ASTRONOMIA, FISICA

Registrado
3 Jun 2017
Mensajes
53.696
Calificaciones
145.525
Ubicación
España
Subastan un meteorito en forma de corazón, un regalo de San Valentín no apto para todos los bolsillos

La casa de subastas Christie's abre abre la puja online del seis al 14 de febrero.


875984-600-338.jpg


Meteorito en forma de corazón bautizado por Christie's como 'El corazón del espacio'. CHRISTIE'S


La casa de subastas Christie's abre el próximo seis de febrero —y hasta el día de San Valentín— la puja online de un meteorito en forma de corazón al que ha bautizado como 'El corazón del espacio'. Un original regalo para el día de los enamorados, pero no apto para todos los bolsillos. La firma inglesa define el preciado objeto como un "importante y precioso" meterito que impactó en 1947 en la cordillera Sijoté-Alín de Siberia como un bola de fuero "más brillante que el sol". Su impacto reverberó hasta a más de 300 kilómetros de distancia. Según Christie's, este meteorito perteneció en algún momento a una colosal masa de hierro que se separó del cinturón de asteroides hace 320 millones de años. Una vez impactó en La Tierra, se rompió en miles de fragmentos, uno de ellos este "increíble" corazón. "Ejemplos con esta forma no se han visto" hasta el momento, añaden las mismas fuentes. Se trata del meteorito más grande descubierto en los últimos miles de años y para los testigos, esto debió parecerles el fin del mundo", comenta la casa de apuestas en su página web. Las apuestas para este meteorito en forma de corazón iban en un principio a cerrarse el 12 de febrero, pero desde Christie's consideraron "indudable" prolongar el periodo de pujas hasta el día de San Valentín.

https://www.20minutos.es/noticia/3551509/0/subasta-meteorito-forma-corazon-christies/
Corazones que no se subastan,

son amistades que lejanas en el tiempo
son cercanas y actuales,

como movimiento perpetuo,
con visión de futuro
viniendo del pasado

Serendi,
 
Registrado
24 Ene 2019
Mensajes
2.227
Calificaciones
8.691
Las 'materia' del universo sigue cambiando.
1 de febrero de 2019 por Laura Arenschield, The Ohio State University
upload_2019-2-2_12-36-3.png
Crédito: CC0 Public Domain

La composición del universo, los elementos que constituyen los bloques de construcción para cada parte de la materia, cambia constantemente y evoluciona constantemente, gracias a las vidas y muertes de las estrellas.
Un resumen de cómo se forman esos elementos a medida que las estrellas crecen y explotan, se desvanecen y se fusionan se puede encontrar en un artículo publicado el 31 de enero en la revista Science .

"El universo pasó por algunos cambios muy interesantes, donde de repente la tabla periódica, la cantidad total de elementos en el universo, cambió mucho", dijo Jennifer Johnson, profesora de astronomía en la Universidad Estatal de Ohio y autora del artículo. .
"Durante 100 millones de años después del Big Bang, no hubo nada más que hidrógeno, helio y litio. Y luego empezamos a obtener carbono y oxígeno y cosas realmente importantes. Y ahora, estamos en los días gloriosos de aumentar la población de la tabla periódica."

La tabla periódica ha ayudado a los humanos a comprender los elementos del universo desde la década de 1860, cuando un químico ruso, Dmitri Mendeleev, reconoció que ciertos elementos se comportaban químicamente de la misma manera y los organizó en una tabla: la tabla periódica.
Es la manera en que la química organiza los elementos, ayudando a los científicos desde la escuela primaria hasta los mejores laboratorios del mundo a comprender cómo se unen los materiales en el universo.
upload_2019-2-2_12-37-29.png
Las fuentes de los elementos en el Universo, de 15 minutos a 8 mil millones de años de edad. Crédito: Jennifer Johnson
upload_2019-2-2_12-38-29.png
Las fuentes de los elementos en el Universo, de 15 minutos a 8 mil millones de años de edad. Crédito: Jennifer Johnson
upload_2019-2-2_12-39-19.png
Las fuentes de los elementos en el Universo, de 15 minutos a 8 mil millones de años de edad. Crédito: Jennifer Johnson
upload_2019-2-2_12-40-36.png
Las fuentes de los elementos en el Universo, de 15 minutos a 8 mil millones de años. Crédito: Jennifer Johnson

Pero, como los científicos han sabido por mucho tiempo, la tabla periódica está hecha de polvo de estrellas: la mayoría de los elementos de la tabla periódica, desde el hidrógeno más liviano hasta los elementos más pesados como el lawrencium, comenzaron en las estrellas.

La tabla ha crecido a medida que se han descubierto nuevos elementos, o en casos de elementos sintéticos, que se han creado en laboratorios de todo el mundo, pero los fundamentos de la comprensión de Mendeleev del peso atómico y los componentes básicos del universo se han mantenido.

La nucleosíntesis, el proceso de creación de un nuevo elemento, comenzó con el Big Bang, hace aproximadamente 13.7 mil millones de años. Los elementos más ligeros del universo, el hidrógeno y el helio, también fueron los primeros resultados del Big Bang. Pero los elementos más pesados, casi todos los demás elementos de la tabla periódica, son en gran medida los productos de las vidas y muertes de las estrellas.

Johnson dijo que las estrellas de gran masa, incluidas algunas de la constelación de Orión, a unos 1.300 años luz de la Tierra, fusionan elementos mucho más rápido que las estrellas de baja masa. Estas grandiosas estrellas fusionan el hidrógeno y el helio en carbono, y convierten el carbono en magnesio, sodio y neón. Las estrellas de gran masa mueren explotando en supernovas, liberando elementos, desde oxígeno hasta silicio y selenio, hacia el espacio que las rodea.

Las estrellas más pequeñas y de poca masa, estrellas del tamaño de nuestro propio Sol, fusionan el hidrógeno y el helio en sus núcleos. Ese helio luego se funde en carbono. Cuando la pequeña estrella muere, deja una estrella enana blanca. Las enanas blancas sintetizan otros elementos cuando se fusionan y explotan. Una enana blanca en explosión podría enviar calcio o hierro al abismo que la rodea. La fusión de estrellas de neutrones podría crear rodio o xenón. Al igual que los humanos, las estrellas viven y mueren en diferentes escalas de tiempo, y debido a que se producen diferentes elementos a medida que una estrella atraviesa su vida y su muerte, la composición de los elementos en el universo también cambia con el tiempo.

