ante tanta corrupción de la casa real debería haber un referendum
ante tanta corrupción de la casa real debería haber un referendum
No hay bemoles para referendums, y no me lo explico ¿ no dicen que el ochenta y muchos por ciento de la poblacion esta a favor de la monarquia? ¿ y que otros tantos creen que Mojon esta preparado?, sorry a mi no me cuadra.
Sierra
Pues yo digo, coño, con lo preparado que está el Ppe, con lo listo que es y no digamos su esposa, la más inteligente del Reino...¿no se dieron cuenta de las triquiñuelas del Duque? Yo creo que les tienen cogidos en algo y la prensa, tan zorrona como ellos, se calla y a tragar que los favores SIEMPRE vuelven.
POR FAVOR...
Creer que estos dos (y con ellos JuanCar) no sabían nada y que son puros e inocentes es creer en el mundo de las piruletas donde todo es muyyyy hermoZZZZo
La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
En cuartopoder, hay otro estupendo artículo de Isaac Rosa: Que abdique, pero no en su hijo. Muy bueno, Si alguien lo puede traer..
Gracias.
"Para los amantes de la libertad,los librepensadores,los poetas,los quijotes, los que esgrimen la razón contra las apariencias;para los que nunca se ensucian las manos en las espaldas ajenas,para los que caminan sin arrastrarse,para los que levantan su voz por encima del coro borreguil, y para todos aquellos que mantienen su criterio ante todo y pese a todos. Para todos vosotros el camino está libre".
Fragmento de"Discurso para la libertad"
http://www.cuartopoder.es/tribuna/qu...n-su-hijo/3877
Que abdique, pero no en su hijoIsaac Rosa *
30 de enero de 2013 Sabíamos que el rey estaba tocado, pero no tanto: oyendo estos días cómo monárquicos de toda la vida y juancarlistas leales se lanzan al debate sobre la abdicación, cualquiera pensaría que el declive del Borbón es ya caída libre. Pero no nos engañemos, ni nos engañen: el debate sobre la abdicación es una manera de salvar la monarquía de su propia autodestrucción, y una forma de desviar la atención del fondo del asunto.
En el ajedrez es habitual el sacrificio de una pieza como movimiento táctico, para mejorar la posición de otras piezas, preparar un jaque, evitar una derrota o ganar tiempo. Algo así pretenden quienes desde filas monárquicas proponen la abdicación: sacrificar una pieza para salvar la partida. Sí, en este caso la pieza tumbada es la más importante del tablero. Pero el movimiento es posible porque la monarquía es un ajedrez tramposo donde, una vez caído el rey, se permite coger la dama o un alfil, coronarlo y seguir jugando.
De eso se trata ahora: de continuar la partida, seguir jugando al mismo juego y con las mismas reglas ventajistas con que llevan moviendo las piezas casi cuarenta años. A la vista del deterioro galopante del rey, la operación consiste en adelantar el relevo, sentar al príncipe en el trono para consolidarlo antes de que la corona se descomponga más.
En caso de abdicación, el príncipe tiene mucho a su favor: por contraste con su desgastado padre, transmite una imagen de modernidad y sencillez, y desde hace años los medios monárquicos le vienen construyendo un perfil de buen profesional, bien formado y a la altura del cargo. Además ha sido hábil en marcar distancia con los elementos más podridos de la familia, y se ha cuidado de cometer las torpezas cinegéticas y amorosas de su padre. Por último, no menos importante, ha ido preparando su propia corte mediante lazos con el poder económico, como cuenta el mensual La marea en su último número.
Con habilidad, y teniendo de su lado a los dos principales partidos políticos, a la mayoría de grandes medios y al poder económico, Felipe de Borbón podría asentarse como rey en poco tiempo. Y aunque el sentimiento republicano es hoy mayor que nunca, la resistencia ciudadana está demasiado ocupada en hacer frente al saqueo, los recortes y contrarreformas como para abrir un nuevo frente con la fuerza necesaria para oponerse al relevo.
Así que estemos atentos al runrún sobre la abdicación, no sea que cualquier día nos despertemos con la sorpresa, nos pillen con el pie cambiado, y cuando queramos reaccionar ya tenemos a Felipe VI dando el mensaje de navidad.
Pese a la insistencia de ese runrún abdicante, todavía hay un obstáculo importante para que se produzca el relevo: el propio rey Juan Carlos. Él sabe mejor que nadie que si cede la corona pierde la inviolabilidad que le reconoce el artículo 56 de la Constitución, que pasaría a su hijo como nuevo rey. Renunciar a la inviolabilidad penal significa arriesgarse a ser investigado, denunciado y hasta condenado. Y a la vista de lo que vamos sabiendo, no creo que esté dispuesto, salvo que le garanticen una inviolabilidad vitalicia.
Y es que ahí, en la inviolabilidad y demás privilegios vinculados a la corona, está la madre del cordero: en la propia sustancia de la institución monárquica, que ha permitido un rey inviolable, blindado, intocable, que se ha sentido impune para vivir a su antojo sin rendir cuentas a nadie. Una impunidad que se extendió a otros miembros de la familia.
Lo que ha fallado, lo que está desgastado, no es el rey Juan Carlos, sino la monarquía como tal. Lo corrompido no es un cuñado, un secretario personal o una infanta, sino el concepto mismo de “familia real”, que contiene la semilla para el abuso. Es la institución en sí misma la que está desprestigiada, no su titular. Es la corona la que ha quedado amortizada, la que en su día pudo cumplir una función pero que hoy ha devenido disfuncional. Ya no nos sirve, ya no aporta estabilidad sino un elemento añadido de inestabilidad; ya no es un factor de unidad sino un motivo de desunión. Y eso no se arregla con un relevo.
