Cuadernos de Psicología. (1 Viewer)

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Buenos días, ante la circunstancia de que vengo subiendo recursos de Psicología, Psicoterapia y Autoayuda, en Hilos sueltos. Creo que lo más conveniente y para que estén todos estos temas centralizados, abrir este Hilo.
No sé si "calará" entre [email protected]; mi deseo es que si, y en ello pondré mis "cinco sentidos", pero los resultados dependen finalmente de [email protected]
Mi saludo, con mi afecto y reconocimiento,
Serendi,


10 recursos gratuitos sobre psicología y desarrollo personal que deberías descargar ahora


Compartido por
Jose Manuel Garrido



He rastreado la red en las últimos semanas en busca de compañeras y compañeros que estén ofreciendo recursos gratuitos interesantes sobre psicología y desarrollo personal en sus webs o blogs profesionales. Y me he llevado una muy grata sorpresa, como verás a continuación.

Se trata de recursos de gran utilidad práctica, normalmente descargables con sólo registrarte en sus listas de correo. Verdaderas joyas algunos de ellos que no por ser gratis deben considerarse, ni mucho menos, de menor valor.

Contenido del artículo [ocultar]

¿Por qué ofrecer recursos gratuitos?
No nos engañemos, los recursos gratuitos que se ofrecen en webs y blogs tiene el objetivo principal de captar clientes, suscriptores o seguidores para un proyecto concreto, pero no es menos cierto que es justo ese objetivo el que hace que estos recursos alcancen un mayor valor.


Para atraer la atención es necesario elaborar documentos que aporten valor añadido, que se distingan y diferencien de algún modo del resto de recursos disponibles, y que posicionen al profesional como experto en su área de conocimiento.

Esta necesidad de destacar aportando valor convierte a muchos de estos recursos en verdaderos tesoros, que no deberías perderte si la psicología y el desarrollo personal forman parte de tus intereses.

¿Y por qué descargarlos ahora? Básicamente porque son recursos que no permanecen en la web de manera indefinida. Es muy habitual que sus autores decidan compartirlos de forma gratuita por un tiempo limitado.


Es por esto que he decidido actualizar este post de manera periódica, sustituyendo aquellos recursos que vayan cayéndose, bien con nuevos recursos que vaya encontrándome en el camino, bien con los que cada lector quiera aportar desde su propia búsqueda y experiencia.

Sin más dilación, aquí tienes los diez recursos gratuitos más interesantes que he encontrado y disfrutado yo mismo. Espero que también te resulten útiles.

1. Cómo elegir el mejor Tratamiento para tu Ansiedad
En este informe, elaborado por la psicóloga centrada en el tratamiento de la ansiedad Rocío Lacasa, se nos ofrece una serie de consejos y recomendaciones prácticas para ayudarnos a diferenciar los tratamientos serios y eficaces de los que sólo venden humo y complicaciones futuras.

Además de este excelente documento, recibirás en tu correo un informe especial sobre los errores que alimentan la ansiedad y el pánico y una guía definitiva de suplementos naturales para la ansiedad.


Descarga estos recursos desde aquí.

2. Cuatro técnicas infalibles para dominar tus emociones
Ana Vico es psicóloga y coach, una experta en inteligencia emocional, que dirige su esfuerzo y saber profesional a ofrecernos técnicas sencillas al mismo tiempo que eficaces para la mejora emocional y el crecimiento personal.

Cuatro de estas técnicas se recogen en el documento descargable que comparte de manera gratuita en su sitio web, orientadas expresamente al control de las emociones.

En Psicopedia tenemos la suerte de contar con Ana como autora de un artículo, muy bien valorado por nuestros lectores, y que tampoco deberías perderte: “Cómo terminar con las relaciones tóxicas“.

3. Cómo sobrevivir a la ansiedad
Mailterapia es un concepto innovador desarrollado por Marina, psicóloga clínica y escritora, que une en este formato de terapia sus dos pasiones.

Como ella misma nos dice en su presentación, Marina está obsesionada con la utilidad, lo que la lleva a practicar una terapia centrada en la acción y que busca desde el comienzo resultados visibles en la vida cotidiana de sus clientes.

Desde su web podrás descargar la completa guía “Cómo sobrevivir a la ansiedad“, además de obtener otros interesantes recursos, como el Curso de Introducción a la Escritura Terapéutica, que recibirás en tu correo en siete entregas semanales.

4. Tiempo efectivo: Más resultados con menos esfuerzo
Tiempo efectivo es un libro electrónico que recoge una selección de diez años de artículos en el Canasto, un blog dirigido por Jeroen Sangers, referente del sector en lo que respecta a la gestión del tiempo y la productividad personal.

Es una de esas joyas que comentaba al principio, con casi 200 páginas y una cuidada selección de los mejores artículos sobre hábitos efectivos y herramientas productivas. Yo he disfrutado mucho con su lectura. Desde este enlace puedes (y debes) descargarlo gratis.

5. Diez Claves para tu cambio interior
La compañera Patricia Córdoba nos regala este cuidado documento con 10 estrategias prácticas para poner en marcha tu cambio interior. Un texto muy bien estructurado y de gran valor práctico que no puedes perderte.

Estoy convencido de que vas a encontrar este recurso de especialidad utilidad, aunque te adelanto la advertencia que la propia autora incluye en su introducción:

“Si la palabra entrenamiento o ejercicio te echa para atrás, es mejor que no sigas leyendo, y continúes esperando a un golpe de suerte, o a que las cosas cambien para ver si eres uno de los “elegidos” a los que se les concede el privilegio de ser felices sin hacer nada.”

Está claro, requiere un mínimo compromiso antes de ponerse en marcha.

6. Mini Guia Para Papás y Mamás en apuros
Miguel Angel Rizaldos, psicólogo muy activo en redes sociales y gran experto de la psicología online, ha recopilado en este excepcional documento una serie de artículos publicados en la revista Niños de Hoy que, como él mismo dice, han sido escritos desde su doble papel de padre y psicólogo.

Aunque la maquetación y diseño del documento podrían haberse cuidado un poco más (disculpa Miguel Angel, es una crítica constructiva), la verdad es que los textos (al fin y al cabo lo importante) resultan de gran ayuda a la hora de enfrentar la difícil tarea de educar a los hijos de un modo responsable.

Encontrarás el documento en este enlace.

7. Diez Consejos para hablar en público con soltura
Para este recurso contamos con una gran experta en comunicación eficaz. Natalia Gómez es una conferenciante brillante, autora de un buen número de libros, y editora de un blog centrado en la comunicación cuyo contenido resulta imprescindible si tienes un mínimo interés en este asunto.

El PDF que nos regala es una breve y eficaz guía práctica, que nos lleva paso a paso por cada una de las variables que intervienen en el miedo a hablar en público.

Para mí, personalmente, ha sido un gran descubrimiento que quiero compartir contigo. Descarga aquí la guía (y no dejes de leer alguno de los magníficos artículos que encontrarás en el blog).

8. Recursos para psicólogos emprendedores
Psiky es un proyecto reciente, liderado por el psicólogo Jorge Fresco, que tiene la particularidad de centrarse de manera especial en las necesidades y dificultades que se encuentra el psicólogo/a que decide emprender su andadura de forma autónoma.

En su blog, muy cuidado, aborda de forma seria y coherente cada una de estas cuestiones, pero si te registras en su lista tendrás acceso a un buen número de herramientas de especial utilidad si tienes previsto emprender por tu cuenta.


Por cierto, ha prometido ampliar estas herramientas de vez en cuando. Le tomamos la palabra.

9. Once Ejercicios Breves de Psicología Estratégica
La psicología estratégica sustenta un modelo de terapia centrado en el presente y en las soluciones breves y eficaces. En esa línea la psicóloga Paola Graziano nos regala una colección inestimable de herramientas para el bienestar emocional, recogidas en un PDF muy cuidado y fácil de leer.


Se trata de once “píldoras” enfocadas a la mejora emocional que, la verdad, nos dejan con ganas de más. Puedes descargarlas desde aquí y empezar a ponerlas en práctica desde el minuto uno.

10. Cinco errores que nunca debes cometer con tu hijo adolescente
Padres en la Nube es un proyecto innovador, dirigido por el psicólogo Félix Martínez, cuyo objetivo se centra en ofrecer estrategias y aplicaciones orientadas a mejorar las relaciones de los hijos adolescentes con su familia. Básicamente una Escuela de Padres en la Nube.

Los contenidos que se ofrecen en el blog son de una calidad extraordinaria, además de actuales y relevantes para el fin que se proponen. Lo mismo ocurre con la Guía que nos ofrece para su descarga. Un documento bien trabajado en la forma y en el contenido que recoge los 5 errores más comunes que cometemos como padres y educadores.