"Una de las cosas que más me gusta de esto es cómo se requieren varios procesos diferentes para que las estrellas creen elementos y estos procesos se distribuyen de forma interesante en la tabla periódica", dijo Johnson. "Cuando pensamos en todos los elementos del universo, es interesante pensar en cuántas estrellas, y no solo estrellas de gran masa que se convirtieron en supernovas, también algunas estrellas como nuestro Sol y estrellas más viejas, dieron su vida para darnos los elementos. "
upload_2019-2-2_12-46-42.jpeg

Texto original: https://phys.org/news/2019-02-universe.html
Más información: https://news.osu.edu/the-stuff-of-the-universe-keeps-changing/
 
P

pilou12

Guest
La cara oculta de la luna está más fría de lo que los científicos esperaban


Según las mediciones de la sonda china Chang'e-4, la temperatura de nuestro satélite llega a descender hasta los -190º.


862873-600-338.jpg


Módulo de alunizaje de la misón Chang'e 4, posado sobre la cara oculta de la Luna CNSA/XINHUA



La sonda china Chang'e-4 ha medido la temperatura de la noche lunar y ha constatado que desciende hasta los -190 grados, más frío de lo esperado. El rover y el módulo de aterrizaje de la sonda Chang'e-4 fueron despertados por la luz solar después de un "sueño" prolongado durante su primera noche extremadamente fría en la luna, anunció este 31 de enero la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA). Como resultado del efecto de bloqueo de marea, el ciclo de revolución de la Luna es el mismo que el ciclo de rotación, por lo que siempre es el mismo lado de la Luna el que podemos ver desde la tierra. "De acuerdo con las mediciones de Chang'e-4, la temperatura de la capa poco profunda del suelo lunar en el lado opuesto de la luna es más baja que los datos obtenidos por la misión Apolo de los Estados Unidos en el lado cercano de la luna", dijo Zhang He, director ejecutivo del proyecto de la sonda Chang' e-4, de la Academia China de Tecnología Espacial. "Esto probablemente se deba a la diferencia en la composición del suelo lunar entre los dos lados de la Luna.

Aún necesitamos un análisis más cuidadoso", dijo Zhang, citado por la agencia Xinhua. Un día lunar (al igual que la noche) equivale a dos semanas en la tierra. La sonda Chang'e-4 cambió a modo inactivo durante la noche por la falta de energía solar, que necesita para realizar sus funciones. las temperaturas varían enormemente entre el día y la noche. El rover y el módulo de aterrizaje contienen la fuente de calor del radioisótopo que produce la energía para la nave, lo que ayudó a mantener la sonda caliente durante la gélida noche lunar. El módulo de aterrizaje también está equipado con una célula termoeléctrica isotópica y docenas de recolectores de datos de temperatura para medir las temperaturas en la superficie de la luna durante la noche.

https://www.20minutos.es/noticia/3551613/0/cara-oculta-luna-mas-fria-cientificos-esperaban/
 
Registrado
24 Ene 2019
Mensajes
2.227
Calificaciones
8.691
¿Dónde está la sub-luna de la Tierra?
Los planetas orbitan las estrellas y las lunas orbitan los planetas, por lo que era natural preguntarse si lunas más pequeñas podrían orbitar las más grandes
Fecha: 23 de enero de 2019
Fuente: Institución Carnegie para la Ciencia

Resumen: Juna Kollmeier y Sean Raymond iniciaron una tormenta en Internet a fines del año pasado cuando publicaron un borrador de su artículo sobre las sub-lunas en un servidor de preimpresión. Las conversaciones en la red se centraron en cual era el mejor término para describir tales fenómenos. Pero la nomenclatura no fue el punto de la investigación de Kollmeier y Raymond, que se propuso definir los parámetros físicos de las lunas que podrían ser orbitadas de forma estable por otras lunas más pequeñas.
upload_2019-2-3_11-35-52.png
La Luna de la Tierra (imagen de archivo). Crédito: © Jackson / Fotolia


"¿Pueden las lunas tener lunas?"

Esta simple pregunta, formulada por el hijo de cuatro años de Juna Kollmeier de Carnegie, comenzó todo. Poco después de esta primera pregunta a la hora de acostarse, Kollmeier estaba coordinando un programa en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) sobre la Vía Láctea, mientras que su único compañero universitario Sean Raymond de la Université de Bordeaux asistía a un programa paralelo de KITP sobre la dinámica de Planetas similares a la Tierra. Después de discutir esta simple pregunta en un seminario, los dos se juntaron para resolverla. Sus hallazgos son la base de un artículo publicado en Avisos mensuales de la Royal Astronomical Society .

El dúo inició una tormenta en Internet a fines del año pasado cuando publicaron un borrador de su artículo en el que examinaban la posibilidad de que las lunas orbiten otras lunas en un servidor de preimpresión para manuscritos de física y astronomía.

Las conversaciones en la red se obsesionaron con el mejor término para describir tales fenómenos con opciones como lunas lunares y mini lunas que se lanzan a la mezcla. Pero la nomenclatura no fue el punto de la investigación de Kollmeier y Raymond (aunque tienen una preferencia por las sub-lunas). Más bien, se propusieron definir los parámetros físicos para las lunas que podrían ser orbitados de forma estable por otras lunas más pequeñas.

"Los planetas orbitan las estrellas y las lunas orbitan los planetas, por lo que era natural preguntarse si lunas más pequeñas podrían orbitar las más grandes", explicó Raymond.

Sus cálculos muestran que sólo las lunas grandes en órbitas amplias de sus planetas anfitriones podrían albergar submoons. Las fuerzas de las mareas tanto del planeta como de la luna actúan para desestabilizar las órbitas de las sub-lunas que orbitan las lunas más pequeñas o las que están más cerca de su planeta huésped.

Descubrieron que cuatro lunas en nuestro propio Sistema Solar son teóricamente capaces de albergar sus propias sub-satélites. La luna de Júpiter, Calisto, las lunas de Saturno, Titán y Japeto, y la propia Luna de la Tierra, se ajustan a las características de un satélite que podría albergar su propio satélite, aunque hasta ahora no se ha encontrado ninguno. Sin embargo, agregan que se necesitan más cálculos para abordar las posibles fuentes de inestabilidad de la luna, como la concentración de masa no uniforme en la corteza de nuestra Luna.

"La falta de sub-lunas conocidas en nuestro Sistema Solar, incluso en órbita alrededor de lunas que podrían en teoría poseer tales objetos, puede ofrecernos pistas sobre cómo se formaron nuestros planetas propios y vecinos, sobre los cuales todavía hay muchas preguntas pendientes", explicó Kollmeier.

Se cree que las lunas que orbitan a Saturno y Júpiter nacieron del disco de gas y polvo que rodea a los planetas gigantes gaseosos en las últimas etapas de su formación. Por otra parte, se cree que nuestra propia Luna se originó a raíz de un impacto gigante entre la Tierra joven y un cuerpo del tamaño de Marte. La falta de sub-lunas estables podría ayudar a los científicos a comprender mejor las diferentes fuerzas que dieron forma a los satélites que vemos.

