La Casa Real se pone a ‘trabajar’ para contrarrestar la ofensiva nacionalista de catalanes y vascos
@J. Pérez / A. Palacios.- 03/10/2007
Votar esta noticia
Resultado (0</STRONG> Votos)
Deja tu comentario (0)
La Casa Real ha comenzado a moverse en una doble dirección para intentar bajar el tono del debate surgido en torno a las injurias al Rey, con quema de fotografías de don Juan Carlos por parte de sectores radicales: tratando de rebajar el eco del debate en los dos grandes partidos políticos y en los principales medios de comunicación, por un lado, y aumentando sensiblemente la presencia pública de los miembros de la Casa en actos de todo tipo, por otro.
En los aledaños de La Zarzuela se detecta una seria preocupación ante la posibilidad de que la Corona pueda convertirse en arma arrojadiza electoral, de ahí que desde la Casa Real se haya comenzado a enviar un mensaje velado a los partidos políticos -en especial los dos mayoritarios- y a los principales medios de comunicación, para que alcancen un acuerdo y saquen del debate político la discusión sobre la forma y la unidad del Estado.
En la estrategia destinada a contrarrestar la ofensiva nacionalista, el número de actos e intervenciones públicas de la Familia Real no sólo ha aumentado en las últimas semanas, sino que, además, se les ha dado mayor protagonismo mediático, especialmente las del Rey y las del Príncipe, quien, asumiendo funciones de su padre, empieza a ser la cabeza visible de la Corona en la esfera de las relaciones internacionales.
Fuentes próximas a La Zarzuela opinan que los ataques no se centran en don Juan Carlos sino en la figura del jefe del Estado en tanto en cuanto símbolo de la unidad de la nación española y la monarquía parlamentaria surgida con la Constitución de 1978. De ahí la necesidad de bajar el diapasón, y de que los partidos políticos eviten convertir a don Juan Carlos en el ‘pin-pan-pún’ de la ofensiva independentista.
Así las cosas, el entorno del monarca aprovecha las conversaciones con los medios, y en especial con los directores de los principales periódicos del país, para dejar caer la necesidad de enfriar el debate, de no dar tanta preponderancia mediática a los desafíos radicales. La campaña de sensibilización monárquica ante los medios ha dado sus frutos, a la vista de la escalada de editoriales publicados por los principales medios de comunicación.
La abundancia de los actuales apoyos mediáticos contrasta con la sequía e indiferencia iniciales sólo superados por un primer editorial de La Vanguardia, del 24 de septiembre, titulado "Esto no es catalanismo". Desde este paradigma, se sostiene que los autores de las injurias son sectores marginales de la sociedad, pero que los medios de comunicación dan una relevancia excesiva a las imágenes de las injurias al monarca.
Un ejemplo es la reciente visita del rey a Gerona. Don Juan Carlos se reunió allí con cerca de mil empresarios, pero lo que más trascendió fue la quema de fotografías del monarca protagonizada por 50 personas dentro de una manifestación de 300 independentistas.
Más actos, más medios
Además de intentar rebajar el eco del debate, la Familia Real se ha puesto decididamente a trabajar para reivindicar la institución a la que representan. Desde que pusieron punto y final a sus vacaciones en Mallorca, los Reyes y sus hijos han intensificado sus apariciones con asistencia a varios actos públicos al día. “No sé si su agenda se ha ampliado o no, pero sus apariciones públicas ahora tienen más repercusión en los medios de comunicación”, ha reconocido una experta en la materia a El Confidencial.
Durante el mes de septiembre, el Rey don Juan Carlos ha asistido a 19 actos, según la agenda oficial de actividades facilitada por la Casa Real. Algunos días como el 13, 17, 18 y 25 del mismo mes estuvo presente en tres eventos distintos a lo largo de la misma jornada. Así, en sólo 24 horas participó en una audiencia con niños ganadores de un concurso, recibió al Presidente del Gobierno de Canarias y clausuró las Conferencia anuales del Club Roma, rodeado de políticos y gentes del mundo de la empresa. En otra jornada de trabajo tuvo tiempo para abrir el año judicial, tener un encuentro con el presidente de Brasil y mantener una audiencia con Rubalcaba. Resulta curioso, por el contrario, que entre el 28 de agosto y el 13 de septiembre, el monarca no participara oficialmente en ningún acto.
Los Príncipes de Asturias también han intensificado sus apariciones públicas. Don Felipe, asumiendo ya funciones pertenecientes a su padre, ha estado presente en 23 actos oficiales, mientras que su esposa se ha prodigado en 19 eventos. Cabe destacar el día 10 de septiembre, cuando su agenda marcaba cinco actos. Por otro lado, se ha dado algunos baños de multitudes, como en su visita a Guadalajara, o la presentación de su hija menor ante la Virgen de Atocha. En cambio, en el mismo mes, la Reina doña Sofía sólo ha participado en diez actos oficiales y, como su marido, no retomó la agenda oficial hasta el 12 de septiembre, según la agenda de actividades oficiales ya realizadas.
Las Infantas Elena y Cristina son otro cantar. Si bien su participación en los actos oficiales es discreta y secundaria -tienen sus respectivos trabajos-, sus apariciones en los medios de comunicación se han elevado también. Fuera de cualquier tipo de protocolo, doña Elena asistió sola a la Pasarela Cibeles; acompañada de Jaime de Marichalar a un partido de baloncesto, o llevando los niños al colegio. En cambio, su hermana ha sido fotografiada en numerosas ocasiones haciendo sus quehaceres diarios (ir al trabajo, llevar los niños al colegio, jugando en el parque…) Vestida con peineta y mantilla asistió hace unos días a la ‘entrega de la Bandera de Combate a la Escuela de Suboficiales de la Armada’. Y el curso no ha hecho más que empezar.
El calendario antimonárquico de PNV y ERC
El Rey realizó el pasado 1 de octubre toda una llamada de atención ante la ofensiva nacionalista. Sus palabras, basadas en que la monarquía parlamentaria había aportado a España su mayor periodo de estabilidad y prosperidad de la historia, llegaban en plena escalada de ataques al monarca y tres días después de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, desafiara al Estado y pusiera día y fecha a su referéndum soberanista.
En Cataluña la fecha de la eclosión independista oscila entre el año 2010 a 2014, que es el periodo puesto por ERC para lograr una mayoría social suficiente favorable a sus tesis y conseguir la independencia de España. En el País Vasco será en el año 2008 la tan traída consulta de Ibarretxe.
Un veterano político socialista confesaba ayer, en privado, que “hoy ya nadie puede garantizar que dentro de unos años en la península ibérica no haya más de dos estados, España y Portugal. Lo que antes era algo teórico, se ha convertido en una realidad”.
En La Zarzuela creen que tanto PP como PSOE son conscientes de la necesidad de sacar del debate político la forma del Estado. Otra cosa es que lo hagan, en vista del grado de enconamiento entre ambas formaciones. Así, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, hizo ayer un llamamiento al presidente del PP y líder de la oposición, Mariano Rajoy, para que deje de darse golpes en el pecho y "convenza a sus amigos para que en todos los ámbitos, en todos los círculos de opinión y en todas las emisoras de radio tengan respeto por la figura del Rey de España, de la Constitución y de la monarquía parlamentaria".
Blanco aludía al periodista Federico Jiménez Losantos, quien la semana pasada, desde el programa La Mañana, de COPE, pedía que el rey abdicara en



Votar esta noticia
Resultado (0</STRONG> Votos)

Citar