Un imprescindible si trabajas o convives con adolescentes, que puedes descargar desde aquí.

¿Y eso es todo?
Desde luego que no. Soy consciente de que no es todo lo que hay, pero si todo lo que he podido disfrutar personalmente, y por tanto lo que puedo recomendar sin temor a equivocarme.

Ciertamente tampoco puedo dedicar mucho más tiempo a explorar estos recursos gratuitos por la red, pero como decía al comienzo del post, si que me comprometo a mantener esta relación actualizada, para lo que sin duda vuestra ayuda me va a ser imprescindible.

Si algún recurso se cae, avísame por favor. Y si conoces algún otro recurso gratis sobre psicología o desarrollo personal que cumpla con los estándares de calidad que se han establecido en este artículo, deja un mensaje o envía un correo con tu propuesta y valoraremos la posibilidad de incluirlo.


Ahora a descargar y a disfrutarlo.
http://psicopedia.org/7017/recursos-gratuitos-psicologia/
 

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El amor nos hace más listos, lo confirma la Neurociencia
Neuropsicología




Durante siglos se ha pensado en el amor como en una especie de droga a nivel cerebral, una locura que nubla la razón, un impulso primitivo y visceral que nos atrapa. Creemos que el amor nos vuelve más distraídos y nos desconecta del mundo, aprisionándonos dentro de una burbuja de felicidad.
Sin embargo, la Neurociencia ahora nos ofrecen una perspectiva diferente. De hecho, neurocientíficos de la Universidad de Chicago creen que el amor provoca cambios a nivel cerebral que nos convierten en mejores personas, en todos los sentidos, incluyendo el intelectual.
Estos investigadores escanearon el cerebro de personas enamoradas y comprobaron que el amor no solo activa el cerebro emocional, como se pensaba en el pasado, sino también las zonas relacionadas con las funciones cognitivas. Eso significa que el amor no solo nos permite conectar emocionalmente sino que también podría tener una influencia positiva en nuestras decisiones racionales y comportamientos.
Según estos investigadores, estar enamorados no solo provoca mariposillas en el estómago y esa sensación de estar volando, sino que también puede ayudarnos a pensar más rápido, anticipar mejor las ideas y comportamiento de los demás e incluso ser más creativos. Además, el amor es una excelente herramienta para combatir el estrés y los sentimientos negativos.
El amor actúa como una “gimnasia cerebral”

En algunos experimentos, mostraban a los participantes imágenes y nombres de personas desconocidas, amigos y su pareja, mientras usaban electrodos para medir con qué rapidez se activaba la “red neuronal del amor”. Descubrieron que esta se activaba en menos de medio segundo, lo cual indica un procesamiento a nivel inconsciente; es decir, nuestro cerebro reacciona ante la persona amada mucho antes de que nosotros mismos lo sepamos a nivel consciente.
Gracias a las técnicas de resonancia magnética comprobaron que el amor pasional y romántico activa hasta 12 zonas cerebrales diferentes. Una de las áreas más sensibles al amor es el giro angular. De hecho, mientras más enamorada está la persona, más se activa esta zona. Es curioso porque el giro angular solo se encuentra en los simios y las personas, y tradicionalmente se ha relacionado con el pensamiento abstracto y la creatividad.
Estos investigadores lo catalogan como un “pequeño robot dentro del cerebro” ya que también nos ayuda a procesar los idiomas y números, además de gestionar datos autobiográficos complejos como la percepción de uno mismo y la “teoría de la mente”, que se refiere a nuestra capacidad para reconocer y atribuir ciertos estados mentales a los demás.
Por tanto, enamorarse no significa únicamente “perder la cabeza por alguien”, también puede ser una especie de “gimnasia cerebral” ya que el giro angular es una zona muy conectada con otras partes del cerebro. Por eso los investigadores creen que enamorarse te permite ser mejor persona.

Esta idea ha sido corroborada por neurocientíficos de la Universidad de Ámsterdam, quienes creen que el amor realmente cambia nuestra forma de pensar activando un pensamiento más global, que es el que se halla en la base de los procesos creativos.
En el experimento, las personas debían imaginar que daban un largo paseo con su pareja, que tenían s*x* con alguien o que caminaban solos. Después debían resolver una serie de problemas, algunos demandaban soluciones creativas y otros simplemente eran lógicos. Descubrieron que cuando se activaba la idea del amor, las personas llegaban a soluciones más creativas.
Estos investigadores piensan que el amor romántico nos anima a asumir una perspectiva a largo plazo ya que normalmente se tienen metas en común con esa persona. Esa capacidad para ver las cosas en su conjunto, proyectándose al futuro, estimula un pensamiento global que nos ayuda a realizar asociaciones más remotas e inusuales, que son la base de la creatividad.
El amor no tiene fecha de caducidad
Lo más interesante es que el amor no tiene fecha de caducidad. Aunque las primeras etapas vertiginosas matizadas por el romanticismo pueden parecer diferentes del amor que se ha nutrido a lo largo de los años, lo cierto es que nuestro cerebro no detecta las diferencias.
Neurocientíficos de la Universidad de California analizaron a parejas que habían estado casadas durante un promedio de 21,4 años y referían seguir experimentando un amor apasionado. Comprobaron que su cerebro reaccionaba de manera similar que durante los primeros momentos del amor, produciendo una gran cantidad de dopamina.
Este neurotransmisor está relacionado con la sensación de placer, el gozo y la motivación pero tiene otras funciones menos conocidas a nivel cognitivo. De hecho, también se encarga de controlar el flujo de información hacia los lóbulos frontales, por lo que su disminución puede provocar problemas de memoria, atención y dificultades para resolver los problemas.

Ahora ya lo sabes: el amor también puede ayudarte a ser más creativo, pensar más rápido y mantener tu cerebro en forma.
Fuentes:
Cacioppo, S. et. Al. (2014) You are in sync with me: Neural correlates of interpersonal synchrony with a partner. Neuroscience; 277: 842-858.
Cacioppo, S. et. Al. (2012) The Speed of Passionate Love, As a Subliminal Prime: A High-Density Electrical Neuroimaging Study. NeuroQuantology; 10(4): 715-724.
Cacioppo, S. & Cacioppo, J. T. (2015) Demystifying the Neuroscience of Love. Emotion Review; 8(2): 108-109.
Acevedo, B. P. et. Al. (2012) Neural correlates of long-term intense romantic love. Social Cognitive and Affective Neuroscience; 7(2): 145–159.
Cacioppo, S. et. Al. (2012) The Common Neural Bases Between Sexual Desire and Love: A Multilevel Kernel Density fMRI Analysis. The Journal of Sexual Medicine; 9(4): 1048–1054.
Förster, J. et. Al. (2009) Why love has wings and sex has not: how reminders of love and sex influence creative and analytic thinking. Pers Soc Psychol Bull; 35(11): 1479-1491.

https://www.rinconpsicologia.com/2017/12/eres-mejor-persona-enamorado.html
 
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Perspecticidio: La técnica de “lavado de cerebro” que usan los manipuladores
Desarrollo Personal



Vivir o relacionarse con personas controladoras y manipuladoras puede ser una experiencia extremadamente confusa y agotadora. Estas personas pueden convertirse en auténticos especialistas de la manipulación mental, llegando a culpar a su víctima absolutamente por todo e incluso arrebatándole su derecho a pensar de manera autónoma, disentir y tomar sus propias decisiones.
De hecho, una de las estrategias de manipulación más peligrosas consiste en cambiar nuestra manera de percibirnos, un fenómeno que la psicóloga de la Universidad de Massachusetts, Lisa Aronson Fontes, llama “perspecticido” y que hace referencia a un cambio de perspectiva tan radical que somos incapaces de ser conscientes de lo que sabemos y somos.
¿Qué es exactamente el perspecticidio?
El término “perspecticidio” es un neologismo, aunque en realidad no es completamente nuevo ya que se utilizó por primera vez para hacer referencia al lavado de cerebro al que se sometían a lo prisioneros de guerra. También se ha utilizado para explicar los mecanismos psicológicos que hacen que las personas terminen atrapadas en las redes de las sectas.
En práctica, el perspecticidio implica perder la perspectiva propia e incluso pensar que no tenemos derecho a tener nuestras ideas, creencias y sentimientos. Es un fenómeno aterrador ya que con el paso del tiempo llegamos a olvidar nuestras opiniones, metas y pensamientos para adoptar los de la persona dominante. Como resultado, no solo renunciamos a nuestros sueños y metas en la vida sino que incluso perdemos nuestra propia identidad.
¿Cómo se produce el perspecticidio?
El perspecticidio siempre implica una relación abusiva, de control y/o manipulación, de manera que con el paso del tiempo la persona dominante cambia la forma de pensar y verse de su víctima. El manipulador termina definiendo el mundo de la persona sometida. Define qué es el amor, cómo debe ser la relación e incluso determina qué debe pensar la otra persona.
Por supuesto, no se trata de la influencia mutua que se produce de manera natural en todas las relaciones cercanas, es un fenómeno mucho más nefasto y de carácter unilateral donde una persona domina completamente y la otra pierde su identidad y capacidad para decidir sobre su vida.