Kollmeier agregó: "y, por supuesto, esto podría ayudar a los esfuerzos en curso para comprender cómo evolucionan los sistemas planetarios en otros lugares y cómo nuestro propio Sistema Solar se ajusta a los miles de otros descubiertos por las misiones de caza de planetas".

Por ejemplo, la recién descubierta posible exoluna orbitando el exoplaneta Kepler 1625b del tamaño de Júpiter tiene la masa correcta y la distancia de su anfitrión para soportar una sub-luna, encontraron Kollmeier y Raymond. Sin embargo, la inclinación inferida de su órbita podría dificultar la estabilidad de ese objeto. Sin embargo, sería muy difícil detectar una luna en torno a un exoluna.

Dada la emoción que rodea a las búsquedas de exoplanetas potencialmente habitables, Kollmeier y Raymond calcularon que el mejor escenario para la vida en grandes sub-lunas es alrededor de estrellas masivas. Aunque son extremadamente comunes, las pequeñas estrellas enanas rojas son tan débiles y sus zonas habitables están tan cerca que las fuerzas de las mareas son muy fuertes y las sub-lunas (y con frecuencia incluso las lunas mismas) son inestables.

Finalmente, los autores señalan que una sub-luna artificial puede ser estable y, por lo tanto, servir como una cápsula de tiempo o como puesto de avanzado para otras misiones. En una órbita estable alrededor de la Luna, como la propuesta "portal lunar" de NASA, una sub-luna artificial mantendría los tesoros de la humanidad seguros para la posteridad mucho después de que la Tierra se volviera inadecuada para la vida. Kollmeier y Raymond están de acuerdo en que hay mucho más trabajo por hacer (y más diversión por llegar) para entender las sub-lunas (o la falta de ellas) como un registro rocoso de la historia de los sistemas planeta-luna.

Sean Raymond mantiene un blog de ciencia (planetplanet.net) donde se pueden encontrar más detalles e ilustraciones (incluido un poema que escribió sobre el artículo).

Esta investigación fue apoyada por una subvención de la Agence Nationale pour la Recherche, el Equipo Líder del Laboratorio Planetario Virtual del Instituto de Astrobiología de la NASA y la Fundación Nacional de Ciencia.

Texto original: https://carnegiescience.edu/news/where-earths-submoon
 
Registrado
17 Oct 2017
Mensajes
403
Calificaciones
940
Crean una fórmula matemática para viajar en el tiempo EUROPA PRESS 29.04.2017 - 13:50H Ben Tippett, investigador de la Universidad de British Columbia, ha desarrollado un modelo matemático que haría viable una máquina del tiempo. "La gente piensa en el viaje en el tiempo como algo de ficción, pero matemáticamente es posible", asegura. No obstante, "todavía no es posible construir una máquina espacio-temporal porque necesitamos materiales aún no descubiertos para doblar el espacio-tiempo". Distorsión del espacio-tiempo. WIKIMEDIA Un investigador de la Universidad de British Columbia (UBC) asegura que ha desarrollado un modelo matemático que haría viable la construcción de una máquina para viajar en el tiempo. Ben Tippett, profesor de Matemáticas y Física en el campus Okanagan de la UBC, publicó recientemente un estudio sobre la viabilidad del viaje en el tiempo. Tippett, cuyo campo de especialización es la teoría de Einstein de la relatividad general, estudia los agujeros negros y la ciencia ficción cuando no está enseñando. Gracias a las matemáticas y la física, ha creado una fórmula que describe un método para viajar en el tiempo. "La gente piensa en el viaje en el tiempo como algo de ficción", dice Tippett, que ha publicado su trabajo en Classical and Quantum Gravity. "Y tendemos a pensar que no es posible porque realmente no lo hacemos, pero matemáticamente es posible", agrega. Desde que H.G. Wells publicó su libro La máquina del tiempo en 1885, la gente ha tenido curiosidad por viajar en el tiempo y los científicos han trabajado para resolver o refutar la teoría, dice Tippett. En 1915, Albert Einstein anunció su teoría de la relatividad general, indicando que los campos gravitacionales son causados por las distorsiones en la tela del espacio y del tiempo. Más de 100 años después, en 2016, la Colaboración Científica LIGO —un equipo internacional de institutos de física y grupos de investigación— anunció la detección de ondas gravitacionales generadas por colisiones entre agujeros negros a miles de millones de años luz, confirmando la teoría de Einstein. El tiempo debe ser simultáneo a las otras tres dimensiones La división del espacio en tres dimensiones con el tiempo en una dimensión separada por sí misma es incorrecta, dice Tippett. Las cuatro dimensiones deben ser imaginadas simultáneamente, donde diferentes direcciones están conectadas, como un continuo espacio-tiempo. Utilizando la teoría de Einstein, Tippett dice que la curvatura del espacio-tiempo explica las órbitas curvas de los planetas. En el espacio-tiempo "plano" —o no curvado—, los planetas y las estrellas se moverían en líneas rectas. En las proximidades de una estrella masiva, la geometría espacio-tiempo se curva y las trayectorias rectas de los planetas cercanos seguirán la curvatura y se doblarán alrededor de la estrella. "La dirección temporal de la superficie espacio-tiempo también muestra curvatura, hay evidencias que muestran que cuanto más cerca de un agujero negro estemos, el tiempo se mueve más lento", dice Tippett. "Mi modelo de una máquina del tiempo usa el espacio-tiempo curvado para doblar el tiempo en un círculo para los pasajeros, no en una línea recta. Ese círculo nos remonta en el tiempo". Si bien es posible describir este tipo de viajes en el tiempo usando una ecuación matemática, Tippett duda de que alguien construya una máquina para que funcione. "H.G. Wells popularizó el término" máquina del tiempo "y dejó a la gente con la idea de que un explorador necesitaría una" máquina o caja especial "para realmente realizar viajes en el tiempo", dice Tippett. "Si bien es matemáticamente factible, todavía no es posible construir una máquina espacio-temporal porque necesitamos materiales —que llamamos materia exótica— para doblar el espacio-tiempo en estas formas imposibles, pero aún no se han descubierto". Para su investigación, Tippett creó un modelo matemático de TARDIS (acrónimo en inglés de Traversable Acausal Retrograde Domain in Space-time, que casualmente coincide con el nombre de la máquina del tiempo del Doctor Who). Lo describe como una burbuja de la geometría espacio-tiempo que transporta su contenido hacia atrás y hacia adelante a través del espacio y el tiempo mientras recorre un gran camino circular. La burbuja se mueve a través del espacio-tiempo a velocidades mayores que la velocidad de la luz a veces, permitiendo que se mueva hacia atrás en el tiempo. "Estudiar el espacio-tiempo es fascinante y problemático y también es una manera divertida de usar matemáticas y física", dice Tippett. "Expertos en mi campo han estado explorando la posibilidad de máquinas matemáticas de tiempo desde 1949. Y mi investigación presenta un nuevo método para hacerlo".

