La relación de Cristina Valls-Taberner y Francisco Reynés Massanet se ha caracterizado por la discreción. Y aunque Cristina es una joven a la que le gusta mantener su vida privada alejada de los medios, dada su popularidad le resulta bastante difícil.
Tan difícil como le ha resultado mantener otros de sus romances, como el que vivió junto a Cayetano Martínez de Irujo, hijo de la duquesa de Alba.
Después llegó a su vida Isak Andic, el dueño de Mango. Una de sus relaciones más largas fue con el hijo de Marcelino Oreja, pero tampoco funcionó como tampoco lo hizo la que mantuvo con Ignacio Fuster, primo de Álvaro Fuster.
Ahora se la ve muy ilusionada con Francisco Reynés y su relación parece ir viento en popa, pese a la dificultad que conlleva el hecho de que él sea padre de tres hijos, dos de ellos en una edad adolescente.