El tema de la sucesión. No me he leído todas las hojas de este extenso hilo porque no tengo tiempo por lo que no sé si alguien se ha parado a comentar que el 30 de abril cuando sea investido (que no coronado como matiza la prensa argentina en las portadas de los diarios y revistas) el Rey Willem-Alexander, sus primos los príncipes Maurits y Bernhard ya no estarán incluidos en la línea de sucesión al Trono y dejarán de ser miembros de la Familia Real.
En cuanto a las condesa Zaria y Luana, las dos hijas del príncipe Friso, nunca han formado parte de la línea de sucesión por lo que no han sido apartadas (puesto que nunca estuvieron). Su padre se casó sin pedir previamente la aprobación del Parlamento para su boda con Mabel y quedó excluido de la línea de sucesión al Trono el día de su boda. Los príncipes Floris y Pieter Christiaan viendo que ocupaban un puesto muy alejado en el orden de sucesión consideraron no pedir permiso al Parlamento para casarse y también quedaron apartados del orden de sucesión cuando se casaron con Aimeé y Anita respectivamente.
Y cuando Amalia se convierta en Reina sus primos Eloise, Claus-Casimir y Eleonore también quedarán excluidos de la línea de sucesión al Trono.
Ahora que están a punto de celebrar los 200 años de la instauración de la Casa de Oranje resulta curioso que por primera vez se siente en el Trono una mujer católica.
¡Ah! Y entre los invitados a las celebraciones de investidura de Willem-Alexander como Rey seguro que estaremos Mette-Marit y yo (ayer encargué unos nuevos calzoncillos Calvin Klein de color naranja

para la ocasión) dado que como es tradición en Holanda, ningún Rey o Reina extranjero asiste a la investidura del nuevo monarca. Serán los príncipes herederos los que arropemos al colega holandés. Cuando la entonces princesa heredera Beatrix fue investida como Reina, el príncipe heredero Harald de Noruega asistió a la celebración.