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3025019/0/formula-matematica-viajar-tiempo/#xtor=AD-15&xts=467263
 
Registrado
24 Ene 2019
Mensajes
2.227
Calificaciones
8.691
Los astrónomos encuentran que el material estelar podría ser la piedra angular de la vida.
23 de enero de 2019, Universidad Queen Mary de Londres.
Resumen: Una molécula orgánica detectada en el material del que se forma una estrella podría arrojar luz sobre cómo surgió la vida en la Tierra.

upload_2019-2-4_13-33-32.png
La región de formación estelar de Rho Ophiuchi con IRAS16293-2422 B en círculos. Crédito: ESO / Digitized Sky Survey 2. Reconocimiento: Davide De Martin

Una molécula orgánica detectada en el material del que se forma una estrella podría arrojar luz sobre cómo surgió la vida en la Tierra, según una nueva investigación dirigida por la Universidad Queen Mary de Londres.
Los investigadores informan sobre la primera detección de glicolonitrilo (HOCH2CN), una molécula prebiótica que existía antes de la aparición de la vida, en una protoestrella de tipo solar conocida como IRAS16293-2422 B.

Esta región cálida y densa contiene estrellas jóvenes en la etapa más temprana de su evolución, rodeada por un capullo de polvo y gas, condiciones similares a las de cuando nuestro Sistema Solar se formó.
La detección de moléculas prebióticas en protoestrellas de tipo solar mejora nuestra comprensión de cómo se formó el sistema solar, ya que indica que los planetas creados alrededor de la estrella podrían comenzar su existencia con un suministro de los ingredientes químicos necesarios para crear algún tipo de vida.

Este hallazgo, publicado en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society: Letters , es un importante paso adelante para la astroquímica prebiótica, ya que el glicolonitrilo es reconocido como un precursor clave para la formación de adenina, una de las bases nitrogenadas que forman el ADN y ARN en los organismos vivos.
IRAS16293-2422 B es una protoestrella bien estudiada en la constelación de Ophiuchus, en una región de formación estelar conocida como rho Ophiuchi, a unos 450 años luz de la Tierra.

La investigación también se llevó a cabo con el Centro de Astrobiología en España, el INAF-Osservatorio Astrofisico di Arcetri en Italia, el Observatorio Europeo del Sur y el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica en los Estados Unidos.
El autor principal, Shaoshan Zeng, de la Universidad Queen Mary de Londres, dijo: "Hemos demostrado que esta importante molécula prebiótica se puede formar en el material del que emergen las estrellas y los planetas, lo que nos lleva un paso más cerca de identificar los procesos que pueden haber llevado al origen de la vida en la tierra ".

Los investigadores utilizaron datos del telescopio Atacama Large Millimeter / submillimetre Array (ALMA) en Chile para descubrir evidencia de la presencia de glicolonitrilo en el material del que se forma la estrella, conocido como el medio interestelar.

upload_2019-2-4_13-35-28.png
Glicolonitrilo Crédito: Víctor M. Rivilla & Ben Mills & Herschel-SPIRE 500 micron.

Con los datos de ALMA, pudieron identificar las firmas químicas del glicolonitrilo y determinar las condiciones en las que se encontró la molécula. También siguieron esto utilizando modelos químicos para reproducir los datos observados que les permitieron investigar los procesos químicos que podrían ayudar a comprender el origen de esta molécula.
Esto sigue a la detección anterior de isocianato de metilo en el mismo objeto estelar por investigadores de Queen Mary. El isocianato de metilo es lo que se conoce como un isómero del glicolonitrilo: está formado por los mismos átomos pero en una disposición ligeramente diferente, lo que significa que tiene diferentes propiedades químicas.

La investigación fue parcialmente financiada por la Universidad Queen Mary de Londres y el Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología del Reino Unido.

Texto Original: https://www.sciencedaily.com/releases/2019/01/190123112326.htm

Más información: https://phys.org/news/2017-06-alma-ingredient-life-infant-sun-like.html

https://academic.oup.com/mnrasl/article/484/1/L43/5289416
 
P

pilou12

Guest
Avi Loeb: «Los primeros extraterrestres ya están aquí»
Este astrónomo de Harvard ha hallado inquietantes respuestas a la pregunta de si estamos solos en el Universo. Sospecha que el primer visitante interestelar puede tener un origen artificial


Avi-loeb-k4JE--620x349@abc.jpg

El astrónomo Avi Loeb - XLSemanal / Shawn G. Henry,


Johann Grolle
Actualizado:04/02/2019

Este científico, de 57 años, dirige nada menos que el Instituto de Astronomía de la Universidad de Harvard. Avi Loeb ha publicado más de 700 trabajos teóricos sobre fenómenos astrofísicos, y hasta ahora le habían interesado en especial los agujeros negros y el nacimiento de las primeras estrellas. Últimamente se ha volcado en el estudio de la vida y la inteligencia más allá de la Tierra, materia sobre la que está escribiendo un libro. Sobre ello hablamos con él.

-Profesor Loeb, ¿por qué se dedica a estudiar la existencia de vida extraterrestre?

-Es una de las preguntas más importantes de la humanidad. Desde pequeño, me interesan las cuestiones básicas, y la más básica de todas es si estamos solos en el universo.


-¿Por qué es tan importante saberlo?

-Si nos topáramos con otros seres inteligentes, eso cambiaría radicalmente la imagen de lo que somos, de lo que representamos. Además, las inteligencias extraterrestres podrían multiplicar nuestro conocimiento de forma imposible de cuantificar. Sería como si una persona de la Edad Media fuera catapultada al siglo XXI. Nuestro horizonte se ha ido ampliando a lo largo de la historia, del individuo a la familia, luego al clan y después al país. Más tarde descubrimos otros continentes en los que también vivían seres humanos. Si ahora encontramos otras criaturas fuera de la Tierra, estaríamos ante la ampliación definitiva de nuestro horizonte.

Se lo bautizó con el nombre de ‘Oumuamua.

