De Berlín a Buenos Aires: los pasos de «Un tango más»

P

pilou12

Guest
El director porteño, German Kral, estrena en España el documental protagonizado por la pareja de bailarines de tango más célebre de Argentina

ÓSCAR RUS - @OscarRusVicente Madrid04/09/2017 02:58h - Actualizado: 04/09/2017 11:23h. Guardado en: Actualidad Noticias de Cine




Si hubiese un día clave en la vida de German Kral, podría ser aquel en el que vio «Pina» (2011), el particular homenaje que Wim Wenders hizo en 3D a la bailarina y coreógrafa alemana Pina Bausch. Semanas más tarde, mientras caminaba por la calle, Kral pensó: «Sería interesante hacer una película sobre maestros milongueros de Buenos Aires en 3D». Seis años después en España, sin rastro del 3D y con Wenders como productor ejecutivo, Kral ha estrenado «Un tango más» (2015) este viernes 1 de septiembre.

Son varios los nombres que salen a colación durante la entrevista telefónica de ABC al director: Polaco Goyeneche, Wim Wenders, Satjajit Ray, Juan José Campanella, Michael Moore... y, como no, María Nieves Rego y Juan Carlos Copes, los protagonistas de «Un tango más», la pareja de bailarines de tango más celebre de Argentina. Rego y Copes se conocieron (y enamoraron) en la adolescencia y acabaron bailando juntos durante casi medio siglo, incluso cuando la llama del amor se extinguió.

«La película cuenta la historia de amor de los dos, pero cada uno tiene su propia perspectiva», resume su máximo responsable. «Un tango más» también relata «la transformación de una mujer (María Nieves) que se descubre así misma y crece». A propósito de ello, Kral comenta su profunda creencia en una frase «muy hermosa» de Satyajit Ray (director de cine indio), que incluso tiene colgada en su «computadora»: «No hay película sin transformación del protagonista».

¿Qué te une al tango?


La ausencia de Buenos Aires. La distancia. Hace 25 años que vivo en Múnich y empecé a escuchar tango conscientemente cuando llegué a Alemania. El tango que marcó mi relación con el género musical fue «Naranjo en flor», por Polaco Goyeneche, que dice: «Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin, andar sin pensamientos».

un-tango-mas-1-kqCD--510x286@abc.jpg

Escena de «Un tango más»- ABC
Kral (1968, Buenos Aires, Argentina) lleva más de un cuarto de siglo residiendo en Alemania y el principal culpable de ello es nuevamente Wim Wenders. «Yo admiraba muchísimo sus películas», evoca. El director alemán había estudiado en la Universidad de Televisión y Cine de Múnich, por lo que el porteño, al enterarse, se dijo así mismo: «Yo también quiero estudiar allí para, cuando yo sea grande, hacer las mismas películas». Hubo tres que le marcaron «muchísimo»: «El estado de las cosas» (1982), «París, Texas» (1984) y «El cielo sobre Berlín» (1987).

Dos años después de aterrizar en el país germano (llegó con la edad de 23), Kral consiguió que Wenders fuera su profesor. Ahí no quedó la relación maestro-alumno. «Tuve la suerte de hacer una película con él en Berlín durante mis estudios», recuerda. Aquella película fue «Los hermanos Skladanowsky» («A Trick of Light», 1995), una mezcla entre ficción y documental. «Fue la primera vez que tuve contacto con el documental. Hasta ese momento, nunca me había interesado, ¡al contrario! No me gustaba», reconoce. Sin embargo, aquel proyecto le marcó por «el modo directo de trabajar que tiene el documental». Desde entonces, todo el trabajo cinematográfico de este argentino ha estado vinculado a dicho modus operandi, dirigiendo obras como «Música cubana» (2004), secuela de «Buena Vista Social Club» (Wenders, 1999) y «El último aplauso» (2009).

¿Por qué escoges el género del documental?

