Si se precipitó al anunciar el compromiso y en los 6 meses que siguieron antes de la boda se dio cuenta de que algo iba mal, mejor hubiera sido hacer como Madeleine de Suecia y romper a tiempo antes que meter la pata definitivamente.
Al final, unos días de " escándalo" y locura a nivel de medios y después todo se olvida. Y cada uno rehace su vida. No serían los primeros que rompen con un anillo de compromiso comprado.



Con Doña Elena se está haciendo una injusticia histórica.
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