Lea la entrevista completa en la revista XL Semanal.

https://www.abc.es/ciencia/abci-loeb-primeros-extraterrestres-estan-aqui-201902040859_noticia.html
 
P

pilou12

Guest
Un telescopio graba el impacto de una roca contra la luna durante un eclipse lunar
Los investigadores desconocen las consecuencias que ha podido tener el impacto por el pequeño tamaño del meteorito


Madrid 5 FEB 2019

1549368732_030617_1549369427_noticia_fotograma.jpg


Imagen de la luna durante el eclipse del 21 de enero. En vídeo, el impacto de la roca contra el satélite.UNIVERSIDAD DE HUELVA



José María Madiedo, investigador de la Universidad de Huelva, ha compartido en su canal de YouTube las imágenes del impacto de una roca contra la luna que grabaron durante la pasada superluna de sangre el 21 de enero. En el vídeo se puede observar cómo en las imágenes del telescopio se produce un destello cuando el cuerpo impacta contra el satélite. Este tipo de fenómenos suceden con frecuencia, aunque realmente no se sabe las consecuencias del impacto porque se desconocen el tamaño de la roca que ha chocado contra la luna. Actualmente, una misión espacial del gobierno chino se encuentra investigando otros cráteresque se han producido con anterioridad en el satélite para así poder entender mejor el origen de la luna.

VIDEO:
https://elpais.com/elpais/2019/02/05/videos/1549368732_030617.html
 
Registrado
17 Oct 2017
Mensajes
403
Calificaciones
940
Este mapa preciso de las estrellas revela una Vía Láctea deformada
Nuestra galaxia es un disco con un borde torcido hacia arriba y otro hacia abajo, como una chapa doblada por un abrebotellas
93
Conéctate
BRUNO MARTÍN
6 FEB 2019 - 11:05 CET
Ampliar foto
Recreación de la Vía Láctea, con los bordes 'doblados'. CHAO LIU ACADEMIA CHINA DE LAS CIENCIAS
Si pudiésemos observar nuestra galaxia desde fuera, a cientos de miles de años luz, veríamos varios brazos espirales que forman un disco aproximadamente circular. Pero al colocarlo de canto, comprobaríamos que el disco no es perfecto: además de tener un centro abultado por la concentración de estrellas y gas, el plano galáctico está alabeado, como una tabla de madera que se ha combado bajo la lluvia.

Esta deformidad de la Vía Láctea se conoce desde finales del siglo XX, pero como los astrónomos solo pueden observar los bordes de la galaxia desde dentro, no habían logrado describirla con precisión. Un nuevo mapa publicado en Nature Astronomy ubica en tres dimensiones la posición de 1.339 estrellas de la Vía Láctea para ofrecer la primera visión fiel del alabeo.

La forma que tiene es “como si uno coge un disco de plástico flexible y, levantando un extremo, dobla el otro hacia abajo”, ilustra Francisco Garzón, un astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias ajeno a la investigación. Hace varias décadas, se descubrió que la galaxia no era plana, por la distribución del gas hidrógeno en su periferia. Pero el nuevo estudio no se basa en observaciones del gas; en vez de eso, cartografía la posición de estrellas individuales que sirven como puntos de referencia distribuidos por el disco.

la calculista Henrietta Leavitt entre 1908 y 1912, las han convertido en objetos idóneos para medir distancias astronómicas.

“Es notoriamente difícil determinar distancias desde el Sol hasta zonas del disco externo de la Vía Láctea sin saber cuál es la forma de ese disco”, explica Xiaodian Chen, el autor principal del estudio, de la Academia China de las Ciencias en Pekín. Para lograrlo, él y sus compañeros escogieron cefeidas que son entre cuatro y 20 veces más masivas que nuestro Sol, y hasta 100.000 veces más luminosas. Algunas son observables en el espectro visible y otras solo en el infrarrojo.

La información que analizaron proviene del telescopio espacial astronómico WISE, lanzado por la NASA en diciembre de 2009. Además, se apoyaron en datos de la sonda espacial Gaia, la misión de astrometría de la Agencia Espacial Europea, activa desde 2013. Emplearon estos datos para eliminar ruido de la muestra original y así producir un mapa limpio que “no está emborronado por objetos apelotonados”, según Garzón.

El modelo confirma que las irregularidades del borde galáctico se deben a la interacción entre la fuerza gravitatoria y centrífuga del núcleo denso de estrellas. Son deformidades que no estaban presentes cuando la Vía Láctea era más joven. El nuevo mapa, por su exactitud, permite descartar algunos modelos sobre la formación y evolución de galaxias, así como afinar las predicciones de otros.

Por primera vez, la investigación revela una precesión en el propio eje del alabeo de la galaxia, previamente desconocida. Esto significa que, además de doblarse los bordes de la galaxia en sentidos opuestos, también se retuercen de forma perpendicular al disco en los extremos. Para visualizar este fenómeno, se puede considerar la Vía Láctea como un disco compuesto por anillos concéntricos, y cada anillo se dobla de forma diferente, de manera que alcanzan ángulos más cerrados según se alejan del centro.

Este mapa cubre un radio de 20 kilopársecs desde el centro galáctico, más o menos, o unos 65.230 años luz. Es la imagen más completa de la forma de la Vía Láctea, pero se sabe que la extensión real de la galaxia es mayor, con un radio de al menos 25 kilopársecs. Nuestro Sol está a unos ocho kilopársecs del centro. Aunque el alabeo no se da en todas las galaxias, no es único a la Vía Láctea. En algunas galaxias que tienen una orientación favorable —las que están de canto a nosotros— se observa que las estrellas dibujan una especie de S en el firmamento. Sin embargo, ninguna se ha estudiado con tanta precisión como la nuestra.
 
P

pilou12

Guest
NO TIENE NOMBRE, SE LA CONOCE COMO HTHH
La NASA investiga el misterioso suelo de la última isla en nacer en el Pacífico
Una isla nacida en 2015 se ha convertido en uno de los centros de estudio de la NASA, que entienden que puede ofrecer claves para la vida, incluso para la extraterretre


imagen-sin-titulo.jpg

Imagen de la isla HTHH, nacida de una erupción volcánica. (FOTO: NASA)



RUBÉN RODRÍGUEZ
TAGS
NASA
ESTUDIO CIENTÍFICO
VOLCÁN

SUELO


06/02/2019

Sucedió en enero 2015: de previo aviso, el volcán de la isla Hunga Tonga entró en erupción, con un efecto completamente inesperado. Cuando cesó su actividad, los científicos descubrieron que había formado una nueva superficie de tierra entre dos islas ya existentes: entre Hunga Tonga y Hunga Ha'apai, acaba de nacer un trozo de tierra inexistente hasta el momento. Ahora, los científicos tratan de descubrir el misterioso y desconocido material que forma su suelo.

