamó al director general de la Fundación La Caixa y le propuso "negociar la retirada de la acusación popular de Manos Limpias" en el caso Nóos.

Tras la declaración de la Infanta el 3 de marzo ante la Audiencia de Palma, se intervino otra conversación entre Pineda y otro de los imputados, el director de Comunicación de Manos Limpias, Francisco Javier Castro Villacañas, en la que comentaron la intervención de la abogada Virginia López Negrete, que ejerce la acusación en Nóos.

Pineda dijo que la letrada "se ha pasado", pero luego añadió: "Pero bueno, luego tendrá que plegar velas tío y punto" y "hacer lo que deba hacerse, no lo que le guste a ella, aparte que su momento de gloria ya lo ha tenido..."

(Más aquí: http://www.diariodeibiza.es/nacional/2016/04/19/filtracion-evito-pago-simulado-habria/836419.html)
 
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