Poco a poco, el manipulador va restringiendo el mundo de su víctima. No solo la aísla de los demás, de manera que estos no puedan alertarla del peligro que está corriendo, sino que también comienza a juzgar sus ideas y sentimientos. De esta forma, el manipulador impone su visión del mundo y de la persona.
Las técnicas más comunes son:
- Decidir cómo la víctima debe invertir su tiempo. Poco a poco, el manipulador convence a su víctima de que solo vale la pena emplear el tiempo en las actividades que él/ella acepta. De esta forma la víctima abandona muchas de las cosas que le apetecían, para plegarse a los deseos del otro, los cuales termina asumiendo como propios.
- Control obsesivo sobre cada detalle cotidiano. El manipulador suele ejercer un control obsesivo sobre cada detalle de la vida de su víctima, hasta el punto que esta pierde todo poder de decisión incluso sobre los aspectos más insignificantes del día a día, los cuales son dictados por quien tiene el control.
- Fijar los términos de la relación. El manipulador no concilia ni negocia, impone los términos de la relación son impuestos. Somete a su víctima imponiendo sus reglas y su visión de cómo debe ser la relación. La otra persona solo tiene dos opciones: se somete o rompe el vínculo.
- Cambio del autoconcepto. El manipulador se asegura de “robarle” el autoconcepto a su víctima, colocando el suyo en su lugar. De esta manera, la percepción de la víctima cambia, quien comienza a verse con los ojos de la otra persona, lo cual puede llevarla a creer, por ejemplo, que realmente no es capaz de lograr nada o que necesita desesperadamente al otro para ser feliz.
Personas prisioneras en sus propias vidas
El perspecticidio es una situación de control y manipulación difícil de detectar porque normalmente proviene de las personas más cercanas, con las cuales tenemos profundos lazos afectivos. Además, en muchos casos esta relación controladora no se basa en la violencia sino que los mensajes están llenos de “buenas intenciones”.
El manipulador le hace creer a su víctima que tiene la razón y que hace todo “por su bien”. A menudo también se presenta como el “salvador” o “guardián” de la persona “desprotegida” que supuestamente necesita ayuda.
Su estrategia consiste en hacernos sentir débiles, impotentes, indefensos e inseguros para tomar el mando. Así nos convertimos en prisioneros de nuestra propia vida sin apenas darnos cuenta pues terminamos usando las etiquetas que el manipulador nos ha colocado, asumimos la identidad que ha fabricado cuidadosamente para nosotros.
El manipulador repetirá hasta el cansancio diferentes mensajes, con el objetivo de que estos se conviertan en nuestra verdad. A menudo terminará exagerando los hechos, para usarlos a su favor. Frases como: “no eres nada sin mí” o “si no te defiendo, los demás se aprovecharán de ti” son comunes y hacen que la persona se sienta desvalida. Este tipo de frases cambian el autoconcepto de la víctima, haciendo que dude de sus capacidades y tenga miedo de todo. El manipulador no empodera ni permite que la persona que está a su lado crezca, al contrario, la humilla y aplasta.
Vale aclarar que no siempre se llega hasta esos extremos. En algunos casos la víctima conserva cierto poder de decisión pero se siente permanentemente culpable por las decisiones que toma pues sabe que no satisfarán a la otra persona.
Existen algunas señales de alarma que pueden indicarte que estás siendo víctima de una situación de sometimiento emocional y mental:
- Cada vez te sientes más insegura de tus decisiones o estas generan un gran sentimiento de culpa.
- Sientes que estás perdiendo los puntos de referencia, es como si caminaras en arenas movedizas pues comienzas a dudar de tus creencias más arraigadas, solo porque estas no se corresponden con las de la otra persona.
- Estas desarrollando una dependencia emocional de esa otra persona, permitiéndole que controle pequeños detalles de tu vida.
- Te sientes incapaz de lograr grandes cosas por tu cuenta, y cada vez necesitas más la opinión del otro.
- Sientes que ya no te reconoces o has comenzado a aplicarte etiquetas negativas que no te permiten crecer ni te empoderan.
- Comienzas a dudar de tus opiniones y capacidades, adoptando como verdades la visión del mundo de la otra persona.
¿Cómo salir de esta situación?
A menudo, cuando la persona descubre que ha sido víctima de una situación de perspecticidio, su mundo se viene abajo. No solo comprueba que ha sido manipulada y abusada por alguien en quien confiaba sino que además, se encuentra confundida y aislada, con la ardua tarea por delante de tener que reconstruir su identidad.
Cuando esta situación se ha prolongado durante años, la persona pierde sus puntos de referencia identitarios, por lo que es necesario que recurra a la terapia psicológica para procesar esos traumas emocionales y volver a encontrar la confianza y la seguridad en sí misma.
No obstante, el primer paso consiste en cortar todo tipo de relación con la persona manipuladora e intentar reconstruir una red de apoyo social con los amigos y familiares. Debemos recordar que cuando una relación limita y asfixia a una de las personas, en vez de empoderarla y ayudarla a crecer, ha llegado el momento de ponerla en tela de juicio y cambiar el rumbo, antes de que sea demasiado tarde.

https://www.rinconpsicologia.com/2018/01/perspecticidio-tecnica-manipulacion.html
 
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La sexualización de la infancia: por qué es dañina y cómo prevenirla
Los niños y niñas cada vez dejan de serlo a una edad más temprana a través su su erotización.


por Isabel Rovira Salvador
Otorgar una carga sexual a la apariencia infantil cada vez es más corriente. MaxPixel.

Aunque ya en 1955 Nabokov conmocionó a la sociedad con su novela Lolita, los concursos de belleza infantiles tan afamados en estados unidos, la publicidad, los medios, la música o la reciente moda de los centros de estética para niños y niñas han generado en los últimos años una corriente imparable de sexualización de la infancia.

Pero, ¿en qué consiste realmente la sexualización de la infancia y qué peligros conlleva? A lo largo de este artículo hablaremos acerca de este fenómeno y sobre cómo evitarlo.

¿Qué es la sexualización infantil?
A nivel general, la sexualización o hipersexualización se basa en otorgar un valor social a la persona el cual va en relación con nivel de deseo sexual que esta despierte. Esto significa que a una persona considerada como sexualmente deseable o atractiva, se le atribuye directamente un mayor valor o prestigio social que una que no.

Por desgracia, este fenómeno se observa cada vez más y más en niñas y niños de edades tempranas. Tal el es alcance, que en el año 2001 la asociación inglesa Mother’s Union decidió realizar un informe acerca de esta evidencia. En él se definía por primera vez la sexualización infantil, la cual era explicada como “la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de vestimenta en niños y niñas menores de edad”. Además, también denuncia la utilización y sexualización de menores en publicidad; considerándola sumamente peligrosa para el desarrollo de los niños.

Además, la Asociación Americana de Psicología (APA) denunció esta propensión a hipersexualizar a los menores en un documento publicado en el año 2007. En él se advertía de los riesgos de esta sexualización infantil, la cual traslada un mensaje bastante nocivo: a mayor nivel de erotismo, mayores beneficios y éxito social.

Es muy habitual ver a diario casos en los que los niños y niñas integran como propios una serie de patrones de comportamiento y valores personales que no se ajustan a su rango de edad, los cuales tienden a representar una falsa madurez y a priorizar el aspecto físico y la atracción por delante de todo.

Aunque la hipersexualización puede verse reflejada tanto en niños como en niñas, esta tiende a afectar más a estas últimas. En los últimos años se ha podido observar un incremento de lasexualición infantil femenina. Como por ejemplo, en numerosas campañas publicitarias, en los concursos de belleza infantiles o, en el fenómeno más recientemente, los centros de belleza para niñas.

¿Qué consecuencias tiene?
Como era de esperar, esta tendencia puede acarrear un gran número de consecuencias y efectos indeseados tanto en el plano social como a nivel individual en cada niño y niña.

El mayor aspecto personal que se ve afectado por la sexualización es tanto la imagen personal como la autoestima de los menores. Durante estas etapas, los niños y niñas forjan su identidad personal y desarrollan el amor propio.

Cuando este desarrollo se ve condicionado por lo valores y tendencias de la sociedad, como pasa en este caso con la sexualización infantil, los niños tienden a apreciarse y a otorgarse un valor específico según su atractivo físico. El cual es comparado con la idea que transmiten los medios de lo que es socialmente deseable o hermoso.