Bautizada como HTHH, por la combinación de nombres de las dos islas entre las que se encuentra, pronto tomó importancia para los científicos. Saber por qué había nacido una nueva isla de la nada y cómo podía comenzar la vida en su superficie pordría servir para entender los secretos de Marte, al comprender que podrían haber tenido procesos geológicos similares. Pero lo que no podían esperar es que, una vez en la isla, iban a encontrarse con materiales desconocidos.

Le ocurrió a Dan Slayback, un investigador de la NASA que visitó la isla junto a un grupo de estudiantes en el marco del trabajo oceánico 'See Education Association'. A pesar de 'conocer' la isla gracias a las diferentes tomas satélites que se habían obtenido de ella, lo que el científico descubrió cuando llegó a su superficie le causó una gran sorpresa: una especie de lodo pegajoso y una gravilla fina, pero muy compacta, ocupaban buena parte de la isla.

En las imágenes tomadas por satélite por la NASA, se pueden ver varios tipos de superficies: una arenosa con algo de vegetación; otra, como si se tratara de tierra; y, por último, una con aspecto arcilloso. Sin embargo, cuando Slayback llegó allí, descubrió que lo que tenía bajo sus pies no era nada que sus ojos hubieran visto antes. Completamente desconcertado ante los nuevos elementos a los que se enfrentaba, ahora trata de investigar de qué se trata.

"La mayor parte de la isla es como una gravilla negra, no lo llamaría arena porque las piedras son del tamaño de un guisante. Hay como una arcilla que se extiende desde el centro. En las imágenes por satélite se ve este material de color bastante claro, pero es lodo arcilloso. Es muy pegajoso. Cuando lo vimos no sabíamos lo que era y su origen aún me desconcierta, porque no se trata de ceniza volcánica", explicó Slayback en el blog de la NASA.


Más misterios sin resolver

Pero no es el único misterio que rodea a la isla. Los expertos investigan por qué la vegetación ha crecido tan rápido en la isla y, sobre todo, cómo ha llegado allí, aunque muchos dan por hecho que las semillas fueron transportadas por aves, depositándolas en la superficie terrestre a través de las heces. Saber el tipo de ave que vive allí y cómo se alimenta también es otra de las prioridades de los científcos, aunque nada como descubrir qué pasa con la erosión.

Sorprendentemente, la isla se erosiona con la lluvia muchísimo más rápido de lo que cabría esperar, por lo que el siguiente paso es estudiar el motivo y por qué se han producido unos cráteres tan severos en los acantilados que dar hacia el mar. La idea de Slayback es regresar el proximo año a la isla HTHH para continuar con su investigación, aunque antes espera publicar un modelo en 3D y dar a conocer la verdadera composición del extraño suelo de la última isla en nacer.

VIDEO : https://www.elconfidencial.com/tecn...acifico-suelo-lodo-nasa-dan-slayback_1808042/
 
P

pilou12

Guest
Astronomia-Asteroides-Espacio-Apocalipsis-Investigacion_374224271_114068369_1024x576.jpg

Ilustración de impactos de asteroides contra la Tierra. NASA.



INVESTIGACIÓN OBJETOS ESPACIALES

Otro asteroide de riesgo amenaza con impactar en la Tierra el 6 de mayo de 2022
Este objeto esta considerado por la Agencia Espacial Europea como uno de los seis objetos más peligrosos bajo vigilancia.


6 febrero, 2019

P. F.


Si la humanidad sigue en pie tras el acercamiento del asteroide 2006 QV89este 9 de septiembre (y todo apunta a que así será: hay únicamente una oportunidad sobre 11.428 de que impacte efectivamente sobre la Tierra), tendremos motivos para mirar al cielo con preocupación dentro de otros tres años. En la mañana del 6 de mayo de 2022 es cuando 2009 FJ1, el sexto cuerpo celeste en la lista de riesgo de los cazadores de asteroides de la Agencia Espacial Europea (ESA), tiene las mayores posibilidades de chocar contra nuestro planeta.

Se trata de subir un peldaño en el índice de peligrosidad, ya que 2006 QV89 -los asteroides reciben su nombre en base a un código numérico junto al año en el que fueron descubiertos- es el séptimo en la lista. 2009 FJ1 es más pequeño, con 16 metros de diámetro frente a 40, pero se desplaza a mayor velocidad, a 95.000 kilómetros por hora (km/h). Eso lo sitúa en un rango superior en la escala de Palermo, informa La Vanguardia, ya que el visitante de septiembre "solo" viaja por el espacio a 44.000 km/h.

2009 FJ1, además, duplica el riesgo de impacto: tiene una posibilidad sobre 4.464, lo cual, dentro de lo remoto, empieza a ser considerable. Está muy lejos del primero de la lista, 2010RF12, con una posibilidad entre 16 de estrellarse en la noche del 5 de noviembre de 2095. Los astrónomos, sin embargo, previenen contra el pánico: la roca es modesta, de 9 metros de diámetro, y una proyección a un tiempo más largo está plagada de incertidumbre.

Pero lo cierto es que hay 'monstruos' ahí fuera: el más famoso es 99942 Apophis, que con sus 375 metros de diámetro y su fecha de impacto estimada para el 12 de abril de 2068, aparece en numerosa obras de ficción y teorías de la conspiración como destructor de la humanidad. Hay que subrayar, sin embargo, que la posibilidad de impacto es a esta fecha de una entre 531.914. Aún más improbable es la colisión del segundo en la lista de riesgo, 1979XB, un coloso espacial de 900 metros de diámetro que habrá que tener vigilado en 2113.

El control y vigilancia de los cuerpos celestes, con todo, es una de las principales preocupaciones de las agencias astronómicas estatales y privadas. La mayor catástrofe provocada por un meteorito en la edad moderna es el evento Tunguska de 1908, que ha vuelto a colación con la alerta del asteroide de septiembre. La información es difusa porque ocurrió en una zona deshabitada y remota de Siberia, pero se calcula que quedaron arrasados 2.000 kilómetros cuadrados y 80 millones de árboles.

Una extinción catastrófica como el impacto de Yucatán que acabó con los dinosaurios requeriría una roca de cerca de un kilómetro de diámetro. Pero en cualquier caso, importa donde caiga: un asteroide de menor tamaño puede causar graves destrozos en zonas habitadas, pero los casos de este tipo son escasísimos en la historia, y sus protagonistas no solo salieron con vida, sino con una valiosa roca espacial entre manos como le sucedió a un japonés en octubre.