El debate sobre la abdicación, y los publirreportajes sobre las virtudes del heredero, son también una forma de distraer la atención sobre el momento más crítico de toda monarquía: el cambio de rey. Es en ese instante, cuando la corona pasa de la cabeza del padre a la del hijo, sea por muerte o por abdicación, cuando se hace visible el anacronismo y el carácter antidemocrático de la monarquía. Toda la tramoya se viene abajo cuando comprobamos que una Jefatura de Estado se hereda por parentesco –pues es la única razón para que Felipe sea rey: por mucho que nos insistan en su preparación, profesionalidad y lealtad, lo único que le hará rey es un espermatozoide que su padre soltó hace cuarenta y cinco años-.
Abdicación, sí. Pero del rey, el príncipe y toda la familia. La única abdicación que nos vale es la de la monarquía en favor del pueblo soberano.
(*) Isaac Rosa es escritor y columnista.
no sè si abdicarà ó no el Rey, sólo espero por el bien de España que primero se saquen de encima a la Prinzzzezzza, que la pagamos entre todos, incluídos los parados!!!!!!!! PARAZZZITA!!!!!!
Es una contradicción la última frase del artículo "la única abdicación que nos vale es la de la monarquía en el pueblo soberano". Si el pueblo es el soberano no tiene que esperar a que nadie abdique, habría que concluir que su soberanía habría sido usurpada. Así que el pueblo debe tomar la soberanía que es suya y le fue robada.
reconozco que la hormiga produce mucha quina, pero realmente no es mas que eso una hormiga, hay que acaba con todo lo inutil, y eso implica cortar el grifo de los caudales y prevendas a la inutil a toda su parentela y la de su segundon.
Sierra
En los medios mayoritarios, ya sean de izquierdas o derechas, quieren presentarnos a "Felipe VI, el preparado" como el salvador de todos los males... como si su presencia limpiara todo lo corrupto de la Casa Real... nadie menta al príncipe para meterlo en la trama, nadie dice si el príncipe conocía o no los chanchulleos de su cuñaoooooo y de su hermana.... Para el príncipe todo son loas y reverencias...
Lo tratan como si fuera a limpiar él solito todo el honor de la monarquía, lo están presentando como el adalid de lo bueno que está por venir de su arcaica institución...
Si nos encasquetaron en su momento al "Juan Carlos I, el campechano" como el gran hacedor de la transición y, posteriormente, el eficaz árbitro en el fracaso del golpe de Estado (sin tener en cuenta los claroscuros que existen) ahora nos quieren meter por los ojos al heredero, y su insignia será la de "el que limpió la corrupción en la Corona"...
No nos libraremos de "El Preparado".. espero que futuras generaciones sepan luchar y evitar que Leonor sea reina... pero no lo verán nuestros ojos...
A derecha e izquierda de este pais les interesa que suba al trono el Alelao, precisamente por eso, porque es Alelao, y esperan poder a cambio de loores y lamidas de culo poder hacer y deshacer a su antojo mientras el Lelo del pais no se entera de nada.
Por eso a todos los politicos les interesa quitarse de encima a JC, que no es inteligente pero si muy listo y no se la cuela nadie y poner en su lugar al más Preparao de todos lo principes del mundo mundial.
El debe pensar que es por su valia por lo que todos los politicos estan interesados en una abdcación de JC, pobre memo.
"Para los amantes de la libertad,los librepensadores,los poetas,los quijotes, los que esgrimen la razón contra las apariencias;para los que nunca se ensucian las manos en las espaldas ajenas,para los que caminan sin arrastrarse,para los que levantan su voz por encima del coro borreguil, y para todos aquellos que mantienen su criterio ante todo y pese a todos. Para todos vosotros el camino está libre".
Fragmento de"Discurso para la libertad"
Leti la frivola
la mujer casquivana que enterneció el corazon del principe
la que ponia a parir a su primer marido desde Mexico
cuando hablaban por teléfono digo
No entiendo por qué Juanca quiere perderse el espectáculo
de la coronacion de su hijo
¿Damos una oportunidad al chaval? lo mismo es honrado y ahora se encuentra con una marea de porquería contra la que tiene que luchar injustamente porque él no tiene nada que ver
Un hombre sereno y con aplomo da siempre una impresión de tranquilidad, cierto. Pero esa misma impresión de tranquilidad suele dar un individuo pánfilo y sin determinación.
Y lo peor que se puede hacer en tiempos revueltos es hacer capitán del barco a un "tranquilo" del segundo tipo.
Y en cuanto a la seriedad, yo no la veo. Si fuera serio no habría hecho el matrimonio que hizo, ni habría echado un pulso institucional para lograr su capricho... Eso por ceñirnos a la única decisión de Estado que ha tenido que tomar hasta ahora. Lo que se sabe de su vida privada tampoco parece de un tipo serio, disciplinado y exigente consigo mismo.
Nosotros no podemos "darle una oportunidad al chaval", porque a la ciudadanía nadie va a preguntarnos. Se la darán los poderes fácticos, si piensan que ese señor les conviene. En cualquier caso, salvo nacer, no ha hecho ningún otro mérito significativo para ser digno del trono de España.
Alguien que tiene los ... de pensar Y decir "tienes un minuto de gloria" por haber hablado conmigo no merece ser rey. Que ha hecho?, es principe por suerte de semen ya esta. Pero bueno, los que le quieran pagar la vida, que se la paguen. Yo no. Sorry.
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A los politicos y corruptos les conviene dar a Felipe una oportunidad. Saben que es tonto. Tan tonto, que nadie le conto lo que pasa, y tiene que escucharla de humoristas como Pedro Ruiz.