Como consecuencia, la autoestima se forja en base a ideas superficiales, temporales e irrealizables; formando personas inseguras, con una baja autoestima, frágiles y muy susceptibles a la opinión ajena.

Además, los intentos constantes por conseguir el aspecto ideal en relación con lo socialmente aceptado, genera unos niveles de frustración tan altos que pueden llegar a desencadenar alteraciones psicológicas como los trastornos de la alimentación y los trastornos dismórficos corporales.

¿Qué peligros conlleva?
Además, de las consecuencias directas de la sexualización infantil, existen otros peligro que, a pesar de que no se dan en el 100% están siempre presentes.

El primer riesgo de todos, el cual puede tener un gran impacto en el desarrollo de la identidad y la personalidad de los menores es la transición demasiado precoz a la vida adulta. Los menores adoptan una serie de roles para los que no están preparados psicológicamente y no son capaces de comprender realmente.

Esta precocidad afecta directamente a la autoestima de los menores, los cuales pueden llegar a convertirse en adultos inseguros, manipulables y susceptibles. Además, al centrarse tanto en el aspecto físico, el resto de ámbitos relacionados con el desarrollo de la identidad quedan apartados, creando también adultos crónicamente inmaduros.


Finalmente, se ha generado un peligro que afecta principalmente a las niñas y es que estas integran la idea de que el prototipo femenino es la idea del objeto sexual pasivo, el cual anula a la mujer. Como consecuencia, continúan perpetuando numerosos estereotipos sexistas que acaban por mantener y agravar los problemas de violencia de género y desigualdad.

¿Cómo podemos prevenirla?
Anque acabar de repente con la sexualización de la infancia es algo realmente difícil, está en manos de los adultos el proteger a los menores de este fenómeno.

El hecho de que la hipersexualización infantil se extienda cada día más y más es, en parte, culpa de la sociedad acostumbrada a estas imágenes y que observa, prácticamente impasible, como los niños dejan cada vez más pronto de ser niños.

Sin embargo, existen una serie de cosas que sí podemos hacer para prevenir la sexualización de la infancia, tanto en niños como en niñas.

1. Repasar nuestros razonamientos y valores
Antes que nada, es necesario realizar una evaluación crítica de nuestros propios valores y principios, ya que son estos lo que estamos transfiriendo a los más pequeños.

Si conseguimos eliminar todos aquellos valores o costumbres que pueden favorecer la sexualización infantil, será mucho más fácil educar a los menores.

2. Educar en valores
Además de repasar nuestros propios valores, también es necesario educar los de los niños. También es necesario difundir valores más humanos, basados en el respeto y en el valor de la persona más allá de sus atributos o aspecto físico.

3. Promover la educación sexual
No se trata de que lo niños sepan cada vez más sobre sexualidad, sino de que la educación sexual mejore en cuanto contenido y calidad. Hablar con ellos acerca del cuerpo y la sexualidad les convertirá en personas más críticas y menos vulnerables.

4. Regulación de los medios
Reclamar la regulación de contenidos sexuales en los medios, como por ejemplo la publicidad, la televisión e, incluso, en la música o las marcas de moda.

5. Enseñar a ser críticos
Puesto que es complicado doblegar los intereses de los medios de comunicación, publicidad y marcas, se debe desarrollar tanto el sentido crítico de los niños, como el de los adultos.

Los menores deben tener conocimiento de cómo es y qué transmite la sociedad en la que viven, para así poder así desarrollarse en ellas como personas completas.

6. Trabajar la autoestima
Utilizar técnicas y herramientas para mejorar la autoestima de los menores, generando un autoconcepto que tenga en cuenta a la persona de manera integral, no solamente en relación al aspecto físico.

7. Dar ejemplo
Los niños aprenden a formarse como personas mediante la imitación. Por lo tanto, es esencial que tengan a su disposición modelos a imitar que no promuevan o faciliten la sexualización en edades tempranas.

https://psicologiaymente.net/desarrollo/sexualizacion-de-infancia
 

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Así es el miedo a no tener el control (de uno mismo o de las relaciones)
Este malestar suele manifestarse al perder algo a lo que nos habíamos acostumbrado.
por Isabel Rovira Salvador
Estas crisis suelen desencadenar un alto nivel de frustración. Unsplash.


Dentro de nuestra naturaleza como seres humanos, se encuentra la necesidad de sentir que tenemos nuestra vida bajo control. Esta sensación nos ayuda a sentirnos seguros y favorece el bienestar psicológico.

No obstante, cuando esta necesidad de control se convierte en una urgencia o en una condición esencial para nuestra tranquilidad, puede llegar a causar estragos tanto en nuestras relaciones personales, como en nuestra vida laboral y en la calidad de vida en general.

¿Qué se entiende por necesidad de tener el control?
Para poder saber qué siente una persona con miedo a no tener en control primero debemos conocer cuál es la necesidad de control y qué implicaciones psicológicas tiene.

Por “necesidad de control” entendemos la necesidad de la persona de entender aquello que le rodea para poder ejercer un efecto o poder sobre este. Así como la urgencia que siente de determinar una serie de resultados o consecuencias antes de que estas ocurran.

En los casos en los que esta sensación de control se ve amenazada bien por el azar, porque la situación no depende de la persona o porque son otros los que toman las decisiones, es posible que la persona experimente una serie de emociones negativas como frustración y enfado, que le obliguen a llevar a cabo conductas de dominación, extorsión o crítica.

En estos casos se pone en marcha un mecanismo conocido como “motivación de control”. Conducida por la motivación de control, la persona puede llegar a reaccionar de dos maneras diferentes: por una parte puede aparecer una reactancia psicológica, mediante la cual la persona aún hace mayores esfuerzos por intentar controlar una situación incontrolable; o bien se puede generar un sentimiento de indefensión en la que lo intentos de dominar desaparezcan.

Aunque generalmente la tendencia a planificar las cosas o prepararlas con antelación son consideradas como positivas y realmente eficaces para la consecución de nuestros objetivos, cuando esta tendencia se lleva al extremo y se convierte en necesidad puede llegar a interferir en nuestra vida diaria.

¿Cuál es la causa de este temor?
El exceso de necesidad de control suele venir causado por el propio miedo a no tenerlo. Aunque todavía no se han determinado las causas exactas de este temor a no tener el control existen algunas teorías que lo relacionan con la personalidad o con la vivencia de eventos traumáticos en el pasado.

Un de estas teorías hipotetiza que en muchas ocasiones bajo el miedo a no tener el dominio de la situación se encuentra un temor irracional a estar a merced de otras personas. La causa de este pavor ante la idea de depender de otros puede tener su origen en eventos traumáticos en los que la persona se sentía indefensa o vulnerable.

Experiencias pasadas de abuso, abandono o negligencia pueden favorecer que la persona busque, de manera desproporcionada, recuperar la sensación de que todo en su vida está bajo control.

No obstante, existen varios factores que pueden tener un papel importante a la hora de influir en la necesidad de control de la persona, favoreciendo que este se acentúe de manera desmesurada. Estos factores son:

  • Experiencias vitales traumáticas o de abuso.
  • Falta de confianza.
  • Ansiedad.
  • Miedo al abandono.
  • Baja autoestima.
  • Creencias y valores de la persona.
  • Perfeccionismo.
  • Miedo al fracaso.
  • Miedo a experimentar emociones negativas o dolorosas.
¿Cómo son las personas con alta necesidad de control?

Aunque a primera vista las personas con miedo a perder el control de sus vidas, o que simplemente tengan la necesidad constante de sentir que lo tienen, tienden a parecer personas fuertes y seguras; la realidad es que tras esta apariencia se esconde cierta fragilidad, así como una gran vulnerabilidad ante la idea o el temor a que existan ciertas cosas que no se pueden controlar, que ocurren al margen de lo que uno desea.

Las personas con tendencia a controlar todo lo que le rodean experimentan un gran temor a la aparición de eventos repentinos e imprevistos, puesto que su capacidad de ser espontáneos o improvisar no está bien desarrollada.

Además, otra de las características que definen a estas personas es la sensación de que el resto dependen de su capacidad de gestionar los acontecimientos que van ocurriendo en el día a día. Por lo que este sentimiento de responsabilidad puede llegar a convertirse en un potente estresor.

¿Qué tipos de control existen?
Existen innumerables formas en las que las personas pueden intentar tomar el control tanto de su entorno como de otras personas. Estas personas ejercen una especie de dominio en sus relaciones íntimas, en el entorno familiar, laboral o social.