Lo cierto es que, si un objeto espacial -sea meteoro o satélite- atraviesa la atmósfera terrestre sin quemarse, hay un 70% de posibilidades que caiga en el mar. Las posibilidades de que afecte a una zona habitada son pocas: como explicaba Noelia Sánchez Ortiz, directora del programa Deimos Sky Survey (DeSS) de Elecnor Deimos hace un año con la caída de la estación espacial china Tiangong-1: "¡Es más probable que te toque la lotería!".

https://www.elespanol.com/ciencia/i...amenaza-impactar-tierra-mayo/374213316_0.html
 
Registrado
24 Ene 2019
Mensajes
2.227
Calificaciones
8.691
Un nuevo experimento valida un mecanismo ampliamente especulado detrás de la formación de estrellas
Fecha: 5 de febrero de 2019
Fuente: DOE / Princeton Plasma Physics Laboratory
Resumen:Un nuevo artículo describe el uso del Experimento de Inestabilidad Magnetorotacional para confirmar un mecanismo importante involucrado en la formación de estrellas

upload_2019-2-7_13-16-51.png
Versión llena de agua del experimento de MRI que muestra un cilindro externo transparente y un cilindro interno ennegrecido. Los láseres rojos entran en la parte inferior para medir la velocidad local del agua. Crédito: Eric Edlund y Elle Starkman


¿Cómo se han desarrollado las estrellas y los planetas a partir de las nubes de polvo y gas que una vez llenaron el cosmos? Un experimento novedoso en el Laboratorio de Física del Plasma de Princeton (Departamento de Energía, EE. UU.) Del Departamento de Energía de EE. UU. (PPPL, por sus siglas en inglés) ha demostrado la validez de una teoría generalizada conocida como "inestabilidad magnetorotacional" o RMN, que busca explicar la formación de cuerpos celestes.

La teoría sostiene que la RM permite que los discos de acreción, las nubes de polvo, gas y plasma que giran alrededor de las estrellas y los planetas en crecimiento, así como los agujeros negros, se colapsen en ellos. De acuerdo con la teoría, este colapso se produce porque el plasma turbulento en remolino, conocido técnicamente como "flujos de Kepler", gradualmente se vuelve inestable dentro de un disco. La inestabilidad hace que el momento angular, el proceso que evita que los planetas en órbita sean arrastrados hacia el sol, disminuya en las secciones internas del disco.

A diferencia de los planetas en órbita, la materia en discos de acreción densos y abarrotados puede experimentar fuerzas tales como la fricción que hace que los discos pierdan momento angular y se vean arrastrados hacia los objetos que orbitan. Sin embargo, tales fuerzas no pueden explicar por completo la rapidez con que la materia debe caer en objetos más grandes para que los planetas y las estrellas se formen en un plazo razonable.

Experimento de resonancia magnética

En el PPPL, los físicos han simulado el proceso más amplio hipotetizado en el experimento de MRI del laboratorio. El dispositivo único consiste en dos cilindros concéntricos que giran a diferentes velocidades. En este experimento, los investigadores llenaron los cilindros con agua y unieron una bola de plástico llena de agua atada por un resorte a un poste en el centro del dispositivo; el resorte de estiramiento y flexión imitaba las fuerzas magnéticas en el plasma en los discos de acreción. Luego, los investigadores rotaron los cilindros y grabaron en video el comportamiento de la pelota visto desde arriba hacia abajo.

Los hallazgos, reportados en Communications Physics, compararon los movimientos de la bola atada con el resorte cuando giraba a diferentes velocidades. "Sin estirar, no le pasa nada al momento angular", dijo Hantao Ji, profesor de ciencias astrofísicas en la Universidad de Princeton e investigador principal de la resonancia magnética y coautor del artículo. "Tampoco pasa nada si el resorte es demasiado fuerte".

Sin embargo, la medición directa de los resultados encontró que cuando el anclaje de resorte era débil, análogo al estado de los campos magnéticos en los discos de acreción, el comportamiento del momento angular de la bola era consistente con las predicciones de la RMN para el desarrollo en un disco de acreción real. Los hallazgos mostraron que la bola giratoria débilmente atada ganó momento angular y se desplazó hacia afuera durante el experimento. Dado que elmomento angular de un cuerpo giratorio debe conservarse, cualquier ganancia en el momento debe ser igualada por una pérdida de momento en la sección interna, lo que permite que la gravedad arrastre el disco al objeto que ha estado orbitando.
upload_2019-2-7_13-17-49.png
Disco de acreción simulado que gira alrededor de un cuerpo celeste. Crédito: Michael Owen y John Blondin, Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Texto original: https://www.sciencedaily.com/releases/2019/02/190205161407.htm
 
P

pilou12

Guest
¿DE DÓNDE VENIMOS?
Las teorías sobre los extraterrestres de un prestigioso astrónomo de Harvard
En 2017 se descubrió Oumuamua, un objeto interestelar cercano a la tierra que se calificó como un cometa, pero... ¿Y si fuera en realidad una muestra de que no estamos solos?


imagen-sin-titulo.jpg


Foto: iStock.


A. NUÑO
TAGS
ASTRONOMÍA
PLANETA TIERRA
ALIEN



07/02/2019
'¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos?' es el título de un famoso cuadro de Paul Gauguin, pero en realidad esas tres preguntas contienen toda la historia de la humanidad. Desde que el primer hombre miró al cielo y halló la eternidad, una duda recurrente pasó por su cabeza y la de todos los que vinieron después. ¿Estamos solos en el universo?

Es algo en lo que nadie se pone de acuerdo. Desde aquellos que aseguran que no podemos estarlo, por pura lógica, al vivir en un universo infinito, a los que señalan que, por mucho que pueda existir vida en otros planetas no tenemos maneras de contactar con ella y tampoco sabemos si será inteligente. Y, por supuesto, para el divertimento quedan las millones de anécdotas de personas que aseguran haber sido contactadas y secuestradas por alienígenas. No en vano muchas personas creen que en realidad los Anunnaki venían de otro planeta y construyeron las pirámides.

Encuentros en la tercera fase
Pero, normalmente, las creencias que se salen un poco de la norma es extraño oírlas en bocas de grandes hombres de ciencia. "No me importa", asegura entonces Avi Loeb, máximo astrónomo de laUniversidad de Harvard, la más prestigiosa de los Estados Unidos y del mundo. Desde hace un año elabora una teoría que causa asombro en su entorno académico al tiempo que despierta rumores sobre su verdadera capacidad científica.

Para Loeb una nave alienígena ronda alrededor de la Tierra. La mayoría de sus hipótesis se centran en lo que él llama "modestia cósmica". Este concepto hace referencia a la idea de que es arrogante creer que el ser humano está solo en el universo. Al fin y al cabo, como él asegura, en un principio se creía que todo giraba alrededor del mundo, hasta que descubrimos que en realidad solo éramos un punto más, apartado, en una esquina del universo.