La respuesta más simple y más sincera es que tengo un proyecto de ficción en el que estoy trabajado hace muchos años, que también tiene que ver con tango y música, y hasta ahora no lo pude hacer. Ese es el motivo por el cual me fui volcando al documental, fueron las películas que pude hacer. El documental tiene algo de verdad realmente muy interesante. Creo que incluso una película documental mala, sigue teniendo algo interesante: los personajes verdaderos. En la ficción, cuesta muchísimo llegar a esa verdad. Solo las mejores películas de ficción pueden llegar a transmitir esa verdad.

un-tango-mas-3-kqCD--510x286@abc.jpg

Escena de «Un tango más»- ABC
Aunque a Kral no le interesa mucho el tema de los géneros cinematográficos, se deja llevar por el formalismo para catalogar «Un tango más» como «una mezcla entre documental y musical». «Cuando uno está haciendo una película, no importa qué genero es sino que funcione: que guste, entretenga y conmueva a la gente, que llegue al corazón», defiende el director.

Desde que vio «Pina» y hasta que «Un tango más» se estrenó en el Festival de Cine de Toronto durante septiembre de 2015, el argentino encontró a María Nieves, fumando, a las tres de la mañana en una milonga de Buenos Aires:

— Mira, María, estoy interesado en hacer una película sobre tango.

— Bueno, pasá la semana que viene por casa.

Pasó, se sentó en su sofá y a los treinta segundos, Kral supo que María tenía que estar «de algún modo» en la película.

¿Costó reunir a la expareja matrimonial y tanguera?

Muchísimo. Tuve que tomar 200 litros de café con Juan. Desde el principio, María dijo que lo quería hacer, pero fue más difícil que Juan se integrara en el proyecto. Llevó tres años de hablar, de conversar, de ir y venir. Al final aceptó porque hubiese sido una pena no tenerlo.

un-tango-mas-4-kqCD--510x286@abc.jpg

Escena de «Un tango más»- ABC
Sin embargo, mientras Kral preparaba la película, se dio cuenta de que iban a necesitar otra trama además del dúo tanguero. Una idea que Wim Wenders apoyó: «Le parecía que la historia de María y Juan era muy fuerte y buena, pero le parecía que no iba a alcanzar los noventa minutos y me recomendaba buscar actores que pudiesen representar la vida de ellos». Y así ocurrió. «Un tango más» está compuesta por los testimonios actuales de la pareja de bailarines, pero también con escenas ficticias protagonizadas por versiones jóvenes de ellos mismos. Lo que Kral no quería era tener una película hecha exclusivamente con material de archivo.

La sal del documental
«En España, ¿los documentales tienen tradición?», pregunta German Kral. Para él, la historia de este género ha cambiado durante la última década gracias a Michael Moore. ¿El porqué? «Tengo la sensación de que al haber tanta saturación por películas que ya no cuentan nada, el documental está surgiendo como una forma de arte y expresión que logra transmitir una verdad humana más profunda. Cuando están bien hechos, llegan a una verdad que conmueve y que solo la ficción de la mejor calidad logra tener. Llegar a producir y transmitir verdad con la ficción es lo más difícil».

El porteño pone ejemplos como «La sal de la tierra» o «Searching for Sugar Man». Precisamente, la historia de «Sugar Man» (Sixto Rodríguez) jugó un papel clave en la génesis de su proyecto: «Para mí, fue muy importante cuando preparábamos “Un tango más” por cómo está hecha, porque siendo un documental, tiene una apuesta cinematográfica».

En plena cocción de «Un tango más», Kral tuvo «la suerte» de escuchar hablar a uno de los productores de «Searching for Sugar Man» y hubo una frase que le marcó: «Cuando preparamos una película, la filmamos para que pueda ir al cine». «Nosotros hicimos lo mismo», cuenta el argentino, «echamos toda la carne en el asador».


El próximo proyecto
La película de ficción en la que German Kral está trabajando no abandona el universo del tango. «Es la historia de un bandoneista de tango que se quiere ir de Argentina a Europa con su madre e hija». Se trata de una comedia ambientada en una fecha fatídica del país: la crisis de diciembre de 2001. Su compañero de guion es Fernando Castets, quien ha trabajado con Juan José Campanella en cintas como «El hijo de la novia» y «El mismo amor, la misma lluvia».

http://www.abc.es/play/cine/noticia...res-pasos-tango-mas-201709040258_noticia.html