
Iniciado por
Ciudadana14
Recuerdo una vez que mi ahijado iba a un colegio muy pijo en París y lo estaba esperando a la salida, al lado tenía a Roman Polanski, cuya hija iba a la misma clase que mi niño y de repente llega la señora esposa de Román en un coche, una señora, bella, alta, delgada y muy chic, se va a bajar y saca una pierna y luego la otra: ¡Madre míiiiiiiiiaaaaaaaa! ¡Qué pelambrera en las piernas! Me quedé alucinada. Hombre, ni calvo ni tres pelucas, ni una cosa ni la otra, no voy a decir que no tengamos ningún pelo, pero de eso a ir enseñando unas piernas como si fueran las de Puyol, pues, eso, entre estar callado y tocar la trompeta, hay un término medio.