1. Necesidad de control sobre uno mismo
Cuando la persona experimenta un miedo excesivo a no tener el control de su vida, puede llevar a cabo las siguientes conductas:

  • Ejercicio compulsivo.
  • Limpieza o aseo compulsivo.
  • Autolesiones.
  • Abuso de sustancias.
2. Necesidad de control sobre los otros
Algunos ejemplos de conductas que ejercen estas personas son:

  • Control de las actividades de la pareja.
  • Revisión de elementos personales como el teléfono o las redes sociales de otra persona.
  • Impedir que otra persona hable o se relacione con familiares o amigos.
  • Gaslighting.
  • Conductas deshonestas con terceros.
  • Paternidad sobreprotectora.
  • Abuso físico, sexual o emocional.
  • Conductas de intimidación o burla.
¿Cómo puede ayudar la psicoterapia?
Abordar los problemas de control desde la psicoterapia implica descubrir a la persona la existencia de una gran necesidad de control en ella. Este punto resulta sumamente complicado, ya que en la mayoría de ocasiones el paciente no es capaz de percibir esta necesidad de dominio o poder.

Durante la terapia, el paciente y el psicólogo trabajan unidos con la finalidad de abordar el miedo subyacente a esta necesidad. Así como las emociones asociadas a esta, tales como ansiedad, creando una serie de estrategias de afrontamiento útiles cuando estas aparezcan.

Este proceso en el que se trabaja la autoconciencia del paciente puede ayudar a que este renuncie a la necesidad de control.

La psicoterapia cognitiva puede ayudar a la persona a identificar la verdadera causa de la necesidad de control: la autoprotección. La inestabilidad emocional y la falta de opciones o autonomía pueden llevar a una persona a buscar control sobre otros aspectos de la vida. Reconocer y abordar esta fuente de malestar le ayudará a desarrollar la autocompasión y aceptar esa parte del yo que necesita protección.

https://psicologiaymente.net/psicologia/miedo-a-no-tener-el-control
 

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Trauma psicológico: Los traumas con “T” mayúscula y “t” minúscula
Trastornos psicológicos



En el imaginario popular, la palabra "trauma" se ha vinculado con los acontecimientos negativos y las situaciones difíciles. Sin embargo, esa concepción del trauma implica tener un locus de control externo, poner la responsabilidad en las circunstancias y convertirnos en víctimas pasivas. Ese concepto de trauma psicológico nos maniata de pies y manos.
En realidad, todo trauma psicológico siempre es el resultado de la interacción de las situaciones que vivimos y el significado que les conferimos, lo cual significa que todos estamos expuestos, en mayor o menor medida, a sufrir traumas emocionales que dejen profundas heridas. No obstante, también significa que podemos protegernos de los traumas y, sobre todo, que podemos sanar.
¿Qué es el trauma psicológico?
Pierre Janet resumió a la perfección el concepto de trauma psicológico: “Es el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante inevitable que sobrepasa los mecanismos de afrontamiento de la persona. Cuando las personas se sienten demasiado sobrepasadas por sus emociones, los recuerdos no pueden transformarse en experiencias narrativas neutras. El terror se convierte en una fobia al recuerdo que impide la integración del acontecimiento traumático y fragmenta los recuerdos traumáticos apartándolos de la consciencia ordinaria, dejándolos organizados en percepciones visuales, preocupaciones somáticos y reactuaciones conductuales”.
Esto significa que para que se produzca un trauma psicológico es necesario que se cumplan tres condiciones:
1. Exista un acontecimiento que consideremos estresante.
2. No tengamos los recursos emocionales y cognitivos necesarios para afrontar ese acontecimiento.
3. Incapacidad para procesar emocionalmente lo ocurrido, de manera que nos quedamos atascados en el recuerdo traumático.
Cuando pensamos en los traumas psicológicos, solemos imaginar situaciones límite. Esos son los traumas con “T” mayúscula, acontecimientos generalmente inesperados y con un gran impacto emocional que depletan nuestros recursos de afrontamiento. Por suerte, estos traumas son menos comunes.
Sin embargo, también existen traumas con “t” minúscula, que son mucho más comunes e incluso pueden llegar a ser más peligrosos puesto que no siempre somos capaces de identificarlos. Estos traumas están causados por la exposición repetida a acontecimientos que terminan dañando nuestros recursos de afrontamiento, como pueden ser varias pérdidas o situaciones de humillación y sufrimiento. Se trata de “traumas acumulativos”.
Para comprender la diferencia entre ambos tipos de traumas, podemos imaginar que los traumas con “T” mayúscula son un chorro de agua que llena nuestro “vaso psicológico” en un abrir y cerrar de ojos. Los traumas acumulativos, con “t” minúscula, llenan ese vaso gota a gota. No obstante, en ambos casos el vaso termina desbordándose.

Muchas personas subestiman los traumas con “t” minúscula ya que su mecanismo de acción es más sutil, pero su efecto acumulativo puede causar mucho daño. Un estudio realizado en el Hospital General de Changi de Singapur pone de manifiesto los efectos de lo que podríamos denominar “pequeñas sacudidas emocionales”.
Estos psicólogos le dieron seguimiento durante 9 meses a más de 3.000 personas que habían sufrido un accidente de coche. Comprobaron que la mitad de ellas había desarrollado algún trastorno psicológico a raíz del accidente. No obstante, no se trataba de estrés postraumático ya que este generalmente se desarrolla como resultado de un trauma con “T” mayúscula, sino problemas de ansiedad y depresión. Esto indica que es probable que ese accidente haya sido la gota que colmó un vaso psicológico que ya estaba bastante lleno.

Trauma psicológico: Causas y síntomas

Para que se produzca un trauma emocional, no solo es necesario que ocurra una situación perturbadora, también debemos percibirla como tal. Por tanto, los traumas dependen en gran medida del significado que le atribuimos a las experiencias que atravesamos. De hecho, se estima que el 64% de las personas que se exponen a episodios traumáticos no desarrollarán un trastorno psicológico.
Para que un acontecimiento genere un trauma psíquico, debe romper nuestro equilibrio psicológico, poniéndonos en una situación de gran fragilidad emocional e incertidumbre. Más tarde, aunque seamos perfectamente conscientes de que el “peligro” ha quedado atrás, no logramos despojarnos de las emociones negativas y la sensación de malestar que este generó.
Por eso, en el fondo, la causa del trauma psicológico es nuestra incapacidad para procesar emocionalmente las situaciones vividas. Esas experiencias no se integran de manera armónica en nuestra línea vital sino que se mantienen activas en nuestra mente.
A la larga, esas experiencias pueden llegar a provocar cambios en la bioquímica cerebral. Mientras atravesamos una situación traumática la amígdala, uno de los centros emocionales del cerebro, se mantiene activada, lo cual genera un exceso de cortisol, una hormona que inhibe el funcionamiento del hipocampo, una estructura fundamental en el proceso de simbolización de las experiencias y su temporalización en nuestra historia vital. Esa es la razón por la cual, es muy difícil que las experiencias traumáticas se puedan convertir en hechos narrativos y logremos pasar página.
Sin embargo, no siempre es fácil reconocer que estamos sufriendo un trauma pues a veces los síntomas del trauma psicológico no son tan evidentes. Cada persona reacciona de manera diferente, aunque algunos de los signos del trauma emocional más comunes son:
- Pesadillas. Incluso en los casos en los que se produce una disociación, un mecanismo de defensa a través del cual apartamos la situación traumática de nuestra mente consciente, a menudo pequeños retazos del episodio traumático se reviven o aparecen en los sueños en forma de pesadillas.
- Ansiedad, nerviosismo e irritabilidad. A menudo los traumas generan un estado de expectación ansiosa que nos mantiene en vilo, como si en cualquier momento fuera a ocurrir algo malo. Esa tensión constante pasa factura generando irritabilidad y nerviosismo, haciendo que reaccionemos de manera exagerada ante las situaciones cotidianas de la vida.
- Anestesia emocional. En algunos casos, sobre todo cuando el impacto emocional ha sido muy fuerte, se produce una especie de anestesia emocional, un mecanismo de defensa que se activa para protegernos de otros golpes. De repente, es como si la vida perdiera el sentido, nada nos importa ni anima, nos sentimos desconectados de nuestras emociones, hasta el punto de que podemos sentirnos ajenos a nosotros mismos.
- Indefensión aprendida. Los traumas acumulativos suelen generar este sentimiento, que se manifiesta con la sensación de que nada de lo que hagamos puede marcar la diferencia. Los traumas con “t” minúscula suelen generar un mecanismo de defensa pasivo, nos limitamos a protegernos pues creemos que cualquier esfuerzo es inútil, lo cual genera la sensación de indefensión, que suele terminar desencadenando un cuadro depresivo pues no somos capaces de vislumbrar cómo salir de esa situación y nos limitamos a sufrirla.
- Culpa y vergüenza. A veces podemos experimentar una profunda sensación de vergüenza, sobre todo cuando creemos que la situación traumática ha sido culpa nuestra, lo cual genera a su vez vergüenza. También podemos reaccionar enfadándonos con nosotros mismos, o culpando al mundo de lo ocurrido, lo cual se debe a que estamos buscando un sentido para lo ocurrido, pero no podemos hallarlo y eso nos frustra.
- Síntomas psicosomáticos. A menudo los traumas psicológicos terminan generando problemas que impactan en la salud física. Lo más común es que se manifiesten a través de dolores musculares, pero también pueden desencadenar problemas dermatológicos, migrañas, dificultades gastrointestinales, generar ataques de pánico o dar lugar a enfermedades psicosomáticas mucho más complejas.
¿Cómo superar un trauma?
Superar un trauma no es sencillo, a menudo es necesario apoyarse en un psicólogo ya que hurgar en la herida emocional sin los conocimientos adecuados puede hacer que supure más, causando un daño aún mayor.
Sin embargo, lo que sí podemos hacer es “blindarnos” contra los traumas emocionales. Se ha apreciado que existen dos factores que aumentan las probabilidades de vivir una situación como traumática:
- Tener problemas psicológicos anteriores a la situación traumática, como padecer estrés, ansiedad o depresión.
- Evitación experiencial, evitar los recuerdos, sentimientos o pensamientos relacionados con el episodio traumático.
Por tanto, llenar tu mochila de herramientas para la vida te ayudará a enfrentar mejor las situaciones difíciles, de manera que no se conviertan en un trauma. El primer paso es comprender que los traumas no son experiencias sino respuestas emocionales, por lo que es en ellas que debemos trabajar.
Fuentes:
Chan, A. O. et. Al. (2003) Posttraumatic stress disorder and its impact on the economic and health costs of motor vehicle accidents in South Australia. Journal of Clinical Psychiatry; 64(2): 175-181.
Rasmusson, A. M. et. Al. (2000) Low baseline and yohimbine-stimulated plasma neuropeptide y (npy) levels in combat-related ptsd. Biol Psychiatry; 47: 526-539.
Goodyer, I. M. et. Al. (1998) Adrenal steroid secretion and major depression in 8-to 16-year-olds, iii: Influence of cortisol/dhea ratio at presentation on subsequent rates of disappointing life events and persistent major depression. Psychol Med; 28: 265-273
 
