ASÍ FUE CÓMO LOS ELEFANTES SALVARON A LA PRINCESA ESTEFANÍA DE MÓNACO DE LA DEPRESIÓN

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ASÍ FUE CÓMO LOS ELEFANTES SALVARON A LA PRINCESA ESTEFANÍA DE MÓNACO DE LA DEPRESIÓN

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Su dedicación a los paquidermos le dieron a la princesa una motivación para seguir viviendo en la etapa más difícil de su vida.



© GETTY IMAGES.
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Estefanía de Mónaco hace años que rechaza el título de ‘princesa rebelde’. Alejada de la prensa, la hija menor de Rainiero III y Grace de Mónaco vive tranquila dedicada a su pasión: los elefantes. Aunque siempre ha sido muy aficionada a todo tipo de animales –como su hermana la princesa Carolina– y vive rodeada de perros, gatos, cabras, vacas y llamas, los paquidermos le hacen especialmente feliz.

Según relataba en una entrevista para el Daily Mail, esta pasión está vinculada al hombre de su vida: su padre. “He heredado el gusto por el circo y por los elefantes de mi padre. Desde muy joven, él seguía los principales circos europeos y conocía a todas las familias relacionadas con el sector. Así que he crecido con ello, acompañándolo a todas partes”. De hecho, el príncipe crearía en 1974 el Festival Internacional de Circo de Mónaco,, los Oscar del circo, que preside actualmente Estefanía.



Grace Kelly, Rainiero III y la princesa Estefanía, en la gala del Festival Internacional del Circo de Mónaco en 1976.© GETTY IMAGES.
Su amor por otro hombre, el domador Franco Knie, fue responsable de que la princesa Estefanía siguiera este camino. Los Grimaldi y los Knie eran viejos conocidos. El Príncipe Rainiero conocía bien el trabajo de esta familia circense, hasta tal punto, que en 1977 el príncipe entregó el Payaso de Oro –uno de los galardones más importantes del Festival Internacional– a un tío de Knie. Veinte años más tarde, la princesa se topó con el espectáculo de Knie y decidió amadrinarlo. El príncipe Rainiero, dada la buena relación que habían tenido en el pasado y el reciente interés de su hija por el espectáculo, les regaló un precioso elefante adulto.

Muy agradecido, el domador decidió invitar a la familia una semana a compartir la vida del circo. ¿El resultado? Estefanía y Franco iniciarían una breve relación en la que ella y sus hijos –Louis y Pauline– viajarían en caravana por Europa, cuidando de los elefantes y participando en la muestra. Incluso, la pequeña Pauline Ducret-Grimaldi sería la vedette del número de doma de Franco y su elefante García (regalo del Príncipe Rainiero quien se arrepentiría de su buena voluntad).


Pauline Ducret- Grimaldi en 2001 durante un show del circo Knie.© GTRES ONLINE.
La relación se apagó al cabo de dos años, pero la princesa Estefanía no conseguía desprenderse del gusanillo que le había dejado esta experiencia.Meses después, se casó con un acróbata portugués de nombre Adans López Peres. Aunque la menor de los Grimaldi asegura haber disfrutado de su travesía y de haber podido seguir en contacto con su animal favorito, un año más de vida errante le hizo a darse cuenta de que necesitaba una pausa de la farándula.

La paz en la vida de Estefanía se detuvo el 6 de abril de 2005. Una infección bronco-pulmonar le arrebata la vida a Rainiero a la edad de 81 años. La princesa se sentía desolada y perdida. Según un amigo cercano a esta revista, la cicatriz que le había dejado la leyenda de que ella había sido la responsable de la muerte de su madre y el haber perdido a su punto de apoyo más sólido, supusieron un punto de inflexión en su vida. Sus hijos comenzaron a mudarse y su vida se volvió lenta y gris.
 

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Muchas gracias, preciosa noticia. Qué seres llenos de Luz son los nobles, leales, amorosos e inteligentes elefantes, qué lindos son. Me encanta Estefanía, su sensibilidad, su bondad y su naturalidad, su autenticidad.
 
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Los elefantes son la cosa más bonita del mundo y además mi animal preferido. Y me alegro mucho de que hayan ayudado a Estefanía a salir adelante, pero si en verdad los quisiera, los sacaría de los zoológicos.

Bueno, quizá eso es muy duro y no tan cierto, así que me re-expreso: Si en verdad supiera quererlos, lo haría.