Creer en vida extraterrestre cambia tu visión de la realidad. Somos una civilización, no hay cabida para el individualismo



Todo esto surgió en octubre de 2017, cuando Robert Werylk descubrió a Oumuamua, un objeto interestelar clasificado como cometa que cruzaba el Sistema Solar, a 30.000.000 de kilómetros de la Tierra. En un principio esa fue la teoría principal, pero con el tiempo comenzó a creerse algo nuevo: podría ser una sonda enviada intencionalmente a la Tierra por una civilización alienígena.

"Teniendo en cuenta un origen artificial, una posibilidad es que Oumuamua es una vela luminosa, que flota en el espacio interestelarcomo un escombro de un equipo tecnológico avanzado", fue lo que escribió junto su colega Shmuel Bialy en aquella publicación científica. Sin embargo, a sus colegas no parece haberles sentado bien esa teoría. Algunos aseguran que Loeb no cree realmente eso y que, simplemente, lo escribió porque sabía que se publicaría.

Para la mayoría de los científicos, Oumuamua es tan solo un pedazo de roca que quizás fue eyectado como resto de una estrella que explotó hace millones de años o un cometa congelado. Aunque sí coinciden en algo: se mueve demasiado rápido.



imagen-sin-titulo.jpg


Ya llegan.


Pero Loeb insiste: "Su comportamiento significa que no puede ser, como se imagina comúnmente, un grupo de rocas". El director de Astronomía de Harvard no se retracta: "Si alguien me muestra evidencias de lo contrario, entonces de inmediato me retractaré". Aunque asegura que creer en la vida extraterrestre cambia, por completo, la percepción de la vida. "Luchamos por las fronteras, por los recursos naturales... y no nos damos cuenta de que al final somos una única civilización que tendría que buscar un futuro común. Nos hace sentir parte del planeta Tierra y cosas como el Brexit dejan de importar".

Tampoco está preocupado por el hecho de que puedan "sancionarle" por nadar contracorriente y chocar con las teorías del resto de la comunidad científica. "Lo peor que me puede pasar es que me liberen de mis tareas administrativas, y eso me dará aún más tiempo para concentrarme en la ciencia. Todos los títulos que tengo, puedo devolverlos. De hecho, puedo volver a la granja" sentencia. Mientras tanto la verdad... está ahí fuera.

https://www.elconfidencial.com/alma...estres-ciencia-harvard-teoria-aliens_1807750/
 
P

pilou12

Guest
Abraham Loeb, responsable de Astronomía de Harvard, enciende la polémica al afirmar que una nave alienígena se acerca a la Tierra



NOTICIA
EL MUNDO
Madrid
7 FEB. 2019



15495286225073.jpg


Representación artística de Oumuamua. NASA



En una entrevista, el profesor dice que el asteroide Oumuamua podría ser una nave

Telescopios a la búsqueda de alienígenas

Oumuamua: el primer asteroide interestelar que vemos es el más extraño


Abraham (Avi) Loeb, jefe del Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard y profesor desde hace más de 30 años del prestigioso centro, ha levantado ampollas entre la comunidad científica al asegurar en una entrevista en el Washington Post que una nave de origen alienígena se acerca a la Tierra, "Una nave espacial o parte de ella puede estar volando más allá de la órbita de Júpiter, con lo que los primeros extraterrestres ya están aquí", ha afirmado llegando incluso a calcularlo con un sistema de complejas ecuaciones.

"Es un impresionante ejemplo de ciencia sensacionalista y con motivaciones espurias", han llegado a calificar miembros de la comunidad científica las declaraciones del renombrado astrónomo.

Loeb, autor de más de 700 trabajos teóricos, al ser preguntado por la hipótesis de que los primeros extraterrestres ya están aquí explicó al diario estadounidenses que "el 19 de octubre de 2017 el telescopio Pan-STARRS, en Hawai, registró un objeto extraño en el firmamento. Se movía tan rápido que sólo podía proceder de algún lugar fuera del sistema solar. Se trata de la primera visita que nos llega del espacio exterior de la que tengamos conocimiento".

Efectivamente, la teoría de Loeb y de su compañero Shamuel Bialy surgió a finales de 2017 cuando astrónomos de Hawai detectaron un objeto interestelar muy raro, rápido y brillante al que consideraron que sólo podía ser una estrella. Le llamaron Oumuamua, que en hawaiano significa explorador, y la mayoría de la comunidad científica aceptó que se trataba de una roca o un asteroide desprendido de una estrella en fusión hace cientos de millones de años, o que podía ser también un cometa helado que deambula por el vacío interestelar. Menos Loeb.

Loeb y su colega publicaron un artículo en Astrophysical Journal en el que aseguraban que Oumuamua "es una vela luminosa, flotando en el espacio interestelar como un escombro de un equipo tecnológico avanzado". La conclusión de Loeb es que cree que se mueve demasiado rápido para ser una roca inerte y que se aleja del sol como si algo la estuviera empujando desde atrás.


15495286977130.jpg

Recreación artística de Oumuamua en el sistema solar NASA




Según el astronómo, Oumumua es muy inusual y presenta características que lo hacen completamente diferente a cualquier cometa o asteroide como son su velocidad, su atípica trayectoria, no mostrar desgasificación al acercarse al Sol y la ausencia de cola como la de los cometas. Para el astrónomo es mezquino pensar que "estamos solos en el Universo" o que "somos una especie trascendental en el planeta Tierra".

Loeb argumenta que lo que se ha observado en el comportamiento de Oumuamua significa que no puede ser, como se suele imaginar, un grupo de rocas con forma de patata larga, sino un objeto que es muy largo y no tiene más de 1 milímetro de grosor, tal vez un cilindro de un kilómetro de largo, o una vela de barco, tan ligero y delgado que la luz solar lo está expulsando de nuestro sistema solar".

Sin embargo, la comunidad científica ha cargado duramente contra el astrónomo por sus teorías sobre Oumuamua. "Oumuamua no es una nave alienígena, y esa sola sugerencia es un insulto para la investigación científica honesta", ha afirmado el astrofísico Paul Sutter tras la entrevista de Loeb. La astrofísica Ketie Mack tampoco ha mostrado clemencia con su compañero al asegurar que "a veces la gente escribe un articulo sobre algo que no cree que sea cierto con el mero propósito de figurar".

Pese a las duras críticas, Loeb no parece preocuparse por lo que puedan pensar el resto de científicos y asegura que no va a cambiar de opinión mientras no le demuestren que él está equivocado. " "Mucha gente esperaba que una vez que hubiera toda esta publicidad, me echaría atrás. Si alguien me muestra pruebas de lo contrario, inmediatamente retrocederé (...) Lo peor que me puede pasar es que me liberen de mis tareas administrativas, y eso me daría aún más tiempo para concentrarme en la ciencia", afirmó al Washington Post.


https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2019/02/07/5c5befa9fc6c8386348b45a1.html