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Neuronas espejo: Mentes conectadas sin brujería (Video)


Compartido por
Jose Manuel Garrido

Las neuronas espejo son células que se activan durante la ejecución y observación de una acción específica. Se han vinculado a muchos comportamientos y habilidades, desde la empatía y el aprendizaje por imitación, hasta su implicación en trastornos como el autismo.

Las neuronas espejo fueron identificadas en los cerebros de los monos macacos por un equipo de investigadores italianos durante una serie de experimentos realizados en la década de 1990 en la Universidad de Parma.

Los investigadores, que estaban estudiando cómo el cerebro controla los movimientos de la mano y la boca, implantaban microelectrodos en los cerebros de los primates con el fin de supervisar la actividad de las células individuales, mientras que los animales alcanzaban trozos de comida y los llevaban a sus bocas. Estos experimentos revelaron que la actividad de ciertas células aumentaba cuando los monos realizaban esta acción.


Las células en cuestión se encuentran en la corteza premotora, una parte del cerebro involucrada en la planificación y ejecución de los movimientos, por lo que el hallazgo no era en sí mismo particularmente sorprendente.

Por casualidad, sin embargo, los investigadores descubrieron que algunas de las mismas células también se disparaban débilmente cuando los animales se limitaban a observar a los investigadores poner comida en sus propias bocas, y se dispararon con más fuerza cuando vieron a otros monos realizando la misma acción.

Posteriormente, el mismo equipo de investigadores identificó las neuronas espejo en varias otras regiones del cerebro del primate. También encontraron células que se activaban cuando los monos observaban una acción, así como cuando escuchaban el sonido relacionado con ella.


La función de las neuronas espejo
Pero, ¿qué significa todo esto? El papel preciso del sistema de las neuronas espejo en los monos todavía no se conoce, aunque los investigadores que las descubrieron creen que realizan dos funciones:

En primer lugar, estarían involucradas en la comprensión de las acciones de los demás. La observación de una acción activa el sistema de neuronas espejo para generar una representación de la misma, transformando la información visual en conocimiento de la intención de las acciones de los demás. (No debe confundirse con la conocida Teoría de la Mente).

La segunda función propuesta es la de imitación o aprender a realizar una acción mediante la observación de otros.

Para entender mejor este importante avance de las neurociencias, te propongo visualizar este documento gráfico: “Mentes conectadas sin brujería”, en el que se hace un repaso por uno de los grandes descubrimientos de las últimas décadas, a lo largo de una entrevista realizada por Punset al neurocientífico Marco Iacoboni, de la Universidad de California.


Entre otras aplicaciones, Marco Iacoboni junto a otros neurocientíficos defienden la idea de lo que denominan la “hipótesis del espejo roto” para explicar algunas formas de autismo.

Esta hipótesis propone la idea de que el mal funcionamiento de las neuronas espejo es probablemente el responsable de la falta de empatía y teoría de la mente que se manifiesta en las personas con autismo severo.

¿Tener empatía depende de las neuronas espejo?
Vittorio Gallese es uno de los descubridores de las neuronas espejo en lo macacos y también uno de los padres de la teoría de la llamada “Comprensión de la acción”. Este neurocientífico brillante se ha pasado las últimas tres décadas defendiendo vigorosamente el papel central de las neuronas espejo en nuestra capacidad de comprender las acciones de los demás y su intencionalidad.

Según sus propias palabras “Sólo a través de la activación de las neuronas espejo podemos captar el significado del comportamiento de los demás desde dentro”. En otras palabras, las neuronas espejo nos permiten comprender las acciones de otras personas en términos de nuestros propios comportamientos, sentimientos y objetivos, es decir, empatizar con ellos.

Aunque su criterio no es totalmente compartido por el resto de estudiosos de este complejo fenómeno, parece sentar las bases de futuros descubrimientos sobre estas extrañas células cuyas funciones sólo estamos empezando a adivinar.
 
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@Serendi podrías subir algún cuaderno para mejorar la autoestima te escribo en el post por que cuando inicio una charla contigo la web no me deja.Gracias de antemano
 
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Autoestima: 3 estrategias eficaces para hacerla crecer

Compartido por
Jose Manuel Garrido



La autoestima es un factor de gran relevancia para la consecución de un equilibrio emocional estable. Ya sea como causa o como consecuencia, una autoestima dañadaacompaña de manera habitual a la gran mayoría de disfunciones y trastornos psicológicos.

La importancia de la autoestima en la construcción de una personalidad sana y estable ha llevado a Psicopedia ha dedicarle un buen número de artículos.

En ellos se ha hablado de cómo se forma, de cómo reforzarla, de su relación con determinados trastornos, e incluso de cómo medirla.


Hoy me gustaría comentar tres estrategias, sobradamente fundamentadas desde el punto de vista teórico, pero que para mí tienen además el valor añadido de haberlas utilizado en mi propia experiencia clínica, y que han demostrado ser eficaces en la restitución de una autoestima dañada.

Contenido del artículo [ocultar]

3 estrategias para aumentar la autoestima
1. Expresar los sentimientos asertivamente
Asertividad y autoestima son dos variables estrechamente vinculadas, y sin duda una de las habilidades clave de la persona asertiva es la capacidad de comunicar adecuadamente sus sentimientos. En su excelente libro “La asertividad, expresión de una sana autoestima”, Olga Castanyer nos da algunos consejos para que la expresión de los sentimientos se convierta en el pilar de una autoestima sana:

– Acostumbra a formar frases que comiencen por “quiero”, “me gusta”, “necesito”.
– Intenta comprobar el significado o los sentimientos que subyacen a los comentarios o conductas del otro.
– No dejes pasar situaciones confusas sin aclararlas.
– Acostumbra a utilizar frases que resulten reforzantes para el otro. Si algo te gusta hazlo saber.
– Antes de un ataque de ira, párate a reflexionar sobre por qué y para qué.
– Fíjate en tu conducta externa, tono de voz, respiración, etc. Esto te ayudará a distraer tu atención del propio discurso.
– Expresa tus sentimientos en forma positiva, incluyendo tus deseos, necesidades y derechos. Evita los reproches y la autocompasión.


2. La lista de los elogios
Es común encontrarnos con personas con baja autoestima a las que les cuesta especialmente aceptar los elogios o lo bueno que los demás le atribuyen. Para estos casos Marga Herrero, en su libro “200 tareas en terapia breve”, nos propone una interesante tarea de corte cognitivista que describimos a continuación:

Se trata elaborar una lista con diez elogios que hayas recibido alguna vez en tu vida (cuanto más recientes mejor, aunque de no haber otros pueden rescatarse de la infancia). A continuación debes puntuar cada una de ellos de 1 a 10 según el grado de creencia que tengas en cada elogio en cuestión.

