Recordando que es gerundio 
CORAZÓN DE PAPEL - GENTE Tamara y el bolero triste del anillo Por Arantza Furundarena18/04/2004
PAREJA. Tamara y su novio, recientemente en Barcelona.
Su primer gran éxito –Si nos dejan, nos vamos a querer toda la vida– se ha convertido en una auténtica premonición. La vida de Tamara, de 19 años, empieza a parecerse demasiado a sus boleros. Y en especial al que la hizo famosa. La joven cantante y su prometido, Dani, están dispuestos a casarse y a quererse toda la vida. Pero parece que no les dejan.
La hermana de su prometido le reclama la devolución de la sortija de compromiso que ella pagó mediante un crédito personal
Las turbulencias familiares en la vida de Daniel Roque, de 31 años, amenazan con empañar la felicidad de la pareja. Sandra Roque, futura cuñada de la cantante, les reclama la devolución del anillo de pedida, porque afirma que, para comprarlo, ella avaló un préstamo en nombre de su hermano y que éste no le ha pagado los últimos seis plazos.
Más propio de tango que de bolero, sorprende que, para comprar una sortija que costó, según Sandra Roque, 912 euros –unas 150.000 pesetas–, el novio de Tamara, que presume de empresario, tuviera que recurrir a un crédito bancario. Pero más descoloca aún que, para reclamar el pago de la joya, su hermana, en lugar de intentar arreglarlo en familia, haya acudido a los tribunales y a los platós de forma casi simultánea.
El miércoles, por la mañana, Tamara Valcárcel debía comparecer ante el Juzgado de Primera Instancia número 30 de Barcelona para conciliar el pago o la devolución de su anillo de compromiso de boda con su novio, después de que la hermana de éste le hubiera demandado por no abonar una importante parte del crédito con el que se pagó la alhaja.
Subasta benéfica
La bolerista no se presentó, y en su lugar envió a un procurador que negó los hechos. «Tamara no pierde el tiempo con estas cosas. Ella está plenamente centrada en su trabajo», puntualizó más tarde Javier Leiva, abogado de la cantante.
Sin embargo, Sandra Roque no se rinde. Al contrario, se ha tomado la indiferencia de Tamara como una provocación y ha comentado a este periódico que «como Daniel o su novia abran la boca, se van a tener que esconder, porque hay mucho más detrás». Y ha dejado entrever que el bar de copas que regenta su hermano «en realidad era mío».
El razonamiento que hace la cuñada de Tamara, que tiene un empleo precario y una hija de tres años a su cargo, es el siguiente: «Yo cedí a la presión de mi hermano y le ayudé a comprar el anillo. Él se lo regaló a Tamara y ésta, en respuesta, le obsequió con un Porsche por su cumpleaños. A partir de entonces, no he vuelto a saber de ellos. Mi hermano me ha dejado pagando los plazos del crédito y eso, cuando manejas el dinero que manejan ellos, no se hace. A él ese anillo le ha reportado muchos beneficios. A mí, sólo deudas. Tamara tiene muchos millones y podría pagar el anillo y más». En su cruzada particular, Sandra Roque llegó a enviar una carta a la madre de Tamara en la que le comunica que, a su juicio, «su hija está aislada y engañada por el círculo que la rodea» y deja entrever que no se fía de las verdaderas intenciones de su hermano. Además, ya no se conforma con que le paguen los plazos atrasados. Quiere que le devuelvan la sortija y planea sacarla a pública subasta para obtener unos beneficios superiores a su coste.
http://servicios.laverdad.es/panoram...ente180404.htm