PALOMA BARRIENTOS
ORTEGA CANO (SUBE)
POR HONESTO
Nunca ha entrado al trapo en los desencuentros familiares. Se lleva bien con el clan Mohedano, con Rocío Carrasco y con los colaterales que a veces han hablado más de la cuenta, sin percatarse del daño que le hacían en unos momentos vitales muy complicados. Cuando hubo líos de testamentaría por la herencia de Jurado, contó lo justo y necesario. No tuvo inconveniente en reconocer su media depresión y ha salido en defensa de su amiga (que no novia) Rocío Galán. Dice que ella no trabaja en los locales de alterne de su familia, pero que si lo hiciera tampoco pasaría nada. Es generoso con los que empiezan y, así, el día 30 dará la alternativa junto a Talavante a Julio Parejo en Navalmoral de la Mata.
NATY ABASCAL (SUBE)
POR INCANSABLE
Más de una vez las listas de elegantes son un despropósito e incluyen nombres que sólo saben vestirse si les marca la pauta un profesional. Si las dejan solas pueden aparecer cual árbol de Navidad cuajadas de brillos y marcas hasta en la peineta. Los estilistas son una especie de chamanes que hacen verdaderas virguerías con algunos de estos protagonistas a los que, a veces, deben cambiar la imagen por exigencias del guión. Naty, por ejemplo, consiguió que el clan Jesulín (madre, esposa, hermana y hasta el padre) aparecieran diferentes a su estado natural. Aunque parezca fácil no lo es y de ahí que sea la versión pagana de Santa Rita, la conseguidora celestial de los imposibles.
CECILIA GÓMEZ (BAJA)
POR MALA AMIGA
A pesar del rumor que circuló después del verano, la bailarina sigue de novia con Francisco Rivera. Todo un récord si se tiene en cuenta que al torero -salvo con Blanca Martínez de Irujo- le duran sus parejas casi lo mismo que a Borja Thyssen sus clases de Arte. Cecilia ya no baila con Sara Baras y tampoco mantiene la relación con alguna de sus amigas, como Elisabeth Reyes que, a su vez, también tuvo su aquel con Francisco. Dada la discreción de la bella oficial no se sabe muy bien si se solaparon las querencias o ya eran independientes. Reyes está dolida porque fue quien le presentó a Francisco. Cecilia no tuvo el detalle de confiarle su estado emocional. Ni la llamó ni le envió un mensaje.
DUQUESA DE ALBA (IGUAL)
POR AIRADA
Su carácter cambiante me tiene en un sin vivir. Unos días está más feliz que una perdiz en tiempo de veda y saluda a los reporteros y otras, en cambio, se mosquea tanto que pareciera que tiene okupas en su palacio. Su corte de manga fue memorable y, ahora, su «sois un coñazo» puede convertirse en grito de guerra. La duquesa no quiere darse cuenta de que cuando la esperan en el Ave y le preguntan por su novio, sus airadas respuestas no tienen razón de ser. Ella ha dado la pauta en las entrevistas exclusivas que concede.
MI CUADERNO / EL MUNDO


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