Por último debes pensar en qué sería diferente en tu vida si creyeras en cada uno de los elogios un punto más de lo puntuado inicialmente.

La tarea ayuda a hacer visible las afirmaciones positivas recibidas, a valorarlas inicialmente y a reelaborarlas posteriormente en su justa medida. La estrategia puede resultar de utilidad utilizando autoafirmaciones positivas, en lugar de elogios de terceras personas.


3. Visualizar el cambio positivo
Si partimos de la base de que la autoestima se conforma no en base a los acontecimientos realmente vividos, sino en función de la interpretación que hacemos de nuestra propia realidad, la imaginación y por tanto la visualización encuentran su lugar en este proceso.

Matthew McKay y Patrick Fanning, en su libro “Autoestima: Evaluación y mejora”describen la visualización como “una poderosa técnica probada para retinar su autoimagen y realizar importantes cambios en su vida”.

Y continúan: “Supone relajar el cuerpo, despejar todas las distracciones de su mente e imaginar escenas positivas. No importa que crea o no en la eficacia de la visualización. El escepticismo puede impedirle probar la visualización, pero no impedirá que la técnica opere en usted tan pronto como lo intente”.

Para estos autores la visualización ayuda a incrementar la autoestima de tres formas:

– Mejorando la autoimagen: Si te consideras una persona débil debes practicar autovisualizaciones como una persona vigorosa y con recursos. Si te consideras enfermizo y deprimido, contrarrestarás esta creencia visualizándote como una persona sana y alegre. De este modo podrás neutralizar cada una de las autoevaluaciones negativas que sustentan tu baja autoestima.

– Cambiando la forma de interactuar con los demás: Se trata de visualizar escenas en las que te muestres elocuente, afirmativo, afable, etc. Debes verte a tí mismo en relaciones satisfactorias con tu familia, tu pareja, tus amigos y compañeros de trabajo. Puedes imaginarte estableciendo nuevas relaciones con personas interesantes y positivas.

– Consiguiendo metas específicas: Es tan fácil como visualizarte consiguiendo las cosas que quieres, disfrutando de ellas con seguridad y confianza en tí mismo.

La mente y el cuerpo parecen reaccionar de forma muy similar ante situaciones imaginarias o reales, y la imaginación es siempre más fácil, ya que te permite tener el control en todo momento.


Te animo a usar la visualización para mejorar tu autoestima. Se trata de un recurso al alcance de cualquiera y con resultados que te sorprenderán desde el primer intento.

En especial para mi amiga @violett , buenos días. Buen domingo a [email protected]
 
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Abstinencia emocional: Rupturas que duelen
Pareja y Sexualidad



Cuando una relación se rompe, en especial si había un profundo vínculo emocional, es difícil pasar página. Los primeros días, semanas o incluso meses son complicados. Durante ese periodo vivimos en una auténtica montaña rusa emocional en la que podemos pasar de la tristeza y el dolor a la nostalgia y la culpa. A menudo, aunque sabemos que ese punto final es necesario, experimentamos un profundo impulso de llamar a la persona para intentar retomar la relación. En algunos casos, podemos llegar a sufrir una auténtica abstinencia emocional.
¿Qué es el síndrome de abstinencia emocional?
Cuando una persona deja de consumir una sustancia a la que era adicta, sufre lo que se conoce como síndrome de abstinencia. La interrupción del consumo genera un desequilibrio en los neurotransmisores, afectando en especial el circuito cerebral de la recompensa. En práctica, dejamos de recibir el “placer” o la “estimulación” que provocaba esa sustancia, lo cual nos deja en un estado de carencia que genera síntomas físicos y psicológicos.
Sin embargo, el síndrome de abstinencia no se limita a quienes consumen alcohol, tabaco u drogas, también se puede apreciar en las dependencias emocionales, en cuyo caso la persona no depende de una sustancia pero sí del afecto o la relación con alguien.
De hecho, la dependencia emocional es uno de los problemas más frecuentes en las relaciones de pareja. Se trata de una adicción a la persona que termina limitando la vida y provocando una profunda insatisfacción. Durante esa relación de dependencia, la persona se vuelca en el otro, hasta el punto que se descuida a sí misma. Su foco de atención es la otra persona y antepone constantemente sus necesidades a las propias, con lo que termina generándose grandes vacíos emocionales en su interior.
A la larga, esa dependencia genera una situación asfixiante, donde faltan la libertad interior y la autonomía emocional y afectiva. Cuando esa relación se rompe, la persona entra en abstinencia.
Por tanto, el síndrome de abstinencia emocional no es más que el conjunto de síntomas que experimenta la persona cuando rompe una relación particularmente intensa desde el punto de vista afectivo de la que era dependiente.
Los síntomas de la abstinencia emocional
El síndrome de abstinencia emocional se produce cuando dejamos de ver a una persona con la cual manteníamos una relación muy intensa, generalmente la pareja. Lo curioso es que los síntomas de la abstinencia emocional son aún más intensos cuando se trata de una relación tóxicao conflictiva, o cuando se produjo una infidelidad.

Cuando la persona tiene una autoestima baja, los síntomas de la abstinencia emocional también son más intensos y le resultará más difícil superarlos pues tendrá una tendencia a albergar pensamientos negativos y descorazonadores.
Los síntomas de la abstinencia emocional más comunes son:
- Angustia y ansiedad por la pérdida de la persona y/o por la perspectiva de tener que rehacer la vida solos.
- Tristeza, melancolía y nostalgia por el pasado junto a esa persona.
- Pensamientos obsesivos sobre la persona, a menudo rememorando los momentos felices.
- Sentimientos de culpa y auto recriminaciones por la ruptura.
- Compulsiones relacionadas con el deseo de llamar y contactar a la persona perdida.
- Sensación de vacío e incapacidad para disfrutar de las actividades que antes generaban placer.
En algunos casos, los síntomas de la abstinencia emocional no son solo psicológicos sino que también se reflejan a nivel físico:
- Insomnio y pérdida de apetito
- Mareos, náuseas y pérdida de equilibrio
- Sensación de opresión en el pecho
- Sensación de ahogo o dificultades para respirar
En la mayoría de los casos, el síndrome de abstinencia emocional es una experiencia breve que va cediendo a medida que la persona acepta su nueva situación pero en otros casos puede vivirse con extrema intensidad. De hecho, es importante ser conscientes de que este proceso no es lineal, podemos sufrir altibajos, etapas en las que los síntomas pueden regresar con marcada intensidad y volvemos a sentir esa urgencia imperiosa de contactar y ver a la persona.
¿Cómo superar la abstinencia emocional?
- Asumir que es una etapa transitoria. Cuando perdemos a una persona querida, es normal que nos sintamos tristes y hasta enfadados. Podemos pensar que jamás volveremos a ser felices o que no encontraremos a nadie que pueda suplir ese vacío. Aunque estos pensamientos son usuales, es importante no aferrarse a ellos y comprender que simplemente estamos atravesando por una etapa puntual. Cada persona es única, al igual que cada relación que establecemos, no se trata de encontrar a alguien igual, sino a una persona diferente con la cual vivir nuevas experiencias. Debemos ser conscientes de que los primeros tres meses son los más difíciles pero luego, poco a poco, vamos asumiendo lo ocurrido y recuperando la confianza en la vida.
- Contacto nulo. Cuando hemos decidido que la relación ya no tiene futuro, seguir manteniendo el contacto, albergando la esperanza de que todo pueda arreglarse, suele ser contraproducente y solo sirve para alargar el sufrimiento y prolongar la dependencia emocional. Por eso, lo mejor es cortar el contacto ya que seguir manteniendo una relación cercana aumenta el riesgo de que se produzcan recaídas. Eso no significa que en un futuro no podamos mantener una buena relación, pero durante los primeros meses, es mejor reducir ese contacto a cero. Al igual que ocurre con las drogas, ver a la persona amada y mantener el contacto activa el circuito neuronal de la recompensa y el enamoramiento, lo cual nos impide pensar con claridad y tomar decisiones racionales que nos ayuden a sentirnos mejor.
- Buscar distracciones. No se trata de sacar un clavo con otro, ni de escapar de nuestros sentimientos sumergiéndonos en un frenesí de salidas y citas, pero en las primeras etapas es necesario ocupar la mente en otras cuestiones para no caer en el bucle de los pensamientos recurrentes negativos. Distraernos nos ayudará a pasar página, porque nos permite constatar que hay vida más allá de esa relación. De hecho, es conveniente que en esta etapa busques nuevas cosas que te motiven o retomes actividades que te agradaban y que habías dejado de lafo. Céntrate más en ti y disfruta de ello. Al final, quizá hasta termines disfrutando de esa semi-soledad.
- Retomar las relaciones sociales. Si habías dejado de lado la vida social, algo bastante común cuando se atraviesa por una dependencia emocional, la ruptura es el mejor momento para retomar las viejas amistades o conocer a nuevas personas que puedan aportarte nuevas perspectivas y te ayuden a vivir otras experiencias. Recuerda que contar con una sólida red de apoyo social es fundamental para recuperarse de los descalabros emocionales.
- Hacer un listado de razones por las que se acabó la relación. Es normal que cuando atravesemos por el síndrome de abstinencia emocional, nos desestabilicemos sintiéndonos solos y desvalidos, como si nos hubieran arrancado una parte importante de la vida. En estas situaciones, nuestra memoria nos suele jugar malas pasadas, recordándonos únicamente los buenos momentos, como si sufriéramos una especie de amnesia para los malos momentos. Por eso, es una buena idea realizar una especie de “recordatorio de referencia” que nos ayude a recordar las razones de la ruptura y sobretodo, los propósitos de la misma, que pueden ser ganar en autonomía, recuperar nuestra identidad, mejorar nuestra autoconfianza...
- Desidealización. Una de las trampas del síndrome de abstinencia emocional, en cuya base a menudo se encuentran nuestros miedos o el vacío interior que experimentamos, consiste en idealizar a la persona perdida. De esta manera, terminamos añorando y sufriendo por una imagen irreal. Le aplicamos un “filtro mental” despojando a esas personas de sus características más negativas o dañinas, de manera que solo recordamos los rasgos más positivos. Idealizar el pasado y a la persona no nos ayudará a salir de ese bache emocional, así que debemos ser conscientes de la trampa que intenta tendernos nuestra mente y, ante cada intento de idealización debemos responder buscando los hechos que nos demuestran que el pasado no fue tan precioso.
- Elaborar un plan de emergencia. En algún momento, es probable que el impulso de volver a contactar con esa persona es muy fuerte. Debemos estar preparados para enfrentar esa pulsión y no sucumbir ante ella. Por tanto, hay que elaborar un “plan de emergencia”, como por ejemplo: en vez de llamar a esa persona, puedes llamar a alguien que pueda acompañarte, o realizar alguna actividad interesante que te ayude e borrar ese impulso de tu mente. Es importante no dejar nada a la improvisación ya que de otra manera, es probable que terminemos haciendo cosas de las que después nos arrepintamos.
Para finalizar, tenemos que tener presente que amar no es sufrir. Tenemos el derecho a ser felices, y no debemos renunciar a ello ni siquiera en nombre del amor. El verdadero amor nos da alas, no nos ata. Cuando el amor aprieta demasiado, es que no es de nuestra talla.
https://www.rinconpsicologia.com/2018/01/abstinencia-emocional-sindrome.html
 
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La actitud de los hombres que más irrita a las mujeres
Psicología sin Reservas



- ¿De qué tratan tus libros? - Le preguntó un hombre a la escritora estadounidense Rebecca Solnit en una fiesta.
Solnit comenzó a hablarle del último que había escrito, pero el hombre la interrumpió rápidamente para contarle lo que pensaba acerca de un libro “muy importante” publicado ese mismo año sobre ese mismo tema.
Por supuesto, se trataba del libro de Solnit. Una amiga de la escritora tuvo que decírselo tres o cuatro veces al hombre para que este se diera cuenta de que no necesitaba explicárselo.

Solnit contó esa experiencia en un artículo titulado “Los hombres me explican las cosas”, que hizo eco en muchas otras mujeres.
De hecho, es probable que en más de una ocasión te haya ocurrido lo que a la periodista, y también es probable que te haya molestado bastante. El escenario suele ser siempre el mismo: estás hablando con un amigo, tu pareja o un colega de trabajo sobre un tema cuando de repente la conversación da un giro para convertirse en una especie de clase o conferencia para ti. El hombre se acomoda en su asiento y empieza a darte "instrucciones" sobre el asunto.
Mansplaining: Deja que te explique
Este fenómeno no es nuevo, pero sí lo es el término que se ha acuñado para describirlo: “mansplaining”, la unión de las palabras “hombre” y “explicación”, que en español se ha traducido con el neologismo “machoexplicación”.
A diferencia de otras formas de condescendencia que cualquier persona puede emplear en su discurso y que las mujeres también usan, este término específico está ligado exclusivamente al género y se basa en suposiciones sexistas según las cuales los hombres normalmente son más inteligentes o capaces que las mujeres.
El mansplaining se usa para referirse a los hombres que creen que su punto de vista es el único válido e intentan imponerlo. Se trata de hombres que asumen una actitud condescendiente con las mujeres porque presuponen que estas son ignorantes, cuando en realidad su propio conocimiento sobre el tema suele ser bastante incompleto. Aún así, estos hombres no pueden comprender que la mujer tenga un dominio más amplio del tema.
En la base de este fenómeno se encuentran diferentes comportamientos pero todos ellos tienen un punto común: el menosprecio de la persona que brinda la “conferencia magistral” por quien le escucha, generalmente por el simple hecho de que se trata de una mujer.
Este fenómeno también se puede apreciar cuando un hombre monopoliza la conversación con el único fin de jactarse y aparentar ser más culto que la mujer que escucha. De hecho, un estudio realizado en las universidades de Brigham Young y Princeton descubrió que los hombres hablan tres veces más que las mujeres en las reuniones. Sin embargo, lo más asombroso es que cuando un hombre habla mucho se le suele considerar muy competente, cuando lo hace una mujer se le tacha de verborreica.
Por eso, no es extraño que otra investigación realizada en la George Washington University haya descubierto que, si bien es cierto que tanto las mujeres como los hombres tenemos la costumbre de interrumpir a los demás, es más probable que eso ocurra cuando quien está hablando es una mujer.
Las consecuencias del mansplaning
El resultado de este fenómeno es que a menudo las opiniones femeninas no son tenidas en cuenta o son infravaloradas. En otros casos, algo que suele ocurrir en las empresas, las mujeres necesitan el respaldo de un compañero masculino para que tengan en cuenta su propuesta.
El problema es que este fenómeno disuade a muchas mujeres de expresar sus opiniones e ideas, condenándolas al silencio. De hecho, un estudio realizado en la Northeastern University sobre la cultura geek reveló que en el mundo de la informática, los hombres no tienen problemas para jactarse de sus habilidades técnicas, mientras que las mujeres suelen creer que sus logros son menos importantes y a menudo las hacen sentir como “impostoras” ya que ese universo está dominado por los hombres. Además, cuando superan a los hombres en algún desafío, a menudo las hacen sentir mal y son más propensas a recibir los ataques de los trolls.

¿Qué revela la condescendencia?

En sentido general, hablarle a alguien con tono condescendiente, suponiendo que no domina un tema, implica fingir amabilidad para demostrar superioridad. En muchos casos esa actitud se asume de manera automática, la persona no es plenamente consciente de ella. De hecho, muchas veces estas personas no se dan cuenta de cuán perjudiciales pueden llegar a ser. Tienen dificultades para aceptar que su comportamiento "infantilizante" hacia los demás, en realidad es emocionalmente discapacitante y poco apreciado. Por eso es importante no darle alas. Este tipo de condescendencia puede hacer que la otra persona se sienta inferior y casi siempre es la expresión de una profunda inseguridad.

La persona que se comporta de manera condescendiente con los demás necesita sentir que tiene el control, necesita imponerse sobre los otros, aunque sea desde el punto de vista intelectual. Por eso, en el fondo esa necesidad de sobresalir o apabullar al otro esconde una profunda inseguridad.

La actitud condescendiente se basa en la idea de que quienes tienen poder sobre los demás, son más valiosos. Sin embargo, como no quieren iniciar una "guerra abierta", asumen una actitud paternalista/maternalista con la cual pretenden controlar la situación. También evidencia un pensamiento extremadamente rígido y la incapacidad para relacionarse con ciertos grupos de personas, como las mujeres, como sus iguales.

Nadie tiene la verdad absoluta, por lo que nadie tiene el derecho de predicar o imponer su punto de vista a los demás. Sea quien sea.


Fuentes:
Reagle, J. (2016) The obligation to know: From FAQ to Feminism 101. New Media & Society: 18(5): 691-707.
Hancock, A. B. et. Al. (2015) Influence of Communication Partner’s Gender on Language. Journal of Language and Social Psychology; 34(1).
Christopher, F. et. Al. (2012) Gender Inequality in Deliberative Participation. American Political Science Review; 106 (3): 